(15/07/2019) Hoy tocaba despedirse con mucho cariño de nuestra tripulación y poner rumbo a Semarang. Hubo gente que tras llegar a Semarang cogió el vuelo a Karimunjawa esa misma mañana pero nosotros como habíamos leído lo de los atrasos preferimos no arriesgar y pasar un día en Semarang.
A la llegada al aeropuerto cogimos un taxi, hay una especie de cabina donde dices a dónde quieres ir y ya te lo cobran ahí. Nosotros íbamos a Kampung Pelangi y nos cobraron 55000 idr.
Kampung Pelangi es un barrio de Semarang lleno de colores, aunque es cierto que ya estaba algo descolorido. Hacía un calor insoportable pero poco a poco llegamos a lo más alto, recorriendo estrechas callejuelas llenas de colorido.



Al fin llegamos al hotel, y cual es nuestra sorpresa cuando nos dicen que nos van a cambiar a una habitación superior de la elegida. No nos lo podíamos creer, tenía hasta dos baños, no exagero cuando os digo que era más grande que mi casa. Y aún más, nos regalan un masaje!
El hotel está muy bien situado en pleno centro y justo enfrente tiene un enorme centro comercial (bueno en realidad hay dos, uno solo de telefonía y otro ya con tiendas y sitios de comer). Así que después de posar nuestros bártulos allí que vamos.
Entramos y todo el mundo nos mira. Es verdad que no vimos a casi nadie occidental pero era muy curioso ver como la gente se daba codazos y se giraba ante nuestra presencia.
Aprovechamos para comprar una tarjeta para el teléfono y comer un par de pizzas y dos pepsi por 114000 idr.
Volvemos al hotel y aprovechamos la piscina lo que quedaba de tarde, con la gran suerte de que estuvimos solos.

Como queríamos marchar dirección Jepara a las 4:00 de la mañana, habíamos leído que era mejor reservar porque a esas horas tempranas no había muchos conductores pero ni caso.
Tocaba dormir que el madrugón iba a ser importante.