A las 8:00 bajamos a desayunar, buen desayuno bastante completo con todo tipo de cosas: bollos, pan, embutido, cereales, fruta, yogurt, café, leche, zumo, mermeladas... Tras desayunar, estuvimos estudiando donde dejar el coche en la garganta. Las opciones que hay son:
1) Parking en la puerta de entrada, cuando sales de la garganta, tienes que ir andando hasta la entrada por un bosque. Hay un recorrido corto y otro largo.
2) P1 VINTGAR CENTRAL PARKING AREA LIP, donde sale un bus gratis cada 20 minutos para la entrada. Luego tienes que volver andando a la entrada y coger el bus de vuelta.
3) P3 es la mejor para los que quieran caminar poco. El P3 cuesta 5€ por 5h, pasa un bus a las horas en punto ( no son puntuales) que te lleva gratis a la entrada. La parada está a pleno sol (les importa muy poco el turismo), cuando llegó el bus, no todos pudieron subir. Lo mejor es que cuando sales de la garganta tienes un camino que en 20-25 min llegas al parking. Nosotros teníamos la entrada entre las 11:50 y las 12:10, a las 10.45 nos pusimos en la cola del bus y conseguimos subirmos. Los parquimetros no funcionan, hay que pagarle a los que llevan chaleco naranja. El bus tardó unos 40 minutos hasta la entrada a la garganta.

En verano, hay que sacar las entradas un día antes mínimo porque se agotan. A la garganta no puedes acceder hasta la hora que ponga en tu ticket, una vez que entras, te dan un casco de escalada que tienes que ponerte. La garganta tiene un paseo cómodo sobre el río de color esmeralda con aguas transparentes, donde se pueden ver las truchas. Se recorre sin ningún problema, salvo tener cuidado de no resbalar en las rocas húmedas. Con llevar calzado antideslizante y agua, es suficiente. Nosotros tardamos 1h en recorrer la garganta, eso si, el camino hasta el parking es cuesta arriba y con el calor se hace un poco más complicada. Pero todo el mundo para volver tiene que subir desde el río.

Una vez en el coche, nos fuimos a comer al cercano Gostilna Jurč, donde llegamos sobre la 13:15h. Buen sitio para comer tras visitar la garganta Vintgar, eso sí, no esperes un servicio rápido. De todas maneras como llegas cansado, el rato que te tiras para comer, te sirve para recuperarte, además la terraza es muy agradable si no te importan las avispas. Tres platos y 3 bebidas por 42,30€.

A las 15h salimos para Bled, al que llegamos tras 30 minutos. Intentamos aparcar en el parking del camping de Bled, pero un hombre cortaba la carretera con un cartel de parking lleno. Así que lo dejamos en el parking que en Maps aparece como Pristava, parking carísimo que es la alternativa al del camping si vas a ver los miradores. Luego fuimos por la carretera hacia el inicio de la subida a los miradores, en Maps está marcada como Mala Osojnica Trailhead. Nosotros elegimos el que menos tiempo de subida indicaba, el de Ojstrica, la subida se va complicando cuando aparecen la piedras sueltas y sobre todo en su última parte donde tienes que subir por las rocas agarrado a un cable de acero. Son unos 20 minutos de subida, pero las vistas lo merecen. Hay que llevar calzado cómodo y agua.

A las 17h estabamos de vuelta en el parking para que no se nos pasaran las 2 horas. Cogimos el coche y nos fuimos al parking de los trineos de verano. En Maps viene como Summer Tobogganning. Compramos una entrada para una subida en telesilla y bajada en trineo (12€). Estuvimos tentados de sacar varias, menos mal, porque según llegamos arriba, empezó a tronar. Cuando bajamos habían cerrado la atracción por malas condiciones meteorológicas.

Cogimos el coche y bajo la tormenta fuimos a Radovljica, a donde llegamos en 40 minutos. Eran las 18:45 y dejó de llover. Afortunadamente se había acabado la ORA y se podía aparcar sin pagar. Vimos rápidamente Radovljica, poque es bastante pequeño y no fue como lo esperabamos. Nos sentamos a tomar unas radlers y refresco en la calle principal.

A las 20h fuimos a cenar a uno de los pocos sitios abiertos a esas horas, Baffi House Of Pizza. Buena pizzeria con una terraza superagradable para cenar, mientras cenamos cayó otra tormenta. Cuando ibamos en el coche para buscar una heladería, cayó un rayo que levantó una nube de polvo. El único sitio abierto a esas horas un día laborable fue la cafetería Radovljica, donde nos tomamos unos helados muy del montón. A las 21:40 estabamos en la Pensión, donde no había sitio libre para aparcar, así que tuvimos que dejarlo donde menos estorbaba para que pudieran salir los coches.