Madaba
Sábado 21 de Febrero de 2026. Visita Madaba, Monte Nebo, río jordan y mar muerto.
Primer día en Jordania, nos levantamos temprano porque como aparcamos el coche en la puerta del hotel y nos dijeron que hasta las 9 de la mañana no teníamos que pagar, nos dio miedo que nos pusieran una multa el primer día, intentamos cambiarlo de sitio, porque en el centro dejaban aparcar media hora gratis, el problema era que justo en frente de nuestro hotel estaba la iglesia de San Jorge, en principio era lo único que tenia planeado visitar en Madaba porque en todos los foros decían que era imprescindible ver el mosaico con la primera representación del mapa de tierra santa. Dejamos el coche en el mismo sitio y le dijimos al dueño de la tienda que había justo debajo de nuestro hotel si nos podía echar un vistazo mientras la visitamos, que en realidad tardamos 15 minutos en verla, aunque es curioso tampoco nos dijo nada en particular y encima la entrada no estaba incluida en el Jordan Pass.
Después de visitarla, ahora si cambiamos el coche de sitio y nos dimos un paseo por las pocas tiendas que había abiertas en el centro de la ciudad, ya que al ser ramadán prácticamente todo estaba cerrado durante todo el día.
Como había poco ambiente dimos un paseíto y volvimos a por el coche para proseguir a nuestro siguiente destino: el monte Nebo.
Atravesamos Madaba y en poco más de 15 minutos, casi sin darnos cuenta, estábamos subiendo el monte Nebo, alli tampoco sirve el Jordan pass, por lo que hay que pagar una entrada, no recuerdo cuanto nos costo, pero no era muy cara.
Allí visitamos las instalaciones, con su iglesia incluida, un olivo que plantó Juan Pablo II cuando lo visitó, pero lo más espectacular de todo eran sus vistas a Tierra Santa y al mar muerto. Se supone que allí llegó Moisés con su pueblo, divisó Tierra Santa y murió.
Destacaros que allí arriba hacia un viento bastante desagradable y bastante frio comparado con lo que hacia en Madaba.
Una hora después aproximadamente, volvimos al coche para poner rumbo a Betania, mas allá del Jordán, más conocido como la zona del rio Jordán donde San Juan Bautista bautizó a Jesús. Bajamos del Monte Nebo por la parte donde había muchas curvas, y en poco más de media hora llegamos a Betania, más alla del rio Jordán, alli lo primero que te encuentras es un centro de visitantes con un gran parking gratuito. En el centro de visitantes te piden el jordan pass, aquí si que sirve, y te dejan esperando en una especie de museo hasta poder completar el grupo con el que nos iremos a la zona del rio Jordán. Nos llevaron en un minibús acompañados de un guía que nos explicaba la historia de Betania. Durante todo el recorrido no nos dejo separarnos del grupo porque la zona por la que se accede al rio jordan es zona militar y está muy protegida. Hicimos un recorrido a pie por toda la zona hasta llegar a una iglesia donde el rio jordan actual pasaba a sus pies, esa zona concretamente del rio Jordán hace frontera física con Israel, alli se puede ver en la zona de Israel donde se bautizan los peregrinos.
Esta visita duró más o menos una hora y media bajo un sol y un calor abrasador sobre todo comparando con el frio que habíamos pasado escasamente una hora antes en el Monte Nebo.
Tras nuestra visita al rio jordan nos dirigimos hacia nuestro alojamiento en el mar muerto, un apartamento justo al lado del hotel Hilton, al cual llegamos en muy poco tiempo. Unos días antes de llegar a Jordania, el dueño del apartamento nos comentó que los accesos al mar muerto por la zona del complejo de apartamentos la estaban reformando, por lo que nos dijo que habia contactado con el Hotel Hilton para que nos dejara acceder a su playa.
Llegamos al apartamento sobre las 2 de la tarde, y como en febrero en Jordania se pone el sol muy pronto, nos cambiamos rapido de ropa y nos pusimos los bañadores para irnos a la playa del mar muerto. Aquí hago un inciso para deciros que era una de las actividades que más ilusión me hacia de todo el viaje, y no me defraudó. Creo que fue la mejor experiencia de todo el viaje, a toda mi familia y a mi nos encantó la experiencia de flotar en el agua, creo que hay que hacerlo una vez en la vida.
Llegamos al Hotel Hilton y nos dejaron entrar y hacer uso de todas sus instalaciones incluida su playa y el acceso al barro sanador que hay que ponerse si o si cuando llegas al mar muerto.
Estuvimos en el agua hasta que se puso el sol, y fue uno de los momentos mágicos de nuestro viaje, ver la puesta de sol en el mar muerto flotando.
Una vez cambiados de ropa y duchados nos fuimos a buscar algún sitio para poder cenar, ya que ese día no habíamos tenido tiempo de almorzar, como el centro comercial de la zona estaba justo al lado del hotel fuimos a dar una vuelta a ver que encontrábamos. Allí mismo había un supermercado, un poco caro, pero donde compramos algo para desayunar al día siguiente en el apartamento. Estábamos buscando cenar en algún restaurante típico de comida jordana, pero encontramos un restaurante de hamburguesas, y comida americana que se les antojó a mis hijos, y allí nos dimos una cena de campeonato, todo estaba buenísimo y muy bien servido.