Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads


Estambul - Recuerdo de Constantinopla -Diarios de Viajes de Turquia- Gattotrips
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace

Diario: Estambul - Recuerdo de Constantinopla  -  Localización:  Turquia  Turquia
Descripción: Cuatro días en Estambul durante la semana santa de 2018 en Marzo.
Autor:    Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:


Etapas 1 a 3,  total 5
 1  2  siguiente siguiente



Etapa: La llegada y primer contacto  -  Localización:  Turquia Turquia
Descripción: Llegada a Estambul y primeras impresiones
Fecha creación: 19/08/2018 17:35  
Compartir: 
Compartir:
Hace ya cierto tiempo que conozco la página de Los Viajeros y que la uso para preparar mis viajes personales... en algunas ocasiones literalmente siguiendo punto a punto las indicaciones dejadas por otros usuarios, por lo que he pensado que iba siendo hora de colaborar un poco y aportar también algunas experiencias y vivencias en algunos de los lugares que he podido visitar.

Me gusta compartir mis experiencias, más si pueden ayudar a otros usuarios que estén preparando sus viajes, motivo por el cual desde hace algo más de un año empecé además a crear un blog en el que recojo por diversión mis diarios de viajes.


Viaje

La experiencia de la que os voy a hablar consistió en un viaje familiar (3 niños y 5 adultos) a Estambul durante 5 días la Semana Santa de 2018. A la hora prevista embarcamos en un vuelo de Turkish Airlines que nos llevaría a Estambul para llegar ya bastante tarde, sobre las diez de la noche.

Cabe destacar que es importante fijarse en que en Estambul hay 2 aeropuertos internacionales, uno junto a la ciudad (el Ataturk) y otro algo más lejos, en la parte asiática de Turquía ya, a unos 40km de Estambul, el Sabiha Gokçen. El no reparar en ello puede llevar a mi equívoco, coger el vuelo de vuelta en el Sabiha y tener que volver solo... pequeños microgatismos (por algo mi blog se llama Gattotrips...) no dramáticos en todo caso, pues en realidad pese a la distancia el taxi no cuesta más de unos 30-40€ por suerte.

Para llegar a nuestro hotel, el transporte más rápido y cómodo fue de nuevo el taxi, pues en cosa de unos 15-20 minutos estábamos en plena zona de interés de Estambul, en el hotel que habíamos reservado, el Beyaz Saray, en el barrio del mismo nombre, a una distancia de paseo de Santa Sofía y el Bósforo.

Del hotel se puede decir que es pasable para unas vacaciones cortas, que necesita una renovación y limpiado de cara, y que el desayuno era atroz... por lo demás bien en cuanto a ubicación y soporte del personal... al menos con según quien tratases.

El día dio para cenar algo en un local de la calle y poco más, ver la mezquita de enfrente de nuestro hotel a la que teníamos vistas desde nuestra habitación, la mezquita de Beyazit, zona alrededor del Gran Bazar que empezaríamos visitando a la mañana siguiente.


Mezquita de Beyazit y alrededores

La primera visita a realizar en este primer día en el que haría un tiempo bastante mierder (como en gran parte del viaje en realidad en el que no recuerdo haber visto el sol) estaba nada más cruzando la calle, en la gran plaza frente a la Mezquita de Beyazit, rodeada por calles llenas de tenderetes junto a lo que es el Gran Bazar. El Gran Bazar es un mercado cubierto un tanto tétrico y claustrofóbico en el que puede comprarse de todo y sobre el que ya hablaré en más detalle, pero en cuanto a mercados, para mi es uno de los de menor interés comparado con otros como el de las especias.




Una constante en Estambul es la presencia de hordas de gatetes en todas las plazas y por las calles en general. Es una cosa que me resultó graciosa pues además los felinos se ven normalmente bien cuidados, alimentados y próximos a la gente, que les habla y juega con ellos, por lo que no era raro ver cacharritos con agua y comida para estas mascotas callejeras compartidas.




