Sabía que iba a ser un viaje diferente. Sí, lo sabía de antemano. Lo que no sabía al partir rumbo a las Islas Galápagos era que días después desearía convertirme en lobo marino para quedarme retozando en las playas de arena inimaginablemente fina y blanca, y de vez en cuando chapotear en las aguas de deslumbrante color.
Viajar a las Islas Galápagos es una experiencia diferente. No hay nada igual. Mirar cara a cara a las tortugas gigantes, observar los cortejos de las aves, maravillarse ante los simpáticos piqueros de patas azules, sorprenderse con los globos rojos de las fragatas, pasear entre lobos marinos que dormitan por doquier, cruzarse con iguanas o pelícanos, nadar con tiburones, mantas, pingüinos, tortugas, lobos marinos……….. Realmente alucinante.

Un arco iris nos recibe al aproximarnos a Quito. Desde el aire todo se ve verde. Sin embargo, no es un tapiz homogéneo. Es un damero de pequeñas parcelas trazadas en irregulares geometrías, interrumpidas de vez en cuando por barrancos surcados por ríos y remojados por cascadas.
Nos alojamos en el barrio de La Floresta. La noche es atrayente en este barrio, ya que acoge numerosos restaurantes de buen nivel. Optamos por el restaurante Urko Cocina Local, uno de los más prestigiosos de Quito. No se me ocurre mejor forma de empezar a conocer el país que pasear a través de su gastronomía. Urko usa productos ecuatorianos para presentarlos en platos creativos.
Comenzamos el día de domingo bien temprano para conocer un poco del centro histórico de Quito, primera ciudad del mundo en ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
La Plaza Grande es el eje del centro histórico de Quito, el mejor conservado de Latinoamérica. Al contrario que otras plazas de ciudades sudamericanas, ésta me parece bastante pequeña y desamparada, y aunque la flanquean notables edificios, como la catedral y otros palacetes coloniales, no son los más sobresalientes de la ciudad.
Edificios de diversos colores ocupan la cuadrícula del centro, aportándole un aire alegre. Y sobre todo, iglesias, muchas iglesias: La Iglesia de la Compañía de Jesús, la Iglesia de la Merced, ambas de interiores muy ornamentados y sobrios exteriores. La fachada más llamativa es la de la Basílica del Voto Nacional, en estilo neogótico. Llaman la atención las gárgolas en forma de tortugas o iguanas. La iglesia de Santo Domingo y el Monasterio de San Francisco son otros edificios religiosos destacados.

Quito me ha parecido más ordenada y próspera que otras ciudades sudamericanas. Así lo hemos ido corroborando cada día de estancia en Ecuador. El país se ha lanzado al tren del progreso en los últimos 10 años. Buenas carreteras, buenos transportes públicos………..aquí no vemos la locura de las combis ruidosas o los moto-taxis que ensordecen Perú o Bolivia.
Itinerario
Vuelo y noche en Quito
Quito y Galápagos – Santa Cruz: Tortugas en el interior de la isla
Galápagos – Santa Cruz: Excursión a Playa Las Bachas e Isla North Seymour
Galápagos – Santa Cruz: Excursión a Isla Santa Fé
Galápagos – Santa Cruz: Excursión a Isla Santiago e Isla Bartolomé
Galápagos – Isabela: Caminata al Muro de las Lágrimas y Snorkel en Concha de Perla.
Galápagos – Isabela: Snorkel en Los Túneles. Paseo por Los Humedales.
Galápagos – Isabela: Caminata al Volcán Chico y Volcán Sierra Negra
Galápagos – Santa Cruz: Alrededores de Puerto Ayora
Galápagos – Santa Cruz: Excursión a Dafne y Pinzón para snorkel
Galápagos – San Cristóbal: En taxi a Playa Puerto Chino. Paseo por Cerro Tijeretas.
Galápagos – San Cristóbal: Excursión a Isla Española.
Galápagos – San Cristóbal: Excursión 360 San Cristóbal.
Galápagos – San Cristóbal y vuelo a Quito
Ecuador continental: Circuito Quilotoa 1ª parte (sur)
Ecuador continental: Circuito Quilotoa 2ª parte (norte)
Ecuador continental: Ruta de las cascadas de Baños a Puyo
Ecuador continental: Puerto Misahuallí. Troncal amazónica
Vuelo y llegada a España
