Salimos tempranito, pues nos esperaban más de 600 kilómetros, y queríamos llegar a comer, contando con la ventaja de la hora menos que hay en Portugal. Paramos en Ciudad Rodrigo para tomar un café y estirar las piernas -mereció la pena el paseo-. Y conseguimos llegar a las 14.00 hora local, haciendo el check in en el magnífico y totalmente recomendable Hotel Sana Lisboa.
Como era domingo, y la hora de comer, en Marqués de Pombal no había ni un alma, con lo que, como apretaba el hambre, nos fuimos directamente al metro, sacamos la tarjeta Viva para 24 horas, por 4 €, y recargable, y nos bajamos en Baixa-Chiado, dirigiéndonos directamente al Restaurante Nilo que alguien había recomendado en el foro. La verdad, comimos bastante bien, por poco dinero, buenas raciones y un trato muy agradable.
Después de comer disfrutamos del paseo por la Rua Augusta hasta la Praza do Comercio y nos fuimos a descansar un poquito, que habíamos madrugado mucho.

Después nos fuimos a tomar unos mojitos en A Tasca, bailando con la música que nos pusieron, primero internacional, luego española (los últimos éxitos) y después tipo reggeaton. Muy contentos volvimos antes de que nos cerrasen el metro (1.00 am)