Os vuelvo a dejar un enlace a Google Map que os ayudara a visualizar el recorrido del segundo día. Los números entre paréntesis hace referencia a este mapa donde indico los lugares que visite.
recorrido día 2
Hoy tenía pensado disponer de un día más tranquilo con la visita de un museo por la mañana y otro por la tarde, ambos alejados del casco histórico. El primero; el museo militar nacional (1) no abría sus puertas hasta las 10:00 por lo tanto no tenía prisa para madrugar. Además comprobando como acercarme hasta el museo durante mi fase de planificación, descubrí que a unos metros del hotel estaba la parada del trolebús número 85 que me dejaba delante del museo tras un trayecto de 20 minutos. Como aficionado a la historia militar procuro visitar ese tipo de museos en mis viajes, que considero, complementarios de la historia en general del país. La entrada es muy barata 20 lei para la exposición permanente a los cuales se les puede sumar 10 lei si uno desea visitar el salón de aviación, algo que yo hice. Para la exposición permanente me explicaron que había que empezar por el sótano mientras que el salón de aviación se encontraba en otro pabellón y al cual uno accedía tras cruzar un patio.
Alrededor de ese último se exhibe varios vehículos como cañones, carros de combates posteriores a la segunda guerra mundial, radares, sistemas de misiles, aviones y helicópteros. Algunos de ellos en un estado bastante deplorables y a los cuales no se puede uno acercar.
Alrededor de ese último se exhibe varios vehículos como cañones, carros de combates posteriores a la segunda guerra mundial, radares, sistemas de misiles, aviones y helicópteros. Algunos de ellos en un estado bastante deplorables y a los cuales no se puede uno acercar.


En cuanto al salón de aviación y del espacio que se puede recorrer de forma rápida alberga unas replicas a escala real de unos biplanos de principios del siglo XX, aviones a hélices y aviones a reacción de tipo MIG soviéticos. Cuenta con una colección de motores aeronáuticos así como sistemas de armas depositados cerca de los aviones. Dispone de unos paneles informativos, fotografías y uniformes de la aviación rumana durante los dos conflictos mundiales. Cabe destacar que una esquina del pabellón alberga el traje espacial original de Dumitru Prunariu, el único astronauta rumano, así como la auténtica cápsula de descenso de la misión Soyuz 40 que lo trajo de vuelta a la Tierra en 1981.



Volviendo al edificio principal y accediendo a su sótano, empecé el recorrido organizado de forma cronológica siendo la primera época expuesta la prehistórica, con muestras de armas de piedra y hueso, como puntas de flecha de sílex. A continuación con la revolución del bronce, las armas y protecciones pasan a realizarse en ese material. En la edad antigua los restos arqueológicos se centran en la historia de los Dacios, antiguos habitantes de Rumania. Las vitrinas expone entonces la espada curva con forma de hoz llamada falx propia de los dacios, casco de influencia celta y helenística, cotas de malla primitivas y varias reconstrucciones de maquetas de fortalezas.

Lo siguiente está dedicado a las guerras Dacias-Romanas entre los años 101 y 106 bajo el mandato del emperador romano Trajano siendo su oponente el rey dacio Decebalo. Contiene paneles informativos con la cartografía y la ruta de invasión, replicas de armas personales, armas de asedio y equipo militar de ambos bandos además de maquetas de los asentamientos fortificados de los dacios. Esta sección se completa con las grandes migraciones, mostrando el colapso del control romano y la llegada de los distintos pueblos barbaros invasores. Esta parte me resulto bastante interesante.



