Miércoles, segundo y último día en María La Gorda. Nos levantamos antes de las 7 a.m., para estar a las 7.am. en Cubanacan, la empresa que nos trasportó de Viñales a María La Gorda (42 CUC ida y vuelta, con almuerzo en el buffet del hotel).
Compramos unos sandwiches a 5 pesos cubanos (los mismos del día anterior), y refresco (jugo sintético de mala calidad) a 5 pesos el vaso (no es recomandable, por su pésimo gusto). Nos fuimos entonces con nuestro equipo de buceo y demás cosas para la playa y llegamos 10:15a.m. a María La Gorda (3hs. de viaje desde Viñales).
Al llegar, nos encontramos con nuestro amigos Fabien y Fany, una simpática pareja de franceses que estaban allí de luna de miel.
Contratamos en el hotel (el único que existe allí) una excursión para la tarde, con destino a "El Acuario" (zona de hasta 8mts. de profundidad), en el último horario del día (el de 15:30hs). Cabe aclarar, que el primer horario, el de las 8hs. siempre lo perdimos, por el horario en el que llega la combi (minibus) de Cubanacan... así que si optan por parar en Viñales y viajar por Cubanacan hacia María La Gorda, la primer sesión de buceo que podrían tomar, sería recién la de las 11hs.
Se paga 35 CUC + 7 CUC del equipo que te alquilan, por cada inmersión que dura 90 min. aprox. en total. Es decir, 42 CUC, con la tentadora posibilidad de tener fotos y videos en DVD, capturados por el instructor, durante nuestra sesión de buceo. Esto último es un plus ALTAMENTE RECOMANDABLE (por su calidad, su precio y el maravilloso recuerdo que esto representará para nosotros) que cuesta 10 CUC, y ¡¡ hasta podemos ver lo que capturó el instructor, antes de comprar el DVD !!
Al mediodía fuimos con nuestros amigos al buffet del hotel, para disfrutar del almuerzo que teníamos incluido en el servicio de Cubanacan (esta vez nos avivamos, jajaj)
Durante la tarde, hicimos algo de snorkeling, ya que nomás en la parte del agua que llega a la playa, se pueden observar peces de colores varios, si bien en la excursión que habíamos hecho a la mañana, pudimos ver ¡hasta una mantarraya! Aunque nos quedamos con ganas de ver estrellas de mar...
El agua estaba a 26 C°, aunque nos dijeron que eso se debía a que estábamos en marzo...pero en verano (agosto) se va a 30 C° tranquilamente. Pero que claro, al estar tan sobresalida, la punta de la isla, el agua es un poco menos cálida que en otras partes de Cuba... Pero bueno, ¡se trata de uno de los más espectaculares puntos de buceo del mundo!
Ah, otro punto a favor, es que tanto si van por Cubanacan como si están hospedados en el hotel de María La Gorda, se pueden usar las reposeras que están en la playa sin costo adicional.
María La Gorda tiene turismo 99% europeo (franceses e italianos). Sugerimos que reserven (con bastante antelación) a través de la web del Hotel María La Gorda, para quedarse allí al menos una noche (100 CUC), ya que al final de cuentas, sale lo mismo que parar en Viñales y pagar el transfer, con la gran ventaja que no tienen que viajar y se puede estar desde temprano en la playa disfrutando de este paradisíaco lugar.
A la noche, al llegar a Viñales, finalmente comimos de Pupy, la casa donde estábamos parando...
Por lo que si paran en Viñales, recomendamos Restaurante El Torre, sobre la avenida principal, el cual tiene variedad de platos y se puede comer por 6 CUC/pers.
Es importante verificar con qué lindan las ventanas de las habitaciones en las que uno va a dormir, porque muchas veces, tienen entradas de ruidos de la calle o como nos pasó en casa de Pupy, había vecinos que se reunían a jugar dominó y hablar muy fuerte por las noches... y cuando uno tiene que levantarse temprano para disfrutar del día, necesita descansar bien... así que cuidado con este tema. También pregunten si la puerta de la habitación tiene llave, porque en una casa, en La Habana, nos encontramos con que era sin llave...
Esa noche no nos fue posible comunicarnos con la operadora internacional (número que varía depende de la región en la que uno se encuentro de la isla), desde el único teléfono público de Viñales que funciona con monedas...
Nos fuimos a dormir, pensando en nuestro viaje a La Habana, por Viazul, a la mañana siguiente, el cual ya teníamos reservado desde el día en que llegamos a Viñales, (esto es lo que se recomienda hacer cuando uno llega a un lugar, va a seguir recorriendo la Isla y no desea tener que quedarse días de más en algún lugar, por no tener pasaje...
