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Yakarta, Manila y Kuala Lumpur -Diarios de Viajes de Asia Sudeste- LaOli
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Diario: Yakarta, Manila y Kuala Lumpur  -  Localización:  Asia Sudeste  Asia Sudeste
Descripción: Capitales del Sudeste asiático
Autor:    Fecha creación: 
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Índice del Diario: Yakarta, Manila y Kuala Lumpur


Etapa: Yakarta 06/11/2018  -  Localización:  Asia Sudeste Asia Sudeste
Fecha creación: 07/11/2018 02:00  
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Hola!
Antes de nada os explico qué hago aquí, en realidad mi destino final es Katmandhu a donde iré a hacer un curso de meditación, pero como Guns n roses andan por aquí de gira, he liado a mi hermana (que es otra loca de los Guns) y aquí estamos las dos, en un viaje relámpago que nos llevará por tres enormes capitales del Sudeste asiático.

Hemos venido con Emirates haciendo escala en Dubái, yo volveré por Katmandú y mi hermana por Kuala Lumpur. Ha ido todo bien, como de costumbre con esta compañía.

La llegada a Yakarta no ha podido ser más fácil, como no hace falta visado para estancias menores de un mes, hemos pasado un control rapidito y para cuando hemos llegado a la cinta ya estaba la mochila dando vueltas. Tras recogerla hemos preguntado dónde estábamos y nos ha dicho que en la terminal 2 D, !perfecto! ahí es donde queríamos ir, así que solo hemos tenido que subir al segundo piso hasta el cajero de Mandiri Bank y sacar dinero. Con mi master card de Ing direct no he podido sacar, !qué raro! (viene dándome problemas ya varios años cuando viajo al extranjero), pero mi hermana con su visa ha sacado sin problemas.
Después nos hemos ido en el Skytrain (gratuito) hasta la T1 para coger el tren hasta el centro, la parada es Sudirman Baru (BNI), llegamos en 45 minutos y nos costó 70.000 por cabeza, poco más de 4€, esta vez pagué yo (con la misma tarjeta que no pude usar en el cajero) sin ningún problema.
Estaba casi vacío y todo muy nuevo, al final del viaje el tren empezó a ir hacia atrás, pensábamos que pasaba algo raro, pero no, llego así a la estación.
Ahí os dejo los horarios, revisar cuando vayáis porque,como ha empezado ha funcionar hace poco, iran poniendo más estaciones.


El hotel lo elegimos porque, entre otras cosas, parecía estar muy cerca de Surdiman Baru, pero no nos imaginábamos cuanto, estaba justo “al revolver la esquina“(como hubiera dicho mi padre ) Riendo
El hotel se llama All seasons Jakarta Thamrim, es un cuatro estrellas y hemos pagado 143€, entre las dos, por 3 noches con alojamiento y desayuno.
Creo que ha sido una buena elección, justito para un cuatro estrellas, pero lo mejor es lo bien comunicado que está, también bastante limpio y tiene todo lo necesario, el desayuno es poco occidental, pero al fin y al cabo estamos en Asia, así que si toca desayunar sopa ¿que se le va a hacer? Confundido

Y una vez instaladas, nos pegamos una ducha y nos fuimos al Skye, fueron menos de 10 minutos caminando, estábamos reventadas, pero no podíamos acostarnos a las siete de la tarde. Y la verdad es que nos gustó un montón (a pesar de que la música estaba muy alta).
Es facil de encontrar, buscar un cartel muy grande a pie de calle que pone Menara RCA, la parte de abajo es un Banco, y una vez ahí los de seguridad os llevan hasta el ascensor. También es el mismo edificio del centro comercial Grand Indonesia, 56 pisos dan para mucho!
Me pedí una cerveza indonesa, Bintang, estaba rica y mi hermana un cocktail sin alchohol delicioso, 139.150 IDR, unos 8€.


Para nuestra desgracia los Guns n roses no aparecieron por allí, pero casi mejor, hubiera sido capaz de caerme los 56 pisos abajo con la emoción. Desde allí volvimos derechitas al hotel que llevábamos muuuuuchas horas sin dormir.

