Después de 7 horas de viaje, y una dando vueltas por Jarandilla buscando un sitio para comer, decidimos que lo mejor sería irnos al hotel a descansar un rato y recuperar un poco de fuerzas para realizar una pequeña ruta alrededor de la población llamada ruta de Los Puentes. Sobre las 17 horas nos ponemos en marcha y nos dirigimos hacia el puente del Parral siguiendo las indicaciones del camino (señales verdes y blancas) aunque en mi caso me daba igual, soy daltónico, y seguía las indicaciones que me daba mi mujer.

Solo por ver el puente merece la pena realizar el recorrido. Nada más pasar el puente hay que tomar el camino ancho de la derecha que nos llevará al puente de Palo. Cruzado este se toma el sendero de la derecha que nos llevará por las inmediaciones de un Camping y de ahí a Jarandilla. La ruta, según las indicaciones se hace en una hora (a mí se me hizo eterna) y se recorre 4’5 km de dificultad baja y circular.
Otra de las rutas que parten de Jarandilla es la Ruta del Emperador. Es la que eligió Carlos V el 3 de febrero de 1557 para recorrer las 2 leguas aproximadamente de distancia al Monasterio de Yuste, lugar elegido por él para disfrutar de su retiro en su última y deseada morada. Poco pudo disfrutar del lugar el hombre ya que fallecería poco después, el 21 de septiembre de 1558. Sobre el coqueto y modesto monasterio de Yuste le dedicaré su tiempo más adelante, es decir, pasado mañana que es cuando tenemos previsto realizar la visita.
Pues bien, aunque la ruta de los Puentes parece un paseo no lo es, por lo que acabamos reventados después de 7 horas de viaje. A quien se le ocurre. Decidimos dejar de dar vueltas por Jarandilla y dirigirnos al Parador para tomar algo en la cafetería, subir a la habitación y descansar de un día tan ajetreado, que uno ya no tiene edad (esto igual me oiréis decir en alguna que otra ocasión, o algo parecido).
Solo para terminar la etapa de hoy comentar que el Parador de Jarandilla de la Vera es una mezcla de palacio-castillo propiedad de los Condes de Oropesa y es el monumento o construcción de mayor interés de la ciudad. El acceso es libre si vais a tomar algo en la cafetería o hacer uso del restaurante. Tanto por fuera como por dentro es muy bonito y vale la pena echarle una ojeada y disfrutar de un aperitivo en la terraza o patio interior del Castillo. Nosotros lo hicimos y pudimos contemplar el vuelo de cigüeñas.
Solo para terminar la etapa de hoy comentar que el Parador de Jarandilla de la Vera es una mezcla de palacio-castillo propiedad de los Condes de Oropesa y es el monumento o construcción de mayor interés de la ciudad. El acceso es libre si vais a tomar algo en la cafetería o hacer uso del restaurante. Tanto por fuera como por dentro es muy bonito y vale la pena echarle una ojeada y disfrutar de un aperitivo en la terraza o patio interior del Castillo. Nosotros lo hicimos y pudimos contemplar el vuelo de cigüeñas.


A decir verdad, los Paradores no destacan por su cocina, por lo menos a mi entender; suelen ofrecer productos locales, pero en este y concretamente en su cafetería pudimos degustar una ensalada de perdiz y unos huevos rotos muy recomendables, acompañados de unos vinos y unos licores de cereza que no nos los podíamos acabar pero que estaban buenísimos. De ahí a la cama.
