Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads
Dos semanas en Guatemala -Diarios de Viajes de Guatemala- Juanmaycarol
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace


Diario: Dos semanas en Guatemala  -  Localización:  Guatemala  Guatemala
Descripción: Recorrido de dos semanas por Guatemala con una pequeña incursión a Honduras
Autor: Juanmaycarol   Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:

Índice del Diario: Dos semanas en Guatemala

Etapas 1 a 3,  total 4
 1  2  siguiente siguiente



Etapa: Copán (Honduras) y Río Dulce  -  Localización:  Guatemala Guatemala
Fecha creación: 10/03/2015 12:46  
Compartir: 
Compartir:
Copán (Honduras) y Río Dulce

Para nuestra visita a Guatemala, decidimos llevar todos los alojamientos reservados para minimizar las sorpresas negativas que pudieran darse, así como algunos transportes. En Guatemala hay varias modalidades para moverse por el país: los chicken bus (antiguos autobuses escolares norteamericanos que van haciendo innumerables paradas a lo largo de una ruta); los autobuses de línea, con sus paradas ya establecidas; los shuttles, que son minivanes para 8-10 personas e incluyen servicio de recogida y dejada en los hoteles; y el traslado privado. La diferencia entre cada uno es la comodidad y el precio. Los chicken bus son los más baratos e incómodos, mientras que el traslado privado es el más caro y confortable. Nosotros probamos los cuatro medios de transporte en nuestro viaje… y alguno más.
Decidimos evitar Ciudad de Guatemala por razones de seguridad, así que a nuestra llegada al aeropuerto, una vez pasados los pertinentes controles, nos subimos al transporte privado que habíamos reservado con el alojamiento de la primera noche y fuimos a dormir a Antigua. Esta pequeña ciudad fue capital del país por un tiempo y es la única población guatemalteca considerada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Nuestro itinerario comenzaría y terminaría en Antigua, pero la visita de la ciudad la habíamos programado para el final del recorrido. Esa noche simplemente cenamos algo y nos fuimos a dormir, ya que a las 4 de la mañana vendría a recogernos un shuttle para trasladarnos a Copán Ruinas, en la vecina Honduras.
La miniván que nos recogió fue bastante puntual. Cuando lo hizo, ya había varios turistas en su interior; de hecho, nosotros fuimos los últimos: en cuanto nos subimos iniciamos nuestro recorrido hacia Copán. A eso de las 8 de la mañana paramos a desayunar, y un rato más tarde llegamos a la frontera. Una vez allí, descendimos del vehículo para pasar por el puesto de salida guatemalteco, seguido del de entrada hondureño. Sabíamos que en la salida terrestre de Guatemala a veces pedían dinero, pero que no era legal. Íbamos preparados por si acaso. Una vez el agente de inmigración guatemalteco nos hubo sellado los pasaportes nos pidió diez quetzales por persona. Comentamos que trabajábamos para el gobierno español y que nos habíamos puesto en contacto con la embajada de Guatemala, donde nos habían comunicado que no había que pagar por salir por tierra del país, a lo que el agente respondió que nos exoneraba del pago y nos devolvió rápidamente nuestros pasaportes.
La entrada en Honduras no tuvo incidencias. Ahí sabíamos que teníamos que pagar 3 dólares por persona o su equivalente en la moneda hondureña o guatemalteca, y así lo hicimos.
Una vez terminados los trámites burocráticos, volvimos al shuttle y llegamos a Copán Ruinas. El conductor nos dejó en la puerta de nuestro hotel y se despidió de nosotros.
El centro arqueológico se encuentra a unos dos kilómetros del pueblo, así que una vez nos hubimos instalado en la habitación del agradable hotel que habíamos reservado, nos pusimos nuestra ropa de exploradores y comenzamos las visitas programadas. A pesar del calor, decidimos acercarnos hasta Copán caminando, ya que habíamos estado casi doce horas metidos en una miniván.
El recorrido es sencillo, ya que no hay más que seguir la carretera. Hay además un camino peatonal que lo hace mucho más llevadero. A nuestra llegada a las ruinas, lo primero que nos encontramos fue un grupo de escandalosos guacamayos. Nos estuvimos entreteniendo viéndolos y fotografiándolos hasta que echaron todos juntos a volar, momento en el que iniciamos la visita de las ruinas mayas.



