Despertamos en el "barrio pijo" de Marnée la Valle a las 8:00 y caminito a Disneyland para llegar los primeros. Estábamos como a media hora de la entrada al recinto, así que llegamos enseguida al aparcamiento y nos montamos en las cintas transpotadoras que te llevan prácticamente hasta la taquilla...
Compramos las entradas y para adentro corriendo a disfrutar al máximo de un día por allí.


Entras por la calle principal, que está ambientada en una ciudad americana del año 1900, y ya desde lejos ves el castillo de La Bella Durmiente...muy bonito y muy conseguido (luego nos enteramos que está inspirado en un castillo de la ruta del Loira).Dicha calle desemboca en una plaza, como una rotonda, que distribuye el tráfico de gente hacia los cuatro escenarios del parque: Adventureland, Frontierland, Fantasyland y la tierra de los descubrimientos (creo que es algo así jejeje)

Entramos por la primera y nos dirigimos directamente a la montaña rusa del Space Jump que tiene la particularidad de ser una atracción dentro de una carpa, de tal manera que no ves las vías ni sabes por dónde vas ...jejejemuy divertido. También entramos en una atracción para niños de Buzz Ligth Gear en la que disparabas con una pistola a dianas mientras ibas montado en una especie de auto de choque jejeje.

Fuimos después a la atracción virtual de Star Wars, muy currada y super realista, luego cambiamos de paisaje y fuimos a Fantasyland a ver el castillo de la Bella Durmiente, que la verdad que no deja indiferente a nadie (está muy muy currao), ambientado por dentro con escenas y personajes de películas tipo Blancanieves y los siete enanitos, Peter Pan o Alicia en el pais de las Maravillas...era como volver a la infancia...qué gracioso.
A continuación cruzamos a Adventureland, donde estaba el barco de Garfio, la isla de la calavera de Piratas del Caribe y el árbol de los Robinsones...un árbol enorme

Y por último fuimos a Frontierland, ambientado en el más puro lejano oeste...con montañas rusas y casas encantadas

Comimos unas pizzas, unos refrescos y un tiramisú de postre por 24 horas los dos, nos pareció bastante bien...
Tras llenar el buche nos dirigimos a ver los musicales.Hay tres actuaciones pero la de Winnie de Phoo (o como se escriba) no la representaban los jueves ni los viernes, así que despues de coger sitio y esperar 20 minutos nos marchamos a la de Tarzán (un espectáculo circense con las lianas y todo, muy entretenido para los niños) y luego al Rey León (que parecía ser la actuación estrella del parque, aunque nosotros nos quedamos con la anterior) donde nos tuvimos que colar por la puerta de atrás porque no nos dejaban entrar jejejeje.
Ya cansados de todo el día danzando, cogimos el típico trenecito que hay en todos estos sitios y que da la vuelta al parque, para visitar los alrededores mientras descansábamos un poco. Como eran ya las 18:15 o así y sólo nos quedaba ver el desfile del día, compramos un par de capuccinos, que nos hicieron entrar en calor porque hacia algo de fresco, y cogimos sitio en un cruce de cales desde donde vimos pasar toda la cabalgata de maravilla...

Y así pasamos el día completo en Disneyland, echándonos unas risas con todos los personajes hasta que se hizo tarde y nos fuimos a dormir a Blois, en la ruta de los Castillos del Loira. Aparcamos en un parking precioso a la orilla del Loira y con unas vistas muy románticas...
