Normalmente, al terminar un viaje cuelgo el diario que he ido realizando día a día y el vídeo con lo mejor que he podido sacar de la cámara. Lo dejo por aquí para que os hagáis una idea de lo que relato en el diario.
El viaje transcurre entre el 27 de junio y el 26 de julio de 2026. Descontando la llegada a Moscú casi a medianoche y el día completo de regreso, son 28 jornadas reales de viaje: 11 días íntegros en Rusia, 10 en Mongolia y 7 en China.
La idea es hacer un viaje con recorrido, evolución y sensación de avance: salir de Moscú y terminar en Pekín. Es una de esas rutas que casi cualquier persona aficionada a viajar se ha planteado alguna vez. Con el mes disponible y condicionado por los horarios de trenes y aviones y por querer coincidir con las fiestas nacionales de Mongolia, se me quedó una ruta de 11 días completos en Rusia, 10 en Mongolia y 7 en China.
Evidentemente, los tres países son inabarcables en un solo viaje. La idea no es conocerlos en profundidad, sino ir desde la Rusia monumental e imperial hasta Siberia y el Baikal, continuar por la cultura mongola y el desierto del Gobi y terminar con la explosión cultural de China.
Para que el diario resulte más manejable, lo divido en tres partes independientes: Rusia, Mongolia y China.
DIARIO DE RUSIA
En Mongolia pasamos por Ulán Bator, el parque nacional de Terelj, las celebraciones del Naadam y la zona de Khui, antes de hacer un circuito de 6 días por el Gobi.
PREPARACIÓN DEL VIAJE
Mongolia es más fácil de preparar de lo que uno espera. De primeras, mirando el mapa, parece totalmente inabarcable, pero simplificando mucho se podría dividir en tres: el Gobi, Mongolia Central y lago Khuvsgul al norte y la zona occidental kazaja de Altái.
Las regiones del Gobi y de Altái son zonas donde lo más probable es que termines dependiendo de un operador local para ir. Esto provoca que por un lado el país sea baratísimo pero los tours convierten el viaje en caro, aun tirando de tour operadores locales. Las agencias locales son plenamente conscientes de la ausencia de infraestructura turística y de que sin ellos estás vendido en medio de la nada, y ponen unos precios bastante elevados. Muchos ger camp literalmente solo admiten reservas de touroperadores y no es posible reservarlos yendo por libre. Además, hay que llevar muchísimo cuidado y mirar con lupa con quién contratas, porque el riesgo de pagar una fortuna y recibir a cambio un servicio pésimo es muy real, solo hay que buscar un poco reseñas por internet y te encuentras con algún buen drama como gente que termina recorriendo el Gobi junto con 9 turistas metidos en una furgoneta UAZ con la espalda rota y comiendo polvo...
La zona de Mongolia Central y el entorno del lago Khuvsgul son opciones mucho más factibles para montártelo por cuenta propia. Al haber carreteras asfaltadas y autobuses públicos desde la capital, te permiten escapar del monopolio de los tours, aunque al descartar esas regiones en su momento, tampoco profundicé mucho más en la logística.
Para este viaje nos centramos en el Gobi y, al coincidir con la fiesta nacional del Naadam, dedicamos tres días a Ulán Bator y sus alrededores. Ulán Bator, si no hubiera Naadam, para mí no merece más de un día porque la ciudad me ha parecido bastante feota. Me he quedado con muchas ganas de visitar el oeste y el Altái mongol, que probablemente sea el objetivo principal de un futuro viaje. Luego, en las impresiones finales, comento también por qué descartaría Mongolia Central si volviera al país.
Una vez que has decidido qué zona quieres visitar, lo complicado es moverte por Mongolia. Entre algunas ciudades existen autobuses, vuelos y trenes, pero para hacer un circuito por el Gobi la cosa cambia completamente. Los lugares de interés están tremendamente dispersos y muchos están fuera de cualquier ruta de transporte público y, directamente, de cualquier carretera propiamente dicha.
Probablemente sea factible alquilar un 4x4 y recorrerlo por tu cuenta, pero tampoco sé hasta qué punto compensa. De precio puede terminar acercándose bastante a contratar coche con conductor. Factible será, pero desconozco cómo está realmente la infraestructura de alquiler de 4x4 o motos y qué seguros manejan al haber tanto offroad
En nuestro caso organizamos el Gobi de forma privada, con 4x4, conductor y guía, con la empresa Man of Millennium. Es bastante caro: nos costó unos 1.150 euros por persona por los seis días, incluyendo prácticamente todo: conductor, 4x4 Landcruiser (NO UAZ), gasolina, guía, alojamientos en ger, comidas, agua, entradas y paseo en camello. Hacerlo privado tampoco suponía un gasto disparatadamente mayor que hacerlo en grupo. En nuestro caso, la diferencia rondaba los 400 euros en total. El gasto compensa de sobra por la comodidad de ir a tu bola, parar donde quieras y no depender del ritmo de un grupo.
ÉPOCA PARA VIAJAR
Para un primer viaje convencional a Mongolia yo diría que la época más cómoda va aproximadamente de junio a septiembre. Fuera de esos meses el frío empieza a ponerse serio y en invierno directamente puede llegar a ser incompatible con el tipo de viaje que hace la mayoría de turistas. Evidentemente se puede viajar en invierno, pero ya sería buscando específicamente esa experiencia.
Nosotros hemos ido en julio y climáticamente ha estado perfecto. Temperaturas muy agradables, muchas horas de luz y muy buen tiempo, salvo alguna tormenta puntual.
La contrapartida es que julio y agosto son temporada alta y sí que encuentras bastante turismo. Una cosa curiosísima es que, con diferencia, el turismo extranjero que más hemos visto ha sido surcoreano. Hay muy buena conexión entre Mongolia y Corea del Sur, vuelos directos, facilidades de entrada y a los coreanos parece encantarles Mongolia, imagino que precisamente porque es prácticamente lo contrario a Corea del Sur: espacio infinito, poquísima población, estepa, desierto y kilómetros sin ciudades.
El turismo coreano que hemos encontrado ha sido totalmente respetuoso. El problema es que suelen viajar en grupos bastante grandes por lo que puedes estar en mitad del Gobi sin absolutamente nadie alrededor y, de repente, aparecen varios vehículos y bajan 30 o 40 coreanos de golpe. Durante un rato aquello parece Benidorm y veinte minutos después vuelves a estar solo.
Imagino que viajando fuera de julio y agosto la cantidad de turistas bajará bastante.
NAADAM
Una de las razones principales para cuadrar Mongolia en estas fechas era coincidir con el Naadam, la fiesta nacional más importante del país. Se celebra todos los años en julio y gira principalmente alrededor de los llamados tres juegos de los hombres: lucha mongola, tiro con arco y carreras de caballos, aunque durante esos días Ulán Bator se llena también de actos culturales, desfiles, música, bailes y gente vestida tradicional.
Nosotros reservamos tres días para Ulán Bator precisamente por el Naadam. Sin las fiestas probablemente habría dedicado solo un día a la ciudad, pero durante esos días cambia completamente y merece mucho la pena quedarse. Te da una imagen totalmente distinta del país.
La parte más complicada son las entradas para el estadio, donde se hacen la ceremonia de apertura, parte de las competiciones y la ceremonia de clausura. Para un extranjero comprarlas por cuenta propia es literalmente imposible. El sistema de compra (a 2026) solo permite comprar con móvil mongol y además se agotan en segundos ya que hay un negocio de reventa tremendo. Muchas agencias turísticas a las que preguntamos nos pedían auténticas barbaridades, llegando algunas a rondar los 300 euros por entrada. Nosotros tuvimos mucha suerte porque el dueño de nuestro apartamento nos consiguió entradas para la ceremonia de apertura y para la de cierre. Nos costaron 85 euros las dos personas y, viendo los precios que manejaban las agencias, nos pareció ideal. El apartamento se llama literalmente 'Location, location, location!' (www.booking.com/Share-zwqHo0P), gestionado por Zula, un anfitrión local que se portó increíblemente bien con nosotros. Estaba al lado de la plaza Sukhbaatar y del Museo de Gengis Kan, insonorizado y comodísimo.
Además del estadio, durante esos días hay actividades por toda la ciudad. En la plaza Sukhbaatar se hacen actos, conciertos y desfiles y el día anterior al inicio oficial coincidimos con el Deeltei Mongol, dedicado a la vestimenta tradicional. Merece la pena ir paseando por el centro porque durante esos días te encuentras continuamente gente con deel, música y actividades. Es decir que aunque no pilles entradas para el espectáculo, pasar Naadam en Ulán Bator sigue mereciendo mucho la pena.
La otra parte importante del Naadam son las carreras de caballos, que no se celebran dentro de Ulán Bator sino en Khui, una enorme explanada a las afueras de la ciudad. Allí el ambiente es completamente distinto al del estadio: miles de personas, caballos por todas partes, puestos de comida y familias enteras pasando el día. Para mí es una de las partes más interesantes del Naadam y no la descartaría aunque ya se haya visto la ceremonia del estadio.
Para coincidir con el Naadam yo reservaría como mínimo dos días completos, uno el día grande del estadio y otro para ir a los caballos. Lo más importante es intentar solucionar con antelación las entradas del estadio porque es la parte más complicada para el turista. El resto se puede organizar perfectamente una vez allí, y sin entradas se disfruta igualmente.
VISADO
Para ciudadanos españoles en 2026 no hace falta visado para estancias turísticas de hasta 30 días, así que en nuestro caso no tuvimos que realizar ningún trámite previo.
GESTIÓN DEL DINERO
Mongolia es, fuera de los tours, ultrabarata. El billete de mayor denominación equivale aproximadamente a unos 5 euros, así que a poco que saques 100 euros del cajero terminas con un fajo de billetes considerable.
Nosotros prácticamente hemos podido funcionar todo el viaje con tarjeta. El pago electrónico está muy extendido y hemos podido utilizarlo incluso durante el circuito por el Gobi. Aun así siempre viene bien llevar algo de efectivo porque evidentemente hay situaciones en mitad de la nada donde no puedes confiar únicamente en la tarjeta.
El mayor problema del efectivo es precisamente el tamaño del fajo. Sacas una cantidad relativamente pequeña y acabas manejando un taco de billetes como si fueras Pablo Escobar.
INTERNET, eSIM Y VPN
Cero problemas. Después de venir de Rusia esto ha sido volver al siglo XXI.
Pillamos una eSIM de Trip.com bastante económica y la conexión ha sido perfecta en Ulán Bator y sorprendentemente buena incluso durante buena parte del recorrido por el Gobi. Evidentemente hay zonas completamente perdidas donde desaparece la cobertura, pero bastante menos de lo que esperaba.
No hace falta VPN y se puede acceder a internet con total normalidad.
Voy a ir subiendo las etapas poco a poco, que lleva su trabajo. Tened en cuenta que el diario lo he ido escribiendo día a día durante el viaje.