GALAPAGOS
Siempre he querido viajar a estas islas al oeste de Ecuador que son un paraíso para ver animales marinos y las gigantes tortugas terrestres. De clima templado, lo mismo te quemas al sol un día y al siguiente está chispeando, están lejos de la costa de América con lo cual las aguas suelen ser frías con lo que puede ser buena idea traer o alquilar un neopreno para hacer actividades acuáticas (excepto si eres del norte con pelo en el pecho, entonces el agua está en su punto). El lugar es muy tranquilo sin apenas circulación y gente amable, uno de los pocos destinos que de verdad me ha gustado. Pensaba que debido a que mucho del turismo llega desde USA, y suelen ser gente de dinero, la cosa se iba a salir del presupuesto, pero al final comprobé que solo es un poco más caro que la media a la que estoy acostumbrado si no haces excesos o te enrolas en un barco (eso sí, las excursiones suelen ser caras y la tasa de 200 dólares se va de madre, para que nos vamos a engañar). Llego el domingo 7 de septiembre y salgo el lunes 15 de septiembre hacia Guayaquil, total una semana y 1 día.

Animales:
Haciendo recorridos (tanto el camino a muro de lágrimas como el camino a tortuga bay) se pueden ver diferentes especies de lagartos y aves. Ver tortugas gigantes en Isabela debería ser fácil y gratuito (muro de lágrimas) aunque también hay centros de crianza donde se pueden ver las distintas especias de la isla pero de pago. Verlas (gratis y tranquilamente) en Santa Cruz es un poco más complicado ya que la mayoría viven en el centro de la isla, donde todo es verde, y la gente no se suele alojar fuera de Puerto Ayora, pero por ejemplo desde el autobús pudimos ver una cuantas. Animales marinos como iguanas y lobos marinos sin problema, acercándoos al muelle de los pescadores debería bastar. Tortugas marinas fuera de una excursión hay que tener suerte pero en “concha de perla” en Isabela, y en playa mansa en Santa Cruz, es donde hay probabilidades de avistarlas.
Carreteras, tráfico y transportes:
Estas islas tienen muy poco tráfico, con lo cual las carreteras o bien están en muy buen estado, o directamente no existen y es un camino de barro o arena. De transportes terrestre sólo probé los buses que te llevan y traen al aeropuerto, deberían ser puntuales pero suelen salir cuando se llenan. Las lanchas rápidas que comunican las islas salen puntuales, pero depende del estado del mar tardar más o menos (y los botes que pegas en el asiento).
Alojamientos:
Se supone que se debe tenerlos reservados antes de coger el vuelo hacia las islas, ya que se necesitan para rellenar el TCT. Pensaba que iban a ser mucho más caros pero booking tiene un montón de ofertas asequibles aunque pueden desaparecer bastante rápido. La mayoría (si no todos) son pago en mano. Los alojamientos que cogí en Puerto Ayora no me molaron mucho, pero Starfish hotel en Villamil estuvo muy bien (aunque el precio sube el doble para parejas).
Gente:
La gente es amable y muy tranquila, sin ningún problema.
Restaurantes y comida:
Aquí como en todos los lugares hay rango de precios y después está el menú del día. Hay sitios caros y baratos, me decanté por los baratos por supuesto, aunque el que más me gusto fue “café del mar” en puerto ayora con su parrillada de pescado que estaba sobre los 20 dólares con bebida incluida.
Meteorología:
Clima templado en general, aunque un día te quemas y al siguiente te tienes que poner una sudadera porque viene viento frío del océano. En el centro de Santa cruz en lo alto de la montaña seguramente haga frío y esté chispeando o lloviendo. Si os vais a meter al agua iguale mejor alquilad neoprenos suele estar algo fría, pero si sois capaces de bañaros en el Cantabrico a principios de verano, sin problema.