Copán está considerado el centro arqueológico más importante de Honduras. Comenzamos la visita por la gran plaza, una explanada alargada con unas estelas a un lado y una pequeña pirámide en el centro. Las estelas estaban decoradas con mucho detalle, y en algunas se notaban restos del color rojo del que se supone estaban pintadas. Todas tenían un rudimentario tejado metálico para evitar la erosión producida por la lluvia.


Al otro lado de la plaza, una vez hubimos pasado junto a la pirámide, nos encontramos con una majestuosa escalera de piedra muy bien conservada, gracias a que también la habían cubierto con una estructura. Así como a la pirámide central sí se podía subir, por esta escalera estaba prohibido el acceso.



Bordeamos la escalera y accedimos a la parte trasera del complejo, donde había otra pequeña plaza rodeada por diversas construcciones. Nos llamaron mucho la atención las caras esculpidas sobre las piedras.



Fue una visita muy tranquila, ya que apenas había gente. Además, aunque hacía calor, había sombras por todas partes en las que resguardarse.
Continuamos caminando junto a la carretera durante un kilómetro para visitar otro pequeño complejo conocido como Las Sepulturas. Este yacimiento está incluido en el precio de Copán, pero por algún motivo la gente en general no visita este segundo lugar.
Si Copán nos resultó tranquilo, Las Sepulturas lo fue aún más. Nos cruzamos solamente con otra pareja de turistas.
Las Sepulturas se encuentra más hacia el interior de la selva, de manera que hay menos construcciones para ver y éstas son menos impresionantes que en Copán. Aún así pudimos pasear por la gran plaza, aunque en este caso no tan grande, y disfrutar de las bien conservadas ruinas.
Una vez finalizamos la visita volvimos por el mismo camino pegado a la carretera hasta la población de Copán Ruinas, por la que estuvimos dando un paseo. El lugar es agradable y tranquilo, lleno de casas bajas y calles empedradas.


Para el día siguiente habíamos contratado un traslado privado ya que queríamos ir hacia el norte hasta Río Dulce, parando en Quiriguá, y no habíamos encontrado una combinación decente de shuttle o transporte público. Fue el traslado que más caro nos salió de todo el viaje (quien algo quiere, algo le cuesta).
En esta ocasión fueron más que puntuales, ya que llegaron a recogernos mucho antes de la hora convenida. Así pues, enfilamos hacia la frontera, donde hicimos los trámites inversos del día anterior (salida de Honduras y entrada en Guatemala).
Quiriguá, junto con las ciudades de Antigua y Tikal, son los tres lugares reconocidos patrimonio de la humanidad por la Unesco en Guatemala. En este viaje íbamos a visitar los tres.
La visita del sitio arqueológico de Quiriguá comienza por la gran plaza. En ésta se pueden ver bastantes estelas, también con sus tejados protectores (aunque en este caso de paja). Algunas estelas son bastante altas, e incluso están un poco inclinadas, no sabemos si por el peso o la altura.




El resto de construcciones de Quiriguá son menos interesantes. Salvo que se pase por esa carretera, no nos pareció un lugar al que merezca la pena ir ex profeso. De hecho, estuvimos prácticamente solos, así que se ve que los turistas no hacen el esfuerzo de ir hasta allí.
Continuamos nuestro camino hasta Río Dulce. Este nombre hace referencia tanto a una población como a un río. La población se halla en un enclave que une el lago de Izábal con el río Dulce, que desemboca en Livingston al mar Caribe. Río Dulce (la población) es poco más que un cruce de carreteras, pero junto al río hay un buen número de alojamientos con cierto encanto. Nosotros habíamos reservado en uno llamado Tortugal. A este hotel se accede en lancha, y el propio alojamiento incluye en el precio la recogida y el traslado. Cuando llegamos a Río Dulce, el personal de la empresa que nos había transportado telefoneó al hotel para que vinieran a buscarnos. Mientras esperábamos, contratamos para el día siguiente la excursión más típica de la zona: un recorrido de ida y vuelta en lancha por el río hasta la población de Livingston.
Esa tarde decidimos relajarnos en Tortugal tomando unos cócteles y cenando en el propio hotel.
Por la noche comenzó a llover torrencialmente y cuando nos levantamos nueve horas después continuaba lloviendo. Preguntamos si la excursión en lancha se suspendería pero nos dijeron que no, así que cogimos nuestros ponchos y nos dispusimos a mojarnos. Afortunadamente la lancha tenía tejado, así que pudimos sobrevivir.
La excursión comenzó recogiendo a los turistas con la propia lancha en sus hoteles. Una vez terminada la recolección, nos acercamos hasta el lago de Izábal, donde pudimos contemplar el castillo de San Felipe, pequeña fortaleza ubicada estratégicamente al final del río y al inicio del lago.
Continuamos transitando por el río, viendo entre otras cosas los curiosos “garajes” para embarcaciones que había por doquier.