Nos hemos despertado pronto, al final ayer caímos antes de las diez, así que hemos ido a desayunar, lo poco dulce que había no valía “ pa ná”, así que he improvisado un pan con tomate cherry restregado, la intención era tomarme algo caliente para acompañarlo, peeeeeeeero el café con leche que he pedido era en realidad un vaso de leche tibia con un chorrito de café americano Avergonzado !Imbebible! Así que he acabado sustituyéndolo por una sopa de curry y coco.

Tras el extraño desayuno, hemos salido rumbo a Kota, el centro histórico, la parada del bus estaba a 5 minutos de nuestro hotel y tengo que deciros que un 10 para el transjakarta, son autobuses con aire acondicionado que tienen su propio carril, así que mientras todo el mundo está metido en el gran atasco, tú vas pasando tan ricamente con el bus. Con la flecha roja os señalo el carril (vacío) por el que solo circula el Transjakarta.


Nos costó 40.000IND (2€) la tarjeta con 5 viajes.
Lo que más nos ha gustado es la regla no escrita de que las mujeres van delante y los hombres detrás, no lo pone en ningún sitio, pero lo respetan a rajatabla. Esta bien para evitar manoseos.

De camino hemos visto el MONAS, que es un obelisco símbolo de la ciudad Chocado Menos mal que no habíamos planeado visitarlo! Habéis ido a buscar el Maneken pis por las calles de Bruselas, pues es la misma pérdida de tiempo!

Una vez en nuestro destino, hemos ido sorteando el tráfico con dificultad para llegar al paraíso peatonal de Kota, había música en directo y muuuuuchos estudiantes esperando para entrevistar a turistas, por lo visto es un ejercicio de inglés del colegio.


Nos hemos hecho fotos con dos grupos de estudiantes y concedido tres entrevistas, y después nos hemos tenido que refugiar del solazo en el Café Batavia, si, este viaje es corto, así que vamos derrochando. El sitio es espectacular, muy bien conservado y hasta la música te transporta a otra época.


El agua de coco que veis más una Coca Cola, nos ha salido por un pico, pero se estaba de lujo al fresquito mirando por la ventana la actividad de la plaza Fatahillah con sus típicas bicis de colores.


Nuestro siguiente parada ha sido el puente del mercado del pollo, el último puente levadizo de la época holandesa, está pegado a otro puente más moderno que le resta vistosidad, al menos no se lo han cargado!


Para llegar al puente salimos de “lo bonito” que nos había ido ofreciendo la ciudad y empezamos a ver la otra realidad, la de las calles sin aceras, es decir, haberlas las hay, pero están convertidas en tenderetes, cocinas o criaderos de pollos, por citar algo, y sino tienes bastante con esquivar los “obstáculos” por tierra, algunos atacan por los lugares más insospechados, mi hermana a punto estuvo de darle un cabezazo a este señor que se echaba la siesta en el autobús con la cabeza por fuera.


Pero sin duda lo peor es tratar de cruzar las calles... Entre el calor, el agobiazo de sortear vehículos y el ruido del tráfico nuestro intento de explorar El Barrio chino se convertió en una vuelta rapidita, desde donde nos subimos al transjakarta (parada Glodok) y volvimos a nuestro barrio. Como ya eran casi las cuatro Y había hambre, entramos al centro comercial Plaza Indonesia, está frente al Grand Indonesia, porque habíamos leído que en el sótano había restaurantes buenos y baratos. Pero yo creo que se equivocaron, porque bueno si, pero de barato nada... Y no había mucha variedad tampoco. Este centro comercial se caracteriza por ser el más lujoso, ya me extrañaba a mi que fuera la comida barata!
Elegimos el restaurante Rakerzin, dos ensaladas, una coca-cola y un smoothie de mango salió por unos 17€. Para seguir gastando nos metimos en un Starbucks, si, soy adicta al café, voy por el mundo de Starbucks en Starbucks, y nos dejamos 6€ más por 2 cafés.

Desde allí cogimos un taxi bluebird (se reconocen fácilmente por el color, adivinad, siii, azul) para que nos llevara a las tiendas de artesanía de Surabaya, pero como ya estaba atardeciendo estaban casi todas cerradas. Aún así pasamos un buen rato revolviendo entre las “antigüedades” de las que encontramos abiertas. No compramos nada porque andamos mal de espacio en las mochilas, pero había cosas chulas.