En la misma plaza de Beyazit, se puede ver la entrada a la Universidad Técnica de Estambul, puerta más allá de la cual no se puede acceder y por la que imagino se dará acceso a las facultades de carreras relacionadas con la ingeniería.




La mezquita en si no es gran cosa, un pequeño edificio con los típicos minaretes y cúpula, bastante deteriorado por lo que estaba sometido a obras en ese momento, y en todo caso sin gran interés comparado con otras mezquitas que veríamos este mismo día y en días sucesivos, para las que escribiré posts más dedicados acabando así este para que sirva a modo de introducción de esta nueva gattoaventura que comparto con vosotros.
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: La llegada y primer contacto




Etapa: Un día de exploración lluvioso  -  Localización:  Turquia Turquia
Fecha creación: 19/08/2018 17:51  
Compartir: 
Compartir:
Tras explorar la plaza inmediatamente adyacente a nuestro hotel, el plan del día era acercarse hasta la relativamente andando cercana Mezquita de Suleiman, sobre la cima de una de las colinas de la ciudad siendo esta la mezquita más grande y una de las vistas panorámicas de Estambul más famosas.


La Mezquita de Suleiman

Carreteando, nunca mejor dicho, con el carro de los niños cuesta arriba, se llega en unos 10-15 minutos caminando desde la plaza de Beyazit a la entrada de la mezquita de Suleiman, sin perder vista esa mañana de las condiciones meteorológicas, que aunque auguraban lluvia se mantenían por lo menos aún estables.




Llamada Mezquita de Suleiman, pues fue bajo el reinado del apodado "El Magnífico" en el que se edificó esta mezquita a finales del siglo XVI, se trata de una impresionante mole de arquitectura imperial otomana en contraposición de la sobría Santa Sofía, que había servido a su vez de inspiración para la construcción de otras mezquitas prominentes.




Restaurada tras incendios, terremotos, explosiones, etc... durante varias veces desde su existencia, se abre a un monumental patio en su lado oeste rodeado por una columnata con columnas de mármol, granito y pórfido. Situadas en las cuatro esquinas del patio se encuentran además los cuatro minaretes, un número sólo permitido a las construcciones del sultán, con diez galerías cada uno, indicando la ascendencia de décimo en la destina otomana del Sultán.

Su interior, un gran rectángulo principal de cincuenta y tantos metros de lado con su cúpula principal flanqueada por otros espacios de semicúpulas y arcadas, es bastante austero en su decoración, con escaso uso de azulejos y preodiminio de colores rojos y dorados, alfombras y las omnipresentes lámparas circulares con su multitud de orbes luminosos.




A destacar desde su exterior la vista panorámica sobre la ciudad, desde donde se puede observar el Bósforo y a su otra orilla otros lugares de interés como la Torre de Galata, así como la confluencia de las aguas en el mar de Mármara y la separación de los lados europeo y asiático de Estambul.


El puente sobre el Bósforo

Emprendiendo el camino de bajada hacía las aguas del Cuerno de Oro, llegamos medio perdidos por las intrincadas calles que bajan de la colina hasta las inmediaciones del puente de Gálata, que separa la orilla del centro histórico de los barrios de Karakoy, Besiktas, etc... en donde se encuentran otras famosas ubicaciones como la Torre de Gálata o la Plaza Taksim. Sin embargo, no es por este puente por el que cruzamos a la otra orilla, si no que usamos el construído para el metro, que acaba frente a las antiguas murallas de la ciudad de Gálata, los restos de las cuales pueden aún verse.




Sea cual sea el puente que se use para cruzar sobre las aguas, impresiona la vista de las mezquitas a lo lejos sobre las colinas de la ciudad, así como las construcciones que rodean la Torre Gálata en la otra orilla y todas las pequeñas embarcaciones alrededor. Es de hecho llamativa la combinación de modernidad y europeísmo con el paisaje salpicado de mezquitas y tradicionalismo, aunque sin duda algo de lo que más gratamente me sorprendió es precisamente la hospitalidad y carácter abierto de los turcos.




Cruzado este puente con el puente de Gálata dejado a la derecha (ya hablaré de él en algún otro momento pues merece su visita y así lo hicimos en un paseo nocturno), llegamos al otro lado dejando a nuestras espaldas la parte más antigua, y en ese momento empieza a llover con bastante alegría, por lo que tras resguardarnos unos minutos y parlamentar, decidimos que quizás lo más adecuado a causa del tiempo sea buscarnos un transporte más adecuado para no mojarnos y llegar hasta la mezquita de Ortakoy en el barrio del mismo nombre.


Mezquita y barrio de Ortakoy

Primera odisea del día, parar un taxi y montar los que quepamos, y quedarse el resto esperando otro taxi para subirse e ir al mismo sitio exacto... y encontrarnos claro. Tengamos en cuenta que par aun grupo de 5 adultos y dos niños la logística no es tan evidente, menos cuando hay que tener en cuenta que Turquía por muchas ganas que tenga aún no es un país de la Unión Europea, y por tanto el roaming no está liberado (o sea, que los datos se pagan) y no es muy práctico gastar Whatsapp a 12€ el mega.

No obstante, mediante algún milagro logramos encontrarnos de nuevo unos minutos y algunos momentos de loca conducción turca después frente a la mezquita de Ortakoy, una construcción peculiar con dos minaretes que recuerda a una pequeña cajita con cúpula, a la sobre del puente de una gran autopista que cruza de la parte europea a asiática.




Su pequeño interior destaca por los grandes ventanales pensados para dejar pasar la luz del Bósforo, y era una mezquita imperial usada para los rezos de la familia del Sultán que vivía en la otra orilla. Expuestas se pueden encontrar algunas muestras caligráficas de mano del propio Sultán, del que se decía era un gran calígrafo.




Vista la mezquita, alrededor de la cual los autóctonos se dedican a pescar, nos dedicamos a buscar algún sitio agradable para comer, y lo encontramos en un pub irlandés frente a la mezquita en el que comernos un buen chuletón. En las calles de alrededor de la mezquita hay un mercado que nos dedicamos a ver precisamente después de saciarnos, pero empieza de nuevo a llover con fuerza y tenemos que pensar qué hacer.

Tras el fastidio debido a la climatología y considerar algunas alternativas, decidimos entrar a una de las numerosas pastelerías/teterías a pasar el rato en un sitio caliente tomando un típico te... porque cabe decir que la teoría de uno de los integrantes de nuestra expedición de que marzo a orillas del Bósforo sería templado resultó ser totalmente errónea... más bien fue su argumento chusco para convencernos... juas.


Plaza Taksim y Calle Istiklal

Cuando pareció que dejaba de llover, y por suerte más o menos acertamos, decidimos coger de nuevo un taxi para llegar hasta la no demasiado lejana Plaza Taksim. Esta es el epicentro de una zona de ocio con restaurantes y discotecas y otros lugares turísticos como diversos hoteles y tiendas, además de importante nudo de comunicaciones en donde se encuentra el principal intercambiador de metro. Representa en definitiva, el centro del Estambul moderno (si bien en mi vuelta al aeropuerto de Sabiha Gokçen pude ver reales rascacielos en las afueras que en todo Estambul no se ven).




En la plaza Taksim empieza la İstiklal Caddesi («Avenida de la Independencia»), una larga calle comercial peatonal, a través de la que va y viene un tranvía nostálgico que empieza en la plaza y recorre toda la avenida, terminando cerca del llamado Tünel, la línea de metro más antigua de Estambul y de hecho la segunda más antigua del mundo después de la londinense.

La calle tiene una longitud considerable si bien es ancha y muy transitada por los propios autóctonos. Se pueden encontrar desde tiendas de las más insignes cadenas comerciales, a multitud de pastelerías en las que es posible comprar dulces y deliciosos chocolates, a tétricas galerías de mercachifles de dudosa reputación.




