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Huyendo del COVID-19 a los Alpes ✏️ Blogs de Suiza
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Huyendo del COVID-19 a los Alpes
Diario: Huyendo del COVID-19 a los Alpes  -  Localización:  Suiza  Suiza
Descripción: Escapada a los Alpes como opción desesperada en plena pandemia. Verano 2020
Autor: Josep7778   Fecha creación: 
 
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Etapas 1 a 3,  total 4
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Etapa: Preparación, ruta y presupuesto  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 22/02/2021 20:12  
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Todo empezó a nuestro regreso de Nueva Inglaterra el verano pasado: como siempre nos pasa, nada más aterrizar, nos ponemos a pensar, y el verano que viene, qué?? Tanto Ester como yo coincidimos en que nos apetecía un poco de montaña, y como enamorados de USA que somos, la opción más lógica era la de las Rocosas, así que nos planteamos un viaje al estado de Colorado, centrándonos solamente en éste estado para poder disfrutarlo como es debido sin hacer infinidad de kilómetros. Pero ya sabéis qué pasa, empiezas a mirar, ves cosas interesantes que visitar, te lías, y te sale un recorrido de 3 semanas con 3000 kilómetros al volante, sólo para 1 estado!! Bien es cierto que al principio nos planteamos subir hasta Dakota del Sur para ver el Monte Rushmore y demás lugares cercanos, o pasarnos por New Mexico para visitar a nuestra amiga Kathy en Santa Fe, pero cualquiera de las dos opciones subía el kilometraje considerablemente y disminuía en igual medida el tiempo a disfrutar de Colorado y sus 4 Parques Nacionales (Rocky Mountains, Black Canyon of the Gunnison, Mesa Verde y Great Sand Dunes), además de innumerables puntos de interés y pueblos abandonados típicos del oeste, minas, estaciones de esquí, monumentos nacionales, fábricas de cerveza...

Ada, nuestra hija, iba a cumplir 18 añitos 1 mes antes de despegar (por cierto, teníamos que viajar en julio), y ya de entrada nos dijo que este año no quería viajar con nosotros, que se aburría mucho, que siempre era lo mismo y que quería trabajar después de sacarse la selectividad...
Pues eso, al final, recorrido de 18 noches con varias bases en que dormir, usando AirBnb y Booking como siempre, pero esta vez alojamientos para 2.

Allá por noviembre, con la ruta planificada, encontramos una buena combinación de vuelos, relativamente económica (volar a Denver no es para nada barato, pero con paciencia lo logramos). Mientras tanto, en la otra punta de mundo, cuanta la leyenda que un chino quería hacerse una sopa de murciélago, y nosotros sin enterarnos de nada. La que ha liado el chino...

Durante diciembre, enero y febrero, totalmente ajenos al desastre que se nos venía encima, alquilamos el coche, cogimos y pagamos todos los alojamientos... Total, que 4 meses antes de marcharnos, lo teníamos todo montado y la mayoría pagado. Y llegó el 13 de marzo! Y todo el mundo confinado, en cuarentena, en hospitales, pánico general... Qué os voy a contar que no sepáis!
Mantuvimos la esperanza durante marzo, abril y mayo, ilusos de nosotros (bueno, yo. Ester lo tenía clarísimo). A principios de junio, recibimos el correo de la compañía aérea diciendo que nos cancelaban el vuelo (en USA estaba la cosa peor que aquí), y empezamos a pedir devoluciones de dinero de todo lo que habíamos pagado.

Tenemos que decir que casi todos se han portado de maravilla: Norwegian, Booking, Airbnb, AENA y Rentalcars, nos han devuelto TODO lo pagado. No ha sido así con el ESTA, que ya veremos si podremos aprovechar, pues caduca a los dos años y nos lo sacamos a 28 de febrero de 2020, y con el seguro médico de Columbus, que no contestan correos ni al teléfono. Incluso alguna actividad contratada y pagada de antemano en USA se nos ha reembolsado sin tener que insistir.

Como tenía ya las vacaciones concedidas por la empresa y parecía que en Europa la cosa estaba mejor, establecimos un plan B (supongo que como la mayoría de los viajeros más previsores). En apenas 3 semanas, programamos una ruta de 17 noches en Islandia, contratando de nuevo vuelos, coche, alojamiento... También nos parecía un destino muy apetecible, a pesar de no tener montaña, como era la idea original. Pero como es un destino caro y sólo éramos 2, nos liamos la manta a la cabeza, por lo menos no pasaríamos calor. Según se decía por la época (qué lejos queda), Islandia estaba casi libre de virus y no hacía falta cuarentena. La cosa pintaba bien. Pero no.
A falta de una semana y pico del despegue, Transavia nos anula el vuelo de ida y nos devuelve el dinero (tarde, pero íntegramente). Aún estuvimos a tiempo de encontrar una alternativa de vuelo para llegar a Reykjavik, con Norwegian. Volvía a pintar bien. Pero tampoco. Debíamos volar de Barcelona el domingo 12 de julio, y el viernes 10 de julio, recibimos un correo de Wizzair, diciendo que nos anulaban el vuelo de vuelta, sin más explicaciones. También nos devolvieron el dinero íntegramente, pero también tarde.

Obviamente, nos pasamos el sábado cancelando alquileres, actividades y alojamientos en Islandia. Sin problema en casi todo. Las actividades, alquiler de coche y casi todos los alojamientos nos devolvieron el dinero en su totalidad, pero el primer alojamiento que teníamos cogido nos devolvió sólo una pequeña parte. Lo que sí perdimos íntegramente fue el vuelo de ida, cogido apenas una semana antes y anulado por nosotros.

Así pues, pasamos al plan C: Ester propone una ruta por el país vasco y Navarra. En principio me gusta la idea, pero mi mente se ha quedado con las montañas, y le propongo una escapada a los Alpes: unos días en su parte Suiza, unos días en los Dolomitas y unos días en los Alpes franceses.


El sábado noche y gran parte del domingo trazamos ruta y cogimos los 4 alojamientos que iban a ser nuestras bases. Saldríamos de casa con nuestro coche y conduciríamos del tirón hasta llegar a los Alpes suizos. No queríamos depender más de transportes ajenos este año, y las fronteras aún estaban abiertas. Buscando a ultimísma hora alojamientos más o menos convenientes, nos salió un recorrido de 16 noches que os detallo a continuación. Los alojamientos, como siempre, con Airbnb y Booking:

13/7 - Casa- Grindelwald, Suiza - 955 kms
14/7 – Grindelwald
15/7 – Grindelwald
16/7 – Grindelwald
17/7 – Grindelwald
18/7 – Grindelwald- Eischoll, Suiza – 160 kms
19/7 – Eischoll
20/7 – Eischoll
21/7 – Eischoll
22/7 – Eischoll- Arabba, Italia – 540 kms
23/7 – Arabba
24/7 – Arabba
25/7 – Arabba
26/7 – Arabba- St. Gervais Les Bains, Francia – 600 kms
27/7 – St. Germain Les Bains
28/7 – St. Germain Les Bains
29/7 – St. Germain Les Bains – casa – 705 kms

Un total de casi 3000 kms, sin contar los desplazamientos diarios para visitar lo más típico de cada zona. Este recorrido se vio posteriormente alterado de nuevo por el puñetero Covid, puesto que durante nuestra estancia en Eischoll, las noticias que llegaban de casa eran amenazantes, sobre todo con riesgo de cerrar fronteras. A pesar de la certeza de que para volver a casa no tendríamos problemas, Ester estaba aterrada, y acordamos recortar las 4 noches en Italia, y dejaríamos los Dolomitas para un futuro viaje. Tuvimos que cambiar las fechas en el último alojamiento (la propietaria no puso pegas), y cancelar las noches en Arabba, perdiendo casi la totalidad de lo pagado, a sumar a las anteriores pérdidas de plan A y B (sobretodo B). Total, que después de tanto rollo, las vacaciones de 2020, quedaron así:

13/7 – Casa – Grindelwald (960 kms)
14/7 – Grindelwald + Subida a First + Trummelbachfalle (37 kms)
15/7 - Schynige Platte + Giessbachfalle (86 kms)
16/7 - Reichenbachfallen + Meiringen + Gletcherschlucht + Aareschlucht (121 kms)
17/7 – Mürren + Oeschinensee (145 kms)
18/7 – Grindelwald – Glaciar del Rhone + Eggishorn + Glaciar Alestch – Eischoll (175 kms)
19/7 – Zermatt (Matterhorn) (109 kms)
20/7 – Zinal + Glaciar de Moiry + Leukerbad (159 kms)
21/7 – Moosalp + Naturpark Pfyn-Finges + Puente Bhutanés (118 kms)
22/7 – Eischoll – Sion – St. Gervais Les Bains (184 kms)
23/7 – Chamonix + Aiguille de Midi (65 kms)
24/7 – Chamonix –Mer de Glace – Megeve (87 kms)
25/7 – St. Gervais Les Bains – Perpignan – Casa (716 kms)

Sin haber ido a la parte italiana, acabamos haciendo los mismos kilómetros que teníamos más o menos previstos (sin contar los desplazamientos diarios): 2960 kms. Un apunte que ya imaginaréis: los kilómetros una vez estás en montaña parece que se multipliquen por 10, con las interminables curvas, subidas y demás. Los tiempos de conducción se alargan muchísimo, por mucho que os guste conducir como a mí.
En cada etapa iré resumiendo y contando qué hicimos (excursiones, actividades, etc).

Como pequeño resumen de gastos:

• Alojamiento: 1360€ aprox. (incluyendo lo pagado en Arabba que no se nos devolvió)
• Gasolina: 250€
• Peajes: 180€
• Entradas-funiculares, etc: 680€
• Comidas: 1040€
• Compras y colada: 220€
• Aparcamiento: 60€

Sí. Los Alpes son caros, especialmente la parte suiza, aunque supongo que a causa de la pandemia, los alojamientos nos parecieron normalitos de precio (una media de 100€ la noche). Ya detallaré cuáles eran y las condiciones y precios de cada uno en las distintas etapas.
Como dato, decir que en Suiza, solamente obligaban a llevar la mascarilla puesta en el transporte público (tren, funicular, bus...). En la parte francesa, además, tenías que desinfectarte las manos al entrar en cualquier tienda. En ambos países se respeta mucho más que aquí la distancia social y el espacio entre mesas en restaurantes y bares. Tampoco son de mucho abrazarse y besuquearse al encontrarse con alguien conocido.
Vamos a entrar en detalle en cada etapa del viaje? Empezamos!

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Ver Etapa: Preparación, ruta y presupuesto



Etapa: De casa a Grindelwald (Zona de Interlaken)  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 22/02/2021 20:59  
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13/7/20

Hacer el equipaje a toda prisa, casi sin haber recibido los emails de confirmación de los alojamientos, era obligatorio si no queríamos llegar a destino entrada la noche. La idea era salir sobre las 8 de casa para estar en Suiza al caer la noche, sin prisas, pero haciendo el mínimo de paradas. Como habíamos comprado algo de ropa de abrigo para el plan B (Islandia), y no teníamos ni idea de qué tiempo nos encontraríamos en la montaña, cogimos un poco de todo: pantalón corto y abrigos de invierno. Al no depender de transporte ajeno, nos daba un poco igual llevar el maletero como un almacén de tienda de deportes.
Nos despedimos de Ada y nos ponemos en marcha poco después de la hora prevista, dirección norte por la A7. Poco antes de llegar a la Jonquera, recuerdo que no he puesto ninguna sudadera entre la ropa, y decidimos parar a desayunar y comprar una en el Outlet de la localidad fronteriza entre Catalunya y Francia. Empezamos el viaje con gastos imprevistos...
Mascarilla en ristre, nos adentramos en el outlet, para encontrarnos con pocas opciones de compra. Parece que lo único que nos va a servir va a ser la tienda de Nike, que abrirá dentro de poco, así que mientras tanto, nos vamos a tomar unos cafés y croissants para desayunar a la cafetería que hay pocos metros más arriba en la segunda planta.
En la tienda de Nike, cola, contador de personas en el interior, mascarilla obligatoria y gel de manos por doquier. Una vez dentro, veo que tampoco es que haya mucho para escoger de mi gusto (y talla). Al final me quedo con una sudadera con capucha y cremallera básica, carísima para lo que estamos acostumbrados en los outlets de USA.

Ahora sí, con la barriga llena y lo que necesitamos, seguimos por la autopista rumbo norte, pasando por varios peajes. Cuando decidimos parar a comer, ya llevamos la mitad del recorrido de hoy hecho, y cogemos una salida de la autopista que no nos lleva a ningún sitio para comer sin hacer un montón de kms de más. Volvemos a la autopista y nos detenemos en la primera área de servicio que encontramos, para comer fatal y carísimo.

Después de comer, no perdemos más tiempo y llegamos cerca de la frontera con Suiza a media tarde. Decidimos poner gasolina antes de entrar en Suiza, suponiendo que allí la gasolina será más cara que en la autopista: error. Si tenéis que repostar en Francia, no lo hagáis en áreas de autopista, es mucho más cara. Más peajes antes de llegar a la frontera (ya llevamos 76€ en peajes y aún no hemos llegado a Suiza), y finalmente traspasamos la frontera, deteniéndonos a comprar la Vignette (pegatina para el cristal del coche que permite circular por las carreteras suizas: 39€; dura 1 año).

Ya estamos en el país de las montañas!! Pero aún nos queda un buen rato hasta llegar a Grindelwald, en la zona de Interlaken. Llegamos al típico pueblo de montaña sobre las 7 de la tarde, tras haber recorrido más de 950 kms.

En primer lugar nos dirigimos al B&B a presentarnos, que nos den la llave del apartamento y dejar los trastos. Se encuentra en las afueras de la ciudad, a un ratito caminando (demasiado), en una calle sin salida que serpentea por una ladera. El apartamento, básico: dormitorio con televisor y una mesilla para desayunar/cenar, un baño con plato de ducha y una minicocina con lo básico y una Nespresso con sus cápsulas correspondientes.


Al otro lado de la carretera principal, se encuentra la estación de tren de Schwendi. Kathi, la propietaria, habla un inglés rudimentario y con fuerte acento alemán, que hace difícil la comprensión, pero tras un ratito de charla, podemos finalmente descargar el coche y dirigirnos al centro de Grindelwald a cenar, en el BEBBIS RESTAURANT. Una cena horrible y escasa por 30€ entre los dos, eso sí, con vistas a una pared de montaña, probablemente el pico Eiger, impresionante frente a nosotros, semioculta por la niebla.

Casi de noche, volvemos al B&B, donde conocemos a la pareja que ocupa el apartamento junto al nuestro: una pareja holandesa unos cuantos años más jóvenes que nosotros, que viajan acompañados de su perrito. Charlamos un ratito, y Kathi se une a la conversación, aprovechando para comentarnos que tenemos el calentador de agua estropeado y que deberemos ir a un tercer apartamento (vacío), a ducharnos por la mañana. Lo arreglarán durante la mañana, mientras estemos fuera. Así mismo, nos entrega una tarjeta con los datos del B&B, que sirve de “guest card”, para obtener algunos descuentos en funiculares y trenes de los alrededores. Cualquier descuento es siempre bienvenido, no? Nos cuenta también que quien gestiona todo lo relacionado con los alquileres y Airbnb es su hija.


Agotados de tanto coche, no hacemos planes más allá de decidir ir a desayunar al pueblo y a hacer unas compras a algún supermercado para tener víveres en el apartamento, que tiene cocina, para poder ahorrar en comidas, que son caras, y por lo visto no muy buenas. Mañana decidiremos sobre la marcha. Si habéis leído mis otros diarios, sabréis que no me gusta improvisar y tenerlo todo programado al máximo para no perder tiempo decidiendo qué hacer, dónde ir, dónde aparcar... pero este año, como ya os he contado, todo será “vamos viendo”, por el poco tiempo que hemos tenido para preparar en profundidad el viaje.

Alojamiento: Studio West, Grindelwald. Airbnb. Apartamento con cocina, aparcamiento y baño privado. 5 noches: 450€

Kms conducidos: 960 kms.

14/7/20

La primera noche nos quedamos fritos en el acto. Bueno, yo. Ester estuvo trasteando con la tele, para intentar encontrar algún canal que no estuviera en alemán. Creo que cuando lo consiguió, aguantó 5 minutos aproximadamente antes de caer rendida también.

Por la mañana, sin nada que desayunar, nos vamos al apartamento vacío del piso de arriba a tomar una ducha y prepararnos para el primer día en los Alpes. A ver si para mañana tenemos el tema solucionado y no tenemos que trasladarnos para la ducha...
Como ya os comenté, el chalé queda algo alejado del centro y tenemos que tomar el coche para ir a desayunar y a comprar víveres para los días que tenemos aquí. Intentaremos aprovechar al máximo la cocina para ahorrar.

Grindelwald es el típico pueblo de montaña, situado en un valle, con chalés y hoteles en las laderas, varios funiculares para desplazarse, y estación de tren. Una sola calle principal y varios aparcamientos públicos de pago, ya sea subterráneos o en zona azul. Tras dar una primera vuelta de reconocimiento, dejo a Ester frente al supermercado Migros, para que vaya comprando, mientras yo me dirijo al párquing subterráneo llamado Eiger Plus, frente a la oficina de turismo. Curiosamente, este aparcamiento tiene acceso directo a otro supermercado, en este caso de la cadena Coop. Subo por la calle principal (Dorfstrasse) hasta entrar en el Migros, donde Ester está llenando la cesta con lo básico: algo de pan de molde y mermelada para los desayunos, pasta, hummus y algunas verduras para las cenas, fruta, cerveza... En total, unos 35€ para empezar. Por cierto, no llevábamos nada de francos suizos cambiados, lo pagamos todo con las tarjetas N26 y Bnext.

Con las bolsas de la compra, nos detenemos a desayunar en el Ringgenberg Cafe, algo de bollería y unos cafés con leche por 15€. Dejamos la compra en el coche (no se va a estropear nada, no hace nada de calor), y pateamos otra vez por Dorfstrasse arriba hasta llegar a la caseta en que comprar entradas para subir a First, una de las estaciones de montaña a las que se tiene acceso desde Grindelwald, mediante funicular. Usando el descuento para visitantes que nos dio Kathi, pagamos 90€ por los 2 (www.myswitzerland.com/ ...d-first-1/) .


Tras un buen rato ganando altura, cambiamos de funicular en Schreckfeld para llegar a la parada llamada propiamente First, donde nos bajamos. Desde cualquiera de las dos estaciones, hay varias opciones de funicular o excursiones a pie para escoger. Los 90€ nos daban para llegar sólo a First.
Nada más bajar del funicular nos encontramos con una tienda de deportes y alquiler de bicicletas de montaña para hacer rutas. También hay un restaurante y una peculiar atracción llamada First Cliff Walk, que consiste en una pasarela metálica incrustada en un lateral de la montaña que bordea un pico, con una caída de varios cientos de metros bajo nuestros pies. Es una pasarela estrecha desde la que se goza de unas vistas espectaculares, especialmente de gente haciendo parapente que nos pasan por delante y debajo. Al final de la pasarela, un mirador frente a las cimas nevadas del otro lado del valle, desde el que la gente forma largas colas para hacerse fotos. Nosotros no seremos menos...


Acabada la sesión de fotos, nos dirigimos al comienzo de un sendero que lleva hasta un lago alpino llamado Bachalpsee. Los primeros cientos de metros son en ascensión, pero después es muy llano hasta llegar al lago, precioso y con muy buenas vistas, aunque demasiado masificado para mi gusto. Descansamos un rato, comemos algo de fruta, visitamos el rústico servicio que hay junto al lago, y como el tiempo está un poco así, emprendemos el regreso por el mismo camino que vinimos hasta la estación del funicular.



En la primera parada (Schreckfeld), se puede contratar una atracción para tirarse en tirolina o una especie de karts durante un trayecto, pero viendo los precios que hay por aquí, pasamos. Por supuesto, tenéis también la opción de bajar hasta el pueblo a pie, pero supongo que la caminata por la pendiente, aunque sea descendiendo debe ser dura y larga.
Montamos en el funicular, y llegamos a Grindelwald de nuevo a la hora de comer, y para no andar perdiendo el tiempo buscando, volvemos otra vez al Ringgenberg Cafe, a comer unas pizzas por 33€. Después de comer, tenemos un corto paseo hasta el coche para volver al apartamento a dejar la compra. El precio del aparcamiento es de unos 15€ por poco más de 5 horas.

Al llegar al apartamento nos topamos con los electricistas intentando arreglar el termo (el electricista es hijo de Kathi, según nos contó).
Dejamos la compra en la cocina y volvemos al coche para salir de Grindelwald hacia Trummelbachfalle, en el valle de Lauterbrunnen, también conocido por el valle de las 72 cascadas. Un pueblecito que parece encantador, con apenas 2500 habitantes regulares. Desde Lauterbrunnen se pueden hacer salidas en helicóptero para tener una visión diferente de los glaciares y picos de la zona, o para hacer saltos en paracaídas en un entorno espectacular.
La cascada de Trummelbachfalle se encuentra a la salida del pueblo, en dirección Stechelberg (www.myswitzerland.com/ ...emmelbach/) . Hasta hace poco la visita era gratuïta, pero al encontrarse en propiedad privada, ahora cobran entrada, aunque con la tarjeta de visitante tuvimos descuento. El precio para 2 personas, unos 19€. Creo que vale la pena pagar la entrada.






Se trata de una cascada que discurre casi totalmente por el interior de la montaña y que desagua los glaciares de los 3 grandes picos de la zona: Eiger, Mönch y Jungfrau, de unos 4000 metros de altura cada uno. Hay que subir hasta un primer nivel con un mini-cremallera, y a partir de allí, se sigue a pie, por unos empinados y resbaladizos escalones, con varios miradores que dan directamente al espectacular salto de agua.



Disfrutamos un buen rato de las vistas, hasta la hora de cerrar, a las 6 pm, y abandonamos el lugar con buen sabor de boca.



Ya en el coche y dispuestos a volver al apartamento, nos paramos un momento en el Coop de Lauterbrunnen para unas compras de última hora.
Al llegar al apartamento, nos disponemos a preparar la cena y a tomarnos unas cervezas en la terracita con vistas al Eiger. Después de cenar, charlamos un rato con nuestros vecinos que también han cenado y están tomando cerveza y vino, contando historias de otros viajes, viendo fotos, dando consejos de cosas que ver... Una velada agradable antes de irnos a la cama.




Kms conducidos: 37 kms.

15/7/20

Hoy podemos desayunar en el apartamento con los víveres que compramos ayer. Unas tostadas con mantequilla y mermelada, unos cafés con leche y algo de embutido para mí (Ester se me ha vuelto vegetariana...). Después de desayunar vamos a comprobar si la ducha está arreglada: Ester se arriesga primero y parece que todo bien, con agua caliente y presión, así que cuando ha acabado me meto yo, y ... agua fría, Diosssss!
Me pongo algo por encima y voy al apartamento del piso de arriba a acabar la ducha, mientras Ester acaba de vestirse y busca a Kathi para contarle que aún no funciona. La pobre mujer está desolada, y dice que volverá a hablar con su hija para cambiar el calentador.
A todo esto, yo ya estoy a punto y procedemos a salir del apartamento en dirección al centro de visitantes de Grindelwald (Oficina de Turismo), para pedir algo de información. Aparcamos en el mismo lugar del día anterior, pero vamos a estar poco rato. Salimos con algo más de información y algún que otro folleto para ir consultando. El párking nos cuesta, por apenas media hora, 1.5€.

Bajamos con el coche hasta Wilderswill a pocos kms de Interlaken. Kathi y nuestros vecinos holandeses nos han hablado maravillas de la meseta llamada Schynige Platte, a la que se llega cogiendo un tren en Wilderswill, así que allá vamos! (www.myswitzerland.com/ ...ge-platte/) .
Al llegar a la ciudad, vemos un gran aparcamiento al aire libre y pensamos que será gratuito. No. Es zona de pago. Pero por suerte, una pareja mayor está dejando el lugar y muy amablemente nos ofrecen su ticket, válido hasta el día siguiente. Les damos las gracias y nos dirigimos a la estación de tren situada unos centenares de metros más adelante. Justo enfrente de la estación hay un supermercado de la cadena Migros y entramos a comprar unos bocadillos y refrescos para comer en la meseta, por unos 15€. En principio, la idea es pasar lo que queda de día arriba. Compramos los billetes de ida y vuelta hasta la cima por 82€.


Al poco rato, llega nuestro tren cremallera y nos montamos en él. No hay mucha gente, y se mantiene bien la distancia con los demás. Todos con mascarilla puesta. Comienza el ascenso por la montaña, suerte que no tenemos que subir a pie! La escalada dura casi una hora, y lo primero que oímos al llegar es a un grupo de ¿músicos?, haciendo sonar los típicos cuernos tiroleses de 3-4 metros de largo. Desafortunadamente, no nos da tiempo a sacarles unas fotos, por lo curioso del atuendo y el instrumento. Detrás de la estación de Schynigge Platte se encuentra un hotel (imagino que carísimo), en el que desconectar totalmente del mundo, pues aquí arriba, poca cosa hay. Se puede visitar el jardín botánico y hacer rutas de senderismo por la zona, que es lo que nos disponemos a hacer nosotros. La ruta que escogemos se llama Panoramaweg Loucherhorn. En general es una ruta llana que discurre por el risco con unas vistas de vértigo en algunas zonas sobre Interlaken.



Vamos andando tras una pareja de chicas jóvenes a las que al fin damos caza al llegar a la altura de la falda del Loucherhorn. Aquí nos detenemos los 4 y mientras comemos los bocadillos, entablamos conversación con ellas. Nos cuentan que son belgas y charlamos un poco de todo lo típico entre viajeros y excursionistas. Nos sorprende cuando nos cuentan que el gobierno belga tiene prohibido viajar a España a causa del dichoso Covid, en cambio no a Francia. Nuestra pregunta es: ¿Y cómo lo controlan, si representa que no hay fronteras?
En el punto en que nos hemos detenido, el camino se bifurca y nadie está muy seguro si seguir adelante esperando que la ruta sea circular o volver por dónde hemos venido. Mientras lo hablamos, en sentido contrario al nuestro llega una pareja con pinta de cansados y les preguntamos a ellos. Nos dicen que el trayecto no es circular y que el camino llega hasta no sé donde, pero que llevan 4 horas andando. Decidido. Volvemos por donde hemos venido, y además espoleados por el hecho de que el tiempo ha cambiado, amenaza tormenta y está bajando una niebla que en poco rato nos va a dejar casi sin visibilidad. Así que ponemos la directa los 4 y en poco más de la mitad del rato que hemos tardado en llegar, estamos de vuelta en el jardín botánico, cuando empieza a chispear. El último tren que baja a Wilderswill sale a las 6 de la tarde, y hemos estado unas 3 horas y pico de excursión. Cogemos el tren de las 3. Agotados por el ascenso final de la caminata, apenas tenemos 10 minutos para descansar en el andén antes de subirnos al tren y estar 50 minutos descendiendo. Si bien a la subida las vistas eran espectaculares y el día acompañaba, ahora apetece ir con las ventanillas cerradas y vamos sin ver nada por la niebla.




De nuevo en Wilderswill y más descansados, regresamos al coche y ponemos rumbo hacia Giessbachfalle, unas cascadas que caen a uno de los dos lagos que rodean la ciudad de Interlaken. El párking nos vuelve a salir gratis, puesto que al ir a pagar, me encuentro un ticket válido en la máquina: hoy es nuestro día de suerte! (www.myswitzerland.com/ ...giessbach/) .
Hay que caminar un corto trecho para llegar a la cascada desde la que se ve el lago y el hotel Giessbach, que también tiene pinta de carillo (aunque aquí todo lo parece). Ha parado de llover, pero no está la temperatura para sacarse el abrigo, y menos con lo que hemos sudado en el regreso.
La cascada consta de varios saltos a los que se puede ir subiendo por el camino que va paralelo, pero estamos cansado y nos conformamos con el primer nivel, que además permite pasar por detrás de la cortina de agua y llega a un puente que permite vistas frontales de la cascada principal por un lado y del lago y hotel por el otro.



Como no hay mucha gente, aparte de las fotos de rigor, decido sacar el dron y hacer unos vídeos de la zona. Es mi primer vuelo lejos de casa y no tengo mucha confianza, pero creo que no quedaron tan mal. Disfrutamos un rato de las vistas y nos ponemos en marcha para regresar al apartamento a preparar la cena. Damos por finalizada la jornada de hoy con buen sabor de boca otra vez.




Kathi nos comenta que la ducha debería estar ya arreglada mientras preparamos un plato de pasta que devoramos bien regado con una cervecita. Nos la hemos ganado.
Charlamos un rato más con los holandeses antes de meternos en la cama a echar un vistazo a la programación, pero yo quedo KO en pocos minutos.



Kms conducidos: 86 kms.

16/7/20

Tras otra noche de descanso perfecto, nos levantamos con ganas de más, aunque en seguida vemos que el día se está levantando algo lluvioso.
Mientras desayunamos en el apartamento y tras la ducha (esta vez sí), nos ponemos en marcha, en dirección a la población de Meiringen, al este de Interlaken, a pocos kms, siguiendo la carretera que se dirige a la zona del Valais, al sur de Suiza. Muy cerca de esta población, en Willigen, se encuentras las cascadas en las que Sherlock Holmes fingió su muerte según las películas y las novelas de Sir Arthur Conan Doyle. Se llaman Reichenbachfalle (www.myswitzerland.com/ ...ck-holmes/) , y para no hacer el desplazamiento en vano, antes de salir de Grindelwald, hemos comprobado si quedaban entradas para esta mañana, y las hemos comprado on-line (24€ los dos). Las entradas dan derecho a subir en el cremallera y a una posterior visita al Museo dedicado íntegramente a Sherlock Holmes, situado en el centro de Meiringen.
Milagrosamente, conseguimos aparcar gratuitamente junto a una pista de tenis situada a pocos metros de la base del cremallera, en Willigen.
Mascarilla en ristre y con las manos desinfectadas, presentamos las entradas en el móvil y nos subimos en el primer (o último) vagón del cremallera, para ver en primera línea el ascenso vertiginoso hacia la base de las cascadas, unos cientos de metros más arriba.
Al llegar a la cima, nos ponemos los impermeables, porque entre la suave lluvia que cae y el agua que rebufa de la impresionante cascada, es para ponerse majo.




Nada más salir de la estación superior, se obtienen unas vistas magníficas del salto de agua, desde un poco más arriba de su base. Si os fijáis bien, a la derecha del salto, un poco más arriba de vuestra posición, se puede ver una estrella pegada a la pared de roca. Es el punto teórico desde el que cayó Sherlock en su lucha con Moriarty. Se puede seguir un sendero que rodea las cascadas y pasa por un mini puente por su parte superior, hasta llegar a la cornisa marcada con la estrella. Es fin de trayecto para nosotros. El inicio de este sendero son unas empinadas escaleras y posterior subida por un caminito en el bosque que te dejan asfixiado al llegar al puente. A partir de allí, hay un trecho de sendero más o menos plano y después desciende hasta la estrella. Una vez allí, puedes volver por donde has subido o bajar andando hasta Willigen. Quizás en otra ocasión, gracias. Demasiado para nuestras piernas. Estamos acostumbrados a caminar, pero estas pendientes son criminales, y nos va más el llano. Volvemos por el mismo camino y paramos en el puente a sacar unas fotos desde allí. Por un lado se ve la parte superior de la gran cascada y por el otro lado se gozan de unas vistas a otra mini cascada que forma un fotogénico estanque con las aguas que provienen de la presa Zwirgi, unos metros más arriba siguiendo la corriente de agua. Este puente es un buen lugar para montar el trípode por lo que se ve, porque encontramos una pareja sacando un montón de fotos del estanque con un trípode obstruyendo casi por completo el puente (he dicho que es mini puente y así es). No tenemos prisa y aprovechamos para sacar también nosotros unas cuantas. Cuando nos cansamos, volvemos a la estación y montamos en el cremallera para la bajada hasta Willigen, cogemos el coche y vamos a comer al centro de Meiringen.



Encontramos un aparcamiento de pago junto a la estación de tren, pero solamente acepta tarjetas o pago mediante una aplicación que no tenemos en el móvil. Mientras intento descargarla, ya que no tenemos NADA de efectivo, Ester se acerca a un restaurante cercano para examinar la carta. Cuando regresa, y con la aplicación ya casi bajada, me dice que ha hablado con el propietario del restaurante y le ha dicho que si comemos allí disponen de aparcamiento gratuito para clientes. Pues vale, matamos dos pájaros de un tiro: aparcar gratis y no andar buscando restaurante como es habitual.
Aparcamos tras el restaurante llamado Leopold y entramos a comer, por unos 36€ entre los dos. Afortunadamente para nosotros, el restaurante está justo al lado del Museo de Sherlock Holmes, y no tenemos que desplazarnos ni mover el coche para hacer la visita. El museo es muy pequeño y hay poca cola, aunque con las restricciones de aforo, tenemos que esperar unos minutos antes de entrar, otra vez mostrando las entradas en el móvil. En el piso de arriba unas cuantas fotos y explicaciones del paso de Sherlock Holmes por la zona. Nada del otro mundo. En el piso inferior, unas cuantas vitrinas mostrando atrezzo de las historias del detective, y una reproducción del salón del famoso apartamento del 221B de Baker Street. La visita va acompañada de una audioguía en idioma a escoger.
En poco más de media hora la visita está acabada. En el exterior, entre el Museo y el restaurante, hay una estatua dedicada al detective. Continúa cayendo una tenue lluvia y entramos otra vez a Leopold a tomar café y una ración del postre típico llamado Applestruden (tarta de manzana acompañada de helado): 14€.


Nuestro siguiente destino es un cañón llamado Gletscherschlucht Rosenlaui, unos kms más arriba de Willigen por la que hemos ido a Reichenbachfalle. No es muy conocido, pero lo encontramos gracias al magnífico diario de Salodari (@Salodari, muchas gracias!). La verdad es que nos encantó la visita.
Tras “perdernos” un par de veces, al final damos con el aparcamiento y llegamos a la caseta donde venden las entradas, en la que tenemos un pequeño descuento con la “guest card” de Kathi. Pagamos 13€ por los dos. (www.myswitzerland.com/ ...rosenlaui/) .
Mirando en google maps, podemos ver que hay una ruta directa entre Rosenlaui y Grindelwald que nos hubiera ahorrado muchos rodeos y kms, pero está cerrada al tráfico privado, pasando por Schwarzwaldalp. Tiene que ser un recorrido precioso.
La visita a la garganta es espectacular, y vamos completamente solos todo el rato. Tras una breve subida, llegamos a la entrada de la garganta que promete. Encima, la niebla que nos ha acompañado todo el día, le da un aire aún más misterioso.
El poder del agua de deshielo ha erosionado la roca de tal manera que ha dejado unas formaciones increíbles en la zona. Se han construído una seria de pasarelas, túneles artificiales y escaleras metálicas para poder seguir el recorrido en dirección contraria a la corriente. Es una garganta muy estrecha y el camino a seguir extremadamente resbaladizo por el agua despedida al chocar con la roca. No es muy largo, aunque en continua ascensión, pero os lo recomiendo totalmente. Al acabar la garganta, el paseo para regresar discurre entre un bosque alpino muy agradable. En total estuvimos 1 hora aunque podíamos haber estado un rato más disfrutándolo.







Al bajar, pagamos el aparcamiento (3.5€), y descendemos por la misma carretera que subimos hace un rato, hasta llegar de nuevo a Meiringen, a comprar unas cuantas provisiones en el Migros (24€). Después, volvemos a Willigen. Entre esta población y Meiringen fluye el río Aare, y muy cerca de aquí está la garganta Aareschlucht, que pretendemos visitar a continuación (www.myswitzerland.com/ ...eschlucht/) . Esta es mucho más conocida y visitada, supongo que por estar justo al lado de los dos pueblos, aunque tampoco había demasiada gente.
Aparcamos (gratuitamente) y compramos las entradas, esta vez sin descuento de visitantes (17€). Vamos a recorrer la garganta de oeste a este, aunque se puede hacer en el otro sentido en horario de día. Como ya es un poco tarde, nos comentan que sólo podemos hacer el recorrido en el sentido comentado debido a la iluminación nocturna que se ha puesto a lo largo de los 1,4 kms de recorrido. Durante horario nocturno, sólo se pueden recorrer dos tercios de la longitud total de la garganta, que une Meiringen/Willigen con Innertkirchen. También existe un tren que hace el recorrido por fuera de la garganta, en ambos sentidos, por si no queréis volver por el mismo camino. El viaje de regreso queda incluído con la entrada.
El camino labrado artificialmente, consta de una serie de pasarelas y túneles excavados en la roca que discurren a pocos metros sobre la superficie del río. Casi al final del tramo que pudimos recorrer, se abre un poco la garganta, generalmente muy estrecha, y se puede ver una pequeña cascada con forma de cola de caballo, en un recodo del río en el que se ha formado una pequeña playa. Desconozco (lo dudo) si se puede bajar a ella.
Llegamos al final del tramo, donde cierran el camino con una puerta metálica y un candado, y regresamos sobre nuestros pasos, viendo como va oscureciendo y la iluminación artificial surge más efecto. La verdad es que nos ha gustado muchísimo más la primera garganta de hoy.




Regresamos a Grindelwald y llegamos al apartamento siendo noche cerrada. La conducción por estas carreteras es realmente lenta, aún más en días de lluvia, y encima nos da la sensación que anochece muy pronto para estar en julio...
Preparamos la cena, comemos y miramos un rato la tele. Mañana más!



Kms conducidos: 121 kms.

17/7/20

Siguiendo la rutina habitual, nos levantamos temprano y preparamos unas tostadas y cafés para el desayuno, mirando a la montaña. Después de la ducha, nos ponemos en marcha. Nuestro destino en primer lugar hoy es visitar Schilthorn (www.myswitzerland.com/ ...ilthorn-1/) . Ayer vimos en algún folleto que es una de las localizaciones de una película de James Bond (Al servicio secreto de su majestad), y que tiene un restaurante panorámico con vistas en 360º de las cumbres cercanas. Así que nos informamos de cómo llegar allí y nos pusimos en marcha. Salimos de Grindelwald en dirección a Stechelberg, pasadas las cascadas de hace un par de días (Trummelbachfalle). Desde allí, dejando el coche en el aparcamiento, hay que coger (como no), un teleférico con capacidad para unas 50 personas que te sube hasta las cumbres tras varias paradas. La primera no parece tener demasiado interés (Gimmelwald), así que cambiamos de cabina y seguimos hasta el pueblecito de Mürren, que nos habían pintado tan bien. El billete del teleférico hasta aquí nos cuesta 42€ los dos.


En Mürren salimos a dar una vuelta por el pueblo, a ver si es tan bonito como decían. Una decepción total, muchas obras por las calles, negocios cerrados, apenas gente por las calles... Damos un corto paseo y decidimos continuar la ascensión, aún queda coger un nuevo teleférico, pagándolo aparte, claro y subir 2 paradas más hasta la cima: Birg y finalmente Schilthorn. En la oficina de las taquillas hay pantallas que transmiten en directo el tiempo en la cumbre, y lamentablemente parece que está totalmente nublado, con visibilidad nula del entorno. Preguntamos el precio hasta la cumbre y la probabilidad de que la niebla desaparezca, y nos dicen que hasta media tarde no tiene pinta de escampar. Este comentario, junto con el exorbitado precio del ticket desde aquí hasta Schilthorn (30€ cada uno aprox.), nos hacen cambiar de opinión, a pesar de que en la cima se puede disfrutar de varias atracciones (Bond World, Skyline Walk, Thrill Walk...).

Así pues, un poco cabizbajos, regresamos con el teleférico a tierra firme, a buscar un plan B. Evidentemente, el párking nos sale por casi 6€, con lo que hemos “tirado” casi 50€ y la mañana para nada. En fin...
De bajada desde Stechelberg, nos paramos a comer en Lauterbrunnen (www.myswitzerland.com/ ...erbrunnen/) , en el Airtime Cafe, un pequeño local en que hay opciones vegetarianas/veganas. Comemos por unos 28€, tranquilamente sentados en una de las 4 mesas de que dispone el local.

La intención es ir a pasar la tarde al lago Oeschinensee (www.myswitzerland.com/ ...chinensee/) , situado relativamente lejos para las distancias que estamos recorriendo estos días. Paramos a llenar el depósito en Wilderswill (59€), y bordeamos el lago Thunersee hacia el oeste hasta llegar al desvío que se dirige al sur en Spiez. Esta carretera está bastante transitada porque lleva hasta Kandersteg, uno de los extremos de la línea de ferrocarril en la que se puede subir el coche para atravesar la montaña por debajo y llegar a Leukerbad en la zona de Valais sin conducir muchos kms.

Justo antes de entrar en Kandersteg, vemos las indicaciones de la estación de funicular que lleva hasta la meseta del lago. Aparcamos y compramos los tickets, que incluyen el billete del aparcamiento y funicular por 64€ los dos. Se puede subir o bajar andando hasta la meseta, pero como ya he dicho, si han puesto funiculares es porque las pendientes son muy pronunciadas y hay que estar muy habituado a este tipo de caminata para sobrevivir. No es nuestro caso, y nos montamos en la pequeña cabina para subir tras un breve trayecto de apenas 10 minutos. Al llegar a la estación superior hay que hacer una sencilla caminata de unos 35 minutos para llegar al lago, disfrutando de los paisajes alpinos y las vacas que pacen tranquilamente. El camino está menos transitado de lo que esperábamos y llegamos a un precioso lago encajado entre unas paredes verticales de las que no vemos la parte superior por la niebla que nos ha acompañado desde Stechelberg.


Bajamos hasta la orilla y nos sentamos a disfrutar de las vistas y comer algo de fruta. Hay gente repartida por la orilla y en algunas mesas de picnic, pero el sitio es grande y no hay molestas aglomeraciones. Aprovecho para filmar unos vídeos con el dron de nuevo, mientras Ester saca fotos. Hay alguna barquichuela navegando por el lago, suponemos que de alquiler. Un sitio estupendo para pasar el día entero, ya que hay senderos que bordean el lago, o suben a puntos más elevados para tener una visión mejor de esta pequeña maravilla. Incluso hay una pequeña cascada en un lateral que vacía sus aguas directamente en el lago y a la que se puede llegar por un sendero que discurre junto al lago.
Nos estamos un buen rato disfrutando del entorno, pero el tiempo pasa y las nubes se vuelven más amenazadoras. No creo que sea un buen lugar para que te pille una tormenta, así que recogemos los trastos y emprendemos el camino de regreso a la estación. Por suerte no nos pilla ningún aguacero, aunque caen 4 gotas por el camino.

Ya en el coche, emprendemos el regreso hacia Grindelwald, viendo unas larguísimas colas de coche en sentido contrario, que suponemos se dirigen a coger el tren que he mencionado antes (www.bls.ch/ ...oppenstein). Suerte que no nos pilla en la misma dirección, porque hay muchísimos coches parados.
Tardamos un buen rato en llegar a Grindelwald, y como no es muy tarde aún, nos vamos a dar un paseo por el pueblo y ver las tiendas y sus desorbitados precios. Evidentemente, tenemos que pagar en el aparcamiento de siempre por el rato que estamos en el pueblo (2,5€). Descartamos la idea de cenar en algún restaurante, por precios y por la calidad que sufrimos el primer día allí. Parece que este año no vamos a comprar muchos recuerdos, si no queremos arruinarnos.
Volvemos al apartamento a prepararlo todo, pues mañana dejamos Grindelwald. Nos despedimos de los holandeses y de Kathi por si no nos vemos por la mañana y vamos a hacer la cena antes de nuestra última noche aquí.



Kms conducidos: 145 kms.
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Ver Etapa: De casa a Grindelwald (Zona de Interlaken)



Etapa: De Grindelwald a Eischoll (Zona de Valais)  -  Localización:  Suiza Suiza
Fecha creación: 23/02/2021 20:09  
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18/7/20

Hoy nos despedimos de la zona de Interlaken para dirigirnos al sur, a la zona llamada Valais, más cercana a la zona de Italia. Si hiciéramos caso de google maps, nos llevaría por una ruta totalmente distinta a la que escogimos nosotros. Su primera opción es llevarnos por el túnel de Lotschberg, cargando el coche en el tren, tipo ferry.
Nuestra opción es dar un rodeo por el este de la zona para tener varias visitas interesantes durante el día.

Así pues, después de desayunar, ducharnos y comprobar que no olvidamos nada en casa de Kathi, nos despedimos de ella y de los holandeses para ponernos en ruta. Con esta intención, cogemos la carretera de salida de Grindelwald y llegamos a la autopista 8 a la altura de Interlaken, para ir hacia el este por ella hasta el punto en que se bifurca en la 4 para ir al norte, a Lucerna, y la 6, para seguir al este, hacia Innerkirchen. Esta ruta la hicimos ya hace un par de días, cuando visitamos Reichenbachfalle, pues atraviesa Meiringen. Pasado Innerkirchen, la ruta sigue al sur por una tortuosa carretera hasta llegar a Grimselpass, en el que ràpidamente ganamos bastantes metros de altitud, justo en el límite entre los cantones de Berna y Valais. Unas vistas alucinantes del valle que hemos dejado y de las montañas nevadas “a tocar”. Montones de gente se detiene a sacar fotos del lago a nuestros pies, el Totensee, pero aún nos queda un rato (y muuuuuchas curvas) para llegar a nuestro primer destino, así que volvemos al coche y seguimos hasta llegar al cruce con la carretera 19, en Gletsch. Aquí debemos coger un pequeño desvío hacia el este (y más curvas) para llegar a la zona en la que nace el río Rhone, llamada Belvedere. En una de las miles de curvas pronunciadísimas de hoy, se encuentra un hotel, el Belvedere Rhonegletscher, en el que vemos multitud de coches aparcados de cualquier manera en todos los sitios posibles, así que deducimos que hemos llegado. Dejo a Ester frente al hotel, donde hay una especie de aparcamiento (lleno) y un pequeño restaurante y tienda de souvenirs, mientras yo sigo buscando algún lugar para dejar el coche más o menos bien aparcado. Logro un espacio en el arcén unos cientos de metros cuesta arriba. De momento aparcamos gratis. Nos reunimos en la tienda de souvenirs que sirve también de taquilla para la venta de entradas para acceder al glaciar del Rhone y su cueva de hielo (www.myswitzerland.com/ ...eisgrotte/) . La entrada no es excesivamente cara para ser Suiza, unos 17€ los dos. Salimos de la tienda por la parte trasera que da a un sendero que bordea el lago formado por el glaciar (con mini iceberg y todo). Este sendero dispone de unas minúsculas terrazas para disfrutar de las vistas a ambos lados, del glaciar y del valle formado por el Rhone en su comienzo. Increíble. Estamos muy cerca del glaciar y de lo que parece una bonita y blanquísima extensión de nieve, pero que, a medida que nos acercamos, nos damos cuenta que es tela que cubre la cueva de hielo situada debajo. El glaciar está a pocos metros al lado del camino que seguimos, pero no tiene color blanco, es de un gris sucio de la nieve mezclada con barro.


Al final entramos en la cueva de hielo, cuyo suelo esta cubierto por unas pasarelas de madera para evitar accidentes. Alucinante. No sé cuantos metros de grosor debe de tener, pero la sensación es de encontrarte en las profundidades de un iceberg, a pesar de no haber perdido de vista la luz natural de la entrada a la cueva. No hace frío, pero hay mucha humedad, y se percibe como las paredes de hielo exudan y lentamente se funden. Estamos un buen rato dentro de la cueva, con mucha menos gente de la que podríamos esperar. No es muy larga y profunda (apenas debe llegar a los 100 metros), pero gastamos lo que nos queda hasta la hora de comer en la cueva.
Al salir y regresar cerca de la tienda, bajamos hasta casi el nivel del lago formado por el glaciar, y mi intención es hacer unos vídeos con el dron, pero Ester me advierte que ha visto unos carteles prohibiendo el vuelo de drones por la zona. Una lástima, porque podían ser espectaculares...


Damos un último vistazo al lago y al valle, y nos sentamos en la terraza del restaurante que hay bajo la tienda de souvenirs para comer algo. El menú es muy limitado, muy caro (30€ los dos) y solamente aceptan pagos en efectivo, pero no hay más opciones cerca. Por suerte tenemos algo de euros en algún rincón de la bolsa, y podemos pagar. Así tenemos algo de cambio en francos suizos para imprevistos.
Regresamos por un tramo de carretera por el que habíamos venido anteriormente hasta Glestch y allí seguimos al sur por la 19 unos cuantos kilómetros. Rumbo: Fiesch, punto de acceso al Eggishorn (www.myswitzerland.com/ ...r-aletsch/) . Aparcamos para coger el funicular (92€ los dos!), y subimos a Fiescheralp-Eggishorn. Desde aquí arriba (2650 metros sobre el mar), disfrutamos de las vistas del AletschGletscher (Glaciar de Aletsch), el mayor de los Alpes. El mirador se encuentra sobre Konkordiaplatz, punto donde convergen 3 glaciares menores que forman el Alestch. Varios picos por encima de 3000 metros están “aquí al lado”: Strahlhorn, Risihorn, Eggishorn... Para nosotros, que vivimos al nivel del mar, supone un cambio importante, como comprenderéis.
El día es muy soleado y podemos ir en manga corta sin problema. A lo lejos, se distinguen nubes, que desgraciadamente nos tapan la visión del Zermatt, el mítico “cuerno” de los alpes. Ya lo veremos en los próximos días.


A pesar de estar en julio, el glaciar está muy “vivo”, se ve un buen grosor, aunque en pleno invierno debe ser apoteósico.
Aquí sí que oigo (y finalmente veo) un dron sobrevolando el glaciar, pero estoy tan a gusto disfrutando de las vistas y del entorno, que me da un poco de pereza sacarlo. Ya tendré otras ocasiones de filmar desde el aire (espero).
Obviamente, hay un pequeño bar en la meseta en la que para el funicular, y nos sentamos en la terraza a tomar una cervecita y un chocolate (10€) para acabar de disfrutar las vistas y agotar el tiempo que nos queda, pues el último funicular baja dentro de poco rato (17:15), y no tiene que ser agradable quedarse tirado aquí arriba o tener que bajar a pie.


Después de las magníficas vistas, damos por concluídas las visitas de hoy y ponemos rumbo Eischoll, donde tenemos alojamiento las próximas 4 noches. Siguiendo por la 19 al sur-suroeste, se convierte en la 9 en Brig, desde donde se puede acceder a Italia por el paso de Simplon, o seguir hasta Francia por Martigny. A pocos kilómetros de Brig, en la localidad de Visp, el GPS nos hace salir de la carretera principal para entrar en una carretera horrorosa que nos lleva hasta Eischoll, a unos 15 kms, pero que parecen 80, de lo largos que se nos hacen.

Eischoll está en una ladera de la montaña y apenas tiene 500 habitantes. Nuestro B&B se encuentra en la carretera principal que atraviesa el pueblo, junto a un restaurante que tiene acceso desde el B&B (Schwarzhorn). Aparcamos en el pequeño lugar habilitado para ello en el arcén de la carretera y rodeamos el edificio para entrar por la parte trasera al B&B Eischoll (www.bnb-eischoll.ch/) , en el que nos atiende magníficamente Susanne. Nos acomodamos un poco en la habitación (hay un total de 5), y charlamos un rato con la propietaria antes de decidir ir a cenar al restaurante contiguo, por unos 38€. Le pedimos, entre otras cosas, acerca de la posibilidad de lavar un poco de ropa, puesto que se nos van acabando las mudas. Nos dice que sin problema, que le dejemos una bolsa con lo que queramos lavar y ya nos lo hará.
Mientras cenamos, Ester consulta las noticias y le entra un poco de miedo viendo como evoluciona la pandemia en casa, con amenazas de cerrar fronteras y tal. Al final, y para que se quede más tranquila, decidimos anular la reserva que teníamos en la parte italiana (3 noches), y cambiar la de la parte francesa, adelantando la llegada. El dinero de la reserva en Italia lo perdimos íntegro, pero por la parte francesa no hubo ningún problema ni suplemento. Yo me lo tomo un poco mal (hemos pasado de un viaje de 20 noches a uno de 12), pero es lo que toca este año.
Acabamos de cenar y nos vamos a la habitación a leer un rato, preparar los siguientes días y ver la tele.
Mañana más.

Alojamiento: Eischoll B&B. Eischoll. Airbnb. Habitación con baño privado y desayuno incluído. 4 noches: 420€.

Kms conducidos: 171 kms.

19/7/20

Nos ha costado un poco acostumbrarnos a las nuevas camas, pero hemos podido descansar bien, y tras asearnos, bajamos a desayunar al comedor del BB, donde Susanne tiene un buen surtido de quesos, fruta, panes de varios tipos, infusiones, zumos, cafés, algo de embutido... Nada mal, la verdad. Incluso se ofrece a cocinarnos unos huevos revueltos, tortilla, etc..
En vista del espléndido día que hace, decidimos intentar acercarnos a ver el Matterhorn (conocido también como Cervino desde la parte italiana). Para llegar allí, debemos recorrer los 45 kms que nos separan de la población de Tasch, para lo que tardamos poco más de 1 hora, en la que aprovechamos para disfrutar de los paisajes de los valles que vamos pasando. Una vez en Tasch, aparcamos en la estación de tren para coger el que nos llevará hasta Zermatt, un poco más arriba (www.matterhorngotthardbahn.ch/ ...en/winter/) . Mientras yo hago cola para los billetes del tren, Ester entra en una tiendecita de la propia estación a comprar unos bocadillos y refrescos para pasar el día (7,5€). Al llegar a la estación, la primera intención era comprar los pasajes en una expendedora automática, pero al final cambiamos de decisión y decidimos probar suerte a ver si nos hacen descuento con la tarjeta de visitante, ya que el precio es desorbitado (unos 105€ por persona, con el pasaje hasta Gornergrat incluído). En la taquilla nos dicen que la tarjeta de visitante no nos sirve, y al vernos poco dispuestos a pagar el precio, el taquillero nos saca un trozo de papel escrito a mano y nos pregunta si nuestros aniversarios quedan en el intervalo de tiempo escrito en él. Las fechas coinciden con las de declaración de pandemia y primer fin de confinamiento (13 /3 a finales de junio). Curiosamente ambos quedan incluídos y le contestamos que sí. Nos pide algún documento acreditativo de tal hecho y le mostramos los DNI. Nos cuenta que con eso, tenemos derecho a un descuento de : 180€!!! Supongo que es alguna manera para incentivar el turismo, que este año ha sido desastroso en todo el planeta.
Total, que al final pagamos por los dos billetes desde Tasch hasta Gornergrat ida y vuelta, apenas 30€. Nos ha salido redondo!
Más contentos que unas pascuas, nos dirigimos a nuestro vagón y esperamos que el tren empiece el ascenso hasta el pueblo de Zermatt. En teoría el acceso por carretera está restringido y la única manera sería llegar en tren, pero hay tráfico rodado en el pueblo, por lo que deducimos que debe haber alguna carretera que llega hasta aquí, restringida a locales y servicios.
Al llegar a la estación, vemos que el pueblo está bastante lleno de gente y se ve mucha actividad comercial: tiendas de souvenirs, restaurantes, cafeterías...


Decidimos no perder más tiempo, pues el clima por ahora es estupendo, pero en montaña puede cambiar rápido, y nos montamos en el cremallera que nos llevará hasta Gornergrat, la estación a la que se dirige la mayoría de gente que quiere tener buenas vistas del Matterhorn (www.gornergratbahn.ch/de/sommer/) .
Al llegar arriba, el tiempo continúa siendo excelente, con mucho sol, sin nubes que impidan la visión del famoso pico, y una temperatura más que aceptable. La explanada fuera de la estación está abarrotada de gente: turistas, excursionistas a pie, gente en Mountain Bike... Todos sacando fotos y selfies con el Matterhorn de fondo.



Un poco más arriba de la estación se encuentra el hotel y restaurante Vis-a-vis y una capilla, pero nuestra intención es ir cuesta abajo, caminando por el sendero que va paralelo a la vía, hasta el lago Riffelsee. El pasaje que hemos comprado nos permite volver a coger el cremallera en cualquiera de las paradas del recorrido, así que aprovecharemos para estirar un poco las piernas. El lago Riffelsee en esta época del año es poco más que un gran charco, y se encuentra a apenas poco más de 1 km de la estación, siempre cuesta abajo. Por al camino, parece que nos vamos acercando al Matterhorn, a pesar de estar a varios kms de distancia de su base, pero las vistas son magníficas.
Poco antes de llegar al lago, aprovecho para filmar unos cuantos vídeos y fotos aéreas con el dron (no hemos visto ninguna señal que lo prohíba). Prometen estar bastante bien, ya se verá.
Al cabo de un buen rato, finalmente llegamos al lago y vemos que pocos metros más allá hay otro más pequeño, que bien podría ser que en época de deshielo estén juntos.
Nos paramos en la orilla a sacar unas cuantas fotos más del Matterhorn y su reflejo en el lago, y a filmar más vídeos con el dron. Al hacer unas tomas a ras de agua, vemos que el lago está habitado, pues a medida que el dron avanza, algún que otro pez salta del agua, confundiéndolo con algún insecto que llevarse a la boca. Por suerte (para mí), no lo consiguen.
Nos tomamos nuestros bocadillos en este paraje idílico y descansamos un rato. Hago unas tomas más con el dron, hasta que una señora francesa muy impertinente me grita diciendo que quiere silencio, mientras sus acompañantes se meten en el lago a refrescarse y dejan las colillas por ahí tiradas. Como no queremos conflictos ni encararnos con nadie, guardo el dron y seguimos nuestro camino cuesta abajo. Llegaremos hasta la estación de Riffelberg, saltándonos la de Rotenboden, que es la que para justo junto al lago.


Es un paseo muy agradable de un par de kms por un sendero que no pierde la visión del Matterhorn en ningún momento.
Al cabo de un ratito llegamos a la estación de Riffelberg y entramos a comprar un helado y un Toblerone (12€), típico de la zona, puesto que el Matterhorn es la montaña que se ve en todos los envases. A los pocos minutos, pasa el cremallera que baja de nuevo hasta Zermatt y nos montamos en él, mascarilla en ristre. En todos los transportes, la gente debe llevarla obligatoriamente, pero no por la calle ni en tiendas o restaurantes.



Al llegar a Zermatt tenemos un rato para deambular por las calles, comprar souvenirs y tomar unos refrescos sentados en la terraza del Pollux Bar, antes de volver a la estación a coger el tren que nos llevará de regreso a Tasch.
Bien entrada la tarde, recogemos el coche, pagando los 13€ del ticket de aparcamiento y nos dirigimos a Visp, ciudad relativamente grande de la zona de Valais, donde paramos a cenar en una pizzería llamada Il Bergamotto, donde por una pizza y una ensalada con un par de cervezas pagamos 56€.
Tras la cena, y bastante cansados, volvemos por la carretera infernal a Eischoll, a descansar un rato en la habitación antes de quedarnos fritos.



Kms conducidos: 109 kms.

20/7/20

Después de otro magnífico desayuno, le dejamos una bolsa con la ropa usada a Susanne para que nos la lave, y dejamos el BB para iniciar la jornada de hoy.
Nos ponemos en rumbo al valle de Zinal, pues queremos ir a ver el lago, glaciar y presa de Moiry. Como ya he comentado, no tuvimos demasiado tiempo para preparar visitas, excursiones y demás, y a veces nos equivocamos de ruta. Ésta es una de ellas, siguiendo la carretera, llegamos al pueblo de Zinal, al final del valle, pero no se trata del sitio adecuado. Aparcamos frente a la oficina de turismo para preguntar, pero al encontrarla cerrada, entramos en una pastelería que se encuentra justo enfrente a pedir algo de información, y de paso, unos dulces deliciosos (aunque caros).
Resulta que para ir a la presa de Moiry teníamos que coger el desvío unos kms más abajo de Zinal, en el pueblo de Grimentz. Una lástima, porque el valle que se abre justo después del pueblo, donde acaba la carretera, no pinta nada mal y debe haber varias excursiones interesantes.
Al final damos con el desvío adecuado y llegamos al aparcamiento (gratuito!!!) que se encuentra sobre la presa de Moiry (www.moiryresto.ch/barrage.html) , donde también se encuentra un pequeño restaurante con vistas al lago de color esmeralda formado por la presa. Pasado dicho aparcamiento, la carretera sigue un trecho hasta llegar al lago de Chateaupre, al pie del glaciar. Nosotros optamos por dejar el coche y andar por el sendero que discurre paralelo al lago, un poco más elevado, por la orilla contraria a la carretera asfaltada.


Un paseo precioso que nos lleva un buen rato para llegar hasta el lago de Chateaupre antes mencionado. No es un paseo muy largo ni muy complicado, apenas es llano todo el camino, pero las vistas son muy bonitas y nos lo tomamos con mucha calma, parando a sacar fotos, a comer por el camino algo de las reservas que llevamos en el coche, a hacer volar el dron... También aprovechamos para telefonear a unos vecinos nuestros que viven en París y este año no han podido viajar a la segunda residencia que tienen junto a nuestra casa, para ver si están de ruta por Francia y si nos podríamos encontrar en la zona de los Alpes franceses a la que llegaremos en un par de días. Desgraciadamente, están un poco asustados por la situación (no es para menos), y nos dicen que prefieren quedarse en casa.
Al llegar al pie del glaciar, en un pequeño prado situado junto a los lavabos públicos, aterriza un helicóptero del que descienden 3 o 4 pasajeros. Nuestra suposición peliculera es que se trata de un rescate en montaña de algún aventurero perdido o herido, pero por la pinta de los pasajeros y la calma con que se lo toman, parecen más bien algunos ricachones que no tenían muchas ganas de andar o conducir.


Como se ha hecho bastante tarde (han pasado más de 4 horas desde que dejamos el coche), acordamos regresar por el camino corto y aburrido, es decir por la carretera asfaltada. Aún siendo más corto, tardamos un ratito en llegar al coche, y nos sentamos en la terraza del restaurante mencionado antes (Barrage de Moiry), a tomarnos unos refrescos que saben a gloria después de la caminata.
Nos hemos quedado con las ganas de remojarnos los pies, así que nos montamos en el coche y volvemos carretera arriba hasta el lago de Chateaupre, desde el que parten senderos hacia el glaciar, pero nos conformamos con las vistas desde aquí y con remojarnos los pies en el riachuelo que sale del lago formado a pie del glaciar. Obviamente, el agua está cerca del punto de congelación y apenas podemos mantener 10 segundos los pies en ella. Como nosotros, la mayoría de gente que ha llegado a pie hasta aquí, practican este deporte de riesgo, y es muy divertido ver las caras que hace la mayoría de gente.
Bordeamos el lago por un camino inventado por nosotros, no sin riesgo de volvernos a remojar al tener que atravesar el riachuelo por encima de unas piedras resbaladizas, pero conseguimos llegar de nuevo a la zona de aparcamiento/helipuerto.



Otra vez en carretera, ponemos dirección a Eischoll. Hace rato que conducimos detrás de un citroen dos caballos color granate con lunares blancos muy curioso, en el que se distinguen dos cabezas de lo que a priori parece una pareja de mediana edad. Al cabo de un rato y acercándonos un poco, vemos que son dos hombres, pero el que va en el asiento de copiloto va disfrazado de mujer. Nos damos cuenta de ello cuando paran en uno de los varios puestos de venta de albaricoques que hay a lo largo de la carretera y los adelantamos. Un poco más adelante queremos parar a comprar una bolsa en uno de ellos, pero no nos queda nada de efectivo en francos suizos y no nos alcanza para los 5 CHF que vale la bolsa (lo de pagar con tarjeta en estos chiringuitos ni se nos pasa por la cabeza).


Llegamos hasta la población de Susten y nos detenemos a comprar en el supermercado Coop. Aprovechamos la parada para buscar en Tripadvisor algún restaurante recomendado, y vemos un chino en la población de Leukerbad. Como nos gusta mucho la comida china, no nos lo pensamos y ponemos la dirección en el GPS para que nos lleve allí. Leukerbad se encuentra en la ladera de la montaña al otro lado del valle, y es una ciudad conocida por sus baños termales (www.myswitzerland.com/ ...leukerbad/) . El recorrido para llegar allí se nos hace interminable, no por tener muchos kms, sino por las interminables curvas y subidas para llegar hasta la ciudad. Hay bastante ambiente y muy pocas plazas de aparcamiento, así que, tras meternos en un par de sitios incorrectos gracias al GPS y las obras de las calles, finalmente entramos en un párking de pago (3€) y andamos unos cientos de metros hasta el chino en cuestión, llamado Canaan. La verdad es que comemos muy bien, pero carísimo para ser un chino (72€), se nota que a este pueblo viene turismo “de posibilidades”, pues aparte del precio, hay mucha oferta de restauración, al contrario que en la mayoría de pueblos que hemos visto hasta ahora.
Tras la cena, y esperando que con las curvas no nos siente mal, emprendemos ruta hacia Eischoll. Entre las curvas de un lado y otro del valle, es un milagro que no hayamos tenido que parar por indisposición... qué martirio!
Por fin llegamos al BB y aparcamos frente a la puerta, yéndonos directos a la habitación. Ya recogeremos la colada mañana.



Kms conducidos: 159 kms.

21/7/2020

Durante el desayuno, charlamos un ratito con Susanne para pedirle consejo sobre algún lugar para visitar no muy lejos. Nos habla de Moosalp, a apenas 20 kms de distancia, pero como comprobaremos después son 45 minutos de conducción (www.myswitzerland.com/ ...e-moosalp/) .
Tras la charla, recogemos la colada que nos entrega y nos dice que ya nos la cobrará con el resto de la estancia, de la que aún no hemos pagado nada.
Nos ponemos en marcha viendo como el cielo va oscureciendo a medida que nos acercamos a nuestro objetivo. Tras otra tanda de interminables curvas, por fin llegamos al aparcamiento de pago que hay en una pequeña explanada frente a un par de restaurantes. Sacamos el ticket de aparcamiento y nos disponemos a empezar una excursión que nos llevará hasta el lago Bonigersee, otro llamado Breitmattensee y una cima llamada Stand. El camino es bastante llano hasta el tramo final y discurre por un trozo de bosque y prados donde las vacas pacen libremente, sin asustarse de los excursionistas como nosotros, que obviamente les sacan multitud de fotos sin parar. El lago Bonigersee es apenas un charco grande lleno de cañas y musgo por todas partes sin ningún encanto, al menos en pleno julio. Logramos llegar a la cima conocida como Stand desde la que se ve el paisaje a 360º a la redonda, con montañas por todos lados. Hay unas cuantas familias disfrutando del lugar, que además debe ser centro de reunión de vacas lecheras porque aquí también hay unas cuantas comiendo tranquilamente hasta que un trueno lejano parece que indica que se acerca tormenta y todas empiezan el descenso hasta lugares más protegidos. Para no ser menos, nosotros también emprendemos retirada, y casi al final del sendero a pocos cientos de metros del aparcamiento, empieza a llover. Llegamos un poco mojados y nos metemos en uno de los restaurantes a reponer fuerzas (www.moosalp.ch/) , tomando unos refrescos y un pedazo de pastel (16€) en una terraza con vistas a las montañas (como no). El restaurante no es muy grande, pero está abarrotado en los dos pisos que tiene. Es un chalet típico de montaña reconvertido, lugar de avituallamiento para excursionistas y ciclistas.


Salimos, pagamos con el poco efectivo que nos queda el ticket de aparcamiento y seguimos por la carretera por no volver por el mismo sitio. Más curvas hasta llegar a una carretera normal al otro lado de la montaña, en Stalden.
Ponemos rumbo a Visp, y nos paramos poco antes de llegar, a comer en Staldbach, en una especies de restaurante a pie de carretera en el que poco más que ensaladas tienen que ofrecer a la hora que es. Después de comer nos dirigimos a obtener algo de información sobre el parque natural Pfyn-Finges, del que también nos ha hablado Susanne como buen lugar para ver algo de fauna distinta de vacas. La oficina de información del parque se encuentra el el pueblo de Salgesch (www.pfyn-finges.ch/ ...-entdecken), a varios kms de Visp, al otro lado del río. Como ya es relativamente tarde, no nos da tiempo a adentrarnos demasiado en el parque, como nos explican en la oficina de información, y nos dan un par de puntos interesantes para ver.

Así pues, volvemos al coche y cruzamos el río de nuevo para dirigirnos a una zona en la que pasear en completa soledad por la zona de “Les Etagns”. La única fauna que vemos allí son insectos de muchas variedades, pero ni siquiera una ardilla... La parte interesante del parque es la que queda ladera arriba tras Salgesch, pero hoy no tenemos tiempo.


Un poco decepcionados, vamos al segundo punto que nos han recomendado: un puente buthanés colgante, situado a pocos kms de donde estamos ahora (www.haengebruecken.com/ ...e-angaben/) . Aquí tampoco encontramos absolutamente a nadie y estamos un buen rato admirando el cañón bajo el puente, sacando fotos y haciendo vídeos con el dron. Aquí ha sido mucho mejor, quizás con más tiempo habríamos podido disfrutar bien del parque en la parte norte (tras Salgesch).




Está llegando la hora de cenar, y con sólo una ensalada en el estómago, nos concedemos el capricho de ir a comer una fondue de queso y unas cervezas al restaurante Anniviers en Sierre, un poco más al este del puente bhutanés. El capricho nos cuesta 60€ y un largo camino de regreso a Eischoll, durante el que paramos a rellenar el depósito en Turtmann, 60€ más...


Tras otra tanda de curvas, por fin llegamos al BB y nos ponemos a hacer las maletas, mañana dejamos Eischoll para entrar ya en Francia.

Kms conducidos: 118 kms.

22/7/20

Hoy dejamos el BB, así que ya tenemos las maletas preparadas cuando bajamos a desayunar y pagar la estancia y la colada a Susanne. Por ser el último día, hoy le pido a Susanne unos huevos revueltos para el desayuno, además del menú habitual. Tras pagar y charlar un rato más con ella y despedirnos, cargamos el coche y emprendemos ruta al este, hoy cambiamos de país...
A los pocos minutos ya estamos en la autopista 1 y en apenas 40 kms deberíamos llegar a Sion, capital del cantón de Valais, con más de 30000 habitantes.
Poco antes de llegar a la salida de la autopista que lleva a la capital, vemos carteles anunciando el lago subterráneo de St. Leonard (lac-souterrain.com/) , justo antes de Sion, así que cogemos la salida anterior y apenas nos desviamos unos kms para ir a ver el lago. Encontramos el aparcamiento sin dificultad y vemos con temor que está bastante lleno. Nos abrigamos a pesar del sol que luce en el exterior, y nos dirigimos a intentar comprar unas entradas. Desgraciadamente, sin reserva no quedan localidades libres hasta el último turno, a las 6 de la tarde. No disponemos de tantas horas, ya que tenemos que llegar cerca de Chamonix, y con estas carreteras nunca se sabe. A pesar de esto, sí que pasaremos unas horas en Sion (www.bourgeoisie-de-sion.ch/ ...r/accueil/) .
Entramos en la ciudad y aparcamos en un aparcamiento subterráneo en el centro, justo bajo una oficina de turismo. Ya que estamos aquí, preguntamos por las visitas más importantes, y nos hablan de los dos castillos, el de Tourbillon y el de Valere (siglo XI). Como no están muy lejos, decidimos ir dando un paseo por las calles del centro antiguo de Sion. Vamos primero al de Tourbillon, en la cima de una colina, a la que hay que subir por una cuesta durilla, y a pleno sol se nos hace largo y pesado. La verdad es que si no eres un fan de los castillos y la cultura medieval, poco hay que disfrutar en este castillo o lo que queda de él. Buenas vistas de la ciudad y alrededores, pero nada de interés para nosotros. Lo curioso es que han montado una tirolina que une la colina de la Basílica de Valere con la del castillo de Tourbillon, con unos 100 metros de recorrido, y por la que no para de bajar gente (de Valere a Tourbillon).


Subimos a la colina de la Basílica de Valere acalorados, y tampoco encontramos que haya nada a destacar, aparte de un museo de historia del cantón de Valais (www.musees-valais.ch/ ...ation.html) , al que no llegamos a entrar por escaso interés por nuestra parte, y por la restricción de aforo debida al Covid...

Casi es la hora de comer y bajamos de nuevo al centro del pueblo para meternos en el primer restaurante abierto con buena pinta que vemos, llamado Be Bop. Comemos bastante bien por 55€ y deambulamos un poco más por el centro, mirando los escaparates y sus precios prohibitivos, más que nada por hacer la digestión, sin intención alguna de comprar.
Pagamos el aparcamiento, 5€ más, y nos ponemos en ruta: Francia nos espera!
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Ver Etapa: De Grindelwald a Eischoll (Zona de Valais)


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  Últimos comentarios al diario  Huyendo del COVID-19 a los Alpes
Total comentarios 11  Visualizar todos los comentarios

Davovo  davovo  24/02/2021 09:10   
Un diario espectacular como de costumbre. No tenía Suiza en mis planes pero la verdad es que me parece una opción estupenda a valorar.

Gracias por compartirlo.

Magrat1976  Magrat1976  24/02/2021 13:39   
Hola Josep,

muy buen diario y unas fotos espectaculares, me alegro de que pudieseis viajar a Suiza. Nosotros también tuvimos que cancelar: el plan A (Kenya), plan B (Islandia) y plan C: Suiza, una ruta muy parecida a la vuestra. Viajábamos a mediados de agosto y en esa época ya habían impuesto la PCR a españoles, así que... acabamos en Asturias y Cantabria.

Suiza es una maravilla, pero espero que este verano todos podamos hacer realidad nuestros planes A!

Muchas gracias por compartir!

Salodari  Salodari  24/02/2021 16:32   
¡¡Un diario estupendo!! Qué buenos recuerdos me traen tus fotos y vídeos. Muy buena suerte con el Matterhorn despejadito. Por el Valais solo estuve de paso cuando fui a Chamonix, así que lo tengo pendiente. Me ha gustado esa presa de Moiry y el color esmeralda del lago.

Gracias por compartir Amistad 5 *****

Josep7778  josep7778  24/02/2021 19:11   
De nuevo, gracias a tod@s por vuestros comentarios y estrellas, en especial a @salodari, que como ya comento en alguna etapa, su diario nos sirvió de libro de cabecera absolutamente imprescindible para saber qué ver y dónde ir.

Venecia1  venecia1  07/03/2021 03:11
Enhorabuena por el diario. Yo también tuve que cancelar la aventura suiza dos días antes de salir, me alegro de que pudieséis disfrutarlo. Gracias por compartirlo, te dejo las merecidas estrellas

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Dr. Livingstone
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Jul 26, 2010
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Fecha: Mie Mar 31, 2021 05:36 pm    Título: Re: Viaje a Suiza: Consejos, dudas, información

Hola, @saona75 . El "Trenino Rosso" que comentas y el "Bernina Express" hacen el mismo recorrido y en muchos sitios se confunden las denominaciones

es.wikipedia.org/ ...na_Express : " ... Por último, se puso en servicio en 2007 el Trenino rosso de Tirano a St. Moritz y vuelta por la tarde, para que los pasajeros procedentes de Italia pudieran disfrutar de día de la línea del Bernina en un coche panorámico. Estos dos trenes también se llaman Bernina Express desde 2008."

pero en el primer caso hace exclusivamente el trayecto entre Tirano-St. Moritz (ida y vuelta) y en el segundo, puede ampliar el trayecto hasta Chur.

Por lo que yo sé (no lo he usado, que me corrija alguien que los haya usado si hay algún error) las diferencias prácticas fundamentales son :

- En el Trenino tienen vagones con ventanas "tradicionales", que se pueden abrir, no es necesario reservar asiento y te puedes subir y bajar cuando quieras sin perder el derecho al asiento.

- En el Bernina, las ventanas son panorámicas, no se pueden abrir. Tienes que reservar asiento para un trayecto concreto y si te bajas en una estación intermedia, para completar el trayecto hasta el destino tienes que subirte en un Trenino.

En la web italiana del Trenino Rosso hay un video que lo explica (esta en italiano, pero se entiende ...)


Tienen webs diferentes : Rhaetian Railway www.rhb.ch/en/panoramic-trains (compañía que tiene el Glacier Express y el Bernina Express, como trenes panorámicos) en la parte suiza y Trenino Rosso del Bernina www.trenino-rosso-bernina.it/it/ en la parte italiana.

En el foro, tienes información con el nombre de "Trenino Rosso" en el diario de @Daigor Trenino Rosso o Bernina Express (puede que algunos comentarios sobre lo de subir y bajar cuando quieras los habrás visto en su blog personal diegocalvifotografo.blogspot.com/ ...oritz.html , el texto es el mismo)

Y tienes también experiencias en el Bernina Express en los diarios de @deivit4u Día 6: Bernina Express , @ctello BERNINA EXPRESS. TIRANO . AUTOBÚS BERNINA EXPRESS. LUGANO y @noealonso Bernina Express: De Chur a Tirano. (mas diarios de Suiza en tips SUIZA - Diarios, Noticias y Tips - Itinerarios de 1 a 5 días (tip 1 de 4) y siguientes)


Entiendo que si lo que quieres es utilizar el Trenino tendrías que comprar los billetes en la web italiana o directamente en la taquilla de la estación de St. Moritz. Pero estoy intentando hacer una simulación en la web y solo me deja poner como estación de origen Tirano, no me deja poner St. Moritz. No se si habrá algún problema con utilizarlo en el otro sentido. Puedes intentar ponerte en contacto con ellos www.trenino-rosso-bernina.it/ ...-supporto/ y a ver que te dicen ...
saona75
Saona75
Super Expert
Super Expert
May 29, 2011
Mensajes: 295

Fecha: Lun Abr 05, 2021 11:58 am    Título: Re: Viaje a Suiza: Consejos, dudas, información

"alfrito.alfrito" Escribió:
Hola, @saona75 . El "Trenino Rosso" que comentas y el "Bernina Express" hacen el mismo recorrido y en muchos sitios se confunden las denominaciones

es.wikipedia.org/ ...na_Express : " ... Por último, se puso en servicio en 2007 el Trenino rosso de Tirano a St. Moritz y vuelta por la tarde, para que los pasajeros procedentes de Italia pudieran disfrutar de día de la línea del Bernina en un coche panorámico. Estos dos trenes también se llaman Bernina Express desde 2008."

pero en el primer caso hace exclusivamente el trayecto entre Tirano-St. Moritz (ida y vuelta) y en el segundo, puede ampliar el trayecto hasta Chur.

Por lo que yo sé (no lo he usado, que me corrija alguien que los haya usado si hay algún error) las diferencias prácticas fundamentales son :

- En el Trenino tienen vagones con ventanas "tradicionales", que se pueden abrir, no es necesario reservar asiento y te puedes subir y bajar cuando quieras sin perder el derecho al asiento.

Gracias por la info Aplauso Aplauso Aplauso

También hice la simulación y sólo me dejaba saliendo desde Tirano.

A ver qué investigo.....

Gracias!!!

- En el Bernina, las ventanas son panorámicas, no se pueden abrir. Tienes que reservar asiento para un trayecto concreto y si te bajas en una estación intermedia, para completar el trayecto hasta el destino tienes que subirte en un Trenino.

En la web italiana del Trenino Rosso hay un video que lo explica (esta en italiano, pero se entiende ...)


Tienen webs diferentes : Rhaetian Railway www.rhb.ch/en/panoramic-trains (compañía que tiene el Glacier Express y el Bernina Express, como trenes panorámicos) en la parte suiza y Trenino Rosso del Bernina www.trenino-rosso-bernina.it/it/ en la parte italiana.

En el foro, tienes información con el nombre de "Trenino Rosso" en el diario de @Daigor Trenino Rosso o Bernina Express (puede que algunos comentarios sobre lo de subir y bajar cuando quieras los habrás visto en su blog personal diegocalvifotografo.blogspot.com/ ...oritz.html , el texto es el mismo)

Y tienes también experiencias en el Bernina Express en los diarios de @deivit4u Día 6: Bernina Express , @ctello BERNINA EXPRESS. TIRANO . AUTOBÚS BERNINA EXPRESS. LUGANO y @noealonso Bernina Express: De Chur a Tirano. (mas diarios de Suiza en tips SUIZA - Diarios, Noticias y Tips - Itinerarios de 1 a 5 días (tip 1 de 4) y siguientes)


Entiendo que si lo que quieres es utilizar el Trenino tendrías que comprar los billetes en la web italiana o directamente en la taquilla de la estación de St. Moritz. Pero estoy intentando hacer una simulación en la web y solo me deja poner como estación de origen Tirano, no me deja poner St. Moritz. No se si habrá algún problema con utilizarlo en el otro sentido. Puedes intentar ponerte en contacto con ellos www.trenino-rosso-bernina.it/ ...-supporto/ y a ver que te dicen ...
yonhey
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Ago 18, 2016
Mensajes: 346

Fecha: Mie Abr 07, 2021 10:52 am    Título: Re: Viaje a Suiza: Consejos, dudas, información

Buenos días. Tengo viaje planeado para finales de mayo, voy a Annecy, para ello vuelo a Ginebra y desde allí inmediatamente cogeré un autobús directo a Annecy (si bien hace paradas en territorio suizo).
Aún queda algo más de mes y medio pero quiero ir sopesando posibles problemas. No conozco la terminal del aeropuerto de Ginebra, y aunque está pegado a Francia he de salir a Suiza a coger el autobús. Supongo que aunque entre rápidamente en Francia, para salir del aeropuerto habré de cumplir los requisitos de entrada a Suiza en ese momento (aparte de los de entrada en Francia).
AFilth
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Sep 23, 2009
Mensajes: 35

Fecha: Jue Abr 29, 2021 07:43 am    Título: Viaje a Suiza de una semana en Mayo

Hola a todos, hace muchisimo que no escribía en el foro Ojos que se mueven Vamos a hacer un viaje a Suiza y tendremos 7 días completos disponibles (del 9 de Mayo al 15 de Mayo que volvemos). Viajamos 2 adultos y dos niños de 8 y 5 años. Llegaremos a Ginebra y ahí tenemos un coche alquilado. Volamos de vuelta desde Zurich. La idea es recorrer el país y poder ver las cosas más chulas teniendo en cuenta la época del año en la que vamos. Hemos cogido todo hace un par de días y no tenemos ni idea de Suiza así que estamos empezando a leer ahora pero creo que no vamos a tener mucho tiempo así que...  Leer más ...
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May 09, 2009
Mensajes: 30778

Fecha: Jue Abr 29, 2021 08:03 am    Título: Re: Viaje a Suiza: Consejos, dudas, información

@AFilth fusiono tu mensaje en el hilo adecuado.

Para coger ideas sobre el itinerario te será útil este hilo:

Itinerarios Suiza: Rutas, visitas, ciudades y pueblos


Para dudas respecto al Covid tienes este:

Viajar a Suiza y COVID-19: Normas, fechas, restricciones.


Un saludo.
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