Y después nos fuimos a lo hotel para prepararlo todo para el Gran día, el primer concierto! Aplauso Aplauso Aplauso

Tras desayunar (mi sopa entre otras cosas), fuimos al Mandiri Bank que hay en el Grand Indonesia a cambiar 10€, que de tanto derrochar nos estábamos quedando peladas. Aproveche la oportunidad para comprarme un cafecito en el Star... bueno ya lo sabéis, que no me pagan por publicitarles.

Fue fácil llegar, el Transjakarta nos llevo frente al estadio. Del concierto no os contaré mucho, que al fin y al cabo esto es un blog de viajes, pero si quiero deciros lo bien que nos hicieron sentir los indonesios con los que compartimos un día entero de filas, esperas,carreras y rock. Fueron amables, respetuosos y muy simpáticos, durante las largas esperas siempre había alguno diciendo tonterías para divertir a las masas.
Pero sobre todo mi profundo agradecimiento porque la lié en la última carrera por alcanzar la primera fila, me debí enganchar la riñonera con algo y al salir corriendo despavorida reventó y salió volando todo lo que llevaba dentro, pasaporte, teléfono, ect... Y la gente, en lugar de pasarme por encima y pisotearlo todo, hicieron barrera para que no me arrollaran y me lo fueron acercando. Ole, ole y ole por ellos.
Afortunadamente mi hermana si llegó a la primera fila y allí se encontró co un australiano que conocimos en el concierto de Barcelona y que, esta vez, venía con su padre, entre los tres me hicieron un hueco y aquí os dejo nuestra cara de felicidad por haber conseguido llegar:


El concierto fue brutal, mi hermana y yo nos hemos convertido en groupies oficiales después de todo lo que nos pasó. Y al final del concierto nos tuvieron que echar amablemente los de seguridad por el revuelo que se armó alrededor nuestro, con el tema de las fotos, parecía que habíamos dado el concierto nosotros cuatro. Que bien lo pasamos!

Para volver al hotel le dimos todo el dinero que teníamos a un taxista, nos daba todo igual, estábamos en una nube.
Para cuando me quise dormir eran cerca de las tres de la mañana, a las cinco y media sonaría el despertador Chocado

Salimos como zombis hacia el tren, puntual otra vez, y tomamos el avión-cafetera con la compañía Scoot, incomodísimo y el piloto debía estar en practicas, volábamos vía Singapur, el segundo vuelo igual de mal. No repetiré si puedo evitarlo.

Para acabar diré que me quedo con ganas de volver a Indonesia y perderme por sus islas, y que pese a que Jakarta es un destino que evitaría porque no tiene ningún atractivo para mi, reconozco que ha sido muy fácil movernos y entendernos, y que nos hemos sentido muy seguras.
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Ver Etapa: Yakarta 06/11/2018



Etapa: Manila  -  Localización:  Asia Sudeste Asia Sudeste
Fecha creación: 12/11/2018 17:51  
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Los trámites de llegada a Manila también fueron muy rápidos, lo único a tener en cuenta es que en el pais del que salgas te van a pedir un billete de salida de Filipinas, pero en Filipinas nada, un control rutinario.

Cambiamos dinero en el aeropuerto porque nos teníamos que quitar de encima unos dólares, y subimos a la planta de llegadas para coger el taxi que alguien dejara. Los taxistas no pueden detenerse mucho ahí, así que hay que estar rápido, te ahorras 30 pesos de subida de bandera, abajo (en salidas) son 70, arriba 40, pero sobretodo te ahorras el: !maam taxi, taxi, taxi!
No había nada de tráfico y llegamos al hotel en 20 minutos y por menos de 200 pesos, aseguraros de que el taxi sea con taxímetro (le llaman meter) para que no te “la meter” Guiño
Ya en el taxi empezamos a flipar con todas las palabras en español que usan los filipinos, debían estar retransmitiendo un partido de fútbol o de algún otro deporte y todos los números los decían en español. También muchos carteles tenían nombres españoles.

