Menorca Jazz Festival 2026: cuando la isla late al ritmo del jazz
El último paraíso del Mediterráneo guarda un plan mucho más sugerente para quienes buscan la Menorca auténtica: dejarse llevar por el mejor jazz bajo una luz que solo existe en invierno y primavera. Lejos del bullicio estival, la isla se transforma en un refugio sonoro donde la música dialoga con la calma, el paisaje y la historia.
La asociación
Jazz Obert vuelve a escena con la
28ª edición del Menorca Jazz Festival, una cita que ya no es solo un evento musical, sino el verdadero pulso cultural de la isla. En este 2026, Menorca reafirma su ambición de consolidarse como un
destino cultural de primer orden, y el jazz es una de sus mejores cartas de presentación.
Con el apoyo de la
Fundació Foment del Turisme de Menorca, el festival se presenta como un santuario para melómanos. Aquí no hay macroescenarios ni multitudes impersonales: el jazz suena en
espacios íntimos, donde el patrimonio histórico de la isla vibra con cada nota y cada silencio cobra sentido.
Una programación con alma
Este año, la dirección artística ha afinado el pulso con una propuesta que combina veteranía, riesgo creativo y emoción pura. Estos son algunos de los momentos imprescindibles del festival:
- El debut de una estrella – 20 de febrero
El Teatre Principal de Maó —el teatro de ópera más antiguo de España— abre sus puertas a Francesca Tandoi. Pianista y cantante italiana, llega a Menorca con una técnica deslumbrante y una presencia escénica capaz de llenar el escenario por sí sola.
- Jazz de altura en Ciutadella – 27 de marzo
El Teatre des Born se convertirá en un espacio de confesión musical con Melissa Aldana. La saxofonista chilena, nominada al GRAMMY, presenta Echoes of the Inner Prophet, un trabajo introspectivo y profundo que marca el punto más maduro de su carrera.
- Mestizaje y memoria – 4 de abril
El piano de Pepe Rivero y el contrabajo de Javier Colina tienden un puente entre el Caribe y Europa con El Pañuelo de Pepa. Más que un concierto, es un homenaje a Bebo Valdés y a la elegancia atemporal del danzón cubano.
El jazz también se baila
Uno de los sellos distintivos del festival es su capacidad para sacar la música a la calle. Del
23 al 26 de abril, Menorca acoge el
MELX (Menorca Lindy Exchange), donde el swing toma protagonismo.
Este año, el encuentro se inspira en el mundo del cómic y propone una ruta itinerante por la isla con
cursos, charlas, pasacalles y dos grandes fiestas de música en directo. La excusa perfecta para descubrir Menorca a ritmo de baile y gastar suela entre notas y viñetas.
Un final con sabor a mar
El broche de oro lo pone el
Pícnic Vega Jazz, en el palmeral de la playa de
Cala’n Blanes. Arena, familias, melómanos y largas horas de funk y groove frente al mar resumen la filosofía del festival:
jazz de altísimo nivel en un entorno donde el tiempo se detiene.
Toda la información y las entradas ya están disponibles en las webs oficiales del festival y del MELX.
Si buscas una experiencia que reconcilie música, paisaje y calma,
Menorca te espera.
Más información
www.menorca.es