Nuestro último día comenzó preparando las maletas para el avión y despidiéndonos de nuestra nevera de corcho, que nos había acompañado en todo el viaje.
Ya con todo listo, cogimos el coche dirección Santa Monica. Aparcamos en un parking lot, hay varios. Los primeros 90 minutos suelen ser gratis en todos, pero en la puerta pone las tarifas de cada uno.
Lo primero que hicimos fue ir directos a la playa. La pena es que teníamos el bañador en la maleta, porque hacia tan bueno que nos hubiéramos bañado. No pudimos resistirnos a hacernos la foto en las casetas de los Vigilantes de la Playa. Antes de subir estuvimos viendo los pilotes de los bajos del muelle, que salían mucho en la serie.


El muelle nos encantó, es donde está la señal del fin de la ruta 66. También está el parque de atracciones Pacific Park y un montón de restaurantes. Comimos muy bien en uno de ellos.

Como por la tarde nos íbamos al aeropuerto, en lugar de ir paseando, fuimos en coche hasta Venice Beach. Allí lo aparcamos en un parking al aire libre. Lo primero de todo fuimos a ver los canales. Nos encantó el sitio, se respira mucha tranquilidad. Las casitas son chulísimas, eso sí tienen que costar una pasta al estar tan cerca de la playa, pero nos pareció que tienen poca intimidad, con tanto turista curioseando.



Con todo nuestro pesar cogimos el coche y fuimos al aeropuerto. Lo primero fue echar gasolina porque teníamos que dejar el deposito lleno y de ahí a devolver el coche. Tardamos muy poco en dejarlo y no nos pusieron ningún problema. Cogimos el bus al aeropuerto y destino Madrid.
Todo un viajazo, de los mejores que hemos hecho, recomendable 100%!!!