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DIARIO COSTA OESTE CANADA Y ALASKA -Diarios de Viajes de America Norte- Mon75
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Diario: DIARIO COSTA OESTE CANADA Y ALASKA  -  Localización:  America Norte  America Norte
Descripción: PARQUES NACIONALES DE LA COSTA OESTE DE CANADA Y ALASKA
Autor:    Fecha creación: 
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Etapa: COSTA OESTE DE CANADA Y ALASKA  -  Localización:  America Norte America Norte
Fecha creación: 21/06/2012 11:43  
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COSTA OESTE DE CANADÁ Y CRUCERO POR EL INSIDE PASAGE (ALASKA)

Como siempre, antes de iniciar este relato, agradecer a todos los foreros la información que nos han proporcionado y una mención especial para los diarios que había sobre esta zona, que no eran muchos y son estupendos.

Este viaje lo realizamos 4 personas: mi marido, mis hijos de 7 y 3 años y yo.

Comenzamos a diseñar el itinerario más o menos unos 8 meses antes. Las dudas eran muchas porque acerca de la costa oeste de Canadá no había tanta información como de otras zonas.

También, porque no sabía realmente hasta que punto, podían los niños responder en rutas y caminatas largas... y además de todo esto mi marido quería tocar algo de Alaska pero no pegarse un palizón conduciendo, y no teníamos demasiados días.

Asi que, teniendo todos estos factores en cuenta, decidimos pasar 15 días en la costa oeste canadiense y 8 días en Alaska en un crucero que para mi gusto no visitaba el estado de forma intensa pero si tocaba una de las zonas más bonitas y complicadas de ver por carretera: el Inside Pasage.

También, al ser un destino caro nos cuestionamos mucho que sería mejor: buscar B&B, hoteles, alquilar una autocaravana, etc... Nos decantamos por hoteles por comodidad e intimidad. Los B&B tenían muchas dificultades para alojar a 4 personas y mis hijos no son precisamente niños tranquilos. La autocaravana nos tentó y mucho pero salía al mismo precio que el hotel (sin tener en cuenta el pago de los campings si era necesario) y pensamos que sería menos complicado.

Una vez resuelto todo esto y antes de realizar ninguna reserva, nos aseguramos de tener todos los documentos necesarios para viajar (pasaportes, carnets, renovación del ESTA para entrar a USA, etc...) y seguro de anulación por si las moscas.

Contratamos el seguro de viaje con Columbus Direct. Siempre solemos hacerlo con ellos y he de decir que en 2008 tuvimos un retraso de más de 24 horas en un vuelo y nos indemnizaron a 8 personas con un total de 2400€... Pusieron muchas pegas y nos pidieron todos los papeles y justificantes del mundo, pero como somos muy aplicaditos y guardamos todo, no les quedó más remedio que pagar... Asi que como dice el refrán: más vale lo malo conocido...

El seguro que contratamos fue el super-familiar, que tiene las más altas coberturas del mercado, para 27 días y su precio total: 249,00€.

El vuelo lo compramos a principios del mes de febrero en la página de e-dreams. Fue un billete multidestino: Madrid-Calgary/Calgary-Vancouver/Vancouver-Madrid operado por British Airways en los vuelos internacionales y Air Canada en el vuelo doméstico (es la única compañía que no cobra por la primera maleta en sus vuelos internos, lo cual supone un ahorro). El precio del billete fue de 935,00€ por persona.

De esta forma, en función de nuestros gustos, de los destinos elegidos y sobre todo teniendo en cuenta que viájabamos con dos niños pequeños el viaje quedó configurado de la siguiente manera:
. Del día 6-8 agosto: Calgary y la ruta de los dinosaurios (petición expresa de los enanos)
. Del día 8-11 agosto: Parque Nacional de Banff y alrededores.
. Del día 11-13 agosto: Parque Nacional de Yoho y alrededores.
. Del día 13-16 agosto: Parque Nacional de Jasper.
. Del día 16-18 agosto: Regreso a Banff y traslado en avión a Vancouver.
. Del día 18-21 agosto: Vancouver, Victoria y outlet de Tulalip
. Del día 21-28 agosto: Crucero por el Inside Pasage (Alaska)
. Días 28-30 agosto: Vancouver y regreso a Madrid.
En el diario procuraré detallar alojamientos, itinerarios y precios. Vamos allá.

DIA 1 -6 DE AGOSTO: MADRID-CALGARY
Como comenté anteriormente sallimos el día 6 de agosto de la T4 de Barajas con dirección a Calgary.

Teníamos que hacer escala en Londres y la verdad es que llevábamos bastante miedo por el tiempo. Nos habían comentado que cambiar de la terminal 3 a la terminal 5 del aeropuerto de Heathrow era complicado. Nuestro tiempo de escala era de dos horas y veinte minutos pero en esas fechas nunca se sabe...

El vuelo de Madrid a Londres fue puntual y no tuvimos problemas... Lo operaba Iberia y como aspecto negativo destacaría que no puedes elegir asientos al hacer el check-in (aunque sí puedes ver los que te han sido asignados).

Después llegó el cambio de términal que no tenía tanta dificultad como preveíamos. Seguimos los carteles "flight connection" todo el camino. Te dirigen directamente a la parada del autobús que debes tomar.


Una vez en la T5 a seguir de nuevo los carteles. Llegamos al control de seguridad donde apenas había cola y cogimos el tren subterraneo que nos trasladó a la puerta de embarque correspondiente... Apenas nos llevó una hora realizar todo el trámite y eso que paramos a tomar algo con los niños.

El vuelo de Londres a Calgary también trascurrió sin problemas. El avión tenía pantallas individuales aunque sólo había 4 películas en español... mngggggggggggg!!!!!!!...Los niños se portaron de maravilla y desde las ventanillas contemplamos unas vistas estupendas de Groenlandia.


Llegamos a Calgary a las ocho de la tarde aproximadamente. Nos sorprendió el aspecto marcadamente "country" de la gente que había allí. Predominaban las botas y sombreros cowboys y eso que la estampida había acabado hacía tiempo.

En el aeropuerto recogimos el coche que teníamos alquilado, un Ford "Focus". Lo contratamos a través de la web: www.ealquilerdecoches.com y el precio fue de 392,00€ por los 12 días.Incluía una franquicia de 500€ y la web te daba la posibilidad de contratar un seguro que la cubriera. Nosotros no lo quisimos porque el seguro de viaje que llevábamos incluía esta cobertura. Así que una vez allí, no pagamos, ni contratamos nada más.

Metimos las cuatro maletas como pudimos en el maletero. Colocamos los alzadores que nos llevamos de casa (alquilar las sillas de los niños allí, vale casi más que el alquiler del coche) y nos marchamos al hotel Westin Calgary.


El hotel nos gustó. Las habitaciones son modernas, están limpísimas y tiene piscina.




Está situado en la zona financiera de la ciudad y curiosamente como es un hotel de negocios es más barato los fines de semana que los días de diario. Pagamos 95,00€ de media por noche y dormimos los cuatro cómodamente.

Aparcamos en el mismo hotel aunque sin sacar el valet parking. Nos costó 17$. Los días de diario era mucho más caro.

Buscamos un sitio donde comer algo y fue imposible encontrar un lugar abierto... Pronto nos dimos cuenta de que en Canadá cenar después de las 20,00h. es algo bastante complicado... El hotel era el único sitio disponible.

Justo enfrente había un "Tim Horton" que para desayunar era estupendo y muy barato.

Después de cenar dimos una vuelta por la zona y nos fuímos a dormir.

DIA 2: 7 DE AGOSTO- RUTA DE LOS DINOSAURIOS.

El Jet Lag hizo aparición y a las 5,00 a.m estábamos todos despiertos. Así que, después de aguantar un poquito en la habitación, nos vestimos y bajamos a desayunar.

En cuanto terminamos, nos equipamos bien porque hacía fresquito y cogimos el coche para dirigirnos a las "Bad Lands" en el corazón de Alberta. Los niños estaban entusiasmados con el plan del día.

La ruta de los Dinosaurios es un recorrido circular que empieza y termina en Calgary. Recorre aproximadamente unos 350 Kms y visita numerosas atracciones, todas en un radio de unos 200 Kms, situando el punto central del trayecto, en Drumheller (aproximadamente a una hora y media de la ciudad). La ruta culmina en el parque provincial Dinosaur, a unos 130 Kms de Drumheller y 200 de Calgary. Se conoce esta zona como "Bad Lands".

Las denominadas "malas tierras" ocupan una basta extensión de terreno donde la erosión del viento y el agua ha dejado bonitos accidentes geográficos y formaciones rocosas. Hay varios parques naturales provinciales en este lugar y es la zona donde se han encotrado mayor cantidad de fósiles animales del mundo... Todo el territorio en su conjunto fue declarado patrimonio de la humanidad en el año 79.

Nosotros sólo hicimos la mitad de la ruta... Aproximadamente a una hora y media de Calgary encuentras el primer punto a visitar del itinerario: Horseshoe Canyon. Como su propio nombre indica es un pequeño cañón que divide la tierra en dos y permite ver claramente los diferentes estratos que hay acumulados debajo de ella. Es una zona donde proliferan los fosiles y restos de animales prehistóricos.


Continuamos nuestro camino, rumbo a Drumheller. Este pueblo es conocido como el pueblo de los dinosaurios y no me extraña, proque están por todos lados... En los jardines de los patios de las casas, en las entradas de los comercios, en los parques, hasta los columpios tienen forma de dinosaurio. No hay que decir que a mis hijos les fascinó el pueblito.

En la oficina de turismo han construido "el dinosaurio más grande del mundo"... Llaman así a la atracción. Es un pedazo de dinosaurio enorme y hueco donde uno puede subir y hacerse fotos. Ese día, no sé el porqué, no cobraban entrada aunque había unos carteles donde se estipulaban los precios, con lo cual imagino que en otros momentos si habrá que pagar.




