LLEGADA
Aterrizamos y tras un poco de espera todos de pie impacientes por salir, al final abren las puertas. Al llegar al umbral, una bofetada de calor húmedo que no veas. Bajas las escaleras y andas unos 100 metros hasta llegar a la terminal.



Primera fila para hacerte la fotito con las dos chicas dominicanas, luego fila para pagar los 10$ dolares de las tasas bananeras de entrada. Es de risa, pagas y te dan un papel que entregas 10 metros más adelante. Señores, que no somos tontos. Si quieres meter una tasa por que les sale sus partes, la pongan pero no hagan paripé. No hagan hacer una fila para que te den un papel y entregarlo a los 10 metros. Ya casi ni me acuerdo del orden: luego revisan los pasaportes, entregas la hoja azul que rellenas en el avión...
Por fín dejas las filas y vas a por las maletas. Lo bueno de facturar lo últimos, es que salen nuestras maletas las primeras, y así mientras estamos ya en el bus, aún queda gente haciendo filas en las tasas. Al recoger las maletas (cuidado con los maleteros, que solo os llevan las maletas 30 metros y piden propina), vamos al puesto de pullmantur a preguntar por nuestro bus. Tras buscar un rato por el parking lo encontramos.
TRASLADO
Llegamos al bus, damos nuestros datos y nos localizan en la lista. Nos dan un folleto con una pequeña guía de Punta Cana y sobre todo información sobre las excursiones. Dejamos las maletas y para arriba en busca de aire acondicionado.

Esperamos 15 minutos y por fín salimos. Unos 30 minutillos de traslado y por fín llegamos al Grand palladium. En nuestro caso el Bávaro como nos dice la guía al subir al bus.
LLEGADA AL HOTEL

Llegamos al hotel. La primera impresión es muy buena, el estilo del loby parecido a los que vi en Riviera Maya. Muy grande, bonito y con un mármol espectaular y brillante en el suelo.


Al bajar, no tenemos baile típico como después vemos que hacen a otros autobuses, eso sí nos dan un coctel dulce bastante rico. Vamos en manada y con bastante descordinación a una mesa donde tienen los sobres con la información y nuestro chek inn. Bastante cutre el sistema y sobre todo incómodo. A empujones delante de una mesa donde buscan nuestro apellido entre un montón de sobres sin ordenar...
En nuestro caso sólo encuentran una de las dos habitaciones, y tenemos que ir y venir varias veces a la mesa hasta que por fín tenemos los dos sobres en nuestro poder. Falsa alegría, por que ahora tenemos que hacer una nueva fila en recepción para que nos pongan la pulserita y además, ninguno tenemos las habitaciones aún preparadas y tenemos que esperar...



Entre todo este jaleo, empieza a llover como si se fuera a acabar el mundo. Increible la cortina de agua que se ve fuera del loby, me acuerdo del principio por que del final no...jeje
Resignados, tomamos la mejor opción posible, montar el campamento en la barra del bar para hidratarnos por dentro. Entre ron y ron, conocemos gente de animación, gente de las excursiones, hablamos con gente que venía en el avión... total, que para cuando nos damo cuenta llevamos una encima para flipar, han pasado un par de horas y no queda nadie en la fila de recepción.
Vamos a por la pulserita, con la alegría comentamos que hemos estado varias veces en el de Riviera... y nos ponen la pulserita amarilla. Le recordamos que queremos camas separadas...bla, bla, bla...
Sigue lloviendo, viene el maletero a por las maletas y no tiene carro motorizado, por lo que nos las quiere llevar en un carro de mano. Nos dió penilla, y nos llevamos nosotros las maletas, sólo le pedimos que nos acompañara. Tras un pequeño amago de pérdida, acabamos en nuestro villa, la 71. Abrimos la habitación y está muy bien, con su jacuzzi en la habitación, limpia... un pequeño error: una solo cama. El problema es que somos 4 tíos grandes y heterosexuales y como que preferíamos camas separadas...jeje
Tras un bailoteo con las de la limpieza, nos vamos con las maletas a recepción. Llegamos y aquello parece un rastrillo de una población costera un domingo de agosto. Todo lleno de gente chipiada, con las toallas de la ducha en los hombres, quejándose en recepción. No es de exagerar que casi la mitad de la gente que fuimos, pedimos cambio de habitación. Al llover les salia todo por le water a los de las plantas bajas, goteras...
Yo mandé un mail antes de ir, con la petición de camas separadas y me contestaron con el típico haremos lo que podamos. Pues viendo parejas con camas sepradas, amigos con tan sólo una cama... esos mails, creo que se los pasan por el forro y si te toca lo que has pedido es mucha suerte sin más. Y si te toca a medias, pues es suerte a secas. Lo que pasa que te piensas que es por el mail y bla, bla, bla... pues viendo los casos que se dieron allí, yo tengo la opinión de que no tiene nada que ver. Es más, había gente con referencias importantes que les dieron la habitación con las camas mal, y sin embargo gente que nunca había estado en ningún complejo del grupo, les dieron junior suites.
Al final nos atiendes, tras 40 minutos de espera, nos sale el revisor, nos lleva a una mesa aparte y nos cuenta que tienen el hotel a tope y no nos pueden dar habitación con camas separadas. Se compromete a darnos al día siguiente una junior suite, lo apunta en una agenda y nos da una tarjeta suya firmada con la petición y los datos de los supervisores del día siguiente para hacerlo. Le pedimos que sobre todo, que nos da igual el tipo de habitación, que sólo queremos camas separadas.
Volvemos a la habitación, la verdad que está de lujo quitado lo de la cama. Ojo¡¡¡ que la cama es gigante y para una pareja está impresionante. Estrenamos el jacuzzi, nos duchamos, primera liada y cambiados a cenar. La pega es sobre todo el no poder deshacer la maleta...
Al día siguiente nos pasamos por recepción antes de desayunar y preguntamos por los supervisores y nos dicen que nos pasemos en un rato. Vamos a las hora, y tampoco están. Al final a las 11 vamos y por fín está. Nos dice la moza que lo siente, pero que no tiene y que pasemos al día siguiente. Le decimos que lo sentimos mucho, pero que queremos irnos al Bahia Príncipe que allí nos aseguran camas separadas. Que avise al de pullmantur mientras vamos a por las maletas. Nos pide que esperemos 5 minutos, y al final nos ofrece que dejemos libre nuestras habitaciones, llevemos las maletas que nos las guarda en recepción y a las 3 nos dá habitaciones con camas separadas. Vamos a la habitación, cogemos las maletas, cogemos lo necesario para ir a la playa y para recepción. Total, que ninguno nos acordamos de coger la crema, y nos pegamos toda la mañana pendientes de que se hagan las 3 para que nos den nuestra habitación y poder instalarnos de una vez.
A las 3 vamos a recepción y nos dan nuestras nuevas habitaciones, ya por fín hasta el final de la semana¡¡¡¡¡¡¡¡ villa 71 de nuevo, planta baja. 01 y 02. Camas separadas, amplias, con jacuzzi en la habitación, minibar, cafetera, báscula... muy bien la verdad. Además a pesar de ser planta baja no nos entra ningún bicho, entramos a la habitación directamente por la terraza y asi en 5 segundos vamos de una habitación a otra a la hora de salir a cenar o quedar entre horas.