El lunes nos levantamos directos hacia la Pza Figueira para coger el tranvía 15 hacia Belem. Al llegar, muy bonito, y hacía muy bueno pero ERROR!! no habíamos leído bien nuestras guías para comprobar que tanto los Jerónimos como el Monumento y la Torre CERRABAN EN LUNES
Volvimos en autobús hacia Cais de Sodre y caminando hacia arriba, casi sin querer, nos topamos con el elevador da Bica, y como la entrada estaba incluida en nuestra VIVA, pues allá que fuimos. Muy divertido el pequeño trayecto. A la salida, hay una pequeña librería que vende los cuadernos azules de los cuales habla Paul Auster en su Noche del Oráculo.
Seguimos callejeando un buen rato, viendo cosas aquí y allá, hasta que dimos con la Cervejeria de Trindade y decidimos comer allí. Mereció la pena, y el lugar es precioso. Al terminar volvimos hacia la Rua Augusta y subimos en el Elevador de Santa Justa, que también teníamos la entrada con la tarjeta. Vimos las ruinas de la Iglesia do Carmo y luego nos fuimos hacia el hotel, dando un gran paseo por toda la Avenida Liberdade.
Para cenar volvimos a Chiado donde encontramos la Brasserie del Entrecot. Me suena que alguien habló de ella en el foro. Se trata de un sitio donde sólo hay un menú, que consiste en, ensalada con salsa tipo Cesar, y un Entrecot con patatas fritas. De manera que cuando te sientas lo único que te preguntan es cómo quieres el filete. El entrecot viene hecho en una salsa riquísima con un ligero sabor a pimienta. Está buenísimo y el sitio es original. No precisamente barato pero nos gustó.
Después de cenar no hubo más. Esta vez estábamos muertos.