Después de mucho meditar el destino de nuestras vacaciones de verano, finalmente nos decidimos por viajar a la República Dominicana. Contactamos con nuestra agencia para que nos buscase los mejores precios para cada hotel, y elegimos el BAHÍA PRÍNCIPE BÁVARO/PUNTA CANA.
Como el paquete vacacional tenía salida desde Madrid, reservamos con Iberia un vuelo desde Asturias que nos dejase con unas cuatro horas de antelación en Barajas, para poder cambiar de terminal tranquilamente.
El susto nos llegó cuando a sólo una semana para irnos, recibo una llamada de la agencia diciendo que Pullmantur había adelantado el vuelo dos horas!!! Así que tuvimos que cambiar el vuelo de conexión (con su correspondiente penalización, que nos duplicó el precio
Y LLEGÓ EL GRAN DÍA. Llegamos al aeropuerto de Ranón (Asturias) a las 7'00, facturamos las maletas y a esperar. El vuelo no tuvo ningún problema y llegamos a Barajas a las 9'30. Rápidamente vamos a buscar las maletas para ir lo antes posible a la T1, pero las maletas no salen... y no salen... estábamos 5 personas esperando por las maletas en una cinta gigantesca, y después de media hora las maletas siguen sin aparecer.... hasta que por fin salen y nos lanzamos a por ellas y salimos "cagando leches" a coger el autobús del aeropuerto.
Llegamos a la T1, y nos ponemos al final de una cola kilométrica para facturar... luego comemos unos bocatas,

y a la cola para embarcar. Pero entonces empezó a llover. Y las puertas no se abren...
Cuando por fin subimos al avión, nos dicen que por culpa de la tormenta hay que esperar "un poco" porque hay demasiados vuelos. Ese "un poco" se convirtió en una hora y media...
El avión es muy grande, pero se nota que aprovechan el espacio al máximo, porque los asientos están demasiado juntos, y como al que tienes delante le entren ganas de dormir lo llevas claro.
En cada asiento teneis una mini-tv, en la que os van detallando el viaje, y donde se pueden ver las 2 pelis que ponen (a nosotros nos pusieron "Los hombres que miraban fijamente a las cabras" y otra más, pero se entrecortaba y se oia horrorosamente mal, así que a jugar a la ds que tocaba...)
Aquí estamos nosotros en el avión mientras esperábamos al despegue
La pantallita de tv del asiento
La comida nos estaba del todo mal (la de la ida, la del viaje de vuelta mejor no hablamos...), aunque era un poco escasa
Y la merienda, pues lo que veis:
Siete horas y media después, llegamos al aeropuerto de Punta Cana, con un bochorno asfixiante
Luego nos apelotonamos todos para hacer la foto con las típicas dominicanas (obligatoria, te la intentan vender cuando vuelves una semana después), pagamos la tasa de 10$, nos sellan el pasaporte y a pelearnos para encontrar las maletas (en una cinta diminuta y 400 personas intentando ver algo).
Luego al autobús (coducción dominicana = ACOJONANTE) nos entregan las pulseritas y al hotel.