La siguiente parada de lancha fue junto a la llamada isla de los pájaros, aunque como comentó el lanchero, en realidad son dos islas. Sobre estos dos islotes cubiertos de vegetación y situados en medio del río se apostaban un buen número de aves. Tras observarlas un rato, reanudamos la travesía hasta llegar a una zona de nenúfares, que el lanchero atravesó despacio.



En la siguiente atracción pudimos desembarcar. En este lugar había dos cosas reseñables: una cueva que se puede visitar y una pequeña zona donde manan aguas sulfurosas muy calientes ricas en propiedades minerales y donde podríamos bañarnos. Pero debido a las copiosas lluvias recientes, no se podía disfrutar de ninguna de las dos atracciones. La cueva estaba llena de lodo y parcialmente cubierta de agua. Por otro lado, como el río había subido un metro el nivel de su cauce, las aguas calientes estaban muy abajo y se mezclaban con el agua del río. Podíamos bañarnos pero se perdía el encanto de las aguas termales. Así que tras la infructuosa parada volvimos a la lancha y ya no paramos hasta llegar a Livingston. Allí dispondríamos de unas dos horas y media hasta que la lancha iniciase el camino de vuelta.
Livingston es una curiosa población ubicada junto al mar Caribe: a ella sólo se puede acceder por vía marítima y parte de su población pertenece a la etnia garífuna. Esta etnia de ascendencia afrocaribeña vive principalmente entre Honduras, Belice, Guatemala y Nicaragua. Tienen su propio idioma aunque con los que interaccionamos en Livingstone hablaban español.


La localidad nos pareció que no tenía demasiado encanto, pero aprovechamos para comer un plato típico, el tapado, que estaba delicioso. Es una sopa de pescado y marisco con leche de coco y plátano, muy jugosa y que sirven en un plato tapado (suponemos que de ahí le vendrá el nombre).



Al terminar la comida comenzó a diluviar, así que nos refugiamos bajo el techado de una cancha de deporte a esperar pacientemente la salida de nuestra embarcación, mientras conversábamos con una pareja de norteamericanos con los que habíamos compartido la excursión.
El único aliciente destacable del camino de vuelta fue que paramos en una gasolinera para embarcaciones a llenar el deposito. Recorrimos el río Dulce en sentido inverso y llegamos a Río Dulce, donde nos llevaron hasta nuestro alojamiento.


La tarde fue un tanto tranquila, ya que no paró de llover y no teníamos mucho que hacer, pues para cualquier cosa necesitábamos una embarcación. El hotel disponía de unos kayaks de uso gratuito para clientes, pero no parecía una gran idea. Así tuvimos que conformarnos con unos cócteles, un poco de lectura y poco más.
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Copán (Honduras) y Río Dulce



