Este segundo día lo dedicamos por completo a Siena. Aparcamos el coche al lado de las murallas en una zona habilitada pero que no había que pagar, así que nos ahorramos otros eurillos
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De esta zona de la Toscana es en Siena donde encontramos más turistas, los primero que hicimos fue dirigirnos hacía la zona del Duomo. Nos encontramos primero con el Baptisterio y allí mismo compramos la entrada conjunta (10 euros) para entrar al Duomo, el Baptisterio, el Museo dell'Opera, Cripta y al Oratorio di S. Bernardino una ventaja ¡que también te ahorra las colas!
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El Baptisterio nos encantó, te podías quedar perfectamente allí sentado admirando todo y con cara de embobaó
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De esta zona de la Toscana es en Siena donde encontramos más turistas, los primero que hicimos fue dirigirnos hacía la zona del Duomo. Nos encontramos primero con el Baptisterio y allí mismo compramos la entrada conjunta (10 euros) para entrar al Duomo, el Baptisterio, el Museo dell'Opera, Cripta y al Oratorio di S. Bernardino una ventaja ¡que también te ahorra las colas!

El Baptisterio nos encantó, te podías quedar perfectamente allí sentado admirando todo y con cara de embobaó

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Después salimos del Museo y nos dirigimos directamente al Duomo. Había cola para entrar pero como teníamos el billete combinado no tuvimos que hacerla. La verdad es que no sé si decir si me gustó o si no me gustó el interior. La combinación del negro y del blanco se me hacía un poco recargada pero por eso mismo impresiona una barbaridad, en España no se ven de estas. Lo que también impresiona como bien lo habéis dicho otros es el suelo que cuando nosotros fuimos estaba visible y lo único es que había zonas acordonadas para que no pisaras.
Dentro del Duomo está la Biblioteca Piccolomini que tiene una magnífica colección de frescos en las paredes, es pequeñita pero aluninante. La fachada del Duomo también tiene bandas de mármol en blanco y negro.

Después del Duomo nos fuimos dando un paseo por las callejuelas y vimos un montón de palacios espléndidamente conservados y sin comerlo ni beberlo... llegamos a la plaza Il Campo (en Siena en vez de llevar todos los caminos a Roma llevan a Il Campo


Como ya hacia bastante hambre nos alejamos un poco de la plaza y encontramos una cafetería donde nos tomamos unos bocatas, despues heladito al canto (buenísimos en todas partes y muy bien de precio).
Otra vez en la plaza pensamos en subirnos a la Torre y nos pusimos a la cola, pero después de estar un rato allí y ver que eso no avanzaba nada decidimos no subir (puesto que además ya habíamos tenido buenas vistas en el Facciatone). En la plaza, en la zona más elevada, también se encuentra la Fonte Gaia. Nos sentamos a la sombra en la plaza y estuvimos contemplando tranquilamente los edificios y el ambiente y después fuimos a callejear otro poquito. Sobre las 6 como ya estábamos bastante cansados decidimos volvernos al hotel para relajarnos en la estupenda piscina. Después como siempre vueltecita y cena y a la cama que ya habíamos pateado mucho.[/align]