Dinero y precios:
Aquí se usa el dólar americano, si podéis traer desde España mucho mejor ya que apenas hay casas de cambio en todo Ecuador y las del aeropuerto de Quito te cambian el euro 1 a 1, malísimo. Hay ATMs para sacar dinero con un máximo de 200 dólares al día, tenedlo en cuenta. Los precios aún siendo más altos que en Ecuador tampoco son nada del otro mundo, los supermercados los consideraría baratos. Lo único verdaderamente caro serían algunas excursiones (y la tasa de entrada a las galapagos)
Que se necesita para entrar a las Galápagos:
Para viajar a Galápagos necesitas pasaporte/cédula vigente, pasaje de ida y vuelta, Tarjeta de Control de Tránsito ($20, obtenida en aeropuerto), y pagar la tasa de entrada al Parque Nacional, que desde agosto 2024 es de $200 para extranjeros, $100 para Comunidad Andina/Mercosur y $30 para ecuatorianos. Se recomienda efectivo y no llevar productos orgánicos.
El TCT también se puede obtener por internet aquí:
www.gobiernogalapagos.gob.ec/ ...-turistas/
Debido a todos los trámites y comprobaciones para viajar a estas islas mejor ir con bastante antelación.
Que llevo cogido desde España:
Vuelo Bio/quito ida y vuelta maleta incluida 924,19 euros.
Vuelo Quito/baltra ida 144,02 euros.
Vuelo Baltra/Guayaquil ida 164,69 euros.
Seguro de viaje 132,68 euros.
Tarjeta de Control de Tránsito 20 dólares.
Los alojamientos de toda mi estancia en las islas (precios en sus respectivas entradas).
Como dediqué los días:
7sep: Llegada a Santa Cruz y buscar barco para mañana a Isabela
8sep: Llegada a Isabela y muro de lágrimas
9sep: Concha de perlas
10sep: Tintoreras
11sep: Volver a Santa Cruz, Charles Darwin Center, Ratonera y Playa tortuga
12sep: tour pinzon
13 sep:Playa tortuga y Rancho Chato
14sep: playa tortuga
15sep: vuelo a Guayaquil
Sábado 6 de septiembre
Vuelo de Bilbao a Madrid y de allí salgo a la 1:40 de la madrugada, nos han dado de cenar/comer a las 3 de la madrugada y luego el desayuno una hora antes de llegar (llego a las 5:45 de la mañana).
Domingo 7 de septiembre
Al llegar hago tiempo hasta las 7:30 y he ido a comprar una sim a
“sim Store Quito airport”, hay que salir del edificio y cruzar la carretera. Por
30 dólares tengo 25 gigas y llamadas 30 días pero me dicen que no comenzaría hasta las 8:00 y yo, po vale, bien (no hay problema porque tengo que estar en el aeropuerto hasta las 11:45 que sale mi vuelo hacia las galápagos, quizás hubiese sido mejor coger uno más temprano…). Me la cambian y doy vueltas por el aeropuerto hasta las 8:00. Reinicio el móvil y ¡anda, no rula Internet! (poca sorpresa la verdad). Volver allá, quejarme y la pava dice, ah sí ahora se la iba a activar. Casi 15 minutos haciendo mierdas y parece que ahora sí funciona, pero… ¿y si no llego a ir? no lo recomiendo. Voy a desayunar al café de al lado,
Juan valdez, un
trozo de tarta y un tazón de chocolate grande (pero grande grande) 7,95 dólares. Tengo hecho el TCT (Tarjeta de Control de Tránsito) desde España y el billete de avión en el móvil, sobre las 10:45 paso por bioseguridad el equipaje, la mochila, y voy a la sala de espera, pero antes hay que pasar la mochila por rayos X una última vez donde me pararon a saber por qué, porque al final ni miraron la mochila ni nada, igual era para ver si tenía el TCT (no te lo piden en ningún momento, supongo que se verá en el ordenador junto al pasaje de vuelo). Una vez pasado ya no se puede volver atrás y mirando internet veo que la tasa de Galápagos se paga al bajar del avión sin posibilidad de llegar a los cajeros, así que
cambio 200 euros por 201 dólares en el único
global trade que hay (robo) pero los de afuera son igual de malos (venid con dólares si podéis). Vuelo y en 1 hora me planto en Galápagos.
Se hace algo de cola en el aeropuerto de Baltra, hay gente que no lleva dólares pero no me he enterado de cómo lo pagan (supongo que un guarda los acompañará a su maleta o al cajero), después de pagar en metálico pasamos otra vez la mochila por escáner y ya estamos en la terminal del aeropuerto. Al salir busco un cajero para pagar el transporte, parece ser que hay dos, uno que no funcionaba en la entrada del aeropuerto al lado de las tiendas y otro que estaba escondido en la zona de salidas. Este si funcionaba,
saqué 200 dólares y me cobró 4,60 de comisión. Al salir afuera ya había muchísima gente y pocos autobuses, hay que ir hasta el final del aeropuerto, ahí está la
boletería.
Compro un boleto
5 dólares monto en el
bus y cuando se llena sale, pero éste solo nos lleva hasta el ferry para cruzar a Santa Cruz, que tardamos como 15 minutos en llegar. Hacemos cola, montamos en el ferry y ,cuando se llena, salimos. El ferry no es nada del otro mundo no tiene alturas, los asientos son duros y las maletas van al techo. El
ferry apenas hace 200 metros que separan las islas y a mitad del camino, para y cobra
1 dólar a todos los que viajamos, se tarda entre cinco y diez minutos en llegar a la otra orilla. al llegar hay taxis que cuestan 30 dólares y los
buses 5 dólares, que ya están esperando. Se paga al tío o la tía que tiene el cartel y te dará un boleto (no lo perdáis) subes al bus que te indican, al rato pasan a pedirte el boleto y sale el autobús, que tarda algo más de una hora en llegar
a Puerto Ayora. Al principio hace bastante calor aunque tenemos todas las ventanas abiertas, según empezamos a subir empieza a hacer fresco y la isla que era rojiza cambia por completo a verde entre nubes y algo de lluvia, por el camino pudimos ver dos tortugas gigantes en los lados de la carretera, casi arriba del todo.
El autobús nos deja en la Terminal Terrestre que está en las afueras de Puerto Ayora, cómo a kilómetro y medio del muelle. No es mucho y me pongo a andar hacia el muelle, en vez de a mi hotel, para comprar el
boleto de ferry a Isabella para mañana a las 7:00 de la mañana. El boleto lo compré en
viajeros en Galápagos C. A. cerca del puerto por
30 dólares aunque mañana me cobrarán 1 dólar por cada cambio de botes (total 2) más 10 dólares de la entrada a Isabella, de camino también compré un adaptador eléctrico por 2,5 dólares. Una vez con todo esto ya fui a mi alojamiento y al pasar al lado del puerto de los pescadores pude ver dos lobos marinos echando la siesta y sus cagadas (como las de perro pero en grande) y también mogollón de iguanas marinas tumbadas al sol en grupo. Hay que tener cuidado con ellas no porque muerdan o sean peligrosas, sino porque hay lugares que se confunden con el suelo (son del mismo color negro) y las inútiles ni se mueven ni nada así que puedes pisarlas sin querer.
La entrada al alojamiento “Galápagos Morning Glory” es una pequeña puerta entre dos tiendas que me costó encontrarla. Al entrar esperé un poquito, pagué los 31 dólares y me dieron la habitación. No está mal, es espacioso tiene aire acondicionado (que no usé) y agua caliente pero al anochecer se oye música lejana y el pasar de los coches. Dejé la mochila y salí a ver que ofrecía aquello. Después de dar un paseo largo por el pueblo, miré largo y tendido Google Maps buscando un restaurante que me molara, ya que había visto bastantes cerrados (será porque es domingo, será por la hora?). Al final me decanté por
“Café del Mar” no había ni Dios y me dio un poco de mal rollo pero la señora que lo lleva es un primor y en algo más de 5 minutos tenía mi pedido,
parrillada de mariscos la especialidad de la casa. Además de presentación aquello estaba buenísimo inclusive la ensalada, de beber pedí
una limonada y me trajo un tanque gigante además de
palomitas, todo por
19 dólares. Repetiré sin duda. De vuelta al alojamiento compré
batido choco y zumo por seis dólares. Fin del día.
Galapagos morning Glory, Puerto Ayora 31,05 euros la noche.
Bien situado en la ciudad la entrada me costó encontrarla. Habitación grande aunque un poco espartana, con aire acondicionado, cuarto de baño y ducha. Por la noche hubo bastante ruido por su cercanía con zona de bares. No lo volvería a coger, probaría algo distinto.
Lunes 8 de septiembre
Me he levantado a las 5:30 para estar a las 6:10 al lado del puerto, como me pedía por whatsapp la agencia de viajes. A esta hora están esperándonos las personas que nos llevarán hasta nuestro barco, puede que tengan un tenderete montado o nada de nada, os acercáis y preguntáis en la zona del skate park ,justo fuera del puerto. Según os vayáis encontrando os dan una acreditación y se van haciendo diferentes grupos para cada barco y, cuando estamos todos o llega la hora, hacemos cola para entrar en el puerto. De nuevo hay que pasar el equipaje por escáner al salir de la isla y, una vez pasado, el mismo hombre nos dirá que salida hemos de tomar en el muelle que nos llevará a un
barquito. Por
1 dólar, este barquito nos deja en la
lancha rápida que nos llevará hasta
villamil.
Al ser lancha rápida todos vamos metidos dentro del único “camarote” con filas de asientos acolchados, y, menos mal, ya que la travesía entre las islas es de dos horas la mar estaba picada y la salida/entrada a las islas hubo mucho bote. La mañana no despejó y también hizo bastante frío en el barco. La lancha se acerca al puerto y entonces de nuevo un
barquito con menos fondo viene a por nosotros. Una vez dentro de él pagamos
1 dólar y nos lleva al
muelle. En el puerto nos registramos y pagamos
10 dólares de tasa de entrada y libres de deambular por ahí.
El puerto no está lejos del pueblo así que me fui andando hasta mi alojamiento el
“Starfish Hotel”. No estaba el recepcionista pero una chica de la limpieza tuvo la amabilidad de darme la llave y habitación. Dejo las cosas, hago una mochila pequeña con lo que voy a necesitar, y me fui andando hasta el
muro del lágrimas. Antes de salir del pueblo encontré una panadería que olía increíble y tenía muchas cosas a un dólar o menos. Compré un
bollo de queso por 1 dólar y comiéndolo fui hasta la entrada del parque.
Ya serían casi las 10:00 de la mañana, me registro (que es gratis) y camino para adelante (creo que es recomendable hacerlo en bici mejor que andando). Son seis kilómetros con varias salidas para enseñar unas pozas, unos túneles, un cerro… etcétera. Por el camino veremos iguanas marinas al acercarnos al mar (si está la marea alta estarán todas en el camino) y ya en los últimos tres kilómetros hay probabilidades de ver tortugas gigantes y digo probabilidades porque no sé si siempre se verán, yo solo vi unas… nueve. Parecen muchas, pero cinco estaban juntas en un pozo pequeño artificial que llenan con agua. Este pozo está a la izquierda del camino en un descanso con bancos para sentarse, justo antes de llegar al cerro Orchilla.

El cerro merece la pena subirlo (tiene escaleras de madera) tiene muy buenas vistas. Siguiendo adelante nos encontramos con el muro de lágrimas, es un muro hecho con las piedras que antes construían una prisión para disidentes del gobierno de la época. A su derecha tenemos un camino que sube el monte hasta otra vista, y, el camino sigue, pero yo ya estaba suficientemente cansado y todavía tenía que volver. A la vuelta pasé por el “estero”, la marea estaba alta y apenas quedaba algo de playa entre los manglares, allí pude ver como dos leones marinos echaban a los turistas de los bancos para tumbarse ellos mismos.
Una vez finalizada mi visita fui a la playa y me dí un baño de una hora (había mala mar con algo de corriente, era el único por allá). Al volver al pueblo compré
dos botellas grandes de bebida 5,80 dólares y ,en la misma panadería de esta mañana,
tres bollos de queso, choco y coco por 3 dólares y una en una cruz Azul (farmacia) un
gel de aloe 9,80 dólares. Vuelvo al hotel, me doy una ducha, crema y me he hecho una siesta que estoy cansadillo. A las 19:30 se va la luz y viene el recepcionista con una linterna para mí, aprovecho y hago el check-in y le pido (pero todavía no pago) tintoreras para pasado mañana (45 dólares) y barco a Santa Cruz para el siguiente (30 dólares). Como no me queda pasta y también tengo que pagar el Hotel (107$) en efectivo voy hasta el cajero del pueblo (banco del pacífico), que está al lado de la plaza y del gobierno municipal, y
saco otros 200 dolares que es el máximo diario, como siempre
4,6 dólares de comisión. Vuelvo al hotel y fin del día.
Hotel StarFish, Puerto Villamil 107,52 euros tres noches.
El hotel está situado en una zona tranquila un poco lejos de la playa sin ruidos. El sitio es bonito por fuera y bonito por dentro. Las habitaciones bien de espacio con aire acondicionado, baño con ducha y desayuno incluido. La habitación la limpian todos los días. Contraté la excursión de tintoreras y el barco a Santa Cruz en recepción. Recomendado.
Martes 9 de septiembre
A las 7:30 a desayunar al “Fosforito”, el restaurante de enfrente de mi hotel donde tengo los desayunos gratis. Dos mitades de fruta, un huevo revuelto, panecillos con miel y de beber había té o café pero a mí me pusieron zumo de naranja. Al terminar cojo la mochila y voy a
“concha de perla” que está al lado del muelle de entrada al pueblo.
El día está feo y hace fresco, aún así, no me pareció que el agua estuviese muy fría en la superficie, pero si bajabas un par de metros, descendía bastante la temperatura y se volvía fría el agua. “Concha de perla” es una laguna salada rodeada de manglares y rocas donde desemboca un río con agua dulce, así que hay zonas donde la visibilidad no es buena. Se accede mediante un tablado que dispone entre los manglares y al llegar hay una plataforma con bancos, perchas y escaleras al agua. Llevo solo dos días pero en la experiencia ya me dice que nunca hay que dejar las cosas en los bancos, ya que los lobos marinos, siempre presentes, tienen predilección por dormir en estos. Aquí había dos lobos marinos por ahora, así que coloqué la mochila en una percha, cojo la GoPro y al agua.

En principio no es muy interesante, no hay demasiado coral, ni variedad de peces, las orillas están bien de profundidad pero el centro tendrá como seis metros de profundidad o más. Estuve haciendo snorkel durante una hora y lo único bueno que vi fue una raya grande y una tortuga marina de buen tamaño, además de que me crucé con un lobo marino que parecía un torpedo. Estuvo bien en general. Al salir ya había seis leones marinos esperándome en la plataforma, me sequé y mientras descansaba se puso a llover. Refugiarme en los manglares, cambiarme, y cuando paró de vuelta al hotel.
Estuve en la habitación haciendo tiempo y sobre las 12:00 salí al
restaurante “albita” a comer menú del día.
Lentejas con pasta y alguna cosa más y de segundo arroz con, gambas, carne grasa, etcétera de beber zumo de guayaba todo por
6 dólares. El primer plato no estuvo mal, pero el segundo, el arroz, me recordó al de los chinos porque fue demasiado graso. No fue mucho pero no te quedas con hambre. Volver al hotel y siesta que el día no está para mucho, los locales van con cazadora del frío que hace.
Me despierto, me entretengo con Internet y sobre las 18:00 salgo y me encuentro con el recepcionista, pago los
107$ del hotel los
45$ de tintoreras para mañana y los
30$ del ferry a Santa Cruz para pasado mañana (el de las 6:00 de la mañana). Doy una vuelta por el pueblo y en la plaza han puesto una pantalla grande y sillas para ver el partido de la selección de Ecuador contra Argentina (ganó Ecuador 1-0). Después de la corta vuelta volví al hotel y fui al restaurante
“fosforito” a cenar, me pusieron
casi medio pollo y arroz y lentejas. Muchísimo, no llegué a terminarme el pollo y el arroz con lentejas ni lo toqué, de beber un
zumo de naranja y una coca-cola todo por $12, aunque el pollo no estaba muy allá. Volver a la habitación y a dormir.
Hotel StarFish, Puerto Villamil 107,52 euros tres noches.
Miercoles 10 de septiembre
Hoy hace muy bueno, a las 9:30 tengo que estar en recepción para el tour de tintoreras. A las 9:15 salgo del hotel a comprar bebida para la excursión (
zumo y batidos de chocolate 6$) y me tienen esperando en recepción hasta las 9:50.
Subo al bus, recogemos un par de personas más (fuimos unos 10) y vamos a una agencia de tours a por los neoprenos de la gente que había pagado por ellos (podías hacerlo también en ese momento). De aquí nos llevan al embarcadero y la marea estaba bajísima, la tabla para acceder al barco estaba muy inclinada. En el barco, mientras vamos al islote de tintoreras, vimos varias tortugas marinas, rayas águilas y un único piquero de patas azules.

El barco atraca y subimos al islote volcánico. Se llama tintoreras por el tiburón de puntas blancas que aquí lo llaman tintorera. hay una grieta estrecha en esta isla donde se reúnen para dormir de día, ya que cazan de noche. Ahora con esta marea tan baja los más de cincuenta jóvenes tiburones de metro más o menos se encontraban atrapados como renacuajos en un charco a la espera de la subida de la marea para poder salir a mar abierto. Después de estar viéndolos durante un buen rato fuimos un poco más allá y en una playa había un gran lobo marino macho y una hembra a los cuales les dedicamos otros cuantos minutos, y volver al barco por el mismo y único camino que hay.

Montamos en el barco y un poco más allá de donde atracamos nos tiramos al agua. Nos dejaban snorkel, aletas y chaleco para quién quisiera usarlo. El agua no estaba tan fría y yo era de los pocos que iba sin neopreno. Había que ir todo el rato con el guía así que no me moló mucho, aún así la mayoría vimos casi 10 tortugas marinas, algunas grandísimas, pero nada más que reseñar, casi todo el fondo era arena o piedra con muy poca esponja o coral. Al subir al barco nos dejaron una toalla y nos dieran una galleta de chocolate, después de cerca de una hora nadando. Volver al embarcadero del puerto (que estaba lleno de leones marinos) subir al autobús y al hotel cuando eran ya casi las 14:00.
Hice tiempo en Internet y luego fui a la
panadería a por dos bollos 2 dólares. Comerlos en la habitación con el zumo de la mañana, volver a hacer tiempo en Internet y siesta. Sobre las 18:30 salgo y voy dando una vuelta hasta la plaza del pueblo, en el
ATM saco otros
200 dólares con 4,6 de comisión. Voy al
restaurante “el velero” a cenar, que tienen pizzas y me apetece. Una
pizza mediana cuatro quesos (8 porciones) y una coca-cola 23 dólares, no estaba mal, poco más puedo decir. Volver al hotel y empacar que mañana marcho de vuelta a Santa Cruz.
Hotel StarFish, Puerto Villamil 107,52 euros tres noches.