Etapa: Petén  -  Localización:  Guatemala Guatemala
Fecha creación: 10/03/2015 14:09  
Compartir: 
Compartir:
Petén
Al día siguiente tomamos un autobús de línea regular hasta Flores. Al subir al bus el conductor nos pidió 150 quetzales por persona, pero le comentamos que en alojamiento nos habían dicho que el trayecto costaba 125 y le pareció bien.
En Flores nos alojamos en el Flores Boutique Hotel. Ya por el nombre se puede intuir que no era un hostal precisamente. Fue el alojamiento más caro del viaje, pero nos apetecía darnos un capricho. Y mereció la pena. Nos hicieron la colada gratis, nos limpiaron las botas embarradas cuando volvimos de una excursión por la selva, el último día nos llevaron al aeropuerto… En fin, que disfrutamos en este hotel, sobre todo usando las hamacas que tenían en la azotea.
Una vez nos hubimos acoplado en nuestra habitación buscamos una agencia, pues queríamos contratar unas cuantas excursiones para los siguientes tres días. Lo habíamos mirado previamente por internet desde casa, pero finalmente decidimos hacerlo en el sitio. Un avispado agente nos pescó en el camino, nos llevó a su agencia y nos hizo una oferta por las excursiones que queríamos; así que, después de regatear el precio convenientemente, aceptamos. No fueron puntuales ninguno de los tres días, pero más allá de eso, salió todo bien.
La primera excursión fue al Parque Nacional de Tikal. Considerado el corazón del mundo maya por su ubicación y dimensiones, es sin duda el más grande y mejor conservado centro arqueológico de Guatemala.
Hicimos la visita con un pequeño grupo y un simpático guía, quien nos explicó que aproximadamente el 80 % de Tikal se encuentra todavía cubierto por la selva y así va a seguir. Al parecer, el coste de limpiar y desbrozar las construcciones mayas es elevadísimo, así como su mantenimiento. Porque una de las cosas que más nos sorprendió fue la literalidad de la expresión “la selva se lo come todo”. Había pirámides de dimensiones considerables totalmente cubiertas de vegetación y árboles, que un ojo poco avispado podría confundir con pequeñas montañas: no asoma ni un solo resquicio de una piedra.


Fuimos viendo diversas construcciones y escuchando las explicaciones del guía, hasta que llegamos a la gran plaza. Sin duda el punto más importante de Tikal: una pequeña explanada rodeada por dos acrópolis y dos templos, donde destaca el templo I o templo del Gran Jaguar. Cuando llegamos, en medio de la plaza estaban haciendo un pequeño ritual maya.



De ahí fuimos hasta el templo IV, el más alto de Tikal. Gran parte de este templo se encuentra cubierto por la selva, y para llegar a su cima se ha de subir por unas escaleras de madera que han colocado a tal efecto. Desde lo alto se puede disfrutar de una vista sobrecogedora: un manto infinito de selva, donde aparecen pequeños picos de construcciones mayas. Hay unas pequeñas escaleras para sentarse y observar la panorámica.


Seguimos caminando hasta llegar a la zona conocida como el Mundo Perdido, donde se halla la pirámide que se cree que es la construcción más antigua del parque de Tikal.


La última construcción que contemplamos fue el templo V, que se yergue solitario y majestuoso en una pequeña explanada.



De ahí volvimos a la gran plaza, donde subimos a lo alto del templo II para tener una mejor vista de la plaza y del templo del Gran Jaguar.


Con esa vista concluyó nuestra excursión en Tikal.


Al día siguiente tuvimos que madrugar bastante porque íbamos a hacer una especie de 2x1. Se trataba de visitar los sitios arqueológicos de Aguateca y Ceibal en un mismo día, cuando generalmente estas excursiones se programan cada una en una jornada.
Nos recogieron a las cinco y media de la mañana y nos llevaron hasta Sayaxché, a más de una hora y media de distancia en coche. Allí nos estaba esperando Armando, quien sería nuestro guía y lanchero durante todo el día. Nos subimos a la lancha y comenzamos a navegar por el río La Pasión. La mejor manera de acceder tanto a Aguateca como a Ceibal es en lancha desde Sayaxché. El problema es que cada uno se encuentra en sentidos opuestos del río. Ese es el motivo por el que se suelen visitar en dos días, aunque Armando nos comentó que ahora tienen lanchas con motores más potentes que facilitan la visita de ambos lugares en un mismo día.
Solamente por el recorrido en lancha merecieron la pena las visitas. Para llegar a Aguateca se necesita una hora y media de navegación, pero merced a que el río estaba muy crecido, el intrépido lanchero utilizó ciertos atajos que hicieron la travesía más corta. Por el camino vimos montones de aves y alguna que otra embarcación de locales.