Desde el final de la calle se llega rápidamente a los pies de la Torre Gálata, en donde ya calles más antiguas y estrechas empiezan su bajada hacia de nuevo las aguas del Cuerno de Oro. Es posible subir a la Torre Gálata y ver las vistas desde ella, pero debido ya a la hora y cansancio general, decidimos simplemente contemplarla antes de emprender nuestro camino de regreso... ¡a pie para acabar de rematarnos!


Torre de Gálata

Construida en 1348 y una altura de 67 metros, consta de nueve plantas desde la cima de las cuales puede disfrutarse de una panorámica del Cuerno de Oro. Además de la hora uno de los motivos que nos desanimó a escalarla fue por una parte el número de escaleras que deben subirse, y sobretodo porque tal y como estaba el tiempo la niebla no nos habría permitido ver gran cosa.

La torre era la construcción más alta de las fortificaciones que rodeaban la ciudadela genovesa de Gálata en su tiempo. No obstante, la torre actual no es la misma que la antigua torre de Gálata, originariamente bizantina, llamada Megalos Pyrgos y que controlaba el extremo norte de la gran cadena que cerraba la entrada del Cuerno de Oro. Aquella se encontraba en un lugar diferente y fue destruida durante la Cuarta Cruzada, en 1204.




Con esto damos finalizado nuestro completo día y emprendemos el camino de vuelta. Inocentes de nosotros que creíamos no estar tan lejos de nuestro hotel. Cabe decir que al ser el primer día no nos informamos de como funcionaban los tranvías que se mueven prácticamente por todos sitios y que hubieran disminuido drásticamente nuestro paseo final, pero bien nos serviría de escarmiento para informarnos bien al día siguiente.
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Un día de exploración lluvioso




Etapa: Mezquita Azul, Palacio de Topkapi y Cisterna  -  Localización:  Turquia Turquia
Fecha creación: 19/08/2018 18:00  
Compartir: 
Compartir:
Segundo día y el tiempo no mejora mucho que digamos. El cielo plomizo augura otro día sin ver el sol, y aún bastante fresco. Después de tomar nuestro pírrico y atroz desayuno diario, aprendemos como funciona el sistema de tranvías: se debe comprar una tarjeta en diversos establecimientos donde puede adquirirse, y cargar esta con el número de viajes que se desee, pudiendo entonces todas las personas usar una misma tarjeta de la que se van descontando estos viajes... por lo menos niños gratis. Cogemos así nuestro primer tranvía para llegar hasta a la realidad cercana explanada en donde pueden contemplarse dos de las más famosas iglesias/mezquitas de la antigua Constantinopla: la Mezquita Azul y Santa Sofía. Ese día resultó que Santa Sofía estaba cerrada, pues en verdad íbamos a dedicar la mañana en parte también al más famoso monumento de la ciudad, por lo que decidimos dejarla para otro día y acudir hasta el cercano Palacio de Topkapi.


La Mezquita Azul

Bajo este nombre que se antojaría de lupanar si no fuera porque se refiere a un edificio religioso, se conoce a una de las más grandes mezquitas de Estambul, erigida por el Sultán Ahmed. Se supone que toma su nombre de los magníficos azulejos que decoran su interior, que por desgracia no pudimos contemplar debido que por aquel entonces (e imagino que aún dura) el interior se encontraba sometido a obras de restauración, por lo que nos tuvimos que conformar con la contemplación de su magnífico patio y exteriores.




En efecto, la de Sultán Ahmed es la única mezquita con seis alminares que puede contemplarse en Estambul, y está separada por un gran patio enfrentada a Santa Sofía, a la cual se llega en línea recta cruzando este espacio. Su construcción fue el resultado del deseo del Sultán Ahmed de apaciguar a Alá, del que creía resultado de su ira los negativos resultados de las últimas guerras contra los imperios rivales, pero a quien consiguió cabrear fue a los ulemas o clérigos islámicos, al dejar el tesoro temblando.

Su construcción a principios del siglo XVII no llevó más de unos pocos años, tras la compra de varios palacios que había en la zona y que fueron derribados para edificar esta mole sobre sus sótanos y cimientos, convirtiéndose así, hasta la fecha, en uno de los monumentos más impresionantes del mundo (o eso dicen los turcos, que van a decir claro...) en competencia con Hagia Sophia, el nombre que se da a Santa Sofía.




