05 de septiembre de 2025. Desde la Apulia a Matera, en Basilicata

El cinco de septiembre abandonamos, momentáneamente, la Apulia para ir hasta Matera, en la región de Basilicata. Desde el trullo recorrimos en, más o menos, 1h30' los casi 75 km de distancia por la SS172 hacia Alberobello y Noci, luego continuamos por la SS100 y después por la SS7. Aquí pasamos sólo 1 noche (insuficiente a todas luces) que intentamos disfrutar lo máximo posible. He de decir que el recorrido no fue tan directo como aparece en el mapa; sino que, debido a que el Trullo lo debíamos dejar a las 10.00h de la mañana y no podíamos entrar en el alojamiento de Matera hasta las 15:00h, nos fuimos hasta Metaponto, en la costa jónica. No nos dio tiempo a disfrutar ni de la playa ni de sus ruinas milenarias griegas en el parque arqueológico; ya que estando en esa localidad, el responsable del alojamiento de Matera me envió un mensaje para decirnos que ya lo teníamos disponible. Así que para allí nos fuimos.


Según algunas hipótesis, Matera era llamada antiguamente Mataia ole por los griegos, término que deriva de Mataio olos, que significa "todo vacío". Otra hipótesis es que el nombre deriva de Mata (montón de rocas). Otra teoría sostiene que Matera deriva del griego Meteoron, que significa "cielo estrellado", ya que al observar los Sassi iluminados por la noche, asemejan un reflejo del cielo estrellado. Hay quienes relacionan el topónimo con Mater, que significa "madre tierra", con Materia (matheria), término que se refería a la madera para cortar o construir, en referencia a las zonas boscosas donde surgió la ciudad. Otros relacionan el topónimo con los términos hebreos Matterah (prisión) o Me terah (agua pura). Otros más sostienen que el nombre deriva de las iniciales de Metaponto y Heraclea, tras haber acogido a refugiados de ambas ciudades tras su destrucción; finalmente, Mateola, el antiguo nombre de la ciudad, podría derivar del consulado romano de Quinto Cecilio Metelo Numídico, quien la reconstruyó y la rodeó de murallas y altas torres, o de "tierra alta": matu, arameo mata (tierra) elû (alto).

Los orígenes de Matera son muy remotos, como lo demuestra el descubrimiento de algunos asentamientos ininterrumpidos desde el Paleolítico. De hecho, en las cuevas se han encontrado varios objetos que datan de esa época. En el Neolítico, los asentamientos se volvieron más estables. Con la Edad de los Metales nació el primer núcleo urbano. Construida sobre una aldea fortificada prehistórica, la ciudad probablemente tiene orígenes griegos. Esto lo confirma el emblema de la ciudad, un buey con espigas de trigo que es un símbolo típico de la Magna Grecia. Posteriormente, en época romana, fue un centro de tránsito y abastecimiento. En el año 664 d.C., Matera quedó bajo dominio lombardo y fue anexada al Ducado de Benevento. Los siglos IX y X estuvieron marcados por conflictos entre lombardos, sarracenos y bizantinos, quienes intentaron repetidamente conquistar el territorio. La ciudad fue destruida en 867 por las tropas de Luis II, emperador de los francos, en un intento de expulsar a los sarracenos, quienes habían establecido el Emirato de Bari en 847. A partir del siglo VIII, varios monjes se asentaron junto a las cuevas transformándolas en iglesias excavadas en la roca. Tras la llegada de los normandos en 1043, la ciudad disfrutó de un período de paz. En los siglos siguientes, Matera sirvió durante mucho tiempo como ciudad real, liberándose del dominio feudal. Bajo el dominio aragonés, la ciudad fue cedida al conde Giovan Carlo Tramontano, quien fue asesinado en 1514 por la población agobiada por los impuestos. En 1663, durante la época española, Matera se separó de la provincia de Terra d'Otranto convirtiéndose en la capital de Basilicata y sede de la Real Audiencia. Mucho tiempo después, Matera fue la primera ciudad del sur de Italia en alzarse contra los nazis. El 21 de septiembre de 1943, día del levantamiento y la masacre de Matera, sus habitantes se alzaron contra la opresión de la ocupación nazi.