También en Drumheller está el museo Royal Tyrrell de Paleontología que es alucinante. Los niños vieron sus deseos hechos realidad... Sabía que el museo estaba bien, pero cuando llegas allí te sorprende realmente... No dejé de preguntarme cómo puede un museo así, estar en un lugar tan perdido del mundo.

La exposición y el pueblo están situados en las Bad Lands, en el parque provincial Midlands (a 135km de Calgary).

Hay numerosas galerías en las que se exhiben maravillas de hace 3.900 millones de años y gran cantidad de actividades interactivas para niños.

Se exponen cientos de fósiles de dinosaurios y tiene hasta un jardín viviente del Cretácico con 600 especies de plantas.

El museo también ofrece gran variedad de programas, cursos y excursiones para participar incluso en estudios, y excavaciones activas.

El precio de la entrada por adulto es de 11$.

La gran sala donde se han reconstruido los esqueletos de los animales es espectacular.




Después de salir del museo subimos a unos miradores que hay enfrente de la entrada con bonitas vistas.


Al final de la carretera que sube al museo está Horsethief Canyon. Desde este lugar parten algunas rutas y caminatas.

Comimos en el pueblo y pusimos rumbo a Rosedale. Allí vimos su puente suspendido, que no es extremadamente bonito pero curioso por su movimiento...


Más tarde fuímos a ver Los Hoodoos. Están a unos kilómetros del pueblo. Son formaciones rocosas que han sido realizadas de forma natural debido a la erosión del agua y el viento.




También hay numerosas rutas y trails en esta zona.


Después de ver Los Hoodos decidimos regresar a Calgary.

La ruta de los dinosaurios continúa hasta el Dinosaur Provincial Park y después regresa a la ciudad por la autovía número 1. Nosotros no continuamos por no hacerles demasiado pesado a los niños el día después del madrugón.

Ya en Calgary ....Intentamos ver si "Heritage Park" un parque temático ambientado a principios de siglo estaba abierto, pero no hubo suerte. De hecho, a las 5,00 de la tarde, cierran la mayoría de los grandes recintos en Canadá.

Paseamos un rato por la zona, rodeada de verde y lagos...


Habíamos escuchado en los foros que Calgary no tenía nada de interesante... Supongo que por las malas espectativas a nosotros no nos desagradó tanto.

Caminamos por la zona financiera, observando los pasadizos elevados que cruzan las calles y protegen a los peatones de la climatología... y así... Llegamos hasta la torre observatorio de la ciudad.


Buscamos alguna pizzería cercana y subimos a la habitación. Aunque estábamos cansados, los niños querían darse un baño y decidimos terminar el día en la piscina del hotel...


Al día siguiente nos esperaban las Rocosas.

DIA 3: 8 DE AGOSTO- CALGARY-PARQUE NACIONAL DE BANFF.
Nos despertamos temprano y como el día anterior, desayunamos en el "Tim Horton" situado enfrente del hotel.

Nos marchamos de Calgary para dirigirnos a Banff.

Al salir de la ciudad nos topamos con la sede de los juegos olimpicos de invierno de 1988.




Es curioso pero los canadienses disfrutan de estas instalaciones todo el año, vimos gran cantidad de niños utilizando las pistas de esquí con sus bicicletas de montaña y nos comentaron que en el recinto se realizaban numerosos campamentos de verano.

Había simuladores y gente utilizando los bobsleighs y saltando desde los toboganes aunque no había nieve. Nos gustó el ambiente del recinto.

Cuando vimos el Olympic Park nos marchamos a Banff.

El camino es cómodo y no se hace demasiado largo.


Nos embargó un sentimiento de emoción cuando llegamos a la entrada del parque...Compramos nuestro pase anual, pagamos los 136,40$ correspondientes y seguimos adelante, impacientes.


La ciudad de Banff se construyó en base a unas aguas termales que se descubrieron en el año 1880. Un avispado comerciante construyó en este lugar el Banff Springs Hotel que pronto se trasformó en un destino muy popular... Las infraestructuras de la ciudad se fueron ampliando hasta ser capaces hoy en día, de albergar 4,000.000 de visitantes al año.

El enclave del manantial original descubierto por los trabajadores que construían el ferrocarril es hoy en día Cave and Basin Historic Site... y es en este lugar donde mejor se puede conocer la historia y evolución de la ciudad.

Llegamos a Banff sobre las 11,30 de la mañana. Era pronto para comer y también para ir al hotel. Así que decidirmos sobre la marcha realizar nuestra primera ruta oficial en las Rocosas: Tunnel Mountain.

Por cierto, en la pagina oficial de los parques nacionales canadienses: www.pc.gc.ca se describen ampliamente todas las rutas de cada parque en función de su distancia, dificultad, localización, etc...


Se suponía que era una ruta fácil: No demasiado ascenso 300-600m., unas 2h de camino y de nivel sencillo. Ideal para los niños pensé.... Pués madre mía, yo no sé si fue por ser la primera, por el calor, o la falta de costumbre pero casi nos da algo. Si no llega a ser por mi marido que se empeñó y nos empujó a seguir y no darnos la vuelta, los niños y yo le habíamos dejado allí sólo.

Menos mal, que después de un ratito andando, las vistas comienzan a animarte para subir más alto...




... Y cuando llegas arriba son una maravilla.





La bajada se nos dió mucho mejor... Pero todavía era pronto para ir al hotel.

Sabíamos que había un restaurante en lo más alto de Sulphur Mountain y pensamos que sería genial comer y descansar disfrutando de las preciosas vistas mientras esperabamos la hora del check-in... Tengo que decir que hay una ruta de 5 km que llega hasta la cima de la montaña, pero nosotros preferimos esta vez utilizar la góndola que sólo tarda unos 8 minutos en subir.

Atravesamos el pueblo para llegar al teleférico. Me pareció precioso.


Se que a mucha gente, Banff, le parece una turistada y demasiado artificial, a mí en concreto me pareció un lugar de cuento. Uno de los sitios más bonitos que he visto en mi vida, supongo que será cuestión de gustos... Desde luego, el colorido, la limpieza, la peculiaridad de la zona, las flores y los jardines que tiene el pueblo son una maravilla, y a nosotros nos encantó. Eso sí, esta construida para que los turistas se gasten todo el dinero que puedan en sus caras y pijas tiendas.




Después de atravesar la calle principal casí al completo, llegamos a la base de Sulphur Mountain. Vimos las ofertas de tickets que tenían, y como en nuestros planes también entraba subir al glaciar Columbia compramos uno combinado que salía más barato e incluía ambas atracciones. Nos costaron 69$ nuestros tickets y 38$ el de nuestro hijo mayor. El pequeño como era menor de 5 años no pagó nada...


Utilizamos las entradas de la góndola y las otras, las guardamos para el día en el que nos trasladabamos a Jasper... Nos avisaron que debíamos entrar por la zona preferente en el glaciar y no esperar cola... Tampoco esperamos en el teleférico.


Los niños nunca habían montado en un cacharro de estos y creo que al principio les intimidó bastante.

... y llegamos a la cima de Sulphur Mountain.

Que se puede decir de las vistas de las Rocosas desde allí arriba... Pués eso, que hay que subir, andando, en góndola o como se quiera, pero hay que subir.




...Y ya arriba, la preciosa caminata de escaleras que te lleva a la estación meteorológica un pelín más alto.


Comimos unas hamburguesas y fish and ships disfrutando de las vistas y bajamos tan entusiasmados que no nos apetecía nada ir al hotel y perder la tarde...


Así que, con nuestro equipaje guardado en el maletero nos fuimos a Johnston Canyon.

Esta ruta, que completa lleva unas 3 horas y que tiene 5,4 km ida y vuelta, es considerada también sencilla. Pensamos realizar la mitad y la verdad es que a los niños no les costó tanto como Tunnel Mountain aunque también escuchamos unas cuantas protestas de cansancio y algún español que nos encontramos nos dijo que la segunda parte era mucho más dura.

El sendero trascurre por un camino bien mantenido que constantemente va pegado al río. En ocasiones también por pasarelas con barandillas ancladas al propio cañón.




Las vistas son verdaderamente bonitas.




Hubo tramos en los que había muchísima gente. Supongo que es una ruta agradable y popular lo que hace que sea bastante frecuentada.


Después de andar un kilómetro llegas a las cascadas inferiores. A la derecha cruzando un pequeño puente había una especie de gruta que se acerca a la caída del agua.

Andando otro kilómetro y medio aproximadamente llegas a las Upper falls a las que nosotros muy a pesar nuestro, no fuímos. Sentimos mucho no poder acabar muchos de los trayectos pero la prioridad en el viaje fueron los niños y no dejan de ser rutas durísimas para un pequeño de tres años. Demasiado bien se portaron.

El camino continúa durante 3,2 km más, hasta los Ink Pots, unas balsas de agua que tienen un tono azul turquesa-verdoso muy bonito debido a los sedimentos almacenados en ellas.

Después del descenso nos tomamos un helado sentados en un banco que había al inicio de la ruta... Pero tuvimos que irnos precipitadamente. El sol se oscurecio un poco y aquel lugar comenzó a llenarse de mosquitos. Llevábamos repelente pero parecía no importarles demasiado, no respetaban nada. Las picaduras fueron importantes... Me imagino el suplicio para la gente que iniciaba en ese momento el camino.

Volvimos a Banff por Bow valley Parkway impacientes por ver nuestro primer oso pero no hubo suerte.

Paramos en el pueblo a comprar algo de comida. Como todos los hoteles que habíamos reservado tenían cocina, decidimos en principio desayunar y cenar en ellos. También compramos algunos tentempies y frutas para almorzar en las rutas que teníamos previstas.

Llegamos al hotel sobre las 7,00 de la tarde... En esta ocasión habíamos elegido el Douglas Fir Resort. Este complejo tiene varios tipos de habitaciones y varios precios. Nosotros habíamos reservado una especie de estudio con cocina completa. Tenía una cama doble y un sofá cama (también doble) que preparaban todos los días. No era especialmente lujoso pero tenía todas las comodidades y a nosotros nos gustó bastante, sobre todo, por el entretenimiento que ofrecía a los niños.