Nuestro hotel era el Red planet Manila Bay, y yo no lo recomendaría, esta bien situado y parece nuevo pero huele rarísimo, aunque, para ser sincera, toda la ciudad huele regular, como a cloaca.
Además nada más llegar nos hicieron firmar un papel como que el hotel no se hacía cargo de los robos que se pudieran producir... Gracias, me quedo muy tranquila!
La habitación era minúscula y sin armario, pero bueno, sobrevivimos 3 noches ahí. Lo mejor es que está junto al parque Rizal e Intramuros, y que el mobiliario y el baño estaban bien.

Fuimos a proveernos de comida a un 7 eleven (el hotel no tiene cafetería, ni sala de desayunos), y nos cargamos de cafés y agua, para desayunar pillamos las galletas de la siguiente foto, no sabía que aún existían:


Al día siguiente nos levantamos tardísimo, llevábamos mucho trote los días pasados, así que salimos de la habitación después del medio día, fuimos andando hasta el parque Rizal, porque había que cruzarlo para ir a Intramuros, es un parque como otro cualquiera, es decir no está mal para pasar el rato, y es grande, pero más allá de eso (salvo que vivas ahí y necesites ver un poco de verde) no tiene mucho interés. Pero me hizo viajar un poco en el tiempo al ver la gente reunida y recordar cuando mi abuela y sus hermanas nos llevaban a las primas a pasar el domingo en el parque.

Al salir del parque empezó a complicarse la cosa... había que cruzar la calle más congestionada de tráfico del mundo sin semáforos, ni pasos de cebra ni ninguna pista de cómo hacerlo. Como la gente no camina, no está preparado para viandantes.
Al final nos tiramos a lo loco y la cruzamos, pero como vimos que la cosa seguía igual, acabamos cogiendo una motillo con sidecar cubierto (hay la misma versión en bici) porque nos rendimos al tráfico y la imposibilidad de ir a pié sin morir en el intento.


Por supuesto trataron de vendernos la excursión por intramuros en “ motocarrillos” como bautizamos a estos vehículos, pero como vimos que esa parte de la ciudad era llevadera para caminar, decidimos mover un poco las piernas... Qué calorazo! Ahora entiendo porqué no andan!
El monasterio de San Agustín fue nuestra salvación! Angel Nos cobijó bajo su sombra, eso si, previo pago de 100 pesos, muy bien pagados, por cierto, es sin duda lo que más nos gustó de Manila.


En la iglesia estaban celebrando una boda y no pudimos entrar, pero las puertas estaban abiertas y la pudimos ver, además en varios lugares comunica con el monasterio, aquí os dejo la prueba.


De la Iglesia hay que decirnos que es la más antigua de Manila, ya que sobrevivió a casi todas las guerras y catástrofes naturales que no aguantaron el resto, solo un campanario cayó debido a un terremoto. Actualmente está declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Volviendo al monasterio, lo que más nos gustó fueron un par de salas con las cenizas de los fieles, nunca había visto un “cementerio” a cubierto que no fuera en una iglesia.


No eran catacumbas ni nada por el estilo, en una habitación como otra cualquiera Chocado
También encontramos otra novia haciéndose fotos por el monasterio


Cuando acabamos la visita nos tomamos un frappuccino y continuamos hacia el fuerte De Santiago (75 pesos). Se supone que es la gran atracción turística de Manila. Si no hubiera visto ninguno antes quizá me hubiera gustado más, pero en comparación con otros de Sudamerica, me pareció poca cosa.



A mitad de fuerte se nos empezaron a revolver las tripas, ese frappuccino no fue buena idea...
Asi que sin entretenernos tanto como solemos, fuimos volviendo hacia la entrada donde habíamos visto un baño, y después nos volvimos en taxi al hotel, no había muchos y de los que había ninguno tenía “meter”, así que nos tocó negociar, pero era un señor muy mayor y nos dio pena apretar mucho, así que por 250 pesos cerramos el trato.