Sobre lo exterior que es lo que pudimos ver, puede decirse que destaca su amplio patio de columnatas de mármol con una fachada de cúpulas y sobre-cúpulas que se amontonan hasta ser rematadas por la cúpula principal, recordando en verdad bastante al estilo de la mezquita de Suleimán que vimos el día anterior.

Como curiosidad sobre los minaretes, cabe destacar que la decisión del Sultán de levantar seis minaretes causó gran controversia, ya que este era el número de minaretes que tenía la principal mezquita de La Meca... imagino que como en el mundo cristiano donde ninguna cúpula puede sobrepasar el diámetro de la de San Pedro en el Vaticano, ninguna mezquita podría tener tantos minaretes como la máxima mezquita de La Meca, pero la solución fue muy obvia, simplemente el Sultán mandó construir un minarete más hasta un total de siete en La Meca, y lo pagó de su bolsillo.

Si no lo había comentado ya, desde estos minaretes es donde llaman mediante megafonía a la oración a horas en las que aún no han puesto las calles, por lo que provoca un sonoro "What the fuck" en el pobre turista que espera dormir y se encuentra desvelado por los cien mil wattios de potencia del ayatolah.


Primer vistazo a Santa Sofía

Al encontrar cerrado el templo después de caminar todo alrededor como idiotas buscando la entrada hasta que reparamos en este hecho, decidimos visitar el Palacio de Topkapi, otra de las atracciones cercanas, y dejar Santa Sofía para otro de los días que íbamos a pasar en Bizancio. Por ello dedicaré otra entrada más exclusivamente a Santa Sofía y seguiré el orden cronológico de nuestras peripecias.

Cruzando el parque que separa la Mezquita Azul de Santa Sofía, en el que se pueden encontrar algunos bancos en los que descansar y varias fuentes que dan encanto a la estampa, se llega así mismo en las inmediaciones de Santa Sofía al Palacio Topkapi, reconocible por la vorágine de visitantes, muchos de ellos parecidamente autóctonos.




Tras pelearnos con las máquina de los tickets para conseguir nuestras entradas y obtener en cambio un recibo con la palabra "ERROR", emprendimos una cruzada contra la pachorra de las cuidadores afuncionariadas y los belicosos guías turísticos turcos para conseguir hablar en la garita adecuada con quien pudiera darnos las entradas correctas (que aún así desatarían las iras otománas de la cuidadora de la entrada al ver que no eran entradas como la de los demás... pero mi no hablar turco, "hoyga").


El palacio de Topkapi

Superado el choque cultural, como comentaba, conseguimos acceder al Palacio de Topkapi, centro administrativo del Imperio Otomano durante varios siglos, del XV al XIX concretamente, siendo la residencia de los Sultanes. El palacio no es un edificio propiamente dicho, si no que se trata de un complejo de varias dependencias separadas por patios y jardines, en el extremo del Cuerno de Oro, por lo que ofrece unas estupendas vistas sobre el Bósforo y el Mar de Mármara.




Repartido en cuatro grandes patios, distintas dependencias se organizan alrededor de cada uno de ellos, destacando el Tesoro, Pabellón de las reliquias, el Harén y diversos pabellones para ser utilizados con funcionalidades muy concretas como la circuncisión (!?).




Desde el último de los patios pueden contemplarse las vistas de la otra orilla, destacando la Torre de Gálata, y la panorñamica general del Bósforo con el mar, por el que se ven subir y bajar los barcos que vienen y van del Mar Negro al Mediterráneo.




Al final mi opinión personal es que tanta estancia y dependencia tan parecida se acaba haciendo pesada y aburrida. Los autóctonos estaban encantados en ver las joyas y espadas del tesoro del Sultán, pero a mi particularmente tanto azulejo y pedrería me acabó cansando un poco. Cuando acabamos saturados de tanta dependencia nos fuimos a comer algo, eso si, no nos marchamos sin dar un vistazo al Harén... probablemente el mejor lugar para estar siglos atrás.