Tenía un parque de bolas enorme en el que no solía haber mucha gente, que a mis hijos les entusiasmaba.


También una piscina con toboganes, jacuzzi, columpios y paseos, etc... Vamos que después de las caminatas les venía de miedo distraerse y jugar un poquito.


Este hotel le contratamos en el mes de enero. Encotramos una oferta a través de la web: www.trivago.com con expedia por 130,00€. A nosotros nos gustó aunque está algo alejado del centro del pueblo. A mi me parece ideal para familias con niños... Si hubiera hecho este viaje sólo con mi pareja probablemente hubiera elegido alguna otra opción, aunque repito que es un hotel que está muy bien.

Después del cansado día dormimos como marmotas.

DIA 4: 9 DE AGOSTO- PARQUE NACIONAL DE BANFF- LAKE LOUISE
En algunos diarios habíamos leído que el aparcamiento de Lake Louise se llenaba bastante rápido de coches y que a las 10,00 a.m aproximadamente solían cerrarlo, así que nos dimos prisa en desayunar.

A las 8,30 estábamos saliendo del hotel... Y a las 9,30 seguíamos parados en la autopista en mitad de un gran atasco... Estaban haciendo obras de acondicionamiento en la carretera asi que...

Lo cierto es que llegamos sobre las 10,00 y no tuvimos problemas para aparcar aunque el sitio ya estaba empezando a llenarse de gente y grupos turísticos.


La primera vez que ves Lake Louise te quedas sin palabras. Es muy difícil describir tanta belleza.




Nos sentamos un rato a tirar fotillos y a contemplar el paisaje. Hablamos con algunos españoles que nos encontramos y decidimos no demorar más nuesta ruta del día. Había visto en algunos diarios, el recorrido de Plain of Six Glaciers pero nos pareció imposible hacerlo...Así que, cuando preparamos el viaje tomamos la decisión de subir al lago Mirror, la casa de té y el lago Agnes. Si los niños lo aguantasen Big y Little Beehive y después volveriamos a Lake Louise... Y así iniciamos la caminata, que se hizo bastante dura por no decir durísima para los enanos.


Llegar al lago Mirror fue un triunfo para los 4. Copiando alguna idea que vimos por ahí nos sentamos en unos troncos y relajamos nuestros pies descalzos en el agua helada.


Después seguimos ascendiendo hacia el lago Agnes y la casa de té. Justo antes de llegar hay alguna cascada chula.




Los niños estaban reventados y se nos estaba echando encima la hora de comer así que emprendimos el descenso que como nos ocurrió el día anterior se nos dió bastante mejor que la subida.

Comimos en el patio exterior del Fairmont.


La comida estaba muy rica pero nos pareció algo caro y los platos muy escasos. Eso sí, se disfruta muchísimo el lugar y las vistas son especialmente bonitas con las cientos de flores que rodean el hotel y el lago al fondo... Después de tomarnos nuestro tiempo, nos pusimos en marcha hacia el lago Morraine.

A medida que avanzábamos la tarde se iba oscureciendo.

Había visto muchas fotos del lago y tuve la sensación de que la luz no acompañaba demasiado... aún así lo que nuestros ojos veían volvía a dejarnos sin palabras.



No se nubló del todo y pudimos seguir disfrutando del día. Era tarde para iniciar una ruta... Los chicos pensaron que estaría genial dar un paseo en barca. Así que visto su entusiasmo me dejé convencer.

En esos momentos sólo me venía a la cabeza lo que leí en un diario sobre unos chicos españoles a los que se les había caído la cámara de fotos al algua... Vamos que el baño de agua fresquita era lo de menos...


Después de un rato comprobando que aquello no se movía tanto como yo pensaba y no nos ibamos al fondo, pude relajarme y disfrutar del paisaje de cerca. Muy chulo el paseo. Creo que costó 45$ una hora y para los niños entretenidísimo.

Después del pedazo de día que habíamos pasado nos marchamos a cenar al hotel.
Volvimos conduciendo por la Bow Valley entusiasmados de nuevo con la idea de ver algún oso... pero tampoco hubo suerte... Aunque con algún animalito nos topamos. Ya llegaría.


DIA 5: 10 DE AGOSTO- PARQUE NACIONAL DE BANFF- LAKE MORRAINE

Nos levantamos temprano, y como el día antes, pillamos algo de atasco antes de llegar al lago Morraine.

El día había amanecido precioso y decidimos hacer de nuevo la pequeña ruta que subía al mirador situado a la izquierda de lago para verlo con la luminosidad que había traido la mañana. Mucho más bonito que la tarde anterior...



En un principio pensamos hacer una ruta larga pero en vista de que los niños no eran capaces de terminar ninguna, tomamos la acertada decisión de hacer Consolation lake. No había visto ningún comentario acerca de esta ruta y fue una de las que más nos gusto: 3,5 km, bastante sencillos y sin apenas desnivel por un camino boscoso que llevaba a un lago precioso rodeado de glaciares.

En esta ruta como en casi todas las que salían del Lago Morraine era obligatorio ir en grupos de 4... Además había sido avistado un oso en las cercanías así que imprescindible cascabeles.


La ruta, al principio, cruza un camino de piedras sueltas y es algo complicado, pero una vez atraviesas ese tramo es muy sencillo.


Circulamos pegados a un río y cubiertos por un húmedo y cerrado bosque prácticamente todo el camino.


En Consolation Lake hicimos nuestro picnic de rigor.




El sitio era bastante chulo y los niños se entretuvieron un buen rato pasando por las rocas para llegar a la orilla del lago y también dando de comer a las ardillas.


Disfrutamos tranquilamente del lugar.

Después volvimos deshaciendo lo andado.

Fuímos a comer a la góndola de Lake Louise. No sabíamos muy bien dónde almolzar y este lugar tiene un restaurante tipo buffet que compensa bastante si quieres montar en el telesilla.

El precio del buffet para los adultos es del 33$ y para los niños de 4,5$ lo cual no es desorbitado teniendo en cuenta que incluye también el paseo. La comida no es demasiado variada pero tenían unas costillas y unas alitas de pollo a la barbacoa que a nosotros nos encantaron.

Después de comer subimos al telesilla.


Nos llevamos un pequeño chasco porque en el intervalo de tiempo que habíamos estado dentro, el cielo se había encapotado completamente y una tormenta se aproximaba a gran velocidad.
En el mostrador del teleférico había un cartel donde figuraban los días que se habían avistado osos desde la atracción. Todos los del mes de julio y agosto. Sin embargo es difícil verlos con lluvia.

Vimos un video en inglés sobre el lugar y después fuímos a montar. Puedes elegir si quieres cabina exterior o interior. Nosotros la elegimos exterior a pesar de la cercanía de la tormenta. Nunca habíamos montado en un telesilla y la experiencia nos gusto. Puede dar algo de vértigo a las personas que lo padezcan pero es divertido y las vistas merecen la pena.


Una vez arriba:
Dimos una vuelta por la zona pero ante la visión de las nubes que se acercaban velozmente decidimos bajar y montarnos en el coche lo más rápido posible. Fue entrar en el vehículo y ponerse a llover.

No hicimos nada más aquella tarde. Cenamos en el hotel y los niños jugaron en las instalaciones un buen rato.

DIA 6: 11 DE AGOSTO- PARQUE NACIONAL YOHO-GOLDEN
Aquella mañana nos levantamos tempranísimo. A las 6,00 sonó el despertador y antes de las 6,30 estábamos dejando el hotel para dirigirnos al parque nacional de Yoho.

Este parque, al igual que Banff y Jasper con sus escarpadas cimas, sus cascadas, sus formaciones rocosas, sus preciosos lagos y sus rutas es una maravilla.

La prioridad del día: El lago O´Hara.

A mi me encantaron los colores a pesar de la falta de luz y el día resultó genial porque no nos llovío, pero amaneció encapotado y entre neblina, lo cual otorgó al paisaje un color y una magia que muy difícilmente puede ser explicado si no estás viviendo el momento.

En la página de los parques naturales canadienses, en el apartado de Yoho se puede obtener la información sobre este precioso y protegido lago. Por si alguien quiere hacerse una idea copio la información:

Lake O'Hara Reservation Line: 250-343-6433

O'Hara Bus Schedule (Mountain Time)

Please arrive at the bus staging area at least 20 minutes prior to departure.
mid-June - September
•In-going
8:30 a.m.
10:30 a.m.
3:30 p.m. *
5:30 p.m. *
*overnight guests

•Out-going
9:30 a.m.
11:30 a.m.
2 :30 p.m.
4 :30 p.m.
6:30 p.m.

Adult: $14.70
Youth (6-16): $7.30
Child (5 & under): no charge

One-way, out:
Adult: $9.75
Youth (6-16): $4.75
Child (5 & under): no charge

A este lago no se puede acceder en ningún medio de transporte, ni siquiera bicicletas... La distancia que separa el lago de la base de la carretera es de 11 km... Y el autobús se puede reservar con un máximo de 3 meses de antelación. Nosotros llamamos justo 3 meses antes de nuestra llegada y tardamos como dos horas en poder contactar... Cuando hablamos con ellos ya no quedaban plazas.

Me sentí algo decepcionada porque era un lugar al que queríamos ir y tenía claro que mis hijos no podían hacer 11 kms andando y luego alguna ruta por el lago. Así que renunciamos a este lugar. Sin embargo, Mapani y algún forero más, nos animaron a acudir a la parada por si alguna reserva no aparecía.

Nuestro objetivo era estar allí a las 7,30 a.m... Llegamos más o menos a las 7,15... y hacía mucho, mucho frío. Llegamos una hora antes de la primera salida a las 8,30 para ver si podíamos comprar 4 billetes.

Allí había una chica francesa. Nos contó que ella y su pareja tampoco tenían tickets y el día antes habían intentado subir en el autobús hasta en dos ocasiones sin conseguirlo. Decidieron volver en la primera visita para ver si había más suerte... Yo pensé que encontrar hueco para seis personas sería prácticamente imposible. Pero me equivoqué... Entraron primero ellos dos y luego nosotros cuatro.


