A las 8:00 de la mañana es largo traslado de Flores a Lanquín, que es el pueblo de entrada para visitar Semuc Champey.
Nos vamos un poco antes a Flores, para dar una vuelta matutina por el pueblo, con todo cerrado como siempre en las mañanas de Guatemala. Excepto la iglesia, que está construida sobre un montículo, en la que dicen, debajo hay una pirámide maya.
Después de ver la imagen de postal, con las calles inundadas del exterior de la isla, por la crecida del lago, nos vamos para las famosas letras.
Son 9 horas de viaje en shuttle-bus. Este nos costó 200 Q, pero se puede conseguir por 175. El trayecto se hace muy largo, ya que la carretera en la segunda fase, es todo montañas. También tenemos que subir el bus a un transbordador, para cruzar el río en un pueblo llamado Sayaxché.
La parada más larga la hacemos en el mayor pueblo de la zona, Coban, en el que pasamos a un hipermercado, para comprar víveres para el día siguiente, que estamos todos el día de lleno en la naturaleza. También para la noche, porque esa noche la vamos a pasar en un hostal en medio de la selva, y allí no hay nada , excepto lo que te vendan en el restaurante del hostal, que las chelas siempre van a ser más caras. Los guiris aprovechan para comer y llevarse cosas del McDonald's que está al lado de donde hemos aparcado, nosotros también comemos en el McDonald's, pero un poco más al aire libre...

La verdad que pensaba que Guatemala iba a ser más barata, un estilo a Nicaragua, pero no, los precios son como aquí en España y en algunos casos, más altos. Sobra decir, que los sueldos allí, son tres veces más bajos que los de aquí . Por ejemplo, un litro de leche se te va a casi dos euros, prohibido beber leche allí para los locales. El tercio de cerveza en una tienda, también casi dos euros. Las frutas y verduras, las venden por piezas y salen carísimas. La carne, ni hablar . Es que realmente es todo, sale más barato comer en los callejeros, eso sí, frijoles, tortillas (harina de maíz) plátano frito y si tienes suerte, alguna pieza pequeña de carne o pollo. La fruta allí ,cara, el postre como tal, ni existe.
Llegamos a Lanquín y el capullo del hostal, como solo hemos reservado una noche con él, no entra el transporte gratuito hasta el hostal, que está a media hora. Y para pagarle a él, que tiene un negocio, mejor le damos la misma cifra a un chaval local con un tuk tuk, que nos lleva hasta allí.
El sitio está guapo, nuestra habitación, bufffff, aunque al menos tiene tres camas, que en Belize, tuvimos que dormir todos los días en la misma cama, aunque era de matrimonio. Pero joder, nada más pasar , una araña hermosa que me tocó matar con el mal rollo que me dan, porque el Mario lo sabe y se cachondea.
Aunque admito que el animal que me hubiese gustado ver en este viaje y que pensaba ver y no di con ninguna, es la tarántula.
También había unos gusanos negros subiéndose por las paredes, pero bueno, estamos en mitad de la selva, no vamos a ponernos finos.
El del tuk tuk me ha dicho que en una tienda de chapa que hay al lado, y que la lleva una chica que ha empezado ahora, tengo mis Gallos. Así que vamos para allá, a ayudar al pequeño comercio.
La tienda son 4 chapas, 6 metros cuadrados, con una bombilla de 25 w y 10, 12 artículos diferentes. Uno de ellos es el que me importa. Le regateo el precio con la promesa real de que volveré, y nos vamos a cenar al hostal, en plan compra del supermercado en frío, a un porche donde inexplicablemente, no hay mosquitos.
Después de eso, como buen cristiano,.cumplo mi palabra y me voy a la tienda chapa que está a unos 200 metros. La tienda está en una aldea indígena.
La chica es muy simpática, encima está prendada de los ojos claros de Mario, cosa que me viene de pm, para que la chica no tenga prisa y me de conversación de la buena.
Y ya no te digo nada, cuando vienen en la oscuridad los demás integrantes de la aldea, todas mujeres de varias edades, cargadas de niños. Allí es normal que una chica se quede embarazada a los 13, de hecho había una con 16 con su bebé. Pueden llegar a tener más de diez hijos y conviven toda la familia, en casas me madera, con el techo de chapa.
Las mujeres trabajan en todo lo relacionado con la casa y los niños y ellos en el campo o en la.construcción, este último, durísimo por lo que vimos.
Estupenda hora y media de conversación, en mitad de la noche, oyendo todo tipo de bichos, provenientes de la selva.
Volvemos para dormir a nuestro hostal, no sin antes, darnos una vuelta por una especie de sendero, a ver si veíamos algún bicho.