Tras ducharnos y arreglar las cosas para el día siguiente (segundo concierto Aplauso ) nos fuimos a comer un Ramen, no queríamos arriesgar con la panza revuelta y un japo es sinónimo de higiene normalmente.
Estaba a unos 10 minutos andando del hotel, por el camino vimos las calles llenas de gente durmiendo a la interperie, lo que más me llamó la atención es que había un montón de mujeres solas o con niños pequeños.
Continuo... cenamos muy bien, pedimos 2 ramen, un té frio, un agua y una creme brulee de te matcha, pagamos casi 1700 pesos (28€), bastante caro para Filipinas, pero nos encanta la comida japonesa y en España nos hubiera costado mucho más. Os dejo una foto del postre.


Además por ese precio comimos las 2 y varios gatos. Hay un montón de gatos por todas partes, en Indonesia también, no se asustan de la gente, los perros en cambio si, en Jakarta en cambio no vimos ni un perro, otra razón más para no comer carne!

Al día siguiente tocaba concierto, pero antes teníamos que ir a un centro comercial cercano a recoger las entradas y los billetes de bus, el estadio estaba a 20km, y en el centro comercial nos abordó una chica que también iba para allá así que compartimos taxi hasta la estación de bus, menos mal, porque fueron 40 minutos de taxi y 400 pesos.

El concierto increíble, como siempre, además ya hemos hecho grupo, porque los australianos conocen a todo el mundo, han ido a un montón de conciertos. Encima tuve la suerte de ser la primera en entrar al estadio, así que escogí el que para mi es el mejor sitio.

Los filipinos también se portaron bien, pero como eramos unos 10 occidentales en grupo tuvimos menos contacto, aún así acabamos haciéndonos fotos con tres que había detrás nuestra a la salida.

La vuelta al hotel fue terrible, no había suficientes buses así que esperamos mas de 1 hora hasta que llegó un bus, luego un atasco terrible, despues cortaron la carretera por un accidente o algo así y al final el trayecto que de ida había sido de 20 minutos se convirtió en casi 2 horas, más el taxi al hotel, al final llegamos a las tres de la mañana (el concierto acabó a las 22.30).

Así que, otra vez, fuimos como zombies al aeropuerto. Al menos esta vez volábamos con Air Asia en vuelo directo a Kuala Lumpur, mucho mejor.
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Ver Etapa: Manila



Etapa: Kuala Lumpur  -  Localización:  Asia Sudeste Asia Sudeste
Fecha creación: 15/11/2018 11:24  
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Desde que aterrizamos en el aeropuerto ya vimos que Malasia tiene otro nivel, es todo ultramoderno.
El control de aduanas fue igual de sencillo que el resto de países que venimos cruzando. Desde el aeropuerto sale el KLIA Exprés que es un tren que te lleva a la KL Central, son 100 ringgit ida y vuelta, carísimo, si vas solo merece la pena, pero si vais dos o más, sale más a cuenta coger un taxi que os llevará por poco más de 100 a todos ( mejor con grab, sino con taxímetro). Pero como eso lo hemos averiguado después pagamos el tren y encima nos la metieron doblada con el taxi, no llevo por 40 ringgit (8,5€) al hotel. A pesar de que imaginamos que era mucho, lo cogimos porque llovía y no abundaban los taxis, además compartimos con un argentino que conocimos en el tren y dividimos entre tres.

Otra vez cogimos un hotel en la zona financiera, el Verdant Hill hotel, (185€ 4 noches) la habitación no es gran cosa, pero es muy amplia y nos pusieron en el piso 15, así que tenemos buenas vistas. El desayuno es muy variado, al gusto asíatico casi todo, pero con alguna que otra cosilla para occidentales.
También nos gusta un montón la zona en la que está, junto a una calle muy animada de bares nocturnos (desde nuestro quinceavo piso no nos molestó el ruido), y poco después de esa calle está Jalon Alor (el famoso Food Market).

Y allí que se dejó arrastrar mi hermana la primera noche, a mi me encantan los puestos callejeros, pero entre que llovía un poco y que no acertamos con la comida, no creo que repitamos. El arroz que pedimos estaba tan picante que le tuvimos que pedir que se lo llevaran y nos trajeran otro arroz que no picara. Las verduras salteadas también picaban un poco, pero revueltas con el segundo arroz nos las comimos, y lo único que se salvaba era los rollitos de primavera. Eso si, de agua de coco nos hartamos!


