Iniciamos la excursión con la esperanza de que ese día SÍ pudiéramos visitar las cosas por dentro y nos fuimos a Sintra. Llovía un poquito, pero no molestaba y al llegar lo encontramos así:

Visitamos el Palacio Nacional, por dentro, para mí mereció la pena, además había poca cola
Me gustó mucho, de cuento de hadas. Mi amiga lo encontró un tanto hortera, pero yo creo que para eso están los palacios ¿no? para hacer cosas de fantasía, el resto nos conformamos con nuestro pisito de 60 metros.Quizás debimos dar un paseo por Sintra, pero apretaba el hambre y queríamos ir a Cascais. Aparcamos donde pudimos y donde nos llevó el Tom Tom, dimos un paseíto, y encontramos un sitio para comer que siento no recordar el nombre. Estaba en la carretera que lleva a la Boca del Infierno, antes del Hotel Faro, o algo así, y consistía simplemente en una terracita con unas 10 mesas al borde del mar. Comimos pescado fresco (bacalao, sardinas, dorada, lubina y corvina), correcto y económico.
En el coche de nuevo, casi sin darnos cuenta, ya estábamos en Estoril. Nos topamos con el casino y no pudimos menos que entrar. Cierto que eran las 5 de la tarde, pero nos llevamos una impresión un tanto floja, no sé, muy poco glamour, je, je.
Al llegar a Lisboa dejamos a los amigos en el hotel (si es que no aguantan nada

Llegada la hora de cenar optamos por sushi y decidimos darnos un homenaje en la Bica do Sapato, una estrella en todas nuestras guías. Cogimos el metro hasta Santa Apolonia y otra vez chasco "cerrado los días de diario". Se ve que en algún sitio estaba escrito que teníamos que ahorrar, y habíamos visto cerca de Chiado un japonés nuevecito, con barra tipo kaiten, que tenía bufé libre, y allá que nos fuimos, a ponernos como el tenazas cuatro personas por 50 euros. No es el mejor sushi que he comido en mi vida, pero estaba rico, nos pusimos ciegos y no nos hemos muerto. Se llama Chiku, y está en la Rua do Loreto. Después tomamos una gijinha en el café A Brasileira y repetimos mojitos en el Bairro Alto, en una tasquita cubana, y a dormir.