Aquí en principio pensamos en ir hasta Siracusa, pero la escala no era muy larga, no había oficina de alquiler de coche cercana y el transporte en tren llevaba mucho tiempo. En Taormina ya habíamos estado. Así que como no conocíamos Catania decidimos quedarnos allí y visitar la ciudad. Y fue buena idea, porque la ciudad nos gustó. Es muy diferente a Palermo, que ya habíamos conocido. Diferente sobre todo en ambiente, la gente....
Salimos del barco y fuimos caminando hasta el mercado de pescado, que hoy estaba abierto. Es todo un espectáculo. Hay cientos de puestos con pescados de todo tipo, los pescadores a voz en grito vendiendo el pescado, la gente comprando o simplemente mirando viendo el ambiente.

Después hicimos un recorrido por la ciudad, Piazza del Duomo, San Berilo, Anfiteatro, Via Etnea, comercial, Via Crociferi, Universidad, Teatro. Había muchas bodas, y tenían adornadas las escalinatas de las iglesias un montón. Llamaba la atención.
Hicimos un alto para tomar algo en una cafetería de la Plaza de la Catedral y vuelta al barco.


Esa noche pasamos muy cerca de Stromboli, y pudimos ver a lo lejos el volcán activo. De vez en cuando se veía como se iluminaba todo de rojo y se veía la lava que salía del volcán, como si fueran fuegos artificiales.
En la foto no se aprecia muy bien, pero era impresionante verlo.


