Después de pasar unos días increíbles en Morón, decidimos explorar un poco más de la costa cubana y optamos por visitar Cayo Santa María. Habíamos leído maravillas sobre sus playas y estábamos ansiosos por experimentarlo por nosotros mismos.
Sin embargo, al llegar, nos llevamos una pequeña decepción. Cayo Santa María está completamente orientado a los turistas y los alojamientos y resorts allí son bastante caros. Puede que nuestra expectativa fuera demasiado alta, pero nos pareció que no había mucho más que los hoteles y las playas.
Aun así, decidimos seguir explorando y terminamos en la Playa de Las Terrazas. Pagamos una entrada de 5 CUC por persona para acceder a la playa, pero nos dimos cuenta de que el resto de las comodidades, como el restaurante, el bar, las hamacas y los parasoles, se pagaban por separado. A pesar de esto, la playa era hermosa y disfrutamos del sol y del agua.
En retrospectiva, tal vez deberíamos haber investigado más sobre el cayo y haber encontrado otros lugares para visitar, pero al final del día, aún disfrutamos de nuestra experiencia en la Playa de Las Terrazas.
En general, nuestra experiencia en Cayo Santa María no fue mala, pero definitivamente no fue la mejor playa que visitamos durante nuestro viaje. Aun así, es una opción interesante para aquellos que buscan un alojamiento de alta calidad y un entorno más turístico.

Después de disfrutar de nuestro día en Cayo Santa María, nos dirigimos a Remedios, una ciudad colonial que es uno de los destinos turísticos mejor conservados de Cuba. Se puede notar que se ha invertido mucho dinero en su mantenimiento y acondicionamiento. Aunque es una villa pequeña, nos encantó pasear por sus calles esa misma tarde y noche.
Esa noche nos alojamos en casa de Richard, una bonita casa con todas las comodidades, aunque nos pareció un poco impersonal, como un "casi hotel". Sin embargo, después de nuestra experiencia en "Casa Mirtha" en Morón, nuestro listón estaba muy alto. Después de una cena no demasiado satisfactoria en "Casa Richard", fuimos a tomar una copa en la plaza central, donde admiramos las dos hermosas iglesias de la ciudad.
A la mañana siguiente, nos despedimos de Remedios y pusimos rumbo a Santa Clara, nuestro siguiente destino antes de llegar a La Habana.
