Llegamos al aeropuerto 'El Dorado´en Bogotá el viernes 29 de Enero de 2016 sobre las 17h de la tarde hora local, y lógicamente, nos dirigimos al hotel con la intención de ducharnos y volver a salir pero después del largo viaje desde Heathrow, y el madrugón (3am) decidimos descansar.
El hotel en la Transversal 6ª con la Carrera Séptima, es un Ibis de 3* muy nuevo y muy tranquilo, especialmente los fines de semana, al tratarse de un hotel muy frecuentado por ejecutivos, muy recomendable. Localizado junto al Museo Nacional y cercano al cerro de Monserrate. Una de las paradas obligatorias en Bogotá.
Se trata de un cerro desde donde se puede ver toda la ciudad. Vistas preciosas, en especial al atardecer. Se puede tomar algo o cenar en los bares y restaurantes que tiene arriba, pero eso sí, hay que subir antes de las 17h ya que es la última subida del teleférico.
Nuestro primer día en Bogotá, sábado 30/01, decidimos pasarlo recorriendo museos y la ciudad. Nos dirigimos por la Carrera Séptima pasando por el Planetario al Museo del Oro. Si os gustan los museos de Historia, os encantará.
Tras la visita al museo, nos dirigimos a Casa Nariño. Supongo que si conocéis algo sobre Colombia o sois seguidores de la serie Narcos, os sonará. Es el Palacio Presidencial. Muy bien custodiado pero te dejan acercarte y pasear por los alrededores.
También podéis encontrar a una costa distancia caminando, la Casa de la Moneda, El Centro Cultural García Marquez, El Mercado de las Pulgas (solo abre ciertos dias de la semana en función de la época), la Casa Museo de Botero y la Plaza Bolívar.
Todo ello se puede hacer en un sólo día ya que se encuentran muy cerca unos de otros como decía antes, en una zona llamada la Candelaria, que es donde se encuentran gran cantidad de bares y restaurantes tambien, entre las Carreras Sexta y Séptima.
Para el domingo 31/01 tuvimos que adaptar los planes ya que nuestra intención era ir a la Laguna de Guatavita, la de la leyenda del Dorado, pero por sequía (y gracias a turistas dejando basura) tuvo que ser cerrada por peligro de incendios.
Dicen que es un lugar en el que se siente una energía especial, aparte de ser precioso. Así que es una de mis asignaturas pendientes con Colombia.
El nuevo plan fue ir a Zipaquirá, la Catedral de Sal. Antigua mina de sal con Via Crucis subterráneo y cruces y figuras esculpidas en las paredes. Impresiona alguna de las cruces, por su tamaño y por la forma en que han sido talladas. Visita totalmente recomendada, a una hora y media mas o menos, de la capital.
Otro lugar que nos quedó pendiente es Villa de Leyva, que por falta de tiempo (nos organizamos mal aquel día) no pudimos viistar, pero está a una distancia razonable desde Bogotá, a medio camino entre Guatavita y la capital.
Respecto a las comidas, aprovechamos a comer comida local tal como arepas y bandejas paisa. Id con hambre para ésta última, ya que es un plato muy grande y pesado, jeje.
En cuanto a los transportes, armaos de paciencia. Para los que vivimos en ciudades europeas se nos hace bastante fuera de lo común la falta de organización y sobre todo la calma con que tratan todo. Los autobuses van saliendo según tenga un número de gente. No siguen horarios en muchos casos. Los conductores de Uber, no conseguían encontrarnos casi ninguno de ellos. Ya que al ser tan barato el nivel de vida y aún más con el cambio de Libra Esterlina a Peso Colombiano. Para que os hagáis una idea, cuando estuvimos allí el cambio era de 5000COP = 1 Libra. Y los viajes en Uber eran normalmente 2 libras dentro de las ciudades, y alguno de 10 a pueblos cercanos.