En nuestro segundo día por la zona sur de Bali, nos desplazamos de nuevo desde Nusa Dua hacia el oeste para disfrutar de las playas de la isla. (se puede ver el mapa del recorrido en la etapa anterior del diario, BALI SUR).
Desayunamos en el Melia Bali. El buffet contaba con mucha variedad de cosas, no estaba nada mal. Al finalizar, pusimos el Toyota Avanza en movimiento y tras parar a llenar el depósito de gasolina (por unos 15-20 Euros) llegamos al parking de Padang Padang.
F. Escogimos esta playa porque teníamos ganas de estar en una playa más tranquila y recogida, donde el oleaje nos permitiera darnos un baño sin preocupaciones. Fue un gran acierto, es una playita no muy grande a la que se llega descendiendo unas cuantas escaleras. No había mucha gente y disfrutamos de una mañana de playa genial.

A eso de las 13:00 comenzó a llover y recogimos bártulos para irnos a comer algo (por fin a la hora). Paramos en el Beach Club El Kabron a tomar algo (la hora del vermut hay que respetarla estemos donde estemos)
G. Al volver a la carretera nos encontramos con un restaurante italiano, llamado Casa Asia Bingin, donde nos apretamos un par de pizzas deliciosas. Tras esto, el sol volvía a pegar con fuerza y nos dirigimos a Thomas Beach, al sur de Padang Padang. Playa más extensa, pero con unos tramos de escaleras de acceso algo más durillos. Alquilamos un par de hamacas y allí nos tiramos unas horas hasta que comenzó a caer el sol (más o menos a las 16:30)

Allí nos encontramos cosas curiosas, como a unos simpáticos monos (ojo que son cabrones :lol:) que buscaban a la entrada de la playa algo que llevarse a la boca o también con una balinesa que machete en mano se afanaba en descuartizar un pequeño tiburón,

I. Pura Uluwutu es el famoso templo balinés ubicado sobre un acantilado. Es también una de LAS FOTOS de Bali y uno de los que más turismo acogen. Muy interesante el paseo que hay al borde del acantilado para recorrerlo y admirar el panorama, sobre todo al atardecer.

Para la puesta de sol se abarrota de gente y nosotros aprovechamos para irnos a un lugar más tranquilo. Nos aposentamos en un "pseudobar" regentado por balineses que encontraréis en Google Maps con el nombre "Sunset Point Uluwatu" anexo a "The Ritual Bali - Wedding Venue". El sitio era muy muy sencillo, pero disfrutaba de unas vistas de la puesta de sol de auténtico infarto. La misma puesta de sol que en los caros Beach Clubs que pueblan la costa oeste.

Emprendimos vuelta a Nusa Dua, nuestra estancia en Bali terminaba y queríamos pasar por los mercadillos que hay, antes de entrar al área de resorts (Jl. Nusa Dua), a hacer alguna pequeña compra de recuerdos. Cenamos también por allí, en el "Mr.Bob Nusa Dua Bar and Grill", sitio muy para turistas, pero donde cenamos bastante mejor que dentro del hotel.
El día siguiente no lo voy a contar como una etapa aparte ya que lo pasamos prácticamente entero en un avión.
Amanecimos temprano y como teníamos sólo unas horas hasta coger el vuelo las aprovechamos para estar relajados en la playa Pantai Samuh, frente al hotel. Se estaba genial ahí tumbados en esa playa tan tranquila, pero la hora llegó y pusimos rumbo al aeropuerto a mediodía. Lo teníamos bastante cerca así que fue fácil calcular los tiempos. Para eso sí que estaba bien Nusa Dua.

Dejamos nuestro Toyota con cierta pena. Aparcamos en la zona de salidas y el señor de la gorra roja de Avis llegó con una sonrisa en la boca. Todo OK. El coche tenía un montón de pequeños rayazos y al recogerlo me esmeré en buscarlos todos para que el señor los fuese apuntando por si a la vuelta me culpaba a mí. Nosotros abonamos la tarifa normal de Avis, pero en ningún momento me ofrecieron el típico seguro a todo riesgo que suelen venderte cuando recibes el coche. Nosotros, por suerte divina supongo, lo conseguimos entregar tal y como nos lo dieron, así que, no sé si fue por eso o fue porque tampoco los revisan mucho, pero ningún problema con la entrega.
El avión de Emirates partió rumbo a Dubai y allí dejamos Bali. Sin duda de los destinos más increíbles que hemos visitado. Un destino que va mucho más allá del sol y la playa, cuenta con una belleza natural difícil de igualar además de un encanto propio, como su religión (siempre presente). Sus habitantes, con una sonrisa perenne en la cara, te tratarán con simpatía y amabilidad siempre que lo precises. Era el destino principal en nuestras vacaciones y cumplió muy sobradamente con las expectativas. Ojalá algún día podamos volver a vernos.
21:30, hora local en Dubai, llegamos a nuestra last stage. salimos del aeropuerto y...un momento, que temperatura hace??!! 40º?? pero si es de noche!!
Teníamos traslado contratado desde el aeropuerto hasta nuestro hotel, el Rotana Towers. El trayecto nos abrió la boca un par de veces, super estructuras cuando ya nos habíamos acostumbrado a las techumbres de paja de Bali. La verdad es que su vista impresiona. Ubicado en un céntrico rascacielos, el Rotana contaba con todas las comodidades. La verdad es que la agencia (CATAI) nos proporcionó unos hoteles mejores de lo esperado, incluso quizás de lo necesitado. Buena opción si se buscan buenos hoteles, cómodos y bien ubicados.
Con lo que nos dieron en el avión teníamos suficiente pero unas cervecitas mientras veíamos el Francia-Bélgica (el Mundial seguía disputándose y tenía gran acogida en cualquier bar) sí que nos apetecían. Fuimos al pub de la torre a degustar un par de cervecitas frescas de barril por...24, sí, 24 eurazos.