Comenzamos nuestro último día completo en Jordania de camino a Wadi Rum. Habíamos quedado a las 10 de la mañana con nuestro campamento en el parking de Wadi Rum Village, por lo que decidimos salir de Wadi Musa aproximadamente a las 8:45 para ir con tiempo y aprovechar para echar gasolina por el camino. Antes de llegar a Wadi Rum Village, se pasa por una especie de centro de visitantes donde tienes que enseñar tu Jordan Pass (o pagar la entrada que son 5 JOD) y donde te preguntan cuántos sois y a qué campamento vais, es un trámite muy rápido.
Una de las cosas que más nos costó en la organización fue elegir el campamento en Wadi Rum, ya que casi todos tienen muy buenas opiniones y lo que ofrecen es prácticamente igual. Lo que hicimos fue hacer una selección de 4 o 5 y escribirles directamente por whatsapp para preguntar los precios incluyendo la pensión completa y la excursión de todo el día. Nos decantamos por Wadi Rum Magic Nature Camp, que nos dio un precio de 50 JOD por persona.
A las 10 dejamos el coche en el parking con las maletas dentro y sólo cogimos una mochila con lo necesario para pasar el día y noche. No hay ningún problema en dejar las maletas y así vas menos cargado. Nos juntaron con otras 4 personas para la excursión y dimos comienzo al itinerario por los puntos más interesantes de Wadi Rum. El jeep disponía de botellas de agua para que pudiéramos cogerlas cuando quisiéramos.
La primera parada de nuestro tour en 4×4 por el desierto fue una preciosa panorámica desde donde se pueden apreciar perfectamente algunos de los elementos que más caracterizan a Wadi Rum: la infinita arena de color rojizo y sus imponentes formaciones rocosas.

Al bajar a nuestro jeep, nos comenta el guía que está teniendo problemas con el coche así que nos invita a tomar un té en uno puesto beduino mientras lo soluciona. Ya estábamos viendo que se nos iba a fastidiar el plan, pero en seguida lo solucionó y a cambio nos bebimos un té delicioso contemplando el desierto.
A continuación, visitamos la casa de Lawrence de Arabia, construida sobre una antigua estructura nabatea, y el cañón del Khazali. Este estrecho desfiladero tiene tan solo unos 100 metros de longitud pero su interior es precioso y está cubierto de inscripciones nabateas, islámicas y tamúdicas. La pena fue que al haber varios grupos haciendo la visita, resulta a veces complicado recorrerlo ya que al ser tan estrecho tienes que estar esperando a que haya pasado la gente.
Nuestra siguiente parada fue el Little Bridge, un pequeño arco formado en la roca y desde el cual se tenían unas vistas impresionantes del desierto. La dificultad para ascender es baja aunque no recomendable para gente con vértigo.

Después de esta parada llegaba la hora de comer. Para ello, nuestro guía buscó una explanada entre dos rocas donde daba la sombra y empezó a preparar un fuego para hacernos la comida. En cosa de media hora, nos preparó un guiso riquísimo con cordero, además del típico hummus, ensalada y pan de pita. Cuando todos terminamos de comer, aprovechamos para descansar un poco bajo la sombra para después retomar la excursión.
Nos dirigimos a otro de los lugares más populares en Wadi Rum, el cañón Abu Khashaba. Este estrecho desfiladero tiene tan solo 4 metros de ancho y se tarda alrededor de 20 minutos en recorrerlo. Si lo visitáis, vuestro guía os dejará en un extremo del cañón y os recogerá en el otro.

Tras visitar el cañón nos fuimos directamente a conocer la Mushroom Rock, una de las formaciones de piedra más curiosas de Wadi Rum ya que parece un champiñón. Esta forma se ha ido labrando de manera natural gracias al viento y la lluvia que han ido erosionando la piedra durante siglos. Para los amantes del deporte, al lado de la roca había una cancha de voleibol donde varios beduinos así como turistas de las diferentes excursiones estaban jugando un partido y podías unirte si querías.

A continuación fuimos a la gran Duna Roja, impresionante por el color de la arena y las vistas. Aquí nos dejaron una tabla de snowboard para que pudiéramos subir y deslizarnos por la duna, muy divertido. Eso sí, está tan empinado que costaba subir con la tabla a cuestas
Nuestra última parada antes del atardecer fue el impresionante Um Fruth, el puente de roca más famoso con una altura de 15 metros y el segundo puente de roca más alto de Wadi Rum. Para llegar a la cima hay que escalar un poco por la roca, es un camino un poco más exigente que el del Little Bridge pero se puede hacer perfectamente.
Por último, en torno a las 18 el sol comenzaba a caer y nos subimos a nuestro jeep para que nuestro guía nos llevara a una roca a contemplar el atardecer. Es una sensación increíble estar solos, en silencio, contemplando como el sol va bajando e iluminando la arena rojiza del desierto.

Después de una necesaria ducha, vamos a la tienda principal para tomar un té y esperar a la cena. La cena típica beduina se llama Zarb, que es una especie de barbacoa que se cocina bajo tierra. Se enciende el carbón, se introducen los alimentos en una especie de estructura metálica de varios pisos y se tapa durante 4 horas. Pudimos ver como extraían la comida del suelo y después volvimos a la tienda principal a disfrutar de la cena. Además del Zarb, tenían un pequeño buffet de hummus, diferentes ensaladas, arroz, etc. y bebida. Estaba todo delicioso.
En el momento de los postres, los beduinos nos enseñaron bailes típicos y disfrutamos de una hoguera bajo las estrellas mientras nos contaban sus costumbres y día a día. Como el día había sido muy largo, no tardamos mucho en irnos a nuestra tienda a descansar. Os dejo una foto de nuestra tienda bajo las estrellas.

Alojamiento: Wadi Rum Magic Nature Camp. Tienda beduina doble, baño compartido, con pensión completa y excursión en 4x4 de día entero, 1 noche: 100 JOD.
Reservado con el propio campamento a través de Whatsapp y pago allí en efectivo (importante, no disponen de pago con tarjeta)
Pros: habitación cómoda, campamento limpio, comida buena y personal muy amable.
Contras: excursiones algo masificadas, aunque no es un problema del propio campamento sino de que al final todos hacemos los mismos recorridos.