El precio del billete 14,70$ para los adultos y 7$ niños de 6 años en adelante... No podía creerlo porque en mi interior hacía meses que prácticamente había renunciado al lago O´Hara.

Llegamos al lago en unos veinte minutos.

El tiempo no era tan bueno como en días anteriores pero al menos no llovía. Con el transcurso del día el cielo se fue aclarando.

Sin embargo los tonos oscuros del cielo al inicio del día le daban al lago un aire meláncolico y un ambiente que parecía sacado de un cuento. Los niños pensaban que era el sitio ideal para encontrar gnomos y duendes.






Decidimos hacer la ruta que lo rodea siguiendo el sentido contrario a las agujas del reloj.




El camino nos llevaba directo a unas cascadas que había que atravesar.


Un poco más alante encontramos el desvío que iniaba la ruta a lago Oesa. Como los chicos no estaban demasiado cansados decidimos subir al primer lago y admirar las preciosas vistas del O´Hara desde las alturas.


Paramos un rato a tomar un picnic mientras disfrutábamos el paisaje.

Después continuamos hasta el pequeño lago. Vimos como algunas personas continuaban el trayecto que deja atras otros tres más hasta llegar a la base del glaciar. Desde este lugar parte otra ruta que comunica el lago Oesa con el lago Opabin.




Sin duda es de los lugares más bonitos de Las Rocosas.

Después de que los niños se entretuvieran un rato jugando decidimos iniciar el descenso.

Llegamos a la cabaña del lago y tuvimos que esperar una hora hasta que el autobús de vuelta salió a las 14,30. Lo pasamos bien, la chica que atendía el recinto era muy maja y estuvo tocando la guitarra mientras nosotros disfrutábamos el momento comiendo nuestros bocatas y tomando una de postre una magdalena de fresa que estaba de muerte con un chocolate caliente.

Despues de ver el lago O´Hara nos dirigimos a Spiral Tunnels y el sitio conmemorativo de la construcción del paso kicking Horse... Una serie de empinadas vias en espiral por las que los trenes cruzan la montaña.




En el pasado y antes de que se corrigieran los grandes desniveles, este paso se consideró uno de los más peligrosos de Norteamerica... Lo cierto es que nosotros no pudimos apreciar demasiado las vías porque había gran vegetación y no circulaba ningún tren en ese momento que hace que se pueda ver el trayecto con más facilidad. Asi que no estuvimos aquí mucho tiempo.

Más tarde nos dirigimos a Takkakaw Falls. Es una de las cascadas más altas de norteamerica y no sé si serán siempre así pero a nosotros nos parecieron muy caudalosas.




Un camino sencillo y no muy largo te acerca a la misma base de las cascadas para poder apreciar bien la fuerza del agua... Eso sí mucho cuidado con las cámaras porque te mojas considerablemente.



De camino a Emerald Lake encontramos el Natural brigde.




Continuamos nuestro camino hacía el lago Esmeralda. Es precioso. La lástima es que empezó a llover considerablemente cuando llegamos y nos quedamos con las ganas de dar una vuelta en barca disfrutando las vistas.






Como el tiempo no tenía pinta de mejorar decidimos marcharnos a nuestro nuevo alojamiento y disfrutar de una buena cena en este lugar que por las críticas que habíamos oído merecía la pena.

El sitio donde nos alojamos se llama Cedar House Chalets and Restaurant. Está en Golden. Es una preciosa parcela que ocupan 3 casas y un restaurante. La casita que alquilamos nosotros fue Adventure Chalet y para mí fue sencillamente increible.




Un pequeño bungalow de madera pero muy amplío por dentro y que además de precioso contaba con todas las comodidades que os podáis imaginar. El dueño Derren, simpatíquisimo y amable y el precio no demasiado barato pero bien merecido: 180$ la noche.









Las otras casas: Cedar Chalet y Green Chalet eran para 4 y 7 personas respectivamente y también muy bonitas sobre todo la última.


... Y el restaurante, un lujo, no es barato ni caro teniendo en cuenta la calidad, cantidad y presentación de la comida. Comimos genial y con postres y bebidas pagamos unos 100$.

Después de la cenita pusimos todo tipo de aparatos espantamosquitos disponibles a nuestro alrededor, incluidas las velitas y disfrutamos de las maravillosas vistas que ofrecía la luna llena desde el jacuzzi del porche...

DIA 7: 12 DE AGOSTO- PARQUE NACIONAL GLACIER Y MONTE REVELSTOKE
Nuestra idea en un principio fue la de no visitar estos parques, pero cuando programamos el itinerario nos sobraba un día y finalmente los incluímos en nuestro viaje.

La verdad es que para mi gusto, los otros tres parques son inmensamente más bonitos y estos totalmente prescindibles pero circular en coche por la carretera que los atraviesa es una maravilla y las vistas bien merecen la pena... Si bien no tienen tantas rutas y miradores que visitar la vida animal que se puede observar es impresionante.




Dejamos la cabaña y tomamos la carretera 1 dirección Reveltoke. No habrían transcurrido ni 10 kilómetros cuando nos encontramos nuestro primer oso negro... Entre gritos logré sacar la cámara de fotos y pude realizar la mejor de mis fotos: Je, je...


Hay que tener en cuenta que el oso se movía y estábamos en una vía rápida... Para nosotros el día ya había empezado bien.

El primer punto donde paramos fue Numa Falls.

Más tarde aparcamos en el Centro de Visitantes Roger Pass. Este lugar conmemorativo ofrece una explicación de como se construyó el complicado paso del ferrocarril entre los excarpados picos del parque superando toda clase de obstáculos entre los que se incluían desprendimientos y avalanchas.




En esta zona hay un hotel-restaurante, tiendas de souvenirs y un museo al que nosotros no entramos. Creo recordar que la entrada era de 7$ aproximadamente.


Nos comentaron que en los valles Illecillewaet y sobre todo Weaber había unas rutas muy bonitas aunque tremendamente peligrosas en otras temporadas que no fueran la de verano por el riesgo de avalanchas que presentan... Por lo visto estos parques nacionales son los que registran más cantidad de desprendimientos de nieve al año en todo el mundo y cuentan con un servicio de rescate permanente. Nos explicaron que las rutas eran bastante largas así que no realizamos ninguna y seguimos nuestro camino dirección Revelstoke... Nuestra prioridad era Meadows in the sky.

Hay dos rutas cortas más adelante: el sendero Skunk que se recorre en unos 25 minutos y que ofrece importantes oportunidades para ver aves, y Hemlock Grove un camino muy, muy cortito para visitar esta especie de árbol, muy alto y musgoso.

Ya no volvimos a parar hasta el pueblo de Revelstoke. Comimos en un restaurante de comida rápida y buscamos el camino que llevaba a la ruta Meadows in the sky, bastante dificil de encontrar por cierto después de habernos desviado al centro del pueblo. Quedaba pegada a la derecha de la carretera nº1 en la misma dirección que traíamos y casí al final del pueblo.

La carretera es bastante bonita. Hay unas casetas que ofrecen planos informativos de la zona. Ofrece preciosas vistas del pueblo y está completamente repleta de miradores.


Arriba del todo hay un parking desde donde parten distintas rutas a diferentes lagos. Destacan mucho las verdes praderas repletas de flores.


Después de disfrutar un par de horas de las sencillas rutas decidimos volver a Yoho e intentar dar una vuelta en canoa por el lago Emerald.

Una vez en la carretera y transcurridos 20 km aproximadamente nos llevamos la segunda sorpresa del día. Un oso negro en mitad del arcen intentaba cruzar la autovía y vaya si lo hizo.

Nos quedamos realmente alucinados y nos dimos cuenta de lo realmente peligroso que puede ser esta carretera tanto para los vehículos que circulan por ella como para los animales que no cuentan con mecanismos de protección que eviten que sean atropellados. Yo ni siquiera llevaba la cámara de fotos encima.

No podía creerlo. Nuestros dos primeros osos y no había podido realizar una foto decente... Y se había cruzado delante de nuestras narices... Me pareció algo insólito ver un oso cruzando una carretera... Más tarde descubriríamos que no sería nuestra última vez.

Llegamos al Emerald lake sobre las 6,15 de la tarde y nuestra sorpresa fue que el quiosko de alquiler de canoas estaba cerrado. Así que, merendamos tranquilamente en unas mesas pegadas al agua y disfrutamos de un atardecer bellísimo frente al lago que nos dejó algunas imágenes preciosas.


DIA 8: 13 DE AGOSTO- ICEFIELDS PARKWAY-
Nos levantamos muy temprano para marcharnos con dirección al Parque Nacional Jasper. Hoy nos esperaba un recorrido muy largo de aproximadamente 4 horas y 300 kilómetros con numerosas paradas.

La primera detención de nuestro itinerario fue en el lago Héctor y más tarde en Bow Lake que tiene unos miradores con unas vistas estupendas del Glaciar Crowfood así denominado por su forma de garra.






A continuación hicimos el breve recorrido que lleva al precioso lago Peyto. La verdad es que es una maravilla contemplarlo al igual que circular por esta preciosa carretera.






Un poquito más adelante el Mistaya Canyon.






Transcurridos unos kilómetros más, vimos un montón de coches parados aparcados en el arcen.

Cogí mi cámara de fotos y me lancé a la caza del oso. En el río Mistaya un enorme Grisly pescaba tranquilamente y rebuscaba comida entre los arbustos. Esta vez si pudimos disfrutarlo detenidamente.


Más tarde llegaron los lagos Mistaya y Cirque con sus respectivos miradores... Y otro oso cruzó con toda naturalidad la carretera delante de nuestras narices.


Se nos estaba haciendo demasiado tarde y aún no habíamos llegado al Icefield Center...



