A finales de octubre de 2025, justo en el fin de semana del cambio horario, fui con un amigo a La Maragatería, zona de León próxima a Astorga a la que llevaba ya años con interés en ir.
Tras casi 4 horas de viaje y con alguna equivocación con la carretera que nos hizo recorrer más km de la cuenta, llegamos al pueblo de Santa Colomba de Somoza, que es donde nos íbamos a alojar durante el fin de semana.
Habíamos elegido el Hotel Rural Casa Pepa, un hotel familiar con 6 habitaciones que se encuentra en una preciosa casa maragata, con su típico patio empedrado y las habitaciones dispuestas en una galería de dos plantas.
Tras casi 4 horas de viaje y con alguna equivocación con la carretera que nos hizo recorrer más km de la cuenta, llegamos al pueblo de Santa Colomba de Somoza, que es donde nos íbamos a alojar durante el fin de semana.
Habíamos elegido el Hotel Rural Casa Pepa, un hotel familiar con 6 habitaciones que se encuentra en una preciosa casa maragata, con su típico patio empedrado y las habitaciones dispuestas en una galería de dos plantas.



Nosotros teníamos la habitación "Esperanza" en la planta baja, con una mesa escritorio con la TV de pantalla plana, 2 camas, calefacción, armario con espejo, mesita de noche, caja de pañuelos de papel y hervidor de agua para preparar té o café. Había calefacción y mantas, que nos vinieron estupendamente al ser un fin de semana un poco frío.
El cuarto de baño era de tamaño mediano, con bañera, secador de pelo y entre los artículos de baño había una pastilla de jabón, gorro de ducha, cepillo de dientes con su pasta dentífrica. El gel de baño y el champú era en botes expendedores que había en la bañera.
El precio de la habitación ha sido de 158€ las dos noches. Reservé por la página web y pagué (según condiciones de la reserva) un anticipo del 30%.
En el hotel también se puede cenar, pero hay que avisar al menos la misma mañana. Disponen de carta y también de un menú por 18€ con las bebidas aparte. Nosotros pedimos menú y fue estupendo. Comida totalmente casera. Esa noche de llegada tomamos una crema de verduras y unas albóndigas con patatas fritas, terminando con una tarta de la abuela y un tarta de limón con merengue (sin lácteos).
El cuarto de baño era de tamaño mediano, con bañera, secador de pelo y entre los artículos de baño había una pastilla de jabón, gorro de ducha, cepillo de dientes con su pasta dentífrica. El gel de baño y el champú era en botes expendedores que había en la bañera.
El precio de la habitación ha sido de 158€ las dos noches. Reservé por la página web y pagué (según condiciones de la reserva) un anticipo del 30%.
En el hotel también se puede cenar, pero hay que avisar al menos la misma mañana. Disponen de carta y también de un menú por 18€ con las bebidas aparte. Nosotros pedimos menú y fue estupendo. Comida totalmente casera. Esa noche de llegada tomamos una crema de verduras y unas albóndigas con patatas fritas, terminando con una tarta de la abuela y un tarta de limón con merengue (sin lácteos).

Tienen a la venta algunas cosas como miel del Teleno, mermelada, unas tazas, unas bolsas de tela con escenas maragatas y creo que también había chocolate.
Hotel rural totalmente recomendable.
casapepa.com/
Al día siguiente comenzamos con el desayuno, que estaba incluido y consistía en leche o café (había también bebida de soja), cacao, zumo natural (por ejemplo de pomelo y también de pomelo mezclado con naranja y arándanos), pan, mermelada, tomate triturado y mantequilla, bizcocho (un día de limón y otro de queso) y alternativamente unas galletas de almendras que no llevaban lácteos, huevos revueltos, cecina. En definitiva, un desayuno genial.
La ruta elegida nos llevó primero a Castrillo de los Polvazares, un precioso pueblo maragato en el que se mantiene estupendamente la arquitectura típica, con las casas de piedra rojiza y ventanas y puertas de color predominantemente verde. Sin embargo, el pueblo es como un decorado puesto para el turismo. En la calle principal prácticamente todo son restaurantes, alojamientos y alguna galería de arte. Los restaurantes son casi en su totalidad para degustar el cocido maragato, y una vez terminado el almuerzo, cierra todo.
Hotel rural totalmente recomendable.
casapepa.com/
Al día siguiente comenzamos con el desayuno, que estaba incluido y consistía en leche o café (había también bebida de soja), cacao, zumo natural (por ejemplo de pomelo y también de pomelo mezclado con naranja y arándanos), pan, mermelada, tomate triturado y mantequilla, bizcocho (un día de limón y otro de queso) y alternativamente unas galletas de almendras que no llevaban lácteos, huevos revueltos, cecina. En definitiva, un desayuno genial.
La ruta elegida nos llevó primero a Castrillo de los Polvazares, un precioso pueblo maragato en el que se mantiene estupendamente la arquitectura típica, con las casas de piedra rojiza y ventanas y puertas de color predominantemente verde. Sin embargo, el pueblo es como un decorado puesto para el turismo. En la calle principal prácticamente todo son restaurantes, alojamientos y alguna galería de arte. Los restaurantes son casi en su totalidad para degustar el cocido maragato, y una vez terminado el almuerzo, cierra todo.