El día siguiente nos lo tomamos con calma, desayunamos tranquilamente, volvimos a la habitación y estuvimos haraganeando un par de horas hasta que salimos a las cuevas de Batu... Ibamos tan tranquilas sin saber lo que allí nos esperaba!!!
Hay muy buena línea de transporte en Kuala Lumpur, un poco liosa entre metro, tren y monorail pero se acaba entendiendo. Nosotras cogimos el metro a la KL Sentral y de ahí el tren KTM Komuter (no olvidéis el Komuter que KTM a secas es otra línea) hasta las Batu Caves.
Cuando llegamos faltaba casi una hora para que saliera el próximo tren, qué mala suerte pensamos... pero sin embargo fue una suerte tremenda, os cuento porqué unas líneas más abajo. Así que fuimos al centro comercial que hay junto a la estación para hacer tiempo (hay tantos centros comerciales aquí como bares en España).
El viaje en tren fué una media hora, la estación se llama Batu Caves (más fácil imposible) y en cuanto sales solo tienes que seguir la calle recta y te las encuentras, no hay pérdida. El camino es muy ameno con los monillos tratando de robar todo lo que puedan.


Y poco después estaban frente a nosotras las escaleras que nos separaban de la cueva del templo:


Mi pobre hermanita tenía los gemelos montados de tanto bote en los conciertos (ya no somos ni la sombra de lo que éramos Riendo ) pero se enfrentó las escaleras y conseguimos llegar arriba parando entre mono y mono.


Llevo esa pinta porque llevaba pantalones cortos y no estaba permitido entrar al templo así, me dieron ese “trapo” por 5 Ringgit de los que me devolverían 2 cuando yo les trajera el pareillo de vuelta.
Al llegar arriba no acabó la cosa, había que seguir subiendo y bajando escaleras, pero como vas entretenido viendo el templo no pesan tanto.


Una vez visto el templo (es gratuito) nos dirigimos a la Dark Cave, la habíamos visto a mitad de escalera, había que pagar poco, menos de un euro, pero no nos pareció interesante, además la vista era guiada y había que esperar a que se formara un grupo de 10 a 15 personas así que decidimos no entrar. Menos mal!
Salimos de la Dark Cave y ya enfilamos las escaleras abajo cuando mi hermana se gira en busca de una última foto y me dice algo ininteligible con cara de pasmada. Lo repite, yo no entiendo nada pero miro en la dirección que ella miraba embobada y le veo: Duff!!! el bajista de Guns n Roses!!! Iba con Beta, la asistente de Axl Rose, ellos dos solos sin que nadie les reconociera.
Tardamos un poco en reaccionar: Qué hacemos? Yo que sé! Vamos a por el!
Y allí subimos los escalones de cuatro en cuatro (ya no le dolía el gemelo ni nada a mi hermana) y cuando le íbamos a abordar nos ve y nos dice: Hola chicas! Hola le decimos, no te queremos molestar, pero si por favor te haces una foto con nosotras. Claro que si, nos dice, pero arriba que ahí hay mucha gente. Empezamos a subir las escaleras con ellos, Beta habla español y empiezo a hablar con ella. Arriba, nos presentamos, nos reconoce porque mi hermana llevaba puesta una muñequera que el le tiró cuando vió que llevaba un tatuaje suyo, nos dice que si nos vamos a poner en el mismo sitio, (siempre nos ponemos en primera fila frente a él), le decimos que lo intentaremos, dice: no sé cómo lo hacéis!! Jajaja, corriendo mucho le decimos. Nos pregunta de donde somos, le decimos que de Formentera, nos cuenta una historia que le pasó con Slash en Ibiza (yo no daba crédito), y alguna cosa más, después nos despedimos para no ser muy pesadas.

