El día comienza muy pronto, madrugamos más en vacaciones que durante el resto del año. Pero sarna con gusto no pica así que nos preparamos rápido y a las 7:50 ya estamos saliendo del hotel para ir a la estación.
El tren sale puntual y el viaje se hace corto mientras escribo lo que vimos el día anterior. A las 9 y poco estamos en Tours, pero hasta y media no viene el cercanías que nos llevará desde Saint Pierre de Corps a la estación central.
El que hemos cogido está muy bien, ya que se encuentra en el parking de la estación, así podremos dejarlo por la noche ahí.
El sistema para empezar el alquiler está automatizado. Te pide que hagas unas fotos al coche previamente a utilizarlo, así como el número kilómetros y el nivel de gasolina con el que partes.
Mientras vamos de camino, como hay una cierta distancia, nos da tiempo de comprar las entradas y así no perdemos tiempo al llegar.
Cuando llegamos, vemos que hay mucha gente. Así que vamos directamente a ver el castillo. Nos gusta mucho porque está construido sobre el río. En un inicio, el edificio era pequeño y el resto, era un puente. Sin embargo con el tiempo fueron completándolo hasta realizar el castillo actual.
En la planta de abajo, hay una capilla y varias salas. Además hay una gran galería que conecta con la otra ribera del puente, donde hemos visto que salen fotografías con el palacio completo. Como está un poco gris el cielo, nos acercamos para no mojarnos.
Regresamos al castillo y subimos a la segunda planta, donde están las habitaciones, cada una dedicada a una persona diferente.
Por último, llegamos a la planta tres donde se puede salir a la terraza y ver desde ahí los jardines.
Al castillo se ve rápido así que vamos bajando y salimos justo a la derecha, donde hay una zona ajardinada.
Posteriormente nos acercamos a la zona donde hay un jardín y huerto con multitud de frutas e hierbas aromáticas.
Al lado también hay una pequeña granja, con gallinas, burros, asnos y conejos.
Para terminar nos acercamos al laberinto, pero como está muy embarrado, decidimos dar por terminada la visita y regresar al coche. Esto nos salvó ya que mientras estábamos llegando al parking, comenzó a caer una buena tromba.
Nuestra próxima visita va a ser el castillo de Villandry, donde solamente íbamos a ver los jardines.
Como hemos desayunado pronto, miramos un supermercado para comer de camino. Tenemos suerte, ya que hay mesas de picnic y nos permite descansar y tomar lo que hemos comprado con bastante calma.
Con el estomago lleno, llegamos a Villandry, pero antes de entrar, nos tomamos un café con calma. Hace muy buena tarde, ya que ha salido el sol e incluso calienta bastante y hace calor.
Así da gusto de visitar los jardines. Seguimos el recorrido recomendado en el mapa y lo primero que vemos es una panorámica de los jardines desde un mirador.

Quedamos impresionados con lo que vemos, ya que desde ahí podemos diferenciar las distintas partes del jardín: por un lado está la parte dedicada al amor, donde hay diferentes formas de corazón trazadas con los setos.
También se puede ver el jardín del agua, caracterizado por un lago en medio. Al lado de encuentra el jardín musical y sobre todo destaca, delante de nosotros el jardín ornamental. Donde hay creadas distintas formas y de múltiples colores.

Una vez hemos visto el jardín desde esa panorámica, tenemos una idea de como es y nos adentramos por el bosque para continuar la visita y así llegar a la zona de los invernaderos.
Posteriormente pasamos por el jardín del agua y seguimos la ruta por el jardín del Sol.

Aquí también hay un laberinto, y está seco, así que entramos y tratamos de hacer una carrera para ver quién sale antes.
Antes de bajar al jardín ornamental, pasamos por el dedicado a las hierbas aromáticas, donde desde donde también hay un mirador del último jardín que vamos a ver. En el cual se han creado distintas formas y decoraciones a partir de la mezcla de vegetales, plantas etc.

Cuando terminamos de ver está zona, antes de marcharnos, regresamos al mirador del inicio para volver a tener una idea de como era y así disfrutar de todas sus formas.
Estás dos visitas, eran las únicas que habíamos mirado de sacar entradas.
El resto de sitios que vamos a ver a partir de ahora son distintos lugares y palacios sin pagar.
Así que cogemos el coche y miramos que para llegar a Saumur, tenemos que pasar por el pueblo de Langeais, que es pequeño y que además tiene un castillo. Vamos muy rápido porque hemos dejado el coche en zona de pago pero no hemos sacado ticket, así que en poco más de 5 minutos nos hemos acercado a ver el castillo y caminado por las principales calles.
El siguiente destino es el castillo de Ussé, que se puede ver desde la carretera así que dejamos el coche justo en la puerta y pasamos como a mitad del puente que hay en frente para poder verlo con más perspectiva.

Justo antes de llegar a Saumur, hemos visto que en Montsoreau también hay un castillo. Así que paramos un momento y damos una vuelta por el pueblo. En unos 10 minutos ya estamos de vuelta en el coche y ya nos dirigimos a Saumur.
Habíamos visto que este pueblo estaba justo a la ribera del río y tenía un castillo en lo alto. Así que lo primero que hicimos fue acercarnos a ver el pueblo desde la otra ribera.

Después fuimos dando un paseo y dimos una vuelta por el pueblo. Llegamos hasta una plaza donde hay una iglesia y mucho ambiente. Nos da un poco de pena que tengamos que regresar a Tours, porque el pueblo tiene muy buena pinta y se podía haber disfrutado tomando una cerveza en la plaza de la iglesia.
Pero es un poco tarde y a lo que lleguemos serán mas de las 21h. Encima tenemos que pasar por el hotel a dejar los equipajes y luego buscar algún sitio para cenar.
La vuelta la hacemos por la autopista, así adelantamos algo de tiempo y se hace el viaje mas cómodo. Sobre la hora que pensábamos llegamos y se queda mi novia en el apartahotel con los equipajes para hacer el check-in.
Yo llevo el coche al parking, que es un poco rollo, ya que tenemos que bajar hasta la -4 que es donde se dejan los coches de alquiler.
Nos hemos sincronizado muy bien, porque a lo que llego a la puerta del alojamiento ella está bajando. Así no se nos hace muy tarde para cenar. No nos complicamos y vamos a un sitio vietnamita que hay al lado. Tiene bastante gente cenando y las reseñas que habíamos leído eran buenas.
Nos ponemos morados de cenar, y lo agradecemos. Ya que estos días muchas de las comidas las estamos haciendo frías, por lo que también nos llama un día ir a un restaurante y poder comer tranquilos también.
Lo bueno de que estamos al lado del apartahotel, es que llegamos rápido para descansar. El día se ha hecho largo y mañana tocan mas castillos. Así que caemos rendidos de sueño pronto, con ganas de que llegue la próxima jornada y poder visitar uno de los castillos mas grandes de la zona... Chambord.
GASTOS DEL DÍA:
- Coche del alquiler --> 152€
- Castillo Chenonceau --> 36€
- Compra comida y desayuno Auchan --> 37,20€
- Jardines de Vilandry --> 17€
- Café au lait en Vilandry --> 6,40€
- Peajes autopista de vuelta --> 6,70
- Cena en Vietnam --> 49€