RESUMEN: Pier de Brighton y Royal Pavillion, Arundel y Chichester
Este ha sido un día con contratiempo. Hemos ido a Brighton a primera hora, pero se nos han hecho las 10 y media para cuando habíamos aparcado, por cierto en un parking que nos ha costado £13 por 4 horas, eso sí, en el mismo centro. Bien, hemos ido directos a ver el Royal Pavillion, construido a capricho del primero Príncipe de Gales y posterior Rey George IV.

En fin, espectacular. A Lumi y a Natalia les ha gustado mucho. Lo malo, ahora no permiten fotos, y como está todo lleno de cámaras de vigilancia, pues uno no se atreve a sacar la cámara ni el móvil por miedo a una regañina...

A la salida hemos ido a pasear al Pier, hacía un día muy bueno y había mucho ambiente. El Pier (al contrario que otros como el de Hastings que se quemó por completo) conserva todo el sabor decimonónico, con su tablazon de madera y sus pequeños quioscos victorianos. Al final del pier hay una feria de atracciones y Natalia ha querido subirse a una atracción.


Sobre las 2 y cuarto nos hemos ido a por el coche y rumbo a la segunda visita del día: el castillo de Arundel. Y aquí ha venido el contratiempo, hemos pillado un súper atasco, tanto que hemos comido en el coche parados en el atasco para adelantar y no perder tiempo después. El trayecto duraba según el navegador poco menos de 40 minutos, a nosotros nos ha costado una hora y cuarenta y cinco minutos. Pese a esto, cuando hemos llegado a Arundel, eran las cuatro y tres minutos, y la taquilla se cerraba a las 4, así que no nos han dejado entrar. Me ha quedado muy mal sabor de boca porque el castillo debe ser espectacular por dentro, pero mira, por 3 minutos...
Una cosa curiosa, casi todo cierra religiosamente a las 5 de la tarde, muchas iglesias, museos, tiendas, etc... Sin embargo hay supermercados abiertos desde las 6 de la mañana hasta medianoche!
En fin, tras la decepción de Arundel, hemos ido a Bosham, un pueblecito minúsculo a orillas de un estuario, pero donde hay una iglesia desde donde salió el rey Harold para enfrentarse a Guillermo en 1066, y que aparece en el tapiz de Bayeux.

Justo estaban haciendo el ensayo para una boda, hemos podido entrar y verla rápidamente, pero nos daba un poco de apuro porque no había más turistas ni visitantes...
El resto del pueblo es muy agradable, enclavado en un entrante de mar, apenas dos calles pero al lado de una ensenada que estaba en marea baja, con las barcas encalladas en la arena. No sé porqué no tengo ninguna foto de esta ensenada pero es digna de ser pintada en una acuarela!
Después, aprovechando que hoy había salido un día muy soleado y todavía había mucha luz, nos hemos acercado a Chichester, donde apenas hemos entrado en la catedral, nos han echado para cerrar, solo me ha dado tiempo a hacer una foto a la nave central. Luego, paseando por detrás hemos podido ver el claustro que no lo habían cerrado todavía y nos hemos dado una vuelta rápida por el pueblo, que a las 6 y media de la tarde, y con un solazo de narices, estaba ya desierto como un pueblo fantasma. Increíble.

Una cosa que me ha sorprendido en Chichester es que hemos visto una iglesia gótica que hay justo enfrente de la catedral, convertida en pub, tal cual, han plantado una barra de bar en medio, y mesas por los aleros y transeptos de la iglesia. La verdad es que era muy chulo, pero no me imagino a la iglesia permitiendo hacer eso con una iglesia en España...
En fin, tras esto nos hemos venido en busca del hotel, como siempre ya a las 7 y media pasadas. Hoy dormimos en un pueblo muy pequeño que se llama Horndean, que creo que pertenece a Portsmouth.