La Cisterna

Igual debo ser yo o algo que quizás tengo debilidad por los restos romanos, pero la Cisterna sea quizás uno de los monumentos más impresionantes del mundo antiguo que haya visitado, y una de las cosas que posiblemente me haya gustado más del antiguo Bizancio, que no olvidemos fue capital del Imperio Romano de Oriente hasta su caída en 1453.




La Cisterna Basílica, que es así como se llama, no es el único almacén de agua subterráneo de Estambul pero si el más grande, y fue construído por Justiniano en el siglo VI para evitar la debilidad de la destrucción del acueducto de la ciudad durante un asedio y tener así reservas de agua.

Tras ser restaurada y vaciada de barro en los años 80, después de durante siglos haber suministrado agua a la población y otros edificios como el Palacio de Topkapi, la Cisterna fue acondicionada para el turismo mediante la instalación de pasarelas que prácticamente permiten caminar a los visitantes a ras de agua y pasearse entre sus impresionantes columnas en la penumbra.




De los cimientos de las columnas, destacan el par de bloques de piedra tallados con la forma de la cabeza de Medusa, colocada boca abajo o al revés para contrarrestar sus supuestos poderes de convertir en piedra a quien osa soportar su mirada. Los bloques de la Gorgona son ahora un reclamo más a encontrar entre las columnas, a la vera de quien los visitantes se hacen fotos despreocupadamente sin conocer en muchos casos la leyenda del personaje mitológico.


El Mercado de Especias

Ya avanzada la tarde, el tiempo empeora y parece que se hace inminente la caída de un buen chaparrón, por lo que debemos buscar un lugar cerrado para pasar lo que quede de tarde. Por suerte nos hayamos en las inmediaciones del mercado de las especias, en donde ya hemos estado un rato en el exterior comprando cacahuetes rebozados de semillas, castañas y alguna otra chuchería que nos han dado a probar.




Cuando empieza a llover con alegría, entramos al interior del mercado en donde están los puestos auténticos que venden todo tipo de coloridas especias y otras chucherías como frutas desecadas, dulces, bombones y todo tipo de hierbas para infusiones. Ya aprovechamos para hacer algunas compras de exóticas especias que nos íbamos a llevar de vuelta, y algún que otro bombón para alegrar el desayuno tan pésimo que nos daban en el hotel con chocolate.




Tras entretenernos largamente (para mi ya más de lo deseado, pues está bien un rato las especias pero ya me salían por las orejas) a causa de la lluvia, cuando vimos que dejaba volvimos a nuestro hotel para una última actividad nocturna que algunos (más bien algunas) miembros de nuestra expedición querían disfrutar y que es también ineludible: un baño en los baños turcos llamados hammam con magreo incluído (sin final feliz no vayamos a pensar mal...).
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Mezquita Azul, Palacio de Topkapi y Cisterna



Etapas 1 a 3,  total 5
 1  2  siguiente siguiente



Votaciones al diario
Mes Puntos Votos Media
Actual 0 0
Anterior 0 0
Total 24 5
Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar este diario debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 265 Visitas mes actual: 144 Total visitas: 3624

  Últimos comentarios al diario  Estambul - Recuerdo de Constantinopla
Total comentarios 3  Visualizar todos los comentarios

Marimerpa  marimerpa  19/08/2018 19:58   
Hola, he editado los enlaces e tu blog. Solo se permite un enlace al blog personal al final de la última etapa.
Saludos

Gattotrips  Gattotrips  19/08/2018 20:52   
Gracias, no lo sabía, lo tendré en cuenta. Disculpa las molestias Sonriente

Marimerpa  marimerpa  27/08/2018 07:25   
No pasa nada, ya lo sabes para la próxima. Gracias por compartir.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN EL DIARIO

