La noche la he pasado bien así que lo de ayer solo fue un susto, no es diarrea del viajero menos mal.
Nos hemos levantado y tranquilamente hemos desayunado. A las 8 nos ha pasado a recoger Gerónimo, ya es nuestro taxi oficial.
El viaje hasta Soraypampa son 3 horas. La verdad que Gerónimo el tío es genial, tiene conversación agradable y te va contando las cosas que ve y que nota que te llaman la atención. Pasamos por cuyerías, y nos cuenta cómo funciona el negocio de los cuyes, como se come el cuy, como se cría, que rentabilidad tiene una granja de cuyes... se nota que el hombre ha trabajado en el campo y que ha vivido del campo. Nos habla de los carnavales en su pueblo, de cómo se liga, muy curioso. El viaje se hace corto y rápidamente llegamos a Mollepata, donde bajamos a pagar la entrada de 2, 5 euros cada uno. Al entrar al pueblo están levantando la bandera y nos tenemos que esperar para avanzar a que suene el himno y levanten la bandera de Perú y de Cusco.
De Mollepata a Soraypampa la carretera es una pista de tierra que por momentos da miedo pasar por ella ya que a la derecha cae el valle a una profundidad enorme. En frente tenemos siempre el Salkantay cubierto la mitad por nubes, como no podía ser de otra manera. Al llegar a Soraypampa, nos quedamos alucinados con la cantidad de buses y de coches que hay aparcados al final de la carretera. Desde Soraypampa empieza el trekking del Salkantay pero también se accede a la laguna Humantay. La laguna es un tour de un día que va y viene desde Cusco. Nosotros vamos a hacerla esta tarde.
La carretera termina justo en donde se ubica nuestro alojamiento. El alojamiento básicamente es como una taberna de la edad media... Una casa en donde nadie te hace ni caso. Al reparar en nosotros nos dan un té de coca mientras preparan la habitación y cuando está preparada nos invitan a pasar. La habitación es "precaria" y si fuera hace frío en la habitación más, para colmo la puerta va sin llave, la tía nos dice que no nos preocupemos, que aquí no roban... Mientras nos acomodamos empieza a llegar la gente que ha ido a la laguna Humantay por la mañana.
Nosotros nos preparamos, nos comemos una empanadilla y nos ponemos rumbo a la laguna. La laguna Humantay resumiéndolo mucho es uno de los reclamos turístico más sobrevalorados que he visto en mi vida. La ruta son 7 km ida y vuelta. Un desnivel de 500 metros que se salvan muy fácilmente. El paisaje es bonito, un valle que recuerda al valle de Ordesa pero abandonado a la dejadez. El camino está mega erosionado y todo enfocado al turismo. Subiendo a la laguna bajaba todo el mundo, fácilmente mil personas, con semejante romería uno se espera algo espectacular... pues bueno la laguna objetivamente es bonita pero vamos, en el Ausangate vimos 10 como esta e incluso más espectaculares, ni de lejos justifica hacer un tour de un día para ver esto. 3 horas de Cusco a Soraypampa y otras 3 horas de vuelta?? Ni loco. Nosotros al menos al ir por la tarde la hemos visto solos pero eso sí, Perú a su estilo, a la media hora se ha puesto a caer una granizada de tres pares de narices.
Entre granizo recogemos los bártulos y ponemos rumbo a nuestra acogedora taberna medieval. Al llegar no hay nadie, entramos en la habitación con un frío de narices. Decidimos pasar a lo que es el bar y ahí pasa todo dios de nosotros. Una mujer en la cocina habla a gritos con una niña de diez años de nombre Lucero que se encarga de la mini tienda y de nosotros. Mientras, una niña de dos años de nombre Génesis, vaga libre por el campo sin que nadie le haga ni caso, con la cara llena de mocos secos y comiendo todo lo que pilla... Nos sentamos y al ver que pasan de nosotros y que hace un frío polar nos vamos a la habitación a meternos bajo las sábanas y ver algún capitulo. A la media hora nos toca Lucero a la puerta diciendo que nos ha preparado una merienda... que corramos que se enfría. La merienda son un té, unas palomitas de maíz y galletitas saladas con kétchup al lado... todo preparado en un rincón del bar con la luz justa para dejar ver nuestro vaho al respirar del frío. En ese momento pues te resignas e intentas disfrutar esas palomitas cual manjar... Matamos el rato viendo capítulos de Paquita Salas mientras que al bar entran locales a beber alguna cerveza y a cenar algo rápido, todo el que entra ahí habla en quechua y nos miran como nosotros a los guiris. A las 19 por fin nos ponen nuestra cena, salteado de lomo.
Después de cenar viene la dueña de la casa, Le pagamos los 40 euros por todo y nos trae dos bolsas de agua caliente para meter en la cama... las bolsas las cogemos como regalo divino y nos metemos en la cama. Mañana último día de trekking, a ver si el tiempo nos da una tregua y nos permite disfrutar
Nos hemos levantado y tranquilamente hemos desayunado. A las 8 nos ha pasado a recoger Gerónimo, ya es nuestro taxi oficial.
El viaje hasta Soraypampa son 3 horas. La verdad que Gerónimo el tío es genial, tiene conversación agradable y te va contando las cosas que ve y que nota que te llaman la atención. Pasamos por cuyerías, y nos cuenta cómo funciona el negocio de los cuyes, como se come el cuy, como se cría, que rentabilidad tiene una granja de cuyes... se nota que el hombre ha trabajado en el campo y que ha vivido del campo. Nos habla de los carnavales en su pueblo, de cómo se liga, muy curioso. El viaje se hace corto y rápidamente llegamos a Mollepata, donde bajamos a pagar la entrada de 2, 5 euros cada uno. Al entrar al pueblo están levantando la bandera y nos tenemos que esperar para avanzar a que suene el himno y levanten la bandera de Perú y de Cusco.
De Mollepata a Soraypampa la carretera es una pista de tierra que por momentos da miedo pasar por ella ya que a la derecha cae el valle a una profundidad enorme. En frente tenemos siempre el Salkantay cubierto la mitad por nubes, como no podía ser de otra manera. Al llegar a Soraypampa, nos quedamos alucinados con la cantidad de buses y de coches que hay aparcados al final de la carretera. Desde Soraypampa empieza el trekking del Salkantay pero también se accede a la laguna Humantay. La laguna es un tour de un día que va y viene desde Cusco. Nosotros vamos a hacerla esta tarde.
La carretera termina justo en donde se ubica nuestro alojamiento. El alojamiento básicamente es como una taberna de la edad media... Una casa en donde nadie te hace ni caso. Al reparar en nosotros nos dan un té de coca mientras preparan la habitación y cuando está preparada nos invitan a pasar. La habitación es "precaria" y si fuera hace frío en la habitación más, para colmo la puerta va sin llave, la tía nos dice que no nos preocupemos, que aquí no roban... Mientras nos acomodamos empieza a llegar la gente que ha ido a la laguna Humantay por la mañana.
Nosotros nos preparamos, nos comemos una empanadilla y nos ponemos rumbo a la laguna. La laguna Humantay resumiéndolo mucho es uno de los reclamos turístico más sobrevalorados que he visto en mi vida. La ruta son 7 km ida y vuelta. Un desnivel de 500 metros que se salvan muy fácilmente. El paisaje es bonito, un valle que recuerda al valle de Ordesa pero abandonado a la dejadez. El camino está mega erosionado y todo enfocado al turismo. Subiendo a la laguna bajaba todo el mundo, fácilmente mil personas, con semejante romería uno se espera algo espectacular... pues bueno la laguna objetivamente es bonita pero vamos, en el Ausangate vimos 10 como esta e incluso más espectaculares, ni de lejos justifica hacer un tour de un día para ver esto. 3 horas de Cusco a Soraypampa y otras 3 horas de vuelta?? Ni loco. Nosotros al menos al ir por la tarde la hemos visto solos pero eso sí, Perú a su estilo, a la media hora se ha puesto a caer una granizada de tres pares de narices.


Entre granizo recogemos los bártulos y ponemos rumbo a nuestra acogedora taberna medieval. Al llegar no hay nadie, entramos en la habitación con un frío de narices. Decidimos pasar a lo que es el bar y ahí pasa todo dios de nosotros. Una mujer en la cocina habla a gritos con una niña de diez años de nombre Lucero que se encarga de la mini tienda y de nosotros. Mientras, una niña de dos años de nombre Génesis, vaga libre por el campo sin que nadie le haga ni caso, con la cara llena de mocos secos y comiendo todo lo que pilla... Nos sentamos y al ver que pasan de nosotros y que hace un frío polar nos vamos a la habitación a meternos bajo las sábanas y ver algún capitulo. A la media hora nos toca Lucero a la puerta diciendo que nos ha preparado una merienda... que corramos que se enfría. La merienda son un té, unas palomitas de maíz y galletitas saladas con kétchup al lado... todo preparado en un rincón del bar con la luz justa para dejar ver nuestro vaho al respirar del frío. En ese momento pues te resignas e intentas disfrutar esas palomitas cual manjar... Matamos el rato viendo capítulos de Paquita Salas mientras que al bar entran locales a beber alguna cerveza y a cenar algo rápido, todo el que entra ahí habla en quechua y nos miran como nosotros a los guiris. A las 19 por fin nos ponen nuestra cena, salteado de lomo.
Después de cenar viene la dueña de la casa, Le pagamos los 40 euros por todo y nos trae dos bolsas de agua caliente para meter en la cama... las bolsas las cogemos como regalo divino y nos metemos en la cama. Mañana último día de trekking, a ver si el tiempo nos da una tregua y nos permite disfrutar