Volvemos a visitar la cueva por estar cerca suyo, madre mía, qué subidón: Le robó alguna foto más:


Cuando ya no sabíamos cómo disimular más, empezamos a bajar las escaleras despacito, una vez abajo se me ilimina la bombilla y le digo a mi hermana: “no te ha firmado!” Y esque siempre hemos dicho que si tuviéramos la oportunidad les pediríamos que nos firmaran sobre la piel para tatúarnoslo tal cual. Así que le esperamos abajo, y a la que baja va mi hermana boli en mano: perdóname, se me he olvidado pedirte que me firmes junto al tatuaje y así me voy ahora mismo a tatuármelo! Se lo firma y le dice que le gusta mucho, que está muy bien hecho. Nos vamos... y cuando le perdemos de vista desfogamos, aaaahhhh de tanto contener la emoción casi explotamos. Yo aún.. pero mi hermana adora a Duff, y estaba en shock total. A mi me gustan todos, jajaja!!!

Pues ya ni buscamos la tercera cueva, nos fuimos al centro a buscar un estudio de tatuajes, en el primero que vimos nos metimos, era cochambroso, pero en ese momento daba todo igual, lo importante era actuar con rapidez para que no se borrara.


Y comentando la jugada se nos pasó el día, qué suerte tuvimos!!! Qué posibilidades hay de qué pase eso?
Después del tatuaje nos dimos un masaje de media hora por 6€, para relajarnos un poquito, había sido un día muy intenso emocionalmente hablando.

Por la noche fuimos a cenar a un japo muy famoso y barato, Din Tai Fung, por 16€ entre las dos nos pusimos moradas. No habíamos comido desde el desayuno!!!


Al día siguiente era el concierto, ya os podéis imaginar... Fuimos la sensación!!! todos los locos que nos juntábamos ahí desde por la mañana habían visto la foto en las redes sociales.
Corrimos como locas, conseguimos “nuestro sitio” y aguantamos la lluvia durante horas, de hecho salieron lloviendo y la primera hora se empaparon ellos también. Duff es el más majo de la banda, pero Axel estaba especialmente simpático en este concierto, le debió gustar esta “November Rain” Guiño

Y cuando terminó nos despedimos de nuestros compis de conciertos y compartimos un taxi al hotel con una chica brasileña que habíamos conocido ese mismo día y era majísima. Gracias a que ella tenía teléfono y pidió un Grab salimos relativamente pronto de allí.

Y hoy, que es nuestro último día en Kuala Lumpur, hemos podido hacer poco, porque no ha parado de llover. Tras desayunar y dejar medio preparadas las maletas para el viaje de vuelta nos hemos ido al Traders hotel Kuala Lumpur, qué dicen que tiene la mejor vista de las torres Petronas, no sé si será la mejor pero es muy buena!


Pensábamos tomarnos un café ahí pero como tras hacer 20 fotos el camarero no ha venido, nos hemos ido a esa cafetería que sabéis que me gusta tanto.

Después nos hemos dado otro masajito, esque son tan baratos y tan maravillosos...


Estábamos frente a Jalan Alor, así que hemos ido a ver el ambiente de día, como lloviznaba había poco movimiento. Recorriendo la calle hemos visto un puesto que vendían el famoso Durian y hemos comprado una bandejita. Dicen que huele fatal pero que está rico, yo digo que huele fatal ... y sabe peor!!! Por poco nos morimos del asco, bueno yo del asco y de la risa porque la cara de mi hermana era un poema hasta que ha encontrado un pañuelo donde escupirlo. Yo he hecho de tripas corazón y me lo he tragado. Pero estaba asquerosísimo.

Y ya hartas de mojarnos nos hemos vuelto al hotel. La idea era ir al barrio chino pero como no paraba de llover hemos acabado comiendo por aquí cerca, el restaurante Opium, de fusión chino-malayo, había muy pocas opciones vegetarianas, así que hemos comido lo poco que había, ensalada de tofu (deliciosa) y algo parecido a una pizza, sorprendentemente rico. Eso y dos bebidas 16€, bastante caro. Pero bueno con la que estaba cayendo no teníamos muchas opciones. Al fin y al cabo este viaje vamos derrochando, hemos currado mucho para estar aquí y ha salido todo más que perfecto.

Y con esto me despido, que mañana salgo para el monasterio y estaré 6 semanas incomunicada, gracias por llegar al final!
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Ver Etapa: Kuala Lumpur


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