Día 1: Llegada a Menara: 11:00, y traslado a Imlil.
Puntualmente, Lahcen, nos espera en el aeropuerto, y de inmediato nos trasladamos a Imlil, a 67 km, el viaje es de 1:30´aproximadamente. La carretera es normal, aunque estrecha hasta Asni y regular en el último tramo, en éste momento están en obras, seguramente mejorará, pero se llega bien, para los taxistas que hacen el recorrido habitualmente, quienes la conocen muy bien, conducen por aquí sin dificultad en estos trayectos.
Imlil está situada dentro ya del territorio bereber, todo aquí se mueve alrededor de los viajeros, hay ofrecimientos de todo lo que nos podamos imaginar, porteadores, guías, hospedajes, ventas de material, nuevo y usado, etc. Lo resaltable por lo menos para nosotros es el trato, son muy amables, y les gusta bromear con los turistas.
Imlil está a 1692m, sobre el nivel del mar, en el alto Atlas de Marruecos, algunos le llaman el Chamonix de Marruecos.
Desde éste “campo base”, parten casi todas las expediciones al Jebel (monte) Toubkal, y todos sus picos circundantes.
En Imlil encontramos de “todo” lo necesario para llegar al Toubkal, albergues para dormir, comedores y restaurantes para degustar la comida bereber, se alquilan mulas para el transporte de mochilas o en algún caso maletas, el trasiego de expedicionarios al Toubkal es durante todo el año, en verano para senderismo y en invierno, senderismo con raquetas de nieve o crampones, también se ofrecen guías para ascensión, ( ya no es posible subir sin guía ya que hay varios controles de la policía marroquí, y además en los albergues están obligados a registrar cada persona) se alquilan equipos si hicieren falta para nieve, (crampones, piolets, raquetas, bastones, etc), de primera y segunda mano.
Eran las 12:40 cuando llegamos al Auberge Lepiney, regenteado por L´ahcen Boureda, personalmente de lo mejor, en servicio, puntualidad, seriedad, con gran preocupación por el bienestar del viajero.

Mi primera experiencia con la altura (estamos a 1900m) fue al subir por escalera a la habitación cargando con la mochila pequeña,,,,, parecía que no podría dar un paso más por la fatiga.

Con el pasar de las horas eso se fue solucionando, al punto que ya no nos afectaba.
Una vez ubicados en la habitación bajamos para comer, todo dispuesto en una mesa baja, donde no faltaba de nada, es más, llegó un momento que le hemos dicho que parara pues más de la mitad de la comida la estábamos dejando.

Nos retiramos a descansar de todo el largo viaje, y por las 18:00, otra vez una mesa preparada con dulces y abundante té, (si seguimos así, pensamos…mañana no nos podemos mover).
Luego de estos momentos, ya nos disponemos a desarrollar el plan de la ascensión, comenzando mañana.
Lo primero comprar tarjetas de Marocc Telecom para poder comunicarnos con la familia, también de esto se encargó nuestro anfitrión, mejor precio, mejor cotización en el cambio de moneda, y además nos configuró las tarjetas.
Nuestra idea es llegar mañana al albergue de Azib Tansoult, nos separan casi 11 km, y tenemos que superar una altitud de 2480 metros, es ideal para realizar una aclimatación lenta, pero sin sorpresas.
Después de una muy abundante cena, nos retiramos ya con todo arreglado para la salida en la mañana.
Nuestra ropa del viaje desde España la dejamos en el albergue, pues sólo nos valdría para el regreso, y sería inútil cargar con ella para nada.