Nos hacía mucha ilusión subir al glaciar y teníamos los billetes comprados desde el primer día que en Banff subimos al teleférico. Como nos explicó la vendedora nada más llegar entramos a la zona VIP y saltando la pedazo de cola que había rápidamente nos subieron al autobus que salía en ese momento.

Los niños alucinaron cuando vieron las ruedas de los autobuses y disfrutaron de lo lindo con la visita.


Lo cierto es que me quedé impactada con la cantidad de gente que subía en manga corta y chanclas a aquel lugar y que casí no eran capaces de salir del autobus del frio que hacía... Menos mal que mis chicos iban bien abrigados y pudieron tirarse al suelo, tocar el hielo, el agua y pasárselo de miedo en aquel lugar. El hombre del autobús tuvo que bajar a buscarlos para que volvieran a subir y pudíeramos marcharnos de aquel lugar. Nos encantó.




A continuación otra breve parada en Tangle Creek y Stanley Falls...


En el camino encontramos nuevos amigos:






...Y finalmente Sunwapta Falls...



Cuando llegamos a este lugar ya estaba empezando a oscurecer y dejamos Athabasca Falls para el viaje de regreso porque no sabíamos cuanto tiempo nos llevaría encontrar nuestro alojamiento en Jasper.

Habíamos elegimos el hotel Patricia Lake que estaba en la orilla del lago Patricia como su propio nombre indica.

El entorno era muy, muy bonito.




El alojamiento, muy básico, aunque con todo lo necesario para hacer la estancia agradable. Elegimos cuando reservamos dos meses antes una cabañita denominada "Cotage tipo 1" que después de estar allí nos pareció excesivamente cara (150$ por noche)... Pero el recinto hay que reconocer que era estupendo, y con muchísimos servicios: barbacoa, jacuzzi, canastas, un fuego común donde por las noches se sentaba la gente a charlar y compartir experiencias, lavadoras, secadoras, sala de ordenador, internet, y un montón de juguetes y juegos de mesa que prestaban sin problema a los niños alojados allí. Todo ello sin tener en cuenta las hermosas vistas al lago Patricia.




DIA 8 DE AGOSTO- PARQUE NACIONAL JASPER
Después de disfrutar de una temperatura estupenda, la climatología decidió estropearse en nuestra visita al parque nacional de Jasper.

Amaneció nublado. Decidimos dar una vuelta por el lago Annette y lago Edith.

Aquí disfrutamos de un espectáculo singular dificilisimo de ver: un aguila pescando tranquilamente en el lago.


Después nos acercamos a hacer la ruta del cañón Maligne.


La ruta atraviesa cinco puentes si se hace completa, nosotros sólo llegamos hasta el tercero. A cada rato comenzaba a chispear y teníamos que parar a protegernos de la lluvía.






Como no tenía pinta de que el tiempo fuera a mejorar decidimos acercarnos en coche a visitar el lago Medicine y el lago Maligne sin tener demasiado claro que pudieramos bajar del coche. En el camino vimos más animalitos.


Cuando llegamos al lago Medicine, nuevamente salió el sol, así que dimos una vuelta por el lugar y explicamos a los niños la formación de este lago que no procede de ningún río sino de aguas subterráneas que se filtran a la superficie.


Nuevamente vimos animales salvajes en el arcén de la carretera, alguno de ellos bastante difícil de observar de forma salvaje... Por ejemplo alguna hembra alce con su cria.


Cuando quisimos llegar al lago Maligne empezó a diluviar a lo grande y ni siquiera pudimos bajar del coche. Dimos la vuelta por donde habíamos venido y volvimos al pueblo a cenar muy, muy temprano para nuestro gusto.






Después regresamos a nuestra cabaña y los niños jugaron un rato en el Patricia Lake mientras esperaban a que yo pusiera unas cuantas lavadoras.

Nos acostamos temprano esperando que al día siguiente el sol nos acompañara de nuevo.

DÍA 9 DE AGOSTO: PARQUE NACIONAL JASPER.
Y así ocurrió. Amaneció un día precioso.

Muy temprano salimos para hacer la ruta de los cinco lagos. Esta ruta comienza en un parking pegado a la Icefield parkway a cuatro o cinco kilometros de Jasper. Las indicaciones pasan demasiado desapercibidas.






Es una ruta circular que como su propio nombre indica atraviesa cinco pequeños lagos. Es un paseo sencillo y cómodo sobre todo para realizarlo con niños.

Las vistas muy bonitas.

Después de hacer esta bonita caminata decidimos hacer la ruta Edith Cavell. Madre mia!!... No hay palabras.

La carretera que lleva al glaciar es preciosa y la ruta sencillamente alucinante.


Es también bastante fácil, con un ascenso algo durillo al comienzo pero muy simple después.






Los niños se quedarón asombrados cuando vieron aquel glaciar. No dudarón en acercarse al lago a coger grandes bloques helados. Después quisieron seguir a todo el mundo a la gruta de hielo que había pegada al glaciar y a la que se dirigían un gran número de personas a pesar de los carteles de advertencia de peligro.


Yo no me atreví a dejar entrar a los niños allí dentro...

Como el día había amanecido precioso y acabamos las dos rutas programadas para el día muy pronto, decidimos marcharnos a merendar a lago Maligne y ver lo que la climatología nos había impedido ver la tarde antes.

Pasamos nuevamente por el lago Medicine y merendamos tranquilamente en el Maligne.


Más tarde regresamos a Jasper y al hotel y cenamos traquilamente a orillas del lago Patricia en las mesas de nuestra cabaña.

Después del largo día nos fuímos a dormir tranquilamente. A la mañana siguiente dejariamos el hotel para regresar nuevamente a Banff.

DÍA 10 DE AGOSTO: REGRESO A BANFF

Salimos sin prisa de Jasper y nuestra primera parada fue en Sunwapta Falls, una pequeña cascada que se nos quedó pendiente en el camino de ida. Después ya sólo nos detuvimos para tirar algunas fotos y ver algún animal.


Paramos a comer en el buffet-góndola de Lake Louise.




Como el primer día que estuvimos en este lugar nos hizo tan malo pretendíamos aprovechar la oferta de la comida y subir de nuevo a disfrutar las vistas. Tampoco es que el clima nos acompañase en esta ocasión pero pudimos ver algo más. Sobre todo osos desde el teleférico…que suelen avistarse todos los días.


Volvimos por la Bow valley porque los niños querían ver más y más animales y tuvimos suerte porque vimos un pequeño oso negro a escasos 2 metros del coche. Estaban entusiasmados con la cantidad de osos que habían visto en el viaje.




Repetimos hotel en Banff y tras dejar las maletas nos marchamos a ver alguna de las atracciones que nos dejamos los días anteriores.

Andamos la breve distancia que separaba el Douglas Fir Resort del mirador de los Hoodos de Banff y nos encantaron las vistas que se contemplaban. En el pueblo hay numerosas empresas que organizan excursiones y raftings por el río y se aproximan enormemente a las rocas. Creo que en alguna de las fotos pueden apreciarse las lanchas. Nosotros nos planteamos hacer alguna pero en muchas de ellas nos ponían pegas con un niño de 3 años.




Si a alguien le gustan mucho estas formaciones rocosas, hay un parque nacional precioso en Utah (EEUU) llamado Bryce Canyon que deja sin palabras.

Nos acercamos más tarde hasta la zona del hotel Fairmont para ver las Bow Falls.


Aparcamos después en el pueblo y dimos una vuelta por la zona.

Entramos a un parque cercano al puente llamado Cascade Garden. Precioso. A la gente a la que le gusten las flores le entusiasmará.








Después caminamos por la calle principal disfrutando de este pueblo que no a todo el mundo le agrada por su artificialidad pero que a mí personalmente me parece precioso.




Cenamos en un Tony Rommans y nos marchamos a dormir al hotel.

DÍA 11 DE AGOSTO- Parque Nacional Kootenai.

Para este día no teníamos nada programado y planteamos varías posibilidades. La que más nos llamó la atención era la visita al parque nacional Kootenai. Como sus hermanos también declarado patrimonio de la humanidad.

Vimos Continental Divide. Una división hidrológica natural que separa las aguas del río que se dirigen al oceano Pacífico y al Atlántico. Es una especie de arroyo que dirige sus aguas hacía dos puntos opuestos.


Más tarde observamos el bosque quemado en Vermillion Pass.Tres incendios principales han deborado esta zona en los últimos años. El último tardó 4 días en extinguirse.


Hicimos una ruta cortita de apenas 700 m. por Marble Canyon y continuamos nuestro camino.




Siguiente parada las Paint Pots. Son unas piscinas de color ocre debido a las aguas subterráneas que tienen un alto contenido en hierro.


Los nativos de la zona acudían a este lugar para teñir telas y sus caras de este color. Lo cierto es que había una ruta bastante larga que culminaba en unos lagos muy bonitos pero a los niños no les gustó el parque y decían que no tenían ganas de andar... Empezarón a pedirnos que los llevaramos de vuelta al hotel...

Recorrimos un poco más de tramo por si lográbamos animarlos hasta el lago Oliva, pero decían que este parque no les gustaba, empezó a llamarles algo más la atención cuando el río coménzó a verse al fondo del valle y empezamos a ver algún animal pero no fue un parque que los entusiasmara.




Lo cierto es que a nosotros en comparación a lo que habíamos visto tampoco nos gustó demasiado.

Comimos en unos miradores frente al río... y volvimos a Banff.

Una vez en el pueblo decidimos ir a pasar la tarde y a merendar al lago Minnewanka. Allí pasamos el resto del día viendo como la gente pescaba, paseando por el lago y disfrutando más tarde de nuestra última cena en el centro del pueblo y las Rocosas Canadienses.



DIA 12 DE AGOSTO:- Regreso a Calgary y vuelo a Vancouver.

Día de madrugón. Sobre las 7,00 de la mañana salimos de Banff, pués a las 9,00 debíamos estar en el aeropuerto de Calgary para coger nuestro vuelo a Vancouver… Con mucha pena, fuimos dejando atrás las Rocosas Canadienses.