Seguidamente fuimos a Val de San Lorenzo. Este pueblo no tiene la arquitectura típica maragata, pero destaca por la producción textil. Hicimos dos visitas guiadas: una al Centro de Interpretación Textil "La Comunal" y la otra al Museo Batán. Precio de 3€.

En el primero vimos las herramientas que se utilizaban en el proceso de tejido de prendas de lana, desde la limpieza inicial, separación de las fibras de lana, alineación de fibras, hilado, teñido de los hilos, tejido mediante telares manuales e industriales.





En el Museo Batán se ven las máquinas para el lavado inicial de la lana que es extraída del esquile de las ovejas y diferentes tipos de batanes utilizados para ablandar la lana que ya ha sido tejida, desde los manuales que son accionados por la fuerza del agua a otros eléctricos. También hay una máquina para quitarle los pelos a la lana.




En el mismo pueblo fuimos a comer al Hotel Restaurante La Lechería, en la calle Lechería, 1. No tiene pérdida, ya que está entrando al pueblo junto a la carretera según se viene del Museo Batán. Tiene un título que es Michelín Big Gourmand 2025, así que es un poco más caro. Desde cocina tradicional hasta algunos platos de cocina de autor. Y también cocido maragato, como no, que aquí es por encargo y más caro (34€). Hay un menú de degustación a mesa completa por 50€.

Pedimos a la carta, ya que lo del cocido maragato ya había idea de dejarlo para el restaurante La Peseta en Astorga para el día siguiente.
- Cecina de buey y micuit, para compartir.
- Cabrito del Teleno a baja temperatura y Cumberland
- Rabo de res mayor y reducción de frutos rojos
Todo estuvo muy bueno, desde la cecina, que no estaba especialmente fuerte, al rabo de res, que fue lo que pedí yo. Presentado deshuesado en forma de tartar y acompañado de un bizcocho de vino tinto con el que encajaba bastante bien. ¡Delicioso!
- Cecina de buey y micuit, para compartir.
- Cabrito del Teleno a baja temperatura y Cumberland
- Rabo de res mayor y reducción de frutos rojos
Todo estuvo muy bueno, desde la cecina, que no estaba especialmente fuerte, al rabo de res, que fue lo que pedí yo. Presentado deshuesado en forma de tartar y acompañado de un bizcocho de vino tinto con el que encajaba bastante bien. ¡Delicioso!