En 1948, surgió la cuestión de los Sassi de Matera, planteada primero por Palmiro Togliatti y posteriormente por Alcide De Gasperi. La degradación de la higiene del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX provocó que en 1952, una ley nacional ordenara la evacuación de los Sassi y la construcción de nuevos barrios residenciales que desarrollaron la nueva ciudad, que albergaba a sus 15.000 habitantes. Carlo Levi (escritor, pintor y médico antifascista), enviado al exilio interno en Basilicata por el régimen fascista, visitó los Sassi cuando estaban en el punto álgido de un colapso demográfico que se había iniciado en el siglo anterior y comprobó cómo vivían familias enteras con mulas y ovejas en condiciones higiénicas extremadamente precarias, por ejemplo, sin alcantarillado ni agua potable). Levi comparó la situación con el Infierno de Dante. Matera era la «vergogna nazionale» (vergüenza nacional). A raíz de eso, en 1950, el primer ministro Alcide De Gasperi, tras una visita a Basilicata, se dio cuenta de las precaria condiciones de vida y, dos años después, se aprobada el 17 de mayo de 1952, la “Ley especial para la recuperación de los Sassi” que implicó el desplazamiento de la población hacia los nuevos barrios. En el año 1993, tras unos decenios de trabajos, los Sassi se declararon Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en el año 2019 Matera fue Capital Europea de la Cultura. Así que de vergüenza pasó a ser orgullo. En la actualidad los Sassi están en un proceso de rehabilitación lento, muchas de estas cuevas han sido recuperadas como viviendas privadas o alojamiento turístico, aunque muchas otras están tal y como quedaron abandonadas.
La visita a Matera se limita, casi por completo, a la parte del centro histórico y se ha de hacer a pie subiendo y bajando por sus calles adoquinadas y, muchas veces, resbaladizas. Pero os aseguro que vale la pena contemplar la ciudad de tarde, de noche y muy temprano por la mañana.

Plano de la ciudad con sus divisiones
ALOJAMIENTO, PARKING Y SUPERMERCADO
Cave Rooms Sassi. Matera. ( del 5/9 a 6/9. SA)

Via San Rocco (Sassi Barisano)
1 habitación cuádruple Suite de Luxe. Buena situación, espaciosa y con dos pisos y un baño estupendo. No tiene TV, pero sí wifi. La tasa turística se ha de pagar en efectivo

Nosotros dejamos el coche en la via Antonio Gramsci, en una zona blanca (gratuita) y desde allí andando unos 10' hasta encontrar el alojamiento. Después nos fuimos al supermercado más cercano que encontramos, SpeSì, en Via Spine Bianche, 6, donde compramos algo para comer en el alojamiento para salir luego a recorrer la ciudad.
En las pocas horas que tuvimos para disfrutar la maravillosa parte histórica de la ciudad de Matera paseamos por sus diferentes "rioni":
• Sasso Caveoso: el área más antigua de la ciudad, donde se encuentran numerosas cuevas e iglesias rupestres.
• Sasso Barisano: al otro lado de la ciudad, compuesto también de estas construcciones tan peculiares.
• Civita: un cerro que se eleva entre ambos barrios y los separa, coronado por la Catedral.
• Piano: desarrollada durante los siglos XVII y XVIII alrededor de la Piazza Vittorio Veneto y con bastantes palacios e iglesias de estilo barroco.
Si se utiliza el plano de arriba o uno similar es fácil confeccionar un recorrido. Nosotros, debido al escaso tiempo, fuimos recorriendo la ciudad según propia intuición y así y todo dimos, entre la tarde/noche del día de llegada y la mañana del siguiente, un buen paseo que cubrió los cuatro barrios (no entramos en ningún museo y sólo en algunas atracciones)
Nuestro alojamiento se encontraba en el Sasso Barisano, así que empezamos por ahí y destaco:
-La Casa Grotta c'era una volta

Horario: Todos los día de 9.00h-18.00h (invierno) de 9.00 -20.00 (verano)
Via Fiorentini 251 - Sasso Barisano
Eustachio Rizzi y sus hijos, maestros artesanos, quisieron dar testimonio de un pasado no tan lejano a través de muebles y esculturas de cómo era la vida entre los muros domésticos materanos hasta finales de la década de 1960. El espacio está excavado en la roca caliza; la única zona edificada es la entrada, donde la puerta, junto con la ventana, permitía una ventilación mínima. La puerta era la única abertura que permitía la entrada de luz a la habitación. Se pueden ver tres habitaciones: la cocina; el establo; la zona donde se encuentra la cama de matrimonio, una cama alta, la cuna con el bebé e incluso un pequeño espacio que se utilizaba como baño. En aquella época, las casas no contaban con alcantarillado.
- Chiesa di San Pietro Barisano originalmente conocida como San Pietro de Veteribus, es la iglesia excavada en la roca más grande de Matera. Investigaciones arqueológicas han identificado la primera estructura rocosa, que data de los siglos XII y XIII, bajo el suelo. Tuvo una primera ampliación entre los siglos XV y XVI, en la que se excavaron más profundamente las capillas laterales. La segunda renovación, en el siglo XVIII, le dio a la iglesia su forma actual: planta de tres naves, una nueva fachada (fechada en 1755) y salas subterráneas destinadas al drenaje de cadáveres. En 1903, debido al exceso de humedad, la parroquia se trasladó a la iglesia de Sant'Agostino, junto con la mayor parte del mobiliario sagrado, incluida la pila bautismal. En las décadas de 1960 y 1970, tras el abandono de los Sassi, muchas de las obras de arte fueron robadas o dañadas. En las naves laterales se encuentran diferentes altares y al final de la nave izquierda, cerca de la entrada, se puede ver el foso donde se fundieron algunas de las campanas del lugar y la entrada al "Sancta Sanctorum", la sala donde se guardaban los ornamentos litúrgicos, las vestimentas, los libros sagrados y las reliquias de los santos. En el interior, se pueden admirar los frescos del siglo XVI de la Virgen con el Niño y de San Donato, obispo.

-Saliendo del sasso hacia el piano, la Piazza Giovanni Battista y la Iglesia del mismo nombre (donde James Bond fue ametrallado mientras permanecía en el interior de su Aston Martin en No Time to Die) Iglesia católica que data del siglo XIII y reformada en el siglo XVIII.

Por la via San Biagio se sale a la Piazza Vittorio Veneto, en el Piano, pero, antes, a mano derecha, queda la Chiesa di San Domenico y enfrente el Belvedere Luigi Guerricchio (Belvedere dei Tre Archi) uno de los miradores para contemplar la ciudad. Por la noche los tres arcos que dan acceso al mirador se iluminan con los colores de la bandera de Italia. Al otro lado de la Piazza Vittorio Veneto se encuentra el CineTeatro Comunale Gerardo Guerrieri


Horario: Todos los días de 10:00h a 13:30h y de 15:00 a 18:30h
Precio: 3,00€
La visita se hace de modo independiente. Te dan un folleto con indicaciones (lo hay en español) y la visita dura unos 15'. Visita corta que no se puede comparar con las cisternas turcas, pero si se tiene tiempo, vale la pena y no es muy cara.

Dejando el Piano y metiéndonos hacia el Sasso Caveoso por via del Corso pasamos por la Chiesa di Santa Chiaria cuya fachada es muy bonita. Desde ahí nos adentramos en la parte más antigua de la ciudad, el Sasso Caveoso hasta llegar a Santa Maria di Idris y la vecina San Pietro Caveoso.
La iglesia de Santa María de Idris se encuentra encaramada en el Monterrone, el acantilado que se halla en el medio del Sasso Caveoso Enteramente de mampostería, con una fachada de toba reconstruida hacia el año 400 tras un derrumbe, y una espadaña, tiene un interior que ha perdido completamente su disposición original. En el altar hay una pintura al temple de la Virgen con el Niño, que data del siglo XVII, y a la derecha está la figura de San Eustaquio, patrón de la ciudad. Está conectada a la cripta rupestre de San Juan de Monterrone a través de un túnel, donde hay frescos que se remontan probablemente al periodo que va del siglo XII al XVII que representan a San Juan Bautista y San Juan Evangelista, el Cristo Pantocrátor (siglo XII) e imágenes del Arcángel Miguel y San Nicolás Obispo (siglo XIII).

San Pietro Caveoso, también conocida como "Iglesia de San Pedro y San Pablo" es una iglesia católica situada en la plaza del mismo nombre. Su fachada es de estilo barroco y presenta tres portales. Sobre cada portal hay un nicho con estatuas. Muestran la "Virgen de la misericordia", "San Pedro" (sobre el portal izquierdo) y "San Pablo" (sobre el portal derecho). Hay un rosetón y un campanario con una cúspide piramidal. El techo de la nave central está adornado con imágenes de "Jesús y San Pedro" y "la conversión de San Pablo". El altar del siglo XVIII tiene un políptico de madera que data de 1540, pintado por un artista anónimo de Matera. Por aquí también pasó James Bond
Recorrer este Sasso es una auténtica maravilla: sus calles empedradas, sus vistas panorámicas, sus terrazas y, cuando llega la noche, la iluminación hace que esa encantador. Dese de ahí, y no sé muy bien cómo, llegamos a la Basilica Catedral, en Civita


La Basilica Pontificia Cattedrale di Maria Santissima della Bruna e Sant'Eustachio se encuentra en la Piazza Duomo. Situada en el centro histórico de la ciudad, con su campanario de base cuadrada y cuatro plantas, llama la atención por la decoración de la fachada y el rosetón románico con la rueda de la fortuna de 16 radios coronada por la estatua del Arcángel Miguel. En el arquitrabe de la puerta principal, en un nicho, se encuentra la estatua de María SS. della Bruna y, en los laterales, las estatuas de San Eustaquio, San Pedro y San Pablo esculpidas por Altobello Persio en 1540. En los lados hay otras dos puertas: la puerta cuadrada con un bajorrelieve de Abraham y la puerta de los leones, con dos leones tallados en piedra. En el interior, de cruz latina, se encuentra un antiguo belén del año 1500 inspirado en las cuevas de las Piedras de Matera, el Juicio Final pintado por Rinaldo da Taranto, la capilla renacentista de la Annunziata y el fresco del siglo XIII de la Madonna della Bruna.

Desde el balcón de la Piazza del Duomo se tiene unas vistas espectaculares de Sasso Barisano; sobre todo al atardecer y después al anochecer. Descendimos por unas escaleras y por la via Gradoni Duomo continuando por Via d'Addozio y pasando por la Chiesa di S. Antonio Abate al Sasso Barisano (cerrada a esas horas) llegamos al Belvedere Emilio Colombo y al Convento di Sant'Agostino. En esa misma calle hay varios restaurantes con terrazas con una vistas espectaculares. Nosotros nos decantamos por uno que se llama Austin y que nos atendieron fenomenal y, además, con comida sin gluten para mi hija.

Luego pasamos por el alojamiento, en via San Rocco, para volver hasta la piazza di San Giovanni Battista y la Vittorio Veneto para comprar algún recuerdo y tomar algunas vistas nocturnas de la ciudad. Poco después nos fuimos ya a dormir.
Nota: En Matera hay multitud de Iglesias rupestres, casas en las grutas, calles que recorrer, atracciones y museos que se deberían visitar, restaurantes con vistas espléndidas, etc; por lo que no es suficiente un día.