ivanhoe Escribió:
Unos días antes de ir a Tánger contacté por email con una marroquí que hablaba español. Le dije que si quería que nos viésemos en Tánger me diese su teléfono.
Cuando llegué a Tánger la llamé a su móvil desde el hotel y quedamos para vernos esa misma tarde. Aunque le dije que viniese a la cafetería del hotel se empeñó en que quedásemos delante de la Wilaya pues, me dijo, en el hotel podrían conocerla ya que trabajaba muy cerca.
A la hora convenida estaba yo delante de la Wilaya, de pie, dando paseitos, y esperando que apareciese.
A la media hora no había aparecido, busqué un teléfono público para llamarla pero no funcionaba el que estaba más cerca, así que después de esperar casi otra media hora, me fui para mi hotel y no la volvía llamar.
Pero al llegar a España tuve la ocurrencia de enviarle un email para reprocharle que hubiese sido tan informal. Me contestó que ese día tuvo que ir a Tetuan.
......
La conclusión es que esta katanga os la pueden hacer muchas veces, tanto hombres como mujeres. Quedan con vosotros y no aparecen ni os llaman, os dejan allí esperando.
Si les pides una explicación, se limitan a deciros cualquier bobada a modo de excusa.
No me lo podía creer, pero después he comprobado que este planton es muy frecuente para todo el que trata con ellos, ya sean hombres o mujeres y sea para lo que sea la cita. Si una vez concertada la cita cambian de opinión, pues no aparecen y no se creen ni obligados a llamaros para advertiros ni a pediros unas serias disculpas. Ellos son así.
Ahí va la mia, a ver que te parece :
Estaba yo, un frio día de febrero hace ya unos cuantos inviernos, con exquisita puntualidad suiza y habiendo tomado el café de rigor, en la recepción de un hotel cualquiera, de una ciudad cualquiera, esperando a un tipo cualquiera, (habíamos sido presentados semanas antes), con quien debia mantener mi primera "reunión de trabajo" seria, fuera de los corrillos aficiales.... Que felices me las prometía.....
Dos horas después de la hora de la cita prevista, tras tres llamadas por mi parte al móvil del tipo en cuestión, a las que me respondió con un exquisito "lo siento, ya estoy llegando" (ninguna por su parte, ni para molestarse en mentir descaradamente, algo a lo que obliga el protocolo, cuando menos, en estos casos) y tras haber establecido "relaciones diplomáticas" con casi todo el personal del Hotel y haber fumado buena parte de mis cigarrillos, sin haber ido ni tan siquiera al lavabo por aquello de que no fuera a aparecer, de repente, el tipo de marras...... Se presentó el tio, tan tranquilo, impecablemente vestido y con aspecto de recien levantado, sonrisa de anuncio y amabilidad y cortesia exquisitas.
Tras el pertinente apretón de manos y el frio saludo por mi parte, con el protocolo en la alcantarilla y la diplomacia en el forro de los co.......es, le mostré ostentosamente mi reloj y puse cara de circunstancias.
El tipo en cuestión, interpretó correctamente el lenguaje corporal, y lo que me respondió, os aseguro que no tiene desperdicio :
" Mira, .... Vosotros, los europeos, teneis los relojes, pero aquí, nosotros tenemos el tiempo......"
"Si yo he fijado una reunión contigo a las 9.00 y llego a las 11.00 es, sencillamente, porque Dios no ha querido que llegase a las 9.00; ha querido que llegase a las 11.00"
"Debes ser paciente, y aprender el significado de la palabra Inchallah".
Ante esta respuesta no cabía réplica alguna; cabía solamente, tomar nota. Al día siguiente, él se tuvo que esperar algo mas de una hora, puesto que Él no quiso que yo llegara a la hora fijada.
Y, aunque yo si le avisé de mi "supuesto retraso" mediante varias llamadas, esa fué la respuesta que le dí, cuando preguntó. "Aprendes demasiado rápido" -me dijo- "tengo buen maestro" -respondí-
Y desde entonces, somos amiguetes....., y sin retrasos!
Como esta, puedo explicar unas cuantas mas, a cual mas divertida o mas desagradable...que también las hay, aunque si es cierto que, a lo largo de todo este tiempo, he coincidido con mucha gente seria, formal y .... Puntual.