Para acabar, y como todos los postres de la carta llevaban lácteos, me ofrecieron algo así como una manzana osmotizada en un licor sin alcohol con una espuma cítrica. Me sorprendió menos, pero bueno, por tomar un postre.
Acompañamos la comida con una botella de agua y otra de vino blanco Godello "A Coroa".
La cuenta fue de unos 102€.
También se debería reservar.
www.la-lecheria.com/ ...-lecheria/
A continuación fuimos a Santiago Millas, donde vimos el museo del Arriero, que está en una casa de arquitectura tradicional con dos edificios que en el siglo XX funcionaron como escuela de niños y de niñas. Hay diversos paneles informativos sobre los maragatos, las principales familias, la actividad a la que se dedicaban, que evolucionó desde el transporte de mercancías usando mulas al transporte de impuestos y documentos importantes, los maragatos en la literatura y en la pintura, la emigración a América, Santiago Alonso Cordero, quien fue un maragato del siglo XVIII-XIX que tuvo cierta importancia política.
Acompañamos la comida con una botella de agua y otra de vino blanco Godello "A Coroa".
La cuenta fue de unos 102€.
También se debería reservar.
www.la-lecheria.com/ ...-lecheria/
A continuación fuimos a Santiago Millas, donde vimos el museo del Arriero, que está en una casa de arquitectura tradicional con dos edificios que en el siglo XX funcionaron como escuela de niños y de niñas. Hay diversos paneles informativos sobre los maragatos, las principales familias, la actividad a la que se dedicaban, que evolucionó desde el transporte de mercancías usando mulas al transporte de impuestos y documentos importantes, los maragatos en la literatura y en la pintura, la emigración a América, Santiago Alonso Cordero, quien fue un maragato del siglo XVIII-XIX que tuvo cierta importancia política.

Está en el barrio de arriba.





El barrio de abajo nos lo perdimos, al no darnos cuenta de que había que ir en coche.
Seguidamente nos dirigimos a Rabanal del Camino, pueblo por el que pasa el Camino de Santiago, y se nota en que hay algunos servicios más. Destacan en este pueblo
- la capilla de San José, del siglo XVIII. Nos pudimos asomar por la reja, pero ya estaba cerrada a la hora a la que fuimos.
- Iglesia de la Asunción, que es de origen templario y destaca por el ábside románico. A las 19:00 hay cantos gregorianos, pero no nos quedamos a verlo.
Seguidamente nos dirigimos a Rabanal del Camino, pueblo por el que pasa el Camino de Santiago, y se nota en que hay algunos servicios más. Destacan en este pueblo
- la capilla de San José, del siglo XVIII. Nos pudimos asomar por la reja, pero ya estaba cerrada a la hora a la que fuimos.
- Iglesia de la Asunción, que es de origen templario y destaca por el ábside románico. A las 19:00 hay cantos gregorianos, pero no nos quedamos a verlo.





Continuamos subiendo por la carretera hacia el Puerto de Foncebadón, en el Monte Irago, donde se encuentra la Cruz de Fierro. La cruz se halla sobre un poste de roble de varios metros de altura. Es tradición que los peregrinos dejen una piedra al pie del poste, como símbolo de la carga que dejan atrás. En el puerto se encuentra el punto más alto del Camino de Santiago Francés y además marca el límite entre la Maragatería y el Bierzo.


Deshicimos todo el camino y unos pocos km antes de llegar a Santa Colomba de Somoza nos desviamos a Turienzo de los Caballeros, pero estaba ya prácticamente de noche así que no tuvimos mucha visibilidad no había. Nos acercamos hasta la iglesia parroquial, porticada, y con una curiosa escalera exterior que sube hasta la espadaña. Y como no, hasta el Torreón de los Osorios, del siglo XV, que fue parte de un antiguo castillo medieval.

Esa noche la cena en el alojamiento consistió en una sopa de cocido seguida de unos huevos maragatos (con salsa de tomate natural y chorizo), terminando con unos higos en almíbar y yo repetí de nuevo la tarta de limón.
Al día siguiente, antes de abandonar el hotel rural, dimos un paseo por Santa Colomba de Somoza. El pueblo, que es cabeza de municipio, destaca también por mantener la arquitectura típica con las casas maragatas.
Al día siguiente, antes de abandonar el hotel rural, dimos un paseo por Santa Colomba de Somoza. El pueblo, que es cabeza de municipio, destaca también por mantener la arquitectura típica con las casas maragatas.




Una de las visitas que se puede hacer es la Casa Museo Maragata, que es una casa tradicional. La visita es gratuita. Si no hay nadie allí, hay que llamar por teléfono o avisar en la oficina de turismo en el ayuntamiento. Vimos un documental de unos minutos que daba una introducción al medio natural de la comarca y mostraba imágenes de las 19 pedanías que constituyen el municipio de Santa Colomba de Somoza. Se puede ver una cocina tradicional y otra sala en la que hay diversos tipos de aperos.


Durante los últimos años se viene celebrando una feria de artesanía en la que se abren los patios de diversas casas maragatas del pueblo, que es una oportunidad estupenda para ver estas casas tradicionales.
www.astorgadigital.com/ ...de-somoza/
El pueblo está atravesado por el río Turienzo y nos acercamos hasta el puente, que fue financiado por la familia maragata de los Crespo (Ana Crespo), como bien se puede observar en una piedra con inscripciones en el puente.
www.astorgadigital.com/ ...de-somoza/
El pueblo está atravesado por el río Turienzo y nos acercamos hasta el puente, que fue financiado por la familia maragata de los Crespo (Ana Crespo), como bien se puede observar en una piedra con inscripciones en el puente.

Al otro lado se encuentra la iglesia, del siglo XX, que sustituyó a una iglesia románica, por aquello de que era vieja. En el campo de fútbol hay unos curiosos troncos de roble tallados con diversas figuras, obra de un escultor iraní llamado Masud Barghinobar.

En resumen, es una comarca bastante interesante para una visita de fin de semana.
Pusimos dirección a Astorga, donde dimos un paseo viendo la Plaza de España, el Palacio Episcopal y la Catedral de Santa María, aunque no entramos en ninguno de estos dos. Yo había hecho las visitas apenas 3 meses antes y mi amigo tampoco me dijo de entrar.
Fuimos a comer al Restaurante La Peseta, en la Plaza San Bartolomé, 3, en una plaza adyacente a la plaza de España. Es uno de los restaurantes típicos para comer el cocido maragato, aunque tienen muchas más cosas en la carta.
No pedimos cocido a mesa completa, ya que a mí este tipo de comida no me gusta. Entonces fue lo siguiente:
- Cocido maragato: con sus tres vuelcos y el postre consistente en natillas con mantecada. El primer vuelco de la carne con chorizo, costilla, relleno, pata, morcillo, tocino, panceta, etc... El segundo vuelco con los garbanzos, repollo y patata. El tercer vuelco con la sopa de fideos.
Mi amigo no sé cómo no acabó rodando, porque pudo con todo.
Mis platos fueron un poco más discretos:
- Revuelto de gambas con setas (fuera de carta)
- Carrilleras de jabalí en salsa de vino tinto acompañadas de patatas fritas
Estaba todo muy bueno, pero las carrilleras espectaculares.
El cocido en este restaurante cuesta 28€.
Con la bebida (agua y cerveza) y el pan, la cuenta alcanzó los 82€.
Hay que reservar.
restaurantelapeseta.com/
Tras salir del restaurante pusimos ya dirección a Madrid.
Pusimos dirección a Astorga, donde dimos un paseo viendo la Plaza de España, el Palacio Episcopal y la Catedral de Santa María, aunque no entramos en ninguno de estos dos. Yo había hecho las visitas apenas 3 meses antes y mi amigo tampoco me dijo de entrar.
Fuimos a comer al Restaurante La Peseta, en la Plaza San Bartolomé, 3, en una plaza adyacente a la plaza de España. Es uno de los restaurantes típicos para comer el cocido maragato, aunque tienen muchas más cosas en la carta.
No pedimos cocido a mesa completa, ya que a mí este tipo de comida no me gusta. Entonces fue lo siguiente:
- Cocido maragato: con sus tres vuelcos y el postre consistente en natillas con mantecada. El primer vuelco de la carne con chorizo, costilla, relleno, pata, morcillo, tocino, panceta, etc... El segundo vuelco con los garbanzos, repollo y patata. El tercer vuelco con la sopa de fideos.
Mi amigo no sé cómo no acabó rodando, porque pudo con todo.
Mis platos fueron un poco más discretos:
- Revuelto de gambas con setas (fuera de carta)
- Carrilleras de jabalí en salsa de vino tinto acompañadas de patatas fritas
Estaba todo muy bueno, pero las carrilleras espectaculares.
El cocido en este restaurante cuesta 28€.
Con la bebida (agua y cerveza) y el pan, la cuenta alcanzó los 82€.
Hay que reservar.
restaurantelapeseta.com/
Tras salir del restaurante pusimos ya dirección a Madrid.