Al día siguiente recogemos cunas, maletas etc y nos vamos rumbo a nuestro siguiente destino, Cáceres, concretamente los Apartamentos el Silo en la adyacente localidad de Torremocha (no los recomiendo porque tienen un aislamiento acústico lamentable); pero previa parada en el pueblo abandonado de Granadilla, del cual había visto fotos en instagram y parecía muy bonito; efectivamente, lo es, una maravilla de pueblo con un castillo al que se puede subir, todo gratuito.





Tras recorrer el pueblo hasta la iglesia, dar de comer a un burro con los niños y pasear sin ninguna prisa, nos volvemos al coche a comer algo, y poner rumbo a los apartamentos.
Hacemos un alto en un supermercado para comprar algo para comer, ya que llegamos a una hora “complicada” sobre las 14:30, como para irnos a comer a algún sitio, ergo comemos en el apartamento.

Tras descansar, montar cunas etc, nos vamos a Caceres; aquí tengo marcada una zona de aparcamiento en la Avenida de España, al lado del Parque de Cánovas, y ahí conseguimos aparcar sin problema. BIEN
Vamos callejeando, viendo el ambiente de Cáceres, hasta llegar a su Plaza Mayor y admirar su Torre del Bujaco, la de los Púlpitos, la estatua del Genio Andrógino etc



Los niños lo pasan pipa corriendo por la plaza de un lado a otro.



Para sumergirnos de lleno en su estupendamente conservado casco histórico, en donde nos recibe la estatua de San Pedro de Alcántara, patrón de Extremadura, cuyos pies debes besar para encontrar pareja, a mi me llega tarde ya


Llegamos hasta la imponente Iglesia de San Francisco Javier, en la Plaza de San Jorge ( hay una estatua suya matando al dragón)




Papaaaa, Dragón malo!

Damos una vuelta por detrás de la iglesia, de uno en uno porque son todo escaleras y con el carrito imposible



Y tras tomarnos unas cervezas en la terraza de un bar de la plaza

Nos volvemos al coche y regresamos a descansar al apartamento, que los peques están medio fritos ya.