Nada más desembarcar, y siguiendo los sabios consejos de Armando, nos embadurnamos hasta las cejas de repelente de mosquitos. Fue en vano: nos picaron por todas partes, incluyendo zonas por las que tuvieron que atravesar nuestra ropa. También sufrimos el ataque de un numeroso grupo de hormigas arrieras, que se suben por la pierna y muerden sin piedad. Son los imponderables de caminar por la selva.
Para acceder hasta donde se encuentran las ruinas hay que hacer una pequeña caminata y atravesar una falla por el interior. También por eso merece la pena la excursión. Nos llenamos de barro porque había llovido mucho últimamente y el terreno estaba bastante húmedo.



Las ruinas por sí solas no son precisamente lo más atractivo del mundo. Aguateca resultó ser un complejo más bien pequeño, con no demasiadas construcciones y no especialmente espectaculares. Empleamos unas dos horas y media en hacer todo el recorrido.


Volvimos a la lancha y de ahí regresamos a Sayaxché, disfrutando nuevamente de la travesía. En Sayaxché paramos un rato para comer y después iniciamos el camino hacia Ceibal, también por el río La Pasión, pero esta vez en sentido contrario. En este trayecto no había atajos posibles, así que el recorrido duró lo que tenía que durar.



Al desembarcar en Ceibal nos volvimos a rociar con el repelente y comenzamos a caminar por la selva. Al igual que Aguateca, las ruinas de Ceibal tampoco son una maravilla. Hay una plaza central con una pequeña pirámide y diversas estelas con sus pertinentes tejados de paja; se pueden ver bastantes construcciones enterradas.
En Ceibal nos acompañaron en todo momento una buena cantidad de monos aulladores. Puede ser que no fueran muchos, pero desde luego eran muy escandalosos.


Nuevamente la conclusión de la excursión de Ceibal es que merece la pena por la travesía en río y la caminata por la selva, más que por las propias ruinas. En este sitio estuvimos poco más de dos horas.



No deben ser excursiones demasiado populares entre los turistas, porque en ninguno de los dos sitios nos cruzamos con nadie.



Cuando finalizamos la visita volvimos en barca hasta Sayaxché, donde nos despedimos de Armando, quien resultó ser un guía y lanchero espléndido (y mejor persona). Allí nos recogió el conductor para llevarnos de vuelta hasta Flores.



A nuestra llegada al hotel nos compramos unas cervezas y nos subimos a la azotea a descansar del día en las hamacas.
El tercer día de excursión en Flores fue para visitar el Parque Nacional Yaxhá. Aunque es más pequeño y menos conocido que Tikal, habíamos leído buenas reseñas de este lugar y queríamos visitarlo. Yaxhá se encuentra aún más cubierto por la selva que Tikal: se calcula que menos del 10 % del parque ha sido desbrozado. Aun así, pudimos disfrutar de bonitas vistas.



Comenzamos la visita subiendo a la pirámide más alta, que al igual que pasaba en el templo IV de Tikal, desde su cima se puede observar una bonita panorámica de la zona. Todo está cubierto por selva, aunque en esta ocasión se contempla también la laguna que hay junto al parque.



Continuando nuestra ruta por el parque llegamos a una plaza rodeada por tres pirámides muy bien conservadas. Decidimos subir a lo alto de la central porque parecía que los escalones estaban en mejor estado. Desde arriba también se veía un poco de selva y la parte alta de la pirámide que habíamos subido en primer lugar.




Tras esto dimos la visita por terminada, pues teníamos que volver hasta Flores, comer e ir al aeropuerto para tomar nuestro vuelo vespertino de vuelta a la capital.
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Petén



Etapa: Lago Atitlán  -  Localización:  Guatemala Guatemala
Fecha creación: 10/03/2015 15:26  
Compartir: 
Compartir:
Lago Atitlán

Cuando aterrizamos en Ciudad de Guatemala nos estaba esperando un coche para llevarnos hasta Panajachel, junto al lago Atitlán, donde íbamos a pasar los siguientes días.
Llegamos ya muy tarde al hotel Uzt Jay, agradable alojamiento muy bien ubicado en el que pernoctaríamos las próximas noches. Nos fuimos directos a la cama pues a la mañana siguiente venían a recogernos para hacer una ruta por los pueblos del altiplano.
Habíamos reservado varios tours y shuttles para esos días con una empresa ubicada en Panajachel llamada Atitrans. Desde el primer día hasta el último fueron muy puntuales y todo salió a pedir de boca. Quedamos encantados con ellos.
Puntual llegó a la mañana siguiente David, magnífico conductor que fue nuestro guía y chófer del día.
Comenzamos parando en un mirador para observar el panorama. Como la noche anterior había una espesa niebla, no nos habíamos podido hacer una idea: sobre un bonito lago totalmente rodeado de montañas, destaca la figura de tres volcanes, dos de ellos muy juntos; a la altura del lago y en diferentes puntos se observaban los pueblos de la zona. Esa mañana además lucía un sol espléndido y apenas había nubes, así que la vista no pudo ser más evocadora.


Después de transitar por la carretera panamericana un buen rato llegamos a la pequeña población de Cantel, donde paramos en una cooperativa llamada Copavic en la que trabajan el vidrio. Allí pudimos observar con entera libertad el proceso de soplado del vidrio, pasando por todas sus etapas. Producen copas, vasos, jarras y demás recipientes, que luego se venden en la tienda de la entrada. Al parecer todo se elabora con vidrio reciclado.



Cuando nos cansamos, volvimos al coche y fuimos hasta las fuentes georginas, zona con unas piscinas naturales de aguas subterráneas que provienen del volcán Zunil, por lo que están bastante calientes. Había tres piscinas con diferentes temperaturas, comenzando por caliente, seguida de muy caliente, siendo la última solamente para valientes, pues uno se podía achicharrar en su interior.



De nuevo en el coche, fuimos hasta Zunil atravesando campos de cultivo de diversos tipos de verduras, que debido a su hermoso tamaño son exportadas a los sitios más variopintos.
Paramos en la plaza de Zunil, donde tuvimos ocasión de visitar la iglesia, y continuamos hasta Quetzaltenango.



Conocida como Xela por los locales, se trata de la segunda ciudad más grande de Guatemala y una de las que mayor herencia española posee en cuanto a arquitectura. Nuestro conductor nos dejó en la plaza central y nos dio todo el tiempo que quisiéramos para recorrer la zona.



Entramos en la municipalidad y vimos su jardín interior; atravesamos una galería llena de bares y cafeterías; paseamos por la plaza y sus alrededores; y finalmente entramos en una panadería-cafetería-bollería-pastelería llamada Xelapán, donde disfrutamos de unos bollos y dulces realmente exquisitos.
Volvimos al coche y continuamos nuestro recorrido hasta San Andrés Xecul, donde pudimos contemplar una de las iglesias más originales del país, con su fachada toda pintada de amarillo y repleta de figuras y decoración.


De vuelta hacia Panajachel le pedimos a David que nos parara en el cementerio de Sololá, ya que a nuestro paso por esta población al inicio de la ruta habíamos visto que era muy colorido.



Dio la casualidad de que un conocido personaje de la localidad había fallecido y estaba medio pueblo en su entierro. El ambiente era muy diferente a los entierros a los que estamos acostumbrados: para empezar, las tumbas y los nichos del cementerio están pintados de vivos colores y la gente se subía por encima con total naturalidad.



Además, en ese entierro había un grupo de músicos y la gente cantaba canciones alegres. Y para finalizar, todo el mundo fue muy amable y respetuoso con nosotros, mientras nos permitían sacar todas las fotografías que quisimos. Aunque hay que decir que la amabilidad de la gente fue una constante durante toda nuestra estancia en Guatemala.
Antes de llegar a Panajachel paramos en otro mirador para contemplar el lago y los volcanes, en esta ocasión con una luz completamente distinta.



El día siguiente fue el más duro de nuestra estancia en Guatemala. Comenzó muy temprano, cuando a las 6:00 de la mañana una empleada de la agencia Atitrans nos recogió en nuestro hotel. Caminamos con ella hasta el muelle, donde nos subimos a una lancha que atravesó el lago hasta el pueblo de San Pedro la Laguna. Ahí nos bajamos, tomamos un buen desayuno y nos encontramos con el guía que nos acompañaría y guiaría en nuestra ascensión al inactivo volcán San Pedro. Íbamos a vencer un desnivel de unos 1.500 metros (desde 1.500 metros de altitud que se encuentra el lago Atitlán hasta 3.000 m que tiene la cima del volcán). Así pues, una vez finalizamos el desayuno, nos subimos los cuatro a un tuc-tuc que nos condujo hasta la entrada al parque que alberga el volcán.
La ascensión fue muy dura. Nosotros no estamos especialmente en forma, pero no somos en absoluto dos personas sedentarias; aunque pudimos subir y bajar sin quejarnos en exceso, al final terminamos muy cansados.
Se comienza atravesando plantaciones de café para continuar a través de maizales hasta llegar a una pequeña área de descanso. Hasta ahí va todo bien.



A partir de este punto hasta la cima, no hay más que vegetación variada y una subida constante y sin descanso. Una vez se alcanza la cima, la vista es de esas que quitan el hipo: se puede ver todo el lago, los pueblecitos que hay por la zona y las montañas que rodean el lago totalmente cubiertas de vegetación, donde destacan los otros dos volcanes de la zona, el Tolimán y el Atitlán.



Estuvimos sentados sobre unas piedras contemplando la vista durante una media hora, ya que nuestro guía nos recomendó no descansar más tiempo para que los músculos no se enfriaran.
La bajada fue mucho más aburrida. Había bastante barro, por lo que tuvimos que andar con cuidado para no darnos una culada, y como siempre, aunque se baja más fácilmente de lo que se sube, las rodillas sufren mucho más y es más incómodo. Volvimos a parar en el mirador a descansar un rato y enseguida emprendimos la marcha hasta llegar a la entrada. Allí nos esperaba el mismo tuc-tuc que nos había subido, que nos llevó de vuelta al embarcadero. Nos despedimos del guía y nos subimos a una lancha que nos trasladó nuevamente a Panajachel, donde le dijimos adiós a la empleada de Atitrans y regresamos al hotel para darnos una ducha reconfortante.


Al día siguiente tomamos un shuttle hasta Chichicastenango para visitar su famoso mercado. Tres días a la semana, todas las calles del centro de la ciudad se llenan de puestos con artesanía, ropa, productos típicos y demás cosas, y se abarrota de gente de la comarca y de turistas. Es un mercado orientado en parte a los locales y en parte a los turistas.




En el centro de todas estas calles se halla el mercado de abastos, donde los productos que se venden son principalmente fruta y verdura.


Estuvimos paseando sin rumbo por las calles, observando el magnífico colorido de las ropas y telas, tanto las que llevan puestas los guatemaltecos como las que se vendían en los puestos.
Según iban pasando las horas el mercado se iba quedando más vacío, perdiendo gradualmente el enorme bullicio mañanero. A la hora convenida volvimos donde el shuttle había aparcado, y con él regresamos a nuestro hotel en Panajachel.
Nuestro último día en Panajachel madrugamos un poco. Aprovechando que el día había amanecido con un sol espléndido, nos acercamos al embarcadero para hacer unas fotos del lago y los volcanes.


Después desayunamos y nos subimos a un chicken bus que nos condujo a la vecina Sololá. El bus estaba realmente abarrotado de gente, pero aún así no dejaban de entrar más personas. Cuando ya casi no cabía un alfiler, nos pusimos en marcha. Una vez en Sololá tomamos otro chicken bus para llegar al mercado, ya que aunque no está lejos de la plaza central, su situación en la parte alta de la ciudad hace que la subida caminando no sea muy atractiva.
El mercado se ubica en una zona especial habilitada para ello y funciona dos veces por semana. Si pensamos que el de Chichicastenango estaba animado el día anterior, aquello no fue nada comparado con el de Sololá. En este los turistas éramos muy pocos: es un mercado al que acude gente de los alrededores para comprar y vender todo tipo de productos.




A la salida decidimos volver caminando hasta la plaza central. Allí pasamos por delante de la municipalidad y estuvimos dando un paseo por los alrededores. Cuando nos cansamos, volvimos a subirnos a un chicken bus que nos llevó de vuelta a Panajachel.


Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Lago Atitlán


Etapas 1 a 3,  total 4
 1  2  siguiente siguiente



Votaciones al diario
Mes Puntos Votos Media
Actual 0 0
Anterior 0 0
Total 5 1
Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar este diario debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 169 Visitas mes actual: 110 Total visitas: 10410

  Últimos comentarios al diario  Dos semanas en Guatemala
Total comentarios 5  Visualizar todos los comentarios

Marimerpa  marimerpa  11/03/2015 15:20   
He empezado a leer el diario, y antes de seguir, me gustaría sugerirte que pongas la letra un poco más grande. Aunque con mi todavía estupenda vista, se me hace incómodo leerlo Guiño

Luego le doy un poco al zoom y sigo leyendo, que tiene muy buena pinta.

Edupremia  edupremia  09/06/2015 13:41
El comentario ha sido movido al foro. Pulse aquí para ver el mensaje: https://www.losviajeros.com/foros.php?p=4821576#4821576

Juanmaycarol  juanmaycarol  09/06/2015 14:06   
El comentario ha sido movido al foro. Pulse aquí para ver el mensaje: https://www.losviajeros.com/foros.php?p=4821578#4821578

Edupremia  edupremia  09/06/2015 14:14
El comentario ha sido movido al foro. Pulse aquí para ver el mensaje: https://www.losviajeros.com/foros.php?p=4821580#4821580

HoldenCaufield  HoldenCaufield  26/08/2015 10:00   
Juanmaycarol muchas felicidades por vuestro viaje y diario a Guatemala y a las ruinas de Copán. Me ha gustado mucho la combinación de fotos (imagen muy cuidada) y vídeos, chapeau! Además, al entrar en vuestra web he visto que habéis viajado a Sudáfrica, mi destino de aquí un par de semanitas!

Volviendo a Guatemala, lástima que os dejaráis por el camino Semuc, un paraiso en el centro de Guate, pero como siempre pasa, no se puede llegar a todo.
Un saludo
Holden

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN EL DIARIO

Registrate AQUÍ
Volver arriba

Foros de Viajes
Pais Tema: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de Interés
Foro Centroamérica y México Foro Centroamérica y México: Foro de viajes a Centroamérica y México: Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras, interior de México y Costa del Pacífico, Panamá...
Ultimos 5 Mensajes de 953
341610 Lecturas
AutorMensaje
DaveMou
DaveMou
Super Expert
Super Expert
Abr 15, 2010
Mensajes: 672

Fecha: Dom Feb 23, 2020 10:35 am    Título: Re: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de

wanderlust Escribio:
DaveMou Escribio:
wanderlust Escribio:
un artículo de el viajero

elviajero.elpaisl viaje.com/elviajero/2020/02/17/actualidad/1581938575_577922.html

No puedo abrir el enlace. Hracis

he editado el mensaje...el link no estaba bien

Gracias!! Y la combinación con Belice? Disponemos de unos 33 días.
wanderlust
Wanderlust
Willy Fog
Willy Fog
Ago 23, 2011
Mensajes: 30615

Fecha: Dom Feb 23, 2020 10:51 am    Título: Re: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de

no conozco belice

tenemos

Foro de Belice

este hilo igual te ayuda

Viajar a Belice y Guatemala: Qué Ver y Dónde Ir
atita
Atita
Super Expert
Super Expert
Feb 04, 2010
Mensajes: 612

Fecha: Dom Feb 23, 2020 09:44 pm    Título: Re: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de

Guatemala menos la capital, muy uyyy recomendable.!!!
Además de las zonas turísticas que todos te recomiendan acércate a pueblos que ńo entran en esa lista,vivirás algo auténtico.
Yo siempre recomiendo porque viví allí , PATZUN, es un pueblo cachiquel entre Antigua y el lago Atlitan
DaveMou
DaveMou
Super Expert
Super Expert
Abr 15, 2010
Mensajes: 672

Fecha: Lun Feb 24, 2020 08:14 am    Título: Re: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de

Muchas gracias Atita
forane
Forane
Travel Addict
Travel Addict
Mar 15, 2010
Mensajes: 25

Fecha: Mie Feb 26, 2020 08:38 pm    Título: Re: Viajar a Guatemala: Qué Ver, Dónde Ir, Lugares de

Buenas, me voy a Guatemala en 10 días y no se si llevar un dron Mavic Mini. No he visto información por ningún lado. ¿ pasara la aduana ?, lo quiero para tomas en la selva, sin molestar a nadie y evidentemente respetando las zonas restringuidas. Lo que me preocupa es la aduana... gracias
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