El vuelo de Calgary a Vancouver transcurrió sin incidentes a destacar. Llegamos a la ciudad sobre la 1 del mediodía. En el aeropuerto tomamos un taxi que nos traslado al hotel (creo que el precio del traslado rondaba los 35$).

El hotel que elegimos en Vancouver fue el Coast Coal Harbour. Oferta a través de trivago: el precio 150$ la noche. El motivo de elegir este hotel fue principalmente su localización, muy cercana al Canada Place, lugar desde el que partía el crucero en el que unos días más tarde embarcaríamos. Eso, y la buena puntuación de este hotel en tripadvisor, hizo que nos decidieramos. Sin duda a fue una decisión super acertada. A nosotros también nos encantó. El personal super atento, y el hotel muy bonito y limpio.


Después de subir y acomodarnos en la habitación salimos a dar una vuelta.






La primera impresión de Vancouver fue espectácular. Nos encantó la ciudad y tenemos un gran concepto de este lugar. Nos hacía recordar en muchos aspectos otras ciudades en las que habíamos estado sobre todo San Francisco, pero nos dió la impresión de que sus habitantes tienen un estilo más europeo. Es como si la ciudad se hubiera quedado con las costumbres más sanas de Europa en cuestión de elegancia, alimentación, deporte, socialización etc... y el estilo de vida americano en cuanto al formato de ciudades, estilos de vivienda, etc...

El primer lugar por el que salimos a pasear fue el Harbour Green Park, una especie de parque-paseo marítimo muy cercano al hotel y al Canada Place que a los chicos les encantó.


Los hidroaviones despegaban y aterrizaban continuamente ante nuestros ojos.


Casi sin darnos cuenta llegamos al Convention Center, lugar donde se situó el pevetero olimpico de Vancouver.




Las vistas del otro lado de la ciudad y de la zona financiera son muy bonitas desde este lugar.

Vimos más tarde el Canada Place, lugar del que nosotros mismos partiríamos en crucero en un par de días.


Depués recorrimos y compramos unos cuantos souvenirs en el bonito barrio de Gastown. Una zona muy peculiar y turística con una enorme cantidad de tiendas, bares y restaurantes.


Observamos entre otras cosas: la estatua de Gassy Jack, fundador del barrio; el reloj de vapor que reproduce una melodía cada cuarto de hora, o los tranvías que recorren continuamente la zona.



Después buscamos un MdDonnald para cenar pués los enanos estaban de antojo y nos fuímos a domir... Al otro día nos esperaban compritas en el estado norteamericano de Washington (muy cerquita de Seattle).

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Etapa: DIARIO COSTA OESTE CANADA Y ALASKA  -  Localización:  America Norte America Norte
Fecha creación: 02/07/2012 16:47  
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DÍA 13 DE AGOSTO: OULET DE TULALIP (WASHINGTON, EEUU)
Nos levantamos temprano, a las 8,00h debíamos recoger el coche que habíamos alquilado en el hotel situado en el Canada Place, (zona portuaria), a traves de la web: www.ealquilerdecoches.com para los siguientes dos días. El precio del alquiler 145,00€ aproximadamente (coche compacto o similar).

Dos horas y media, separan Vancouver de Tulalip en el estado de Washington (USA). La idea para este día era cruzar la frontera y pasar un día completo de compras con los enanos.


Nuestros planes se truncaron un poco pues para empezar el mostrador de alquiler de coches no lo abrían hasta las 9,00h y más tarde nos pararon en la aduana donde tuvimos que rellenar los papeles de entrada a USA y esperar cerca de tres horas antes de poder seguir nuestro camino, tiempo perdido con el que no contábamos.

El outlet está pegado a la autovía por la que circulas todo el camino y está bastante bien indicado.

Es una reserva india en la que además de las tiendas hay restaurantes, un hotel e incluso un casino. Llegamos casi a las tres de la tarde, y como apenas habíamos picado un poco en la aduana, estabamos muertos de hambre y comimos antes de entrar.

Para todas las personas a las que pueda interesarles en la página web de los premium outlets: www.premiumoutlets.com se pueden descargar cupones descuentos para muchas de las tiendas que forman parte del centro comercial y acudiendo al servicio de información te hacen entrega de un librito con numerosos cheques descuentos.

Mi marido compró bastante ropa en la tienda de LEVI´S, para que os hagais una idea de los precios: 2 pantalones 50$ y camisetas a 12$, y en la tienda de K. KLEIN. A los niños les compramos también pantalones para todo el invierno en LEVI´S con precios entre los 12-15$ los pantalones y 7$-15$ las camisetas y también bastantes cosillas en la tienda infantil de GAP y T. HILFIGER. Todo más o menos en la misma linea de precios.

Cerraban a las 21,00h. asi que no tuvimos el tiempo que pensábamos pero sí el suficiente.
Cenamos antes de regresar para que los niños se quedasen dormidos de camino y volvimos a Vancouver.

El regreso sin incidentes. No nos pararon en la frontera... para salir no paraban a nadie y a las 23,30 estabamos en el hotel.

DIA 14 DE AGOSTO: VICTORIA- ISLA DE VANCOUVER
Al igual que el día anterior nos levantamos temprano pués debíamos coger el ferry que te traslada desde Vancouver a la ciudad de Victoria.

Compramos el billete de la web: www.bcferries.com desde el puerto de Tsawwassen hasta el de Swartz Bay. Llevabamos la reserva para el ferry que salía a las 9,35 y llegaba a Victoria a las 11,00h. pero tardamos poquísimo en hacer el desplazamiento hasta el puerto y el ferry anterior estaba a punto de salir cuando llegamos. Pretendiamos desayunar mientras esperábamos pero nos ofrecieron la posibilidad de tomar este barco en lugar del siguiente y aceptamos sin dudarlo. Los niños alucinaban cuando vieron los coches entrar en fila y la bodega del barco.


Lo cierto es que el trayecto no se hace demasiado largo, los enanos querían subir a cubierta, buscar focas, delfines, ballenas, jugar a las maquinas, volver a subir, volver a bajar...


Finalmente anunciaron por megafonía que se podía montar en los vehículos y salimos del barco en fila, tal y como habíamos entrado, aunque por el lado contrario.

Desde el Swartz Bay hay aproximadamente unos veinte minutos hasta la zona turística de la ciudad.
Victoria es una ciudad muy bonita floreada y con jardines cuidados. El centro, la zona más turística, se visita rápidamente:


Vimos entre otros:

El edificio del parlamento,El hotel Fairmont,Goverment Street...




También la zona del puerto y la bahía donde había un montón de artistas actuando y actividades diversas para los niños, etc...




Mi hijo pequeño es un apasionado de los animales marinos y habíamos visto en internet los precios de las excursiones que Celebrity ofrecía en sus cruceros por Alaska... Como no teníamos muy claro que fueramos a hacer este tour porque los precios de las excursiones en el barco eran desorbitados, nos animamos a preguntar en alguno de los sitios que vimos a ver si podíamos cuadrar precios y horarios... Y no me digáis cómo porque no entendía la mitad de la conversación, mi marido consiguió a base de regatear y bromear con ellos, que dejaran subir gratis a nuestro hijo mayor. El pequeño no pagaba según los precios de la tarifa... y de repente nos vimos montados en un barco para ver ballenas y los Butchart Garden por 300,00$ que os aseguro era una tercera parte de lo que nos costaba la excursión en el crucero.

La empresa con la que hicimos el tour se llamaba Prince of Whales y es de las más conocidas de la zona situada en el mismo puerto, debajo de la oficina de turismo... Desde luego el tour fue una maravilla. Nos dijeron que habíamos tenido un día con suerte porque vimos un montón de animales.
Primero paramos en una zona donde había un montón de leones marinos.




Después vimos una hembra y un bebe cachalote... En una de las fotos se puede ver el monte Rainier que esta situado a 87 km de Seatle... pero que puede apreciarse en días despejados desde lugares tan lejanos como Victoria.




Había también otros tipos de ballenas y por últimos distintos grupos de orcas nadando a nuestro alrededor.



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Mi hijo pequeño alucinaba... Pues los tripulantes no paraban de maniobrar y hacer todo lo posible para que los animales pudieran verse de forma nítida e incluso trataron de explicarlos lo que veíamos en un malísimo español.

Después de finalizar la visita pasaron un cuaderno en el que todos los viajeros iban escribiendo sus direcciones de correo electrónico (nos dijeron que era para enviarnos las fotos que la tripulación había hecho con su megatrípode)... Yo pensé que sería para freirnos el correo con publicidad pero desde luego no fue así. A los dos días las fotos habían llegado y no hemos vuelto a recibir un sólo mail publicitario. Así que un 10 para el tour.

Despues nos trasladaron a los Butchart Garden y este tramo a los niños se les hizo pesadísimo porque ya no íbamos viendo animales y tardamos como una hora en llegar.

Nos llamaron mucho la atención al llegar al muelle de los jardines, por donde bajaban los pasajeros, unos carteles que decían "no nadar, muerte lenta"... Más tarde fijándonos en el agua vimos que estaban repletos de bancos de medusas en algunas zonas el agua parecía teñirse de otro color de la cantidad de bichos que había...

... De repente entendimos los carteles, pero desde luego, no a la gente que montaba en piragua en la zona.


Los Butchart Garden son unos jardines muy bonitos que creó Jennie Butchart. El matrimonio era propietario de una empresa cementera y la esposa se dedico a cuidar el jardín que rodeaba su casa y más tarde un antigua cantera que había explotado su marido, dando lugar a estos preciosos jardines que forman cinco zonas ambientales.




No son muy grandes pero sí bonitos... aunque debemos decir que cuando vimos el precio de la entrada (que nosotros no sabíamos porque venía incluída en el tour de las ballenas) aproximadamente 30,00$ los adultos, nos pareció muy caro.

Para los amantes de la jardinería desde luego merecerá la pena.


Un autobús cuyo trayecto también estaba incluído en el tour nos llevó nuevamente al centro de Victoria.

