Pues aquí comienza un viaje que empezamos a preparar en Agosto, con la idea de visitar Berlín, Praga, Viena y Munich (oktoberfest) pero que debido a que el resto de amigos no se decidía, los vuelos fueron subiendo de precio hasta que se hizo imposible y no quedo más remedio que cambiar el planning inicial.
Teníamos el vuelo por easