Hoy tocaba madrugar, porque a las 9:45 teníamos que estar en la marina de Santa Teresa para una excursión en velero al Parco Nazionale dell´Arcipelago di La Maddalena en el archipiélago de La Maddalena. Desayunamos muy bien tras haber dormido también bien y fuimos atendidos por el amable personal del Hotel da Cecco. Nos ofrecieron dejar las maletas y el coche para no pagar el parking, pero teníamos instrucciones de aparcar en el aparcamiento sin estacionamiento regulado.
A las 9:25 aparcamos en las plazas del aparcamiento gratuito del B&B Suite Charme Porto Turistico, tal como nos habían indicado y buscamos el pantalán indicado el día antes por whatsapp. La reserva la hicimos antes de viajar, teníamos la opción de hacerla como casi todo el mundo desde Palau, donde están la mayoría de empresas. Pero a través del hotel me pusieron en contacto con Mauro que fue quien se encargó de buscarnos el barco. La ventaja de cogerlo en Santa Teresa era que habían que madrugar menos, la desventaja, que tuvimos 1.5h de navegación hasta llegar a La Maddalena. Me apetecía que fuera en barco de vela para navegar con ella, pero resultó que ese día no había mucho tiempo y casi todo el camino tuvimos que navegar a motor para poder cumplir el horario previsto de la excursión.
A la hora convenida estábamos embarcados los 11 pasajeros, que junto con el patrón Carlo y el marinero Andrea, zarpamos rumbo a La Maddalena. Fue una muy buena experiencia, aunque sea cara, 318€ por los tres. Carlo y Andrea hablaban muy bien español, Carlo se preocupaba por ir contando a cada grupo en su lengua las distintas explicaciones de los sitos por los que pasamos. Andrea un enamorado de España, se le notaba que estaba ansioso por practicar su español. Ambos eran unos romanos apasionados de de la vela.
Sobre las 11:30 fondeamos frente a la isla Razzoli, cerca del conocido Passo degli Asinelli. Donde según nos contó Carlo, los asnos pasaban de una isla a otra. En un primer momento ofreció bajar el dingui y acercar a quien quisiera caminar por ese paso, pero me pareció entenderle que había erizos. El inconveniente es que nos retrasaría y tendríamos menos tiempo, al final solo hicimos snorkel alrededor del barco, había bastantes peces.

Cuando subimos al barco tenían preparado el aperitivo, a base de quesos y salamis sardos, más algunos canapés. Para beber vino vermentino, proseco y rosado. También había agua, refrescos y cerveza.

Levamos ancla y continuamos hasta la isla Budelli, pasando primero por delante de la Playa Rosa, la cual está cerrada al público debido a la amenaza medioambiental que supone el turismo. Así que lo máximo que se puede hacer es admirarla desde la distancia, aunque no se aprecia el tono rosáceo de la arena.

Para fondear cerca de la playa del Cavaliere. Carlo nos llevó con el dingui a la playa que hay tras la del Cavaliere y nos dio instrucciones para llegar a la maravillosa playa del Cavaliere. Se nos olvidaron los escarpines y tuvimos que ir caminando descalzos evitando las piedras puntiagudas del suelo siguiendo un sendero entre las arbustos. Al entrar en la playa nos dieron instrucciones para dejar todo sobre una mesa y nos advirtieron que estaba prohibido pisar la arena, solo se podía acceder directamente al agua.

A la vuelta al barco, nos tenían preparado unos macarrones con caballa para comer. Tras la comida continuamos hasta la isla de Spargi, en este bordo, pudimos sacar el génova para aprovechar el viento que soplaban. Una vez fondeados de nuevo, nos bajaron a la cala Soraya, a la cual nos llevaron en dingui, pero esta vez tuvimos que saltar al agua profunda porque estaba prohibido llegar a la arena con embarcación. Lo cual nos impidió llevar nada porque acabas sumergido al saltar. Muy bonita cala donde estuvimos un rato.

A la vuelta al barco, nos tenían una merienda con pastas y licor de Mirto. Luego vuelta a puerto donde llegamos pasadas las 17:30. La excusión fue de la empresa Sardinia Sailing Tour. Una vez pasamos por los servicios de la Marina, donde había duchas, cogimos el coche dirección San Teodoro.
Nos contactaron por whatsapp del alojamiento Le Dune para ver a que hora íbamos a llegar, nos dijeron que nos dejaban la llave escondida y nos mandarían un vídeo. Llegando a San Teodoro tuvimos que reclamar que no nos había llegado el vídeo. Antes de llegar nos comimos nuestro primer atasco en Cerdeña en la SS125 antes de llegar a la circunvalación de Olbia. El Waze nos marcó una alternativa dando un rodeo.
Cuando llegamos al alojamiento sobre las 20h cogimos la llave y metimos el coche en el parking. Pero la puerta de la habitación no se habría, envié un whatsapp y antes de tener respuesta me dio por pensar que igual habían dejado más llaves en el agujero. Bajé y al mirar en el fondo vi otras llaves. Subí y estas si que abrían.
Tras arreglarnos nos fuimos con el coche hacia el centro, intentamos aparcar por un aparcamiento regulado que vimos cerca, pero estaba lleno y muchos coches dando vueltas. Decidimos volver hacia el alojamiento y aparcar en cuanto viéramos un sitio, con la suerte que al pasar vimos un sitio frente al supermercado Erospin.
Dimos un paseo por San Teodoro que a esas horas estaba lleno de gente, con un montón de puestos. Intentamos cenar en alguno de los restaurante, pero no querían coger más gente. Así que cuando vimos que había un Taccas, preguntamos y nos dieron que esperáramos un poquito que nos hacían sitio. El personal fue súper agradable. Además es un sitio económico, comimos a base de pan pizza, tostas y albóndigas.

Luego seguimos viendo los puestos y compramos algún recuerdo. Sobre las 22h decidimos tomarnos algo en alguno de los glamurosos garitos que había. Elegimos Bamboo porque no estaba tan lleno y toda la música era en español. Desde luego San Teodoro es el destino de la gente joven que sale de copas, eso sí, todo el mundo de punta en blanco y nosotros en plan turistas
Terminada la copa, nos fuimos para el alojamiento. No dormimos bien por el ruido que hacía el aire acondicionado. Había un frigorífico en el pasillo donde dejamos la bebida para que estuviera fresquita. La piscina resultó que había que pagar aparte para usarla. Fue el peor alojamiento del viaje, le faltaba invertir dinero en mantener las instalaciones, que ya podrían por los 200€ que vale la noche.
Foro de Roma