El día anterior, tanto sol que nos quemamos. Hoy amanece diluviando. Pero ya me despertó la lluvia un par de veces durante la noche de lo fuerte que apretó y el ruido que hacía.

Desayunamos dentro de la cabaña y decidimos hacer Three Lochs Forest Drive. Una ruta en coche, perfecta para un día como hoy y que dejamos pendiente de nuestro anterior viaje.
Es una ruta por la que hay que pagar 3£=3,5€ si la haces en coche como nosotros (a no más de 20mph). Puedes ir parando en los view points e ir viendo los lagos por los que vas pasando. Merece la pena, sobre todo en días como hoy. También hay muchos sitios para hacer picnic o playas donde bajar y pasar el día. En total son 7 millas (11,2kms) de ruta.



Ponemos ruta a Callander, parando por el camino en Trossachs Woollen Mill para dar de comer a las coos (1£) y comprar regalos.
Seguimos nuestro camino. Bracklinn Falls. No hagáis la ruta circular, no merece la pena. Nosotros perdimos mucho tiempo y el sendero no lo merece. Recomendamos bajar, ver las cataratas y volver a subir al parking.



Eso sí, limpiamos un poco el lugar, los domingueros dejan todo perdido y recogimos una bolsa de basura. Una vergüenza.

Llegamos a Callander a la hora de comer y nos decidimos por The Riverside Inn. Siendo domingo, elegimos el Sunday Roast. 47£=55€. Acertamos. El restaurante está en la carretera, la calle principal que atraviesa Callander y la parte posterior da al parking del pueblo (2,90£=3,38€) que, además, está justo en lo que se conoce como The Meadows y la rivera del río Teith. Así que después de dar un paseo por el pueblo, hacer más compras de regalos y recuerdos para nosotros, cuando fuimos a por el coche también aprovechamos para tomar un helado en la ribera del río y dar un paseo por el sendero que lo bordea. Viendo las diferentes playas que tiene.

Nos resultó un sitio idílico. Nos llevamos una sorpresa con Callander y su río.

Como era pronto y nuestro último día, fuimos hacia loch Lomond, una vez más, hacia Balmaha, donde habíamos estado el viaje anterior para ver un poco más la zona. Llegamos hasta el último parking de la zona (Rowardennan). A partir de ahí sólo se podía ir a pie, pero ya era tarde y habíamos gastado todas nuestras fuerzas en la circular de Bracklinn Falls.

Visitamos el memorial a los caídos en las dos guerras y de vuelta a Balfron para nuestra última noche.