Al entregarnos las pulseritas en el autobús nos dijeron que, aunque estábamos alojados en el BP Bávaro, para evitar colapsos nos asignaban la recepción del BP Punta Cana.
Llegamos al hotel, nos dan el cóctel de bienvenida (muy rico) y nos recibe una dominicana bailando la canción del hotel.
Luego nos recogen las maletas y nos llevan a nuestra (increible) habitación en la villa 26
Dejamos las maletas y fuimos a refrescarnos un poco a la playa y a la piscina, y después nos fuimos a cenar, que con lo poco que comimos en el avión teníamos bastante hambre.
Pero no iba a ser tan sencillo. Ese mismo día habían montado un mercadillo en el hotel, y uno de los vendedores nos retuvo para intentar vendernos algo. Vimos unos collares, pendientes y anillos bastante chulos, y el amigo dominicano ¡¡¡nos dejaba un precio guay de 300 EUROS!!!! Lo mejor de todo es que habíamos dejado la cartera en la habitación, y dijo que no había problema, que nos lleváramos las cosas y ya se lo pagaríamos después. Tras mucho negarnos nos bajó el precio a 50€, pero el hambre nos comía por dentro y al final no compramos nada.
Llegamos al restaurante buffet correspondiente al BP Bávaro, y la chica de la entrada nos dice que no es el nuestro, que tenemos que ir a "La Orquídea".
Damos la vuelta a la recepción buscando el restaurante, y cuando llegamos nos dicen que está lleno, que hay que ir al del Bávaro, ¡¡pa matarlos!! Nos suben a un trenecito para hacernos más cómodo el viaje y ¡PAF!, de repente se para y nos dicen que está averiado...
Al salir vemos a unas chicas posando para que te hagas unas fotos con ellas (luego las puedes comprar en el Photo Shop del hotel por 10$, 8€ o 350 pesos)
Fuimos directos a la habitación, y a dormir.