Registrate AQUÍ
Volver arriba

Foros de Viajes
Ciudad Tema: Estambul: Preguntas y Consejos
Foro Oriente Próximo y Asia Central Foro Oriente Próximo y Asia Central: Foro de viajes de Oriente Próximo y Asia Central: Jordania, Emiratos, Líbano, Israel, Turquía, Irán, Siria, Yemen, Uzbekistán, Kirguistan, Turkmenistán, Kazajistán, Tajikistán
Ultimos 5 Mensajes de 714
1373592 Lecturas
AutorMensaje
ANGEMI
ANGEMI
Moderador de Zona
Moderador de Zona
Ago 09, 2009
Mensajes: 10615

Fecha: Dom Jun 16, 2019 11:23 am    Título: Re: Estambul: Preguntas y Consejos

@Veneci_ana
Desde Divan Yolu hasta la parada del tranvía "Laleli Universite" si no recuerdo mal había varios cementerios donde en su interior habia teterias.
Saludos y buen viaje. Al regreso tienes que contarnos la experiencia que de seguro será estupenda.
veneci_ana
Veneci_ana
Super Expert
Super Expert
Dic 07, 2008
Mensajes: 328

Fecha: Dom Jun 16, 2019 11:27 am    Título: Re: Estambul: Preguntas y Consejos

ANGEMI Escribio:
@Veneci_ana
Desde Divan Yolu hasta la parada del tranvía "Laleli Universite" si no recuerdo mal había varios cementerios donde en su interior habia teterias.
Saludos y buen viaje. Al regreso tienes que contarnos la experiencia que de seguro será estupenda.

Claro que sí, trataré de aportar algo nuevo, aunque es difícil, con todo lo que hay aquí Sonriente Aplauso Aplauso Muchas gracias Amistad
ANGEMI
ANGEMI
Moderador de Zona
Moderador de Zona
Ago 09, 2009
Mensajes: 10615

Fecha: Dom Jun 16, 2019 11:38 am    Título: Re: Estambul: Preguntas y Consejos

veneci_ana Escribio:
ANGEMI Escribio:
@Veneci_ana
Desde Divan Yolu hasta la parada del tranvía "Laleli Universite" si no recuerdo mal había varios cementerios donde en su interior habia teterias.
Saludos y buen viaje. Al regreso tienes que contarnos la experiencia que de seguro será estupenda.

Claro que sí, trataré de aportar algo nuevo, aunque es difícil, con todo lo que hay aquí Sonriente Aplauso Aplauso Muchas gracias Amistad

@veneci_ana te he enviado un mp
Amistad
Osiris79
Osiris79
Experto
Experto
Jun 21, 2016
Mensajes: 210

Fecha: Dom Jun 16, 2019 03:09 pm    Título: Re: Estambul: Preguntas y Consejos

Si si... el manco de Lepanto es Cervantes.

Hace poco se han descubierto unos documentos que el Cervantes preso en Constantinopla no es el Cervantes escritor sino otro Miguel de Cervantes (capitán de navío y natural de Alcázar de San Juan)... ambos se conocían... ¿¿familia?? o simplemente coincidencia.

Es un misterio... dos Cervantes coetáneos. Lo que es seguro es que el escritor estuvo preso en Argel... pero el Cervantes de Constantinopla hay serias dudas que sea el escritor.

Estos temas me apasionan Muy feliz Muy feliz si descubres algo... hazlo saber...
veneci_ana
Veneci_ana
Super Expert
Super Expert
Dic 07, 2008
Mensajes: 328

Fecha: Lun Jun 17, 2019 06:01 pm    Título: Re: Estambul: Preguntas y Consejos

ANGEMI Escribio:
veneci_ana Escribio:
ANGEMI Escribio:
@Veneci_ana
Desde Divan Yolu hasta la parada del tranvía "Laleli Universite" si no recuerdo mal había varios cementerios donde en su interior habia teterias.
Saludos y buen viaje. Al regreso tienes que contarnos la experiencia que de seguro será estupenda.

Claro que sí, trataré de aportar algo nuevo, aunque es difícil, con todo lo que hay aquí Sonriente Aplauso Aplauso Muchas gracias Amistad

@veneci_ana te he enviado un mp
Amistad

Amistad gracias
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ







All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad