Salimos de Datong a las 6.30 en un tren en categoría Hard Sleeping. La verdad que es muy cómodo, en un vagón hay 6 literas y puedes ir tumbado leyendo. Durante el trayecto pasaron muchas veces vendiendo comida y los chinos eran bastantes educados y respetuosos, no gritaban mucho, no había olor a comida ni escupían ni nada de las cosas que habíamos leído en otros blogs, hasta los servicios olían más o menos bien. Al subir al tren una azafata se queda los tickets y te da una tarjeta de plástico y cuando vas a llegar a tu destino va a tu compartimento, te pide la tarjeta y te devuelve tu ticket ¡Así es imposible no saber cuál es tu parada!.

Cuando estábamos llegando a Pingyao mi madre se dió cuenta de que tenía un mensaje del hotel al que íbamos diciendo que si iban a recogernos a la estación, pero claro no tenemos tarjeta SIM china ni tenemos conexión a Internet. Así que no teníamos manera de decirle que sí, y sabíamos que el hotel no era fácil de encontrar porque estaba en el casco antiguo. Solución, mi madre se fue a buscar a la azafata para que le intentase dejar el móvil para llamar o que ella llamase al hotel, misión casi imposible, no había manera de que nos entendiese, porque de verdad no hablan nada de nada de inglés. Al rato vino un revisor y pensábamos que era para pedirnos los billetes, pero que va! nos hizo gestos con un móvil porque la azafata le había dicho que necesitábamos un móvil o algo así. Llamamos desde su móvil pero ese número no era. Bueno, pues no pasa nada, ya nos buscaríamos la vida al llegar a Pingyao, pero mira por dónde cuando ya estábamos llegando, llegó otro hombre con el móvil, le enseñamos el nombre del hotel en chino y él si pudo llamar. Nos dimos cuenta que todo el vagón había estado pendiente de que pudiésemos arreglar nuestro problema. Son buena gente estos chinos.

Al llegar a Pingyao imprimimos los billetes para Xi'an y fue a buscarnos el dueño del hotel, bueno hotel lo que se dice hotel..., era su casa. Una casa muy grande a medio reconstruir en el Huttong de Pingyao. Nos dió las dos habitaciones que estaban al lado de la suya, íbamos a saber lo que era dormir en una casa china de verdad, sin aire acondicionado y la cama de tarima elevada.

En el patio tenían una cocina de carbón y muchas habitaciones derruidas alrededor. En la casa había una chica con una niña de un año que iba todo el tiempo sin pañales y se llamaba Miao Miao.... No se nos olvida el nombre.Hablaba un poco de inglés y nos contó que era la casa de la familia de su marido.

Después de ducharnos porque llegamos empapados, salimos a pasear por las calles de Pingyao. Es un lugar muy muy tranquilo, dentro de la muralla, claro. Fuera como el resto de ciudades chinas, llena de rascacielos, aunque Pingyao desde luego es un poco más pequeño, que Datong. Bueno, dentro de la muralla el pueblo es de cuento , el típico pueblo chino. Todas las calles peatonales o sólo para las moto-bicis eléctricas que tienen, llenas de restaurantes tiendecitas, hay hasta sitios para darte foot massage y Fish spa!
El pueblo antiguo, lo que yo llamo Huttong está dentro de la muralla con cuatro puertas de acceso y las calles principales en forma de cruz desde las puertas. Sus nombres West Street, South Street, North Street y East Street.... jajajaja, sin complicaciones.

En varios puntos se pueden comprar las entradas que te sirven para entrar a algunas casas que se mantienen intactas o como museos y a los templos que son muy bonitos y al Rishengchang Bank, que es el primer banco de este tipo que se fundó en China en 1823 y actualmente tiene sucursales por toda China. Nosotros compramos las entradas y empezamos a pasear, cuando veíamos algún sitio al que entrar entrábamos y así hasta que llegamos a la puerta Este, bordeamos la muralla y volvimos a coger la calle principal, esta vez la norte, llegamos hasta el centro y giramos a la Oeste....etc etc...una vez que habíamos visto las principales calles con las principales atracciones , el Templo Qingxu, el Templo Zhanguo y el Shuanglin, la casa del Gobernador y el banco con su museo,empezamos a perdernos por las partes más alejadas y vimos que aunque no tan bonitas, el resto del Huttong, porque dentro de la muralla es un gran Huttong , estaba muy bien conservado. Muy limpio como todo lo que hemos visto en China. La estructura es una calle principal y perpendicular a ella salen calles pequeñitas en las que están las casas y esas y calles están llenas de macetas, ropa tendida....y cada dos o a tres calles de las pequeñas hay unos servicios públicos y se notaba que eran los que usan porque todo está en chino y sin anunciar " toiletes" y tienen sus escobas, fregonas, cubos....y todo , todo sin un papel en el suelo.
Regresando al hotel- casa super cansados porque hoy la fitband marcaba 19000pasos, decidimos darnos un foot massage por 30 ¥, bueno yo no quise pero a cambio me dí un Fish spa! Me encanta meter los pies en la pecera y que los peces te hagan cosquillas aunque la principio dá mucho repelús...

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Mañana sin madrugar mucho, por fin, vamos a Xi' an.