Tikal es el yacimiento arqueológico maya más importante del mundo. Más que Chichén Itza en México o Copàn en Honduras, aunque estos dos son una pasada, especialmente disfruté Copàn.
Tikal es enorme. Enclavado en una selva frondosa, los templos emergen entre la vegetación, causando una imagen única. Subes a la cima de un templo, y ves las otras cimas, sobresaliendo entre la vegetación. Una locura!! Y eso que la mayoría está por desenterrar. Los sonidos de la selva cuando vas caminando, te hacen sentir un Indiana Jones contemporáneo, aunque con móvil y botas trekking de 100 euros . Los sonidos de los monos aulladores , acojonan , parece que va a emerger Godzilla peleándose con King Kong. Y ya, los sonidos de las mil aves que habitan allí, le dan el puntazo total.
Reservé el tour de las 4:00 am, porque si no, no podría hacer Yaxha por la tarde. Encima, es la mejor hora para ver Tikal. Puedes ir a ver el amanecer, pero eso se paga aparte y tienes que tener suerte de que esté despejado.

A las 5:30 estábamos en la entrada. El parque lo abren a las 6, así que te dejan un ratito para que tomes un café o lo que quieras, pues adentro no hay nada para comprar. Lo que si hay, es la posibilidad de hospedarse dentro del parque arqueológico, me parece que hay tres alojamientos, pero eso lo debéis investigar vosotros.
Tuvimos una gran suerte, porque hacen dos grupos. Los de habla inglesa y los de hispana. El de castellano, íbamos solo 6 personas con un guía magnífico, Tomás, que llevaba 32 años de guía. Nos hizo un recorrido espectacular, muy bien explicado y dando nuestro tiempo para fotos.



Así que, como pilla de camino, la furgoneta que te trae de Tikal te deja en una aldea que se llama El Remate, y ahí te recoge otra furgoneta, que te lleva a Yaxha, aunque no lo parezca, lo tienen todo muy controlado.
La segunda excursión cuesta 150 Q con guía, pero aquí no es necesario guía, aquí se viene a ver el atardecer brutal y a perderse en el complejo. Si vas sin guía , 50 Q menos. La entrada son 70 Quetzales.
La verdad que va bastante gente, ya que es una única hora al contrario que Tikal, que son varias horas diferentes para entrar. Aquí llegas sobre las 14:30 y sales sobre las 19:00, ya bien de noche. Aquí los monos aulladores son más ruidosos aún, lo que le da un rollo acojonante. Al contrario que en Tikal, aquí puedes subir a todas las pirámides, que son su mayoría, por más templos que hay en Tikal y a los que no se puede subir.

Parecía que no se iba a ver el atardecer porque estaba nublado, pero Dios quiso, que tuviese unos de los atardeceres más bonitos que he tenido el privilegio de disfrutar. Una pasada!

Nos vamos a cenar por Flores antes de irnos a San Miguel, ya que hay mucha más oferta y está muy animada la isla.
Recordad que la última barquita que va desde Flores a San Miguel, es a las 22:30 y cuesta 5 Q por cabeza.