Espero hacer un buen diario, aunque esta vez, quizás sea un poco más complicado que otras. Primero, porque es el viaje hasta ahora, en el que he estado más tiempo. Todo lo escribiré desde el móvil que es donde tengo las fotos y tiraré de memoria hacia atrás, aunque eso no creo que tenga problemas en recordar, ya que ha sido un viaje de los que dejan mella. Lo repartiré en tres diarios, ya que en caso 40 días, he recorrido 4 países de la forma que más me gusta a mi, vivir cada día al máximo, durmiendo unas 5 horas y exprimiendo cada día hasta llegar al último totalmente machacao, pero muy muy feliz.
Empezamos en Guatemala, después nos pasamos a El Salvador, continuamos por Honduras, entramos de nuevo a Guatemala, una breve incursión (por una loca razón, como siempre pasa en mis viajes, que ya contaré) en Belize y de nuevo a Guatemala, para salir hacia Madrid de nuevo. Hablo en plural porque cuando empecé a buscar destinos para Febrero, Mario, mi hijo de 24 años, me preguntó si ibamos juntos a algún sitio este año, así que no pude resistirme a sus ojos verdes, y lo invité (solo los vuelos) a este alucinante viaje que ha dejado mella en los dos . Casi 40 días de madrugones y palizas de andar y de transporte, que hicieron que el pobre Mario quisiera volver antes del fin, pero aguantó hasta el final como un campeón, y llegar al final, tuvo su recompensa, aunque para esos momentos, aún queda para escribir y leer.
Tardé más o menos, mes y medio en preparar" el viaje. Digo preparar, porque en un viaje tan largo, debes dejar bastantes cosas sin cerrar, pues un día que no salga bien, lo demás ya no encaja. Hay muy poca información sobre estos países, en especial sobre Honduras o El Salvador, y bueno, ya de Belize no te digo na. Y tenía que cuadrar los días , repartidos de una forma no uniforme en cada país. Eso sí, tenía claro que Guatemala se llevaría la gran cantidad de tiempo, cosa que acerté de lleno.
Como en otras ocasiones para mis viajes de Febrero, hice la reserva del vuelo en el Cyber Monday del Black Friday y me salió por algo más de 500 euros ida y vuelta con Avianca, con escala en Bogotá. Eso sí, nada más reservar, al día siguiente me vino un correo de que la escala de tres horas en Bogotá se había convertido en 9 horas, que si estaba de acuerdo, bien, si no, me devolvían el dinero. Esta reserva no la hice directamente con Avianca, sino con Tryp.com, que tan buen viaje me dio en China, avisándome de cada circunstancia o vuelo. Así que me dije, venga, ya veré cuándo se acerque la fecha del vuelo, que hago allí en Bogotá 9 horas. Acepté el cambio.
Llegó el día 28 de Enero más deprisa de lo que parecía, cuando reservé a principios de Diciembre el vuelo. Por supuesto, no me había dado tiempo a preparar tan bien el viaje como otras veces, pero a mí favor jugaría que hablaría en castellano y que en esta ocasión, no iba totalmente solo, y Mario, aunque él iba virgen total sobre saber nada de los destinos y de lo que íbamos a hacer, en alguna inesperada situación problemática, podría echarme una mano (que iluso...como veréis en el futuro, todo lo contrario...).
Él vino desde su pueblo que está a 15 kms del mío y esta vez, tiramos de Renfe. Salimos desde mi pueblo manchego hasta Madrid.
Acababa de pasar la desgracia del choque de trenes de Andalucía y se notaba que les habían puesto las pilas con la velocidad y la seguridad. La escala era en Alcázar de San Juan. Una hora que se convirtieron en dos y luego en dos y media. Allí aproveché el tiempo para saludar a mi buen amigo Antonio, al que conocí en este foro (una de las muy buenas cosas que tiene está gran página de viajeros) y tomarnos unas chelas.
El cabronazo me convenció de cambiar el billete a uno que llegaba cinco minutos después pero que no tenía paradas, y casi no llego al aeropuerto, (si no cambio, hubiese sido igual, pues llegaron al mismo tiempo) menos mal que llevaba siete horas de márgen desde que salí, pero es que tardé cinco horas de tren en un viaje que me lleva dos horas en coche hasta el aeropuerto. Una locura eso de Renfe, cuando yo siempre voy en mi coche o en bus, y para una vez, muy mal la experiencia con Renfe.

Con Avianca, pues ya sabéis, menús justitos pero hacen el apaño. El tema de bebidas y comidas en donde están las azafatas durante el viaje, pues pobre, estilo Iberia, unas coca colas de 2 litros, agua y algunos snacks y galletas, nada que ver con un Qatar o un Ethihad, que te pones fino de sandwiches, cervezas e incluso Bombays y vinos.



Así que por 100 Quetzales cada uno ( 1 Euro=9 Quetzales), un coche de un señor particular, nos llevó hasta Antigua, la ciudad por la que casi todo el mundo empieza su viaje por Guatemala.