No pude acceder a la siguiente planta al estar cerrada por remodelación no obstante por lo que pude ver abarcaba los siglos XVII y XVIII por lo tanto continúe con la visita correspondiendo la siguiente sección al siglo XIX que abarca un periodo fundamental en el que los territorios rumanos pasaron de ser principados vasallos del Imperio Otomano a constituir un estado moderno y totalmente independiente. La primera fase fue la revolución de tudor Vladimirescu en 1821 que puso fin al régimen de los gobernantes extranjeros, la siguiente fue las revoluciones de 1848 y la organización de un ejército nacional que se enfrento al ejército otomano. Culminando con la guerra de independencia de 1877 y 1878 durante la cual el país logro romper su vasallaje con el imperio otomano. Es una sección que visualmente impacta más que las anteriores conteniendo las vitrinas una gran cantidad de uniformes y su evolución a lo largo del siglo, varias armas blancas y de pólvora, banderas, mapas de batallas y fotografías en blanco y negro.



A continuación se llega al siglo XX con la primera guerra mundial, siendo 1916 el año en el cual Rumania se unió al bando de la triple entente tras declarar la guerra a Austria-Hungría ganando el territorio de Transilvania al final de la guerra. El siguiente conflicto mundial muestra la compleja transición geopolítica de Rumanía, que comenzó luchando junto al Eje contra la Unión Soviética y terminó la guerra alineada con los Aliados. La siguiente zona refleja la sovietización del ejército tras la abdicación forzada del rey Miguel I en 1947 y la creación de la República Socialista de Rumania. Finalmente se llega a la parte dedicada a la revolución de 1989 y la integración del ejército rumano a la OTAN. A lo largo de ese recorrido, las vitrinas rebosan de uniformes, prendas de cabeza, armas ligeras y pesadas, medallas, banderas, planos, fotografías y algún diorama.





Me gustaron bastante las secciones de los siglos XIX y XX así como la invasión romana de Dacia. No obstante al escribir estas líneas me di cuenta que no vi nada sobre la etapa medieval, no sé si estaba esa sección en remodelación o me la perdí, reconozco que el museo tiene algunas deficiencias como que no está todo bien señalizado y sobretodo eche mucho de menos unos paneles informativos que diese información general de los distintos periodos. Eso se nota en la parte correspondiente a la segunda guerra mundial donde no queda claro porque Rumania cambia de bando. Algunas piezas de la colección tienen su descripción en rumano y en ingles pero muchas no, si no tienes ciertos conocimientos de los objetos de esa época o desconoces la historia militar rumana cuesta entender lo que te muestran. No obstante como he comentado previamente disfruto con ese tipo de exposición, vi poca afluencia de gente y estuve cerca de dos horas.
Al salir me encamine hacia la estación de ferrocarril “del norte” (2) con la idea de llegar a la plaza victoria a través de la línea M1 del metro y buscar un sitio donde almorzar y descansar. La plaza de la victoria (3) o “piata Victoriei” es una importante y extensa plaza muy transitada siendo a la vez el punto de origen de la avenida de la victoria. A su alrededor se encuentra el museo nacional de historia natural y el museo del campesino rumano así como el monumental palacio victoria (4). Ese último es un imponente edificio de estilo clásico-modernista, sede oficial del gobierno de Rumania y la oficina del primer ministro.
Al salir me encamine hacia la estación de ferrocarril “del norte” (2) con la idea de llegar a la plaza victoria a través de la línea M1 del metro y buscar un sitio donde almorzar y descansar. La plaza de la victoria (3) o “piata Victoriei” es una importante y extensa plaza muy transitada siendo a la vez el punto de origen de la avenida de la victoria. A su alrededor se encuentra el museo nacional de historia natural y el museo del campesino rumano así como el monumental palacio victoria (4). Ese último es un imponente edificio de estilo clásico-modernista, sede oficial del gobierno de Rumania y la oficina del primer ministro.

Piata Victoriei.

