Día 6: Zhujiajiao + Anfu Road + Xintiandi + Old Shanghai
Hoy nos comemos el mejor desayuno de nuestra estancia en China. Habíamos visto por Instagram como una influencer anunciaba un sitio muy local y por casualidad quedaba a 10 minutos andando del hotel.Estas cosas a veces son decepcionantes, pero no fue el caso. El sitio estaba lleno de lugareños desayunando sopas con fideos, pero nosotros íbamos a por churros, panes rellenos que hacen en el típico horno donde los pegan a las paredes y buns al vapor. Estaba todo riquísimo.
Después cogimos el metro hacía
Zhujiajiao, uno de los pueblos de agua cerca de Shanghai. Habíamos elegido este precisamente porque es fácil y barato llegar en metro.
Al llegar a la estación de Zhujiajiao puedes coger un barquito hasta el centro, o andar unos 15 minutos que es lo que hicimos nosotros. Pasas por el centro de visitantes donde puedes comprar entradas para alguno de los jardines o museos de la zona escénica. Nosotros no lo hicimos y no lo consideramos imprescindible, la zona gratuita es suficientemente grande y tiene rincones muy bonitos.
Lo primero que hicimos fue subirnos a uno de los barquitos típicos de madera que te dan un paseo por la zona. Elegimos la ruta corta, que es de aproximadamente 15 minutos y te pasea por los canales principales del pueblo.
Después estuvimos paseando por todo el pueblo, lleno de puentes, canales, algún pequeño templo. Fue sin duda el lugar donde menos turistas vimos, especialmente si te alejabas de las dos o tres calles principales. Hay rincones verdaderamente bonitos y a nosotros nos gustó mucho la visita. Después de tantos días en grandes ciudades se agradeció esta mañana en un ambiente mucho más relajado.
Estuvimos unas dos horas y media dando vueltas por la zona escénica y después deshicimos el camino a la estación y de vuelta a Shanghai.
Hoy teníamos pensado comer en Lai Lai Xiao Long Bao, el hiperrecomendado sitio en redes que aparece en la guía Michelin. El sitio cierra de 13:30 a 15:00, y como llegamos a las 15:10 justo acababa de reabrir y no tuvimos que esperar. Pedimos un menú bastante similar a la comida del día anterior, y resultó ser un poco decepcionante, ya que nos gustó menos y también fue algo más cara.
En China, en general se come muy bien en todas partes, así que en mi opinión no es necesario pagar más y hacer colas por ir al sitio de moda.
Después de comer, María tenía un objetivo claro, tomarse un café en 13 de Marzo, la cafetería viral de
Anfu Road donde te dan un osito de peluche con el café. Yo que no tomó café me pedí un chocolate muy bueno, así teníamos dos ositos.
Estuvimos un buen rato por la zona de Anfu Road y Wukang Road, que está llena de cafeterías de especialidad y tiendas cuquis. El barrio es tranquilo y estaba lleno de gente joven.
Llegamos al edificio de la foto de portada del diario, en la esquina de Wukang Road, allí había decenas de influencers chinas haciéndose la foto, las dejamos poniendo sus mejores poses y cogimos el metro hacía Xintiandi, otra de las zonas que teníamos apuntadas.
Xintiandi no nos gustó mucho, es una zona de tiendas caras, restaurantes internacionales y en general bastante pijerío. Al menos, vimos los robots con caras hiperrealistas de la tienda de gafas Gentle Monster, que realmente valen la pena.
Una vez hecha esta rápida visita volvimos a coger el metro hacía la zona de
Old Shanghai, donde están los jardines de Yuyuan. La visita a los jardines la haríamos al día siguiente, pero toda esta zona de noche está iluminada muy bonita y tiene un mercado nocturno de comida. Estuvimos paseando un rato, viendo el espectáculo de luces que hacen cada 30 minutos en la plaza central y curioseando los puestos, hasta que empezó a llover, así que cambiamos de planes y en lugar de cenar en el mercado, cogimos el metro en dirección al hotel, donde en días anteriores habíamos visto una barbacoa coreana que tenía buena pinta.
Así que cenamos allí unos pinchos de cordero, dos cortes de carne de ternera y un Bibimbap. Todo bastante bueno, y, aunque un poco más caro que otras comidas, nada del otro mundo, 15 euros entre los dos.
Picamos algo dulce en uno de los múltiples combinis y ya para el hotel, que de nuevo no habíamos parado en todo el día y además no nos quedaba batería en el móvil.