
Mapa de Guadalupe, la isla caribeña que descubrimos buscando las localizaciones de Death in Paradise.
Durante años habíamos visto imágenes de una pequeña comisaría junto al mar, playas tropicales, carreteras bordeadas de palmeras y pueblos caribeños llenos de color. Todo formaba parte de la serie británica Death in Paradise, una de esas producciones que consiguen que el escenario se convierta casi en un personaje más de la historia.
Con el tiempo empezamos a preguntarnos dónde estaba realmente aquella isla.
La respuesta era Guadalupe.
Hasta entonces sabíamos muy poco sobre ella. Apenas que era una isla del Caribe y que, sorprendentemente, seguía formando parte de Francia. Cuanto más investigábamos, más curiosidad nos despertaba. No solo descubríamos las localizaciones de la serie, sino también una isla mucho más diversa de lo que imaginábamos: selvas tropicales, volcanes, cascadas, playas espectaculares, pequeñas islas satélite y una mezcla cultural profundamente caribeña a pesar de su condición de territorio francés.
Aquello acabó convirtiéndose en un viaje.
Guadalupe no suele aparecer entre los grandes destinos del Caribe. Cuando se piensa en esta región del mundo suelen venir antes a la cabeza lugares como República Dominicana, Cuba, Jamaica o las Bahamas. Sin embargo, precisamente esa relativa discreción fue una de las cosas que más nos atrajo. Teníamos la sensación de estar viajando a un Caribe diferente, menos orientado al turismo masivo y más auténtico.
La isla tiene además una geografía singular. Vista desde el aire parece una mariposa. Al oeste se encuentra Basse-Terre, la parte más montañosa y verde, dominada por la selva tropical y el volcán de la Soufrière. Al este aparece Grande-Terre, más seca y llana, con algunas de las playas más conocidas del archipiélago. Entre ambas se extiende una estrecha franja de manglares y canales que separa dos mundos muy distintos.
Nuestro plan consistía en recorrer ambas partes de la isla sin prisas, descubrir algunos de los escenarios de la serie que había inspirado el viaje y aprovechar para explorar también rincones menos conocidos.

La casa de Pointe Batterie, rodeada de vegetación tropical, que fue nuestra base durante el viaje.
Por el camino aparecerían playas, mercados criollos, jardines tropicales, fondos marinos, pequeñas poblaciones pesqueras y una inesperada excursión a Les Saintes, una diminuta isla que acabaría convirtiéndose en una de las grandes sorpresas del viaje.
Pero todo eso llegaría más tarde.
La primera imagen que siempre me viene a la cabeza cuando pienso en Guadalupe sigue siendo la misma que nos empujó a comprar los billetes: la bahía de Deshaies, el pequeño pueblo donde se rueda Death in Paradise y que acabaría convirtiéndose en nuestra base durante buena parte de la estancia.
A veces los viajes nacen de un documental, de una fotografía o de una conversación.
Este nació viendo una serie de televisión.