Palacio victoria.
Con renovadas fuerzas baje al metro desde la plaza victoria pero para tomar esta vez la línea M2 hasta la estación de aviatorilor, en la zona norte de Bucarest. Para desde allí dar un paseo hasta el arco de triunfo (5) donde hice la parada de rigor para sacar fotos del monumento. Porque si, la pequeña Paris también tiene su arco de triunfo en medio de una rotonda. No obstante es algo más pequeño que su primo parisino, solo 27 metros de altura para 50 metros el de la capital francesa pero conserva un estilo neoclásico parecido a su homologo. El emblemático monumento es un símbolo de identidad nacional celebrando la unificación del país y la victoria en la primera guerra mundial. Se construyo originalmente en 1878 en madera para que las tropas victoriosas de la guerra de independencia desfilaran bajo el a su regreso del frente. El arco actual es de 1936. Se puede visitar su interior que alberga un pequeño museo histórico y subir a la terraza superior, aunque solo durante los fines de semana.

Arco de Triunfo.


El arco de triunfo colinda con el parque Rey Miguel I de Rumania, uno de los varios parques urbanos de Bucarest, cuenta con 187 hectáreas, conteniendo un lago así como una extensa colección de escultura mitológicas, estatuas de políticos y bustos de personas de la cultura internacional y rumana. Muy cerca de la entrada desde el arco de triunfo se encuentra un monumento conmemorativo muy visitado dedicado a Michael Jackson (6). La estrella del pop visito la ciudad en 1992 para la gira mundial del Dangerous world tour. Lo invitaron a asomarse al balcón del palacio del parlamento para saludar a la multitud masiva que lo esperaba fuera, al hacerlo se produjo una anécdota recordada todavía hoy día puesto que Michael Jackson dijo lo siguiente: "¡Hola, Budapest! ¡Estoy muy feliz de estar aquí!" ¿Quién no ha confundido alguna vez Bucarest con Budapest?
El parque acoge también el museo nacional de la aldea (7) “Dimitrie Gusti.” Hacia el cual me encaminaba para visitarlo. Es un museo al aire libre que ofrece una inmersión en la arquitectura rural y la historia del país, cuya entrada cuesta 40 Lei. Tiene una extensión de 100.000 metros cuadrados en las cuales se hallan distintos edificios representativos de las regiones de Rumania y que han sido trasladados desde sus ubicaciones originales. La arquitectura de las casas varía drásticamente según la geografía del país y las necesidades de adaptación al clima o la historia. En el plano que os dejo a continuación y cuya fotografía tome al inicio del recorrido se ve más de 100 casas pero hay que tener en cuenta que algunas son granjas con su vivienda, almacenes y pozo. También hay iglesias tradicionales, molinos de viento y talleres artesanales. La mayoría de las casas están cerradas pero algunas durante mi visita tenían las puertas de entrada abiertas y se podía distinguir las habitaciones con los muebles contenidos en su interior. Desde el punto de vista cronológico, las edificaciones van desde finales del siglo XVIII, pasando por el siglo XIX de donde son la mayoría y otra parte del siglo XX. Cada granja o casa individual tiene delante un panel informativo en rumano e inglés con planos, fotos y descripciones.
El parque acoge también el museo nacional de la aldea (7) “Dimitrie Gusti.” Hacia el cual me encaminaba para visitarlo. Es un museo al aire libre que ofrece una inmersión en la arquitectura rural y la historia del país, cuya entrada cuesta 40 Lei. Tiene una extensión de 100.000 metros cuadrados en las cuales se hallan distintos edificios representativos de las regiones de Rumania y que han sido trasladados desde sus ubicaciones originales. La arquitectura de las casas varía drásticamente según la geografía del país y las necesidades de adaptación al clima o la historia. En el plano que os dejo a continuación y cuya fotografía tome al inicio del recorrido se ve más de 100 casas pero hay que tener en cuenta que algunas son granjas con su vivienda, almacenes y pozo. También hay iglesias tradicionales, molinos de viento y talleres artesanales. La mayoría de las casas están cerradas pero algunas durante mi visita tenían las puertas de entrada abiertas y se podía distinguir las habitaciones con los muebles contenidos en su interior. Desde el punto de vista cronológico, las edificaciones van desde finales del siglo XVIII, pasando por el siglo XIX de donde son la mayoría y otra parte del siglo XX. Cada granja o casa individual tiene delante un panel informativo en rumano e inglés con planos, fotos y descripciones.

Plano del museo nacional de la aldea.
Todas las regiones están representadas, empezando por el noreste del país con Moldavia cuyas Viviendas destaca por sus proporciones sencillas y bajas de ventanas notablemente pequeñas, diseñadas para retener el calor al máximo. Cuentan con un porche bajo que rodea la casa y un encalado en tonos blancos o azules, con aleros muy anchos protectores contra la lluvia. Entre ellas la granja de Fundu Moldovei, un complejo que incluye la casa familiar, graneros, un taller y un establo así como la casa de Audia, representativa de las aéreas montañosas de Moldavia. De esa región también tenemos a la iglesia del pueblo de Rapciuni de 1773 trasladada al museo en el año 1958 para salvarla de quedar sumergida por la construcción de una presa hidroeléctrica.

Iglesia de madera de Rapciuni.

Granja de Fundu Moldovei, de final del siglo XIX.


Exterior e interior de una casa de la región de Audia de principio del siglo XIX.
Pasamos al sureste con la región de Dobrogea y el delta del Danubio con viviendas influenciadas por el clima marítimo y fluvial como la casa de Jurilovca que utiliza techos de caña gruesa trenzada como aislante natural contra el viento del mar negro.

Hacienda de Jurilovca.

Hacienda de Enisala, segunda mitad del siglo XIX.

Molino de viento de Sarichioi, final del siglo XIX.
Alcanzamos el sur, región de Muntenia o Valaquia con estructuras adaptadas a las grandes llanuras agrícolas del sur de Rumania. Destacando la casa de la localidad de Chiojdu Mic, la cual posee un piso superior con un porche tallado de madera o las casas semienterradas de la comuna de Radomiresti, construidas bajo el nivel del suelo y que servían como camuflaje en las llanuras propensas a invasiones otomanas ofreciendo además un aislamiento térmico natural.

Hacienda de Chiojdu Mic, siglo XVIII.

Hacienda de Afumati, principio del siglo XX.

interior de la Hacienda de Afumati.
Continuamos por la región de Oltenia al suroeste, donde las viviendas están construidas semienterradas en la tierra sobresaliendo solo el techo de paja gruesa. Se diseñaron originalmente de esta manera por dos razones principales. Por un lado ofrecer un aislamiento térmico natural excelente, por otro lado funcionar como camuflaje y protección contra las frecuentes invasiones enemigas en las llanuras descubiertas. Ejemplos como la casa de Castranova del siglo XIX, con un porche alto apoyado sobre pilares arqueados de madera con cierta influencia de los palacios señoriales. Igualmente presente la iglesia de Timiseni, un templo de planta tradicional con un porche abierto y tejados de fuerte pendiente para evacuar la lluvia y la nieve.

Hacienda de Curtișoara.

Iglesia de Timiseni, del siglo XVIII.

Molino de agua de Galeșoaia.

Hacienda de Maldarești, principio del siglo XIX.

bodega vinícola del siglo XIX.
Siguiendo hacia el oeste y la región de Banat, tenemos construcciones de estilo más centroeuropeo, con grandes portones de entrada de madera, muros de ladrillo o adobe encalados y tejados de teja cerámica roja. Uno se puede encontrar con la casa de Zavoi, una estructura compacta de madera o piedra con techos altos.
Cerrando el tour geográfico por Transilvania, Región montañosa y de colinas centrales donde conviven influencias rumanas, sajonas y húngaras. Las casas suelen ser fortificadas y adaptadas a terrenos escarpados o climas fríos de montaña. Como la granja del pueblo de Dumitra que data de 1866 o la casa de Cherelus de las llanuras occidentales. Sin olvidar la iglesia de Dragomiresti, construida en 1722 desatancándose su tejado doble de madera y un esbelto campanario.
Cerrando el tour geográfico por Transilvania, Región montañosa y de colinas centrales donde conviven influencias rumanas, sajonas y húngaras. Las casas suelen ser fortificadas y adaptadas a terrenos escarpados o climas fríos de montaña. Como la granja del pueblo de Dumitra que data de 1866 o la casa de Cherelus de las llanuras occidentales. Sin olvidar la iglesia de Dragomiresti, construida en 1722 desatancándose su tejado doble de madera y un esbelto campanario.

Casa principal de la granja de Dumitra.

Fachada principal de la casa tradicional de Chereluș.

Iglesia de Dragomiresti.
Para luchar contra el calor dentro del museo hay varios árboles que suministran zonas de sombra, además repartidas por el recinto hay fuentes para refrescarse y baños públicos así como un pequeño bar/restaurante. El paseo por todo el museo al aire libre me duro unas tres horas aunque me concedí algunas pausas aprovechando los bancos, me pareció un museo muy original y educativo.
Al salir, en lugar de regresar sobre mis pasos hacia el arco de triunfo seguí la avenida Regele Mihai I en dirección norte hasta llegar a la plaza de la prensa libre donde cerca está ubicada la casa de la prensa libre (8). Un mastodóntico edificio de estilo clasicismo estalinista de 100 metros de altura, con un imponente cuerpo central y dos alas laterales colosales. Construido en 1956 albergaba las redacciones de Scinteia (La chispa) el órgano de difusión y propaganda del partido comunista rumano y servía como base para las agencias de noticias estatales que controlaban el flujo de información y el sistema de censura estatal. Afortunadamente tras la revolución de 1989, el edificio abandono el monopolio estatal y privatizo gran parte de sus gigantescas instalaciones, hoy día es sede de medios de comunicaciones independientes y espacios para eventos. Delante a la casa de la prensa libre se halla el monumento Aripi (9) (alas en rumano) una escultura de 30 metros de alto, la cual rinde homenaje a las víctimas del régimen comunista entre 1945 y 1989. En ese mismo lugar se alzaba anteriormente una estatua gigante de Lenin que fue derribada. La obra consta de tres enormes alas que se elevan hacia el cielo, representando el concepto de la santísima trinidad guiando las almas de las victimas hacia la libertad eterna.
Al salir, en lugar de regresar sobre mis pasos hacia el arco de triunfo seguí la avenida Regele Mihai I en dirección norte hasta llegar a la plaza de la prensa libre donde cerca está ubicada la casa de la prensa libre (8). Un mastodóntico edificio de estilo clasicismo estalinista de 100 metros de altura, con un imponente cuerpo central y dos alas laterales colosales. Construido en 1956 albergaba las redacciones de Scinteia (La chispa) el órgano de difusión y propaganda del partido comunista rumano y servía como base para las agencias de noticias estatales que controlaban el flujo de información y el sistema de censura estatal. Afortunadamente tras la revolución de 1989, el edificio abandono el monopolio estatal y privatizo gran parte de sus gigantescas instalaciones, hoy día es sede de medios de comunicaciones independientes y espacios para eventos. Delante a la casa de la prensa libre se halla el monumento Aripi (9) (alas en rumano) una escultura de 30 metros de alto, la cual rinde homenaje a las víctimas del régimen comunista entre 1945 y 1989. En ese mismo lugar se alzaba anteriormente una estatua gigante de Lenin que fue derribada. La obra consta de tres enormes alas que se elevan hacia el cielo, representando el concepto de la santísima trinidad guiando las almas de las victimas hacia la libertad eterna.

La casa de la prensa libre y el monumento Aripi.
Como aun no era muy tarde decidí volver al parque del Rey Miguel I y más concretamente acercarme a la orilla del lago Herastrau, el cual me encontré seco al iniciar las autoridades de Bucarest su vaciado para realizar la limpieza del lecho así como rehabilitar y consolidar las orillas. No obstante en esa zona se ubicaban varios restaurantes como el Hard Rock Café Bucarest, uno de los más grandes de Europa y con una gran colección de objetos de estrellas de la música y donde acabe cenando para después regresar al hotel a través del bus 205 cuya parada no estaba muy lejos.