Sin tiempo prácticamente para ver nada más, dimos una vuelta por el parque Thunderbird y volvimos a tomar el ferry de vuelta.


Como no era demasiado tarde cuando llegamos a Vancouver entregamos el coche en el hotel y depositamos las llaves en un buzón que había disponible encima del mostrador para no tener que madrugar al otro día...Nos esperaba una nueva aventura. Muy nueva, porque nosotros hemos viajado poquísimo de forma organizada y desde luego nunca habíamos hecho un crucero, pero Alaska estaba ahí, esperándonos... Asi que, bienvenidos a bordo.

DIA 15-22 DE AGOSTO- CRUCERO CELEBRITY- INSIDE PASSAGE
Pués bien llegó el gran día...


A las 12,00 de la mañana embarcamos en el Celebrity Century para marcharnos al Inside Passage (Alaska). Es una zona preciosa, salvaje y muy complicada de visitar en coche porque no hay carreteras que puedan comunicar unas islas con otras. Está llena de bahías inhabitadas, fiordos, montañas escarpadas, glaciares y sobre todo de espesos bosques. El Tongass o también denominado bosque lluvioso que nos acompañó casi a lo largo del todo el viaje es una de las imágenes que quedaron grabadas para siempre en nuestra memoria...




El crucero, de una semana de duración tenía el siguiente itinerario:

Día 1: Vancouver
Día 2: Inside Passage (Sin escalas, cruising)
Día 3: Icy Strait
Día 4: Glaciar Hubbard (Sin escalas, cruising)
Día 5: Juneau
Día 6: Ketchikan
Dia 7: Inside Passage (Sin escalas, cruising)
Día 8: Vancouver.

Si tuviera que volver a viajar ahora, supongo que realizaría el viaje de otra manera. Hubiera visitado por un lado la Costa Oeste de Canadá, y quizás parte del estado de Washington en EEUU y hubiese dejado Alaska para visitarlo en otra ocasión con muchos más días para subir aún más al norte, y por supuesto para visitar el parque Denali que debe ser una maravilla.

Para mi gusto el crucero sólo te muestra una pincelada de Alaska... Te daja con ganas de mucho más... Y desde luego no es un crucero al uso.

Yo no viajaría en él si lo que buscara fuera diversión desenfrenada (es un crucero en el que la media de edad debe rondar los 50 años), tampoco viajaría en él, si lo que más os gusta de un viaje de este tipo son las escalas porque en este crucero se recorre una gran distancia entre un puerto y otro y son pocas. Tampoco si buscas tomar el sol y bañarte en la piscina porque el buen tiempo no es su carácterística principal, y por su puesto nada recomendable, si no te gusta la naturaleza porque es lo único que vas a ver... ahh, y olvidaté de hablar en español porque seréis poquísimos... En nuestro caso, sólo nosotros y un chico catalán que formaba parte de la tripulación...Tampoco hay muchos niños pequeños, os puedo decir, por nuestra experiencia, que no habría más de 50 embarcados pero sí bastantes familias con adolescentes.

El barco en el que viajamos fue el Celebrity Century. Es un barco de los más antiguos de la naviera Celebrity Cruises, fletado en el año 95 pero renovado en parte recientemente.


Contratamos el viaje en el mes de febrero durante la prolongación del mes del crucero en la web de logitravel, el precio fue aún más barato que durante la mencionada promoción, porque hicieron un 10% de descuento adicional y regalaban una maleta pequeña. El precio 3200 € los cuatro, precio final, en camarote Concierge Class C1... En un primer momento reservamos un camarote interior durante la promoción por 2400€ pero cuando ampliaron ésta y aplicaron el 10% de descuento vimos que un camarote exterior con balcón que en este tipo de cruceros sin escalas puede que sea más recomendable tampoco se iba demasiado de precio y decidimos cambiarlo. No nos pusieron pegas para ascender de clase.

El camarote Concierge, tiene derecho a una serie de privilegios que os copio:

Prioridad de embarque y desembarque
Prioridad en check-in
Botella de cava, cesta de frutas y flores de bienvenida
Asientos preferentes en restaurante principal y de especialidades
Menú de desayuno en el camarote ampliado
Menú de almohadas diario, albornoces Plush Frette®, secador de pelo, ducha de hidromasaje Hansgrohe®, servicio de limpieza de calzado gratuito, so de sombrilla de golf y prismáticos de alta calidad, puertas correderas de cristal, sala de estar con sofá, televisor LCD de 32", tocador, balcón con hamacas

El camarote estaba bastante bien tenía unos 16m2 y un balcón de 4 m2 aproximadamente. Lo hacían 2 veces en el día, montando y desmontando las camas adicionales para los niños.




El barco en general, en cuanto a servicio a mi me pareció bastante bueno... aunque tampoco hemos hecho ningún crucero más para comparar, pero vamos, podías comer todo lo que quisieras y más, y todo tipo de comida, postres, snack, helados, comida rápida, etc... El buffet y el restaurante principal abrían a unas horas determinadas pero siempre había algún puesto de comida rápida, pizzería, pastelería o heladería abiertas por si lo necesitabas. Además todos los días el encargado del camarote nos traía una bandeja con canapés y algunas frutas (aunque no sé si esto era general o sólo en este tipo de habitación)... Y en contra de lo que sabía de otros cruceros había numerosas bebidas incluidas sin cargo extras: entre ellas leche, café, infusiones, té y zumos en el desayuno; y agua, naranjada, limonada y algún refresco más para la comida y la cena. Por supuesto, el resto de refrescos, combinados, vinos, cervezas y demás bebidas alcohólicas había que pagarlas a parte.

Vendían una especie de bonos para bebidas que podías comprar para todo el crucero pero tenías que consumir una barbaridad para que compensase y desde luego viajando con niños no merece la pena.

El equipo de animación también era bastante divertido y lo cierto es que podías estar haciendo actividades hasta aburrirte. Cada noche encontrabas en el camarote la programación para el otro día, así como el regimen de vestimenta oficial en el barco.

En la página oficial de la naviera: www.celebritycruises.es se puede encontrar bastante información respecto a ropa, objetos que debes llevar o no en tu viaje y demás normas del crucero... El tema de la vestimenta formal es importante en los restaurantes de gala y las estancias comunes del barco, pero vimos bastante gente en el buffet que no iba vestida de forma tan sumamente elegante como el resto y nadie decía nada.

El barco tiene una capacidad para 1815 pasajeros y cuenta con 3 restaurantes principales: el Murano (de lujo y pago) al que nosotros no fuímos.

El Grand Restaurant bastante formal también, y abierto a todo el mundo, y el buffet.


En las distintas cubiertas del barco puedes encontrar cafeterias, bares, clubs, una sala de videojuegos, discoteca y un spa en los que tomar algo y relajarte, así como puestos de comida rápida: pizzería, hamburguesería, heladería, etc...








Hay también un gran teatro en el que se representan espectáculos variados todos los días.
Un casino, salas de conferencia e informática, tiendas, etc...




... Y lo más importante casi en nuestro caso, el Fun Factory. Una zona de juego para los niños que a nosotros nos hizo disfrutar de las vacaciones lo inimaginable porque mis hijos fueron el primer día muertos de miedo y sin atreverse a hablar el poco inglés que saben y lo primero que dijeron el segundo y días sucesivos fue ... ¡Corre, vamos a desayunar para ir al Fun Factory!.


Pues bien nuestro primer día en el crucero comenzó sin madrugar demasiado. Nos trasladamos andando desde el hotel al Canada Place donde debíamos embarcar. Allí dejamos las maletas a las personas de la tripulación que las llevaron rápidamente a nuestro camarote y nos mandaron a la aduana.

Tras esperar una breve cola en la aduana llegamos al mostrador del barco. Comprobación de los camarotes, entrega de las tarjetas y colocación de pulseritas de colores.

En la entrada tratan de venderte fotos, paquetes de bebidas, excursiones, etc... Nosotros no contratamos nada. Las excursiones son verdaderamente carísimas y os aseguro que no merecen demasiado la pena si te sabes buscar la vida un poco.

Nos llevaron al camarote y el camarero nos saludó amablemente. El buffet del barco y los demás servicios ya funcionaban perfectamente, así que comimos pronto, después fuímos a curiosear por todas las cubiertas.

Salimos puntuales de Vancouver.

A la media hora de haber partido sonaron las señales de alarma para que todo el mundo bajara a la cubierta que le correspondía según el color de sus pulseras para realizar el simulacro de evacuación. Nos dijeron al embarcar que era obligatorio hacerlo con la amenaza explicita de bajar del barco a toda aquella persona que se negase a participar.

Después los niños tuvieron su primera experiencia con el Fun Factory. Como eran muy poquitos, calculo que habría un monitor para cada dos o tres niños, no se limitaban a estar apalancados en la sala. Lo pasaron genial. En un momento dado en el que mi marido y yo tomabamos una cervecita relajadamente los vimos pasar. Les iban a enseñar el barco, la sala de máquinas, etc... Más tarde los encontramos en la heladería tomando un helado... Y por la noche llegaron hablando en inglés, así que, nosotros, encantados de la vida.

Cenamos los dos solitos en el Grand Restaurant y después fuímos a buscar a los enanos que prefirieron subir al buffet.

Después acudimos al teatro para ver el espectáculo del día.


Disfrutabamos enormemente de las vistas y el viaje hasta que el barco comenzó a moverse y el tiempo a cambiar. Lo cierto es que ni mi marido, ni yo nos mareamos fácilmente, somos apasionados de los parques temáticos y nos gustan todo tipo de atracciones pero aquello empezó a ser un infierno. Mi hijo mayor vomitando... Yo diciendo que si el barco iba a moverse así al otro día me iba... en fín malísimos, menos mi chiquitín que estaba como una rosa.

Salí al pasillo y ví al camarero del camarote. Alan, un encanto de hombre. Le comenté el problema que teníamos. Me dijo que había mala climatología y que había mucha gente mareada, asi que estaba preguntando a todos los pasajeros si necesitaban algo. Apareció con una pastillita para cada uno, nos la tomamos y se terminó el mareo. Al otro día el barco apenas se movía aunque la climatología no acompañaba desde luego.

Como no hacía ninguna escala nos pasamos el día tumbados a la bartola, comiendo sin parar, jugando al bingo, dando clases de baile, paseando por cubierta, en fin disfrutando de no hacer nada mientras los niños no querían salir del Fun Factory.

Por la noche cena de gala, brindis con el capitán y espectáculo en el Gran teatro.




Al día siguiente llegamos a Icy Strait.


Después de comer en el barco amarramos fuera del puerto.

Fue chulísima la forma en la que nos sacaron del crucero. En las barquitas de evacuación. Nosotros con prioridad y sin esperar demasiado, en la barca número 2.


El sitio tiene su encanto pero para mí este lugar es un mero punto de abastecimiento y un sacacuartos para los turistas porque no hay demasiado que hacer.

Conocimos una familia de Venezuela con dos niños de edades parecidas a los nuestros que contrató una de las excursiones para ver ballenas. Pagaron 900 dolares... y vieron dos ballenas lejísimos nada más. El barco se negó a devolverles la mitad del dinero afirmando que lo devolvían en caso de que no se vieran animales pero que ellos sí habían visto ballenas aunque fuera a una distancia considerable. La gente en general parecía bastante enfadada... y me alegré un montón de haber realizado la excursión en Victoria.

A las personas que decidieron realizar la excursión para ver osos les pasó más o menos lo mismo.
Nosotros decidimos hacer un trail que sale desde el puerto para ver el bosque humedo que bordea todo el litoral de Alaska. El trail transcurre paralelo a la playa y después se introduce en la oscuridad del arbolado. Es bastante bonito.



Después tomamos un autobús que hay nada más salir del embarcadero y nos dirigimos al pueblo, que está a unos tres kilómetros. Paseamos un poco porque como he dicho tampoco había demasiado que ver allí salvo algún aguila calva y poco más, y volvimos al puerto.



Entramos en la antigua fábrica de enlatados convertida ahora en mini museo y centro comercial y vimos los carísimos precios de las cosas en relación a los que encontramos después en Ketchikan por ejemplo.


Así pasamos la tarde y volvimos a cenar al barco.

Al día siguiente el barco visitaba el Glacial Hubard. Llegamos allí a la hora de comer. Desde luego el espectáculo nos dejó sin palabras.

A lo largo de la mañana habíamos visto como todo lo que nos rodeaba dejaba de ser verde, se volvía gris y empezaban a apreciarse trozos de hielo en el mar.


Hubo un punto en el que el agua parecía crear una frontera de líquido a un lado y hielo al otro. Muy, muy curioso.


A veces se oía un estruendo y un trozo del glaciar se partía estrepitosamente y caía al agua. Al igual que otras sensaciones que tuvimos a lo largo del viaje este sonido sería algo que se quedaría grabado en nuestras memorias para siempre.




Descorchamos la botella de champang que habíamos reservado para la ocasión y disfrutamos enormemente del espectáculo.




Comimos en el buffet disfrutando de las vistas y después dejamos atras el glaciar Hubbard.


Nosotros como todos los días tuvimos una tarde dedicada a la ociosidad y los niños pasaron el resto del tiempo hasta la hora de la cena haciendo manualidades en el Fun Factory.

Por la noche vimos un musical en el Gran Teatro.


Al día siguiente amanecimos en Juneau, desde el barco el pueblito se veía precioso, emplazado a pie de montañas cubiertas de densos bosques.




Es la tercera ciudad más grande de Alaska (31.000 habitantes).

Celebrity ofrecía excursiones para visitar el glaciar Mendenhall, para volar en helicopteros, para ir a recintos de aventura, para montar en 4x4, para ver osos, ballenas, alquileres de bicicletas, canoas, etc... La mayoría carísimas y lo peor con restricciones de altura para mi hijo pequeño.

De todas formas nosotros teníamos programado un itinerario. Recorrer la carretera del Glaciar también conocida como Juneau Veteran´s Memorial Highway (que es una vía sin salida de 65km). Empieza en el pueblo, en el tramo conocido como Egan Drive.

Habíamos alquilado un coche económico en la web de Alamo por unos 60,00€ con tanque lleno aproximadamente, no te dan la opción de alquilar el vehículo vacío de gasolina que hubiera sido lo ideal. La ubicación de la oficina y la zona de recogida del coche es complicada y está como a unos 20 min. andando. Pensamos que sería casi mejor coger un taxi. Pero cuando estábamos esperando vimos pasar un coche de la compañía y Dani le paró para pedirle la ubicación exacta donde tenía que ir a recoger el vehículo. El chico muy amable le dijo que subiera porque se dirigía a transportar a otros pasajeros. Nosotros le esperamos en la calle principal ojeando escaparates.

Toda la zona que rodea el lugar está llena de tiendas de ropa, souvenirs y joyerías.

El primer sitio donde paramos fue en el propio glaciar. Hay un centro de información donde se ofrecen charlas sobre el proceso de formación de los glaciares.




Si se desea ver el glaciar de cerca hay una ruta de 1/2 km que te acerca bordeando el lago y otra que te lleva hasta las Nuggets Falls, las cascadas situadas a los pies del Mendenhall.


Para nosotros lo más espectacular fue la zona que rodea el glaciar. Justo al final del de aparcamiento hay una plataforma para observar el desobe de los salmones donde acuden los osos a pescar. Hay un grupo estable de unos 14 miembros según nos comentó una guarda forestal y puedes verlos a escasos metros de distancia.


Después de media hora de espera alucinamos literalmente. Mis hijos babeaban.




No tengo palabras para describir la hora y media que pasamos allí. También abundan los castores en la zona.


Aparcamos el coche en el puerto y subimos al barco a comer continuando después nuestro camino por la carretera desde dónde nos habíamos quedado. Un poco más adelante del lugar donde nos desviamos para seguir el camino del glaciar. Encontramos la zona de Auke Bay. En este muelle se pueden contratar rutas en kayak para ver ballenas.

Para mí contratar ambas excursiones en el barco con lo carísimas que son puede resultar absurdo conociendo estos puntos.

Vimos después la universidad de Alaska.

Paramos en una playa cercana a Inspiration Point.


Un santuario de paz y tranquilidad apareció más a, delante en la milla 22,5: Shrine of St. Therese es un lugar de retiro de la diócesis de Juneau y hay cabañas para hospedarse, habitaciones, jardines, senderos y un santuario.


En este lugar vimos como se internan los salmones desde el mar a para remontar el río y nos pareció un espectáculo alucinante.


Después paramos en un área denominada Eagle Beach un canal al que se aproximan numerosas especies aves que acuden a los humedales costeros. Es frecuente ver águilas en la zona.
El paisaje nos gustó muchísimo, bonito y poco masificado. Después decidimos volver por el camino que nos había llevado a aquel lugar. Cómo todavía teníamos algo de tiempo los niños querían volver al glaciar, al sitio dónde habían podido ver el oso esa mañana y les dimos el gusto.
Al igual que nos ocurrió anteriormente en un breve lapso de tiempo un par de osos acudieron a pescar salmones. Fue otro espectáculo.






Volvimos a cenar al barco y nuevamente vivimos noche de gala.

Al día siguiente amanecimos en Ketchikan. En este lugar era en el único que teníamos pensado hacer alguna excursión organizada en avioneta a los fiordos Misty. No estábamos mucho tiempo en el puerto, lo justo para realizar la visita y poco más pero no pudo ser.


El tiempo se estropeó bastante y el cielo estaba muy nublado y entre neblina lo cual no permitía ver prácticamente nada. La verdad es que la exursión era bastante cara para desaprovecharla asi que cambiamos de idea.

Decidimos ver el pueblo con sus bonitas zonas de paseo.

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El puerto:








Creek Street, un barrio de mala fama hasta la década de 1950, donde abundaban los salmones y las prostitutas y que hoy en día es la zona más visitada y comercial de Ketchikan.




En Salmon Road se ayuda a los salmones y las truchas que remontan el río de forma natural.

Hay zonas donde se acumulan gran cantidad de salmones.


Decidimos ver quién ganaba la lucha que se habían declarado nuestro crucero y otro de Holland que iba pegado prácticamente a nosotros en todos los destinos en el show de los Lumberjack. Creo que el precio espectáculo para los cuatro fue de 40$.


Después ya volvimos al barco.

El día siguiente transcurrió nuevamente entre partidas de poker, bingo, bailes, cervecitas, spa y poco más. Al día siguiente desembarcamos en Vancouver.






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  Últimos comentarios al diario  DIARIO COSTA OESTE CANADA Y ALASKA
Total comentarios 11  Visualizar todos los comentarios

Mon75  mon75  10/07/2012 22:02   
Gracias crucerín... Estaremos en contacto.

Un saludo.

Ibizamix  ibizamix  20/07/2012 21:03
gracias por el diario.
Nosotros no viajamos con niños, pero como tenemos problemas de movilidad estas rutas nos irán perfectas--
las fotos muy bonitas!!

Default https Avatar  mjsogas  06/09/2012 15:36   
Hola, ya te he dado mis puntos. Muy buen diario.
Tus fotos me traen muy buen recuerdo.
Ahora estoy haciendo uno de este verano de los días pasados en Terranova.









Madrizmemata  madrizmemata  06/10/2012 18:20
Después del viaje y del diario (fabulosos!!!) del año pasado, era difícil superarlo, pero lo has conseguido!!
He alucinado con todo, con el pedazo de viaje y con tu forma de compartirlo, por no hablar de las fotos.
Enhorabuena, y ánimo para terminarlo.


Apantolin1975  apantolin1975  22/11/2012 23:19   
Qué pasada de diario! Me encantó! Y las fotos también fantásticas! He estado esté verano en la costa oeste de Canadá y he escrito un diario, pero el tuyo me ha hecho recordar muy bien mi viaje... Enhorabuena! Ahí van mis estrellitas...

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