Miércoles 19:
Era nuestro último día en Panamá, e íbamos a ir al archipiélago de San Blas, un conjunto de islas ubicadas en la costa del Caribe.
Amanecimos muy temprano, y a las 5:20 pasaron a por nosotros. Fueron unas 3 horas de camino en 4x4. Una vez se sale de la panamericana, comienza una carretera de curvas, subidas y bajas, bastante divertida para el que no se marea en el coche, o infernal para el que si lo hace.
El día entero nos costó 95$ + 22$ de tasas por entrar en la zona de San Blas, que pertenece a la tribu Guna Yala y que no estaban incluidos en el paquete. Nuestro tour ofrecía 2 islas, con snorkel en una de ellas y lo que llaman la piscina natural.
A las 9 de la mañana llegamos ahí. Nosotros y otros 50 coches. La cantidad de gente es enorme, y los nativos te empiezan a separar en grupos para meterte en las barcas. No sé que orden siguen porque estuvimos una hora en el puerto esperando a que nos asignasen una barca.

Una hora en el puerto implica una hora menos en las islas por las que has pagado un dineral.
Tras ese tiempo, nos metieron en una lancha, siendo 16 personas en total, y comenzó el circo. Con la excusa de hacernos ver la forma en la que vivían nos llevaron a una isla donde vivía la guía y donde todas las mujeres de la isla tenían expuestas artesanías y demás cosas para que comprásemos. Da rabia esto cuando, insisto, has pagado por estar en una isla paradisiaca y te están haciendo perder el tiempo. Es verdad que no insistían para que comprásemos pero es innecesario y prescindible.
Al cabo de una media hora, volvimos al barco y enfilamos esta vez si la primera de las islas. Dejaron a todo el grupo en una, y nos llevaron a la de enfrente, separada 100m, y nos dijeron que era una experiencia más premium, que habíamos pagado más por el snorkel y esta isla era más exclusiva.


Es una gilipollez porque puedes ir nadando de una a otra muy fácilmente, así que exclusividad ninguna. El snorkel, por el que pagamos más (no sé cuánto exactamente), es malísimo, totalmente prescindible.
Las islas, eso sí, son paradisiacas, como las de las revistas. Es verdad que hay bastante gente, pero no resulta agobiante. Tienen también algún puesto de bebidas en los que se puede pagar con tarjeta.
Estuvimos una hora y algo en la isla, y nos recogieron y nos llevaron a la piscina natural. Se trata de un banco de arena, que no llega a sobresalir del agua (estará unos 50 cm sumergido), que antiguamente era una isla hasta que la arrasó un tsunami hace unos siglos, y donde te dejan estar media hora que se me hizo eterna. No hay ni una sombra. Se supone que hay estrellas de mar, pero ya no queda ninguna, entiendo que por la manipulación de la gente y sacarlas del agua. De hecho, la guía cogió una que estaba en la parte exterior del banco de arena y la trajo al medio para que la gente se hiciese fotos. Cosas como estas son las que acaban matándolas y hacen que se queden sin.
Después de esto, nos llevaron a otra de las islas, donde nos dieron de comer (incluido en el precio). Pedimos pescado y la verdad es que estaba bastante aceptable. Después nos tiramos en la arena a la sombra debajo de unas palmeras, nos acostamos media hora, baño rápido y vuelta a la lancha para regresar al puerto.

Teniendo en cuenta que llegas a las 9 al puerto, que estás esperando una hora, el circo de la isla de las compras y traslados entre islas, te queda de tiempo real en las islas unas 3 horas como mucho.
No es un tour que recomiende, al menos de esta forma. Quizá algo más exclusivo (y posiblemente más caro) sea mejor. También he de decir que yo más de una hora en una playa en la que no hay olas, con el agua caliente y sin snorkel o algún entretenimiento se me hace muy aburrido.
Volvimos a ciudad de Panamá en el mismo coche.
Tras la ducha, nos fuimos a cenar con los amigos al sitio de las arepas de ciudad del Este y a despedirnos
Jueves 20:
Volamos esa mañana con Copa de ciudad de Panamá a ciudad de Guatemala en un vuelo de Copa Airlines que nos costó 118€ por cabeza.
Unas horas más tarde, cogimos otro avión de TAGSA que nos llevó de ciudad de Guatemala a Flores. Este nos costó 105€. Todos sin maletas facturadas.
Sacamos dinero en el aeropuerto de Guatemala mientras esperábamos el otro vuelo, que salía unas 4 horas más tarde.
Hay dos cajeros, los de 5BI y los de BI. En los de 5BI no pudimos sacar dinero (los amarillos), en los de BI si, máximo 2000 GTQ y con 6$ de comisión. También compramos una SIM en un puesto fuera del aeropuerto. Con 8GB para 15 días nos cobró 130 GTQ. Más adelante compramos otra en Flores que nos salió bastante más económica. Por lo que si no es estrictamente necesario recomiendo comprarla fuera del aeropuerto.
Al llegar a Flores cogimos un taxi que nos llevó al hotel. Me hizo gracia que aquí el precio de los taxis funciona por el número de personas.
Como éramos dos pagámos 4$ por cabeza. Llegamos al hotel, Casa Maya Itza, que nos costó 36,6€ la noche con habitación privada y con baño (tiene opciones de baño compartido).

Cenamos en un restaurante que estaba al lado del hotel que tenía muy buenas vistas y que había visto que tenía buenas valoraciones, tipo gorumet. Casa Enrico. Estaba bueno, quizá algo caro. Nos costó 59€ toda la cena.
Tras esto nos fuimos a dormir. Comenzaba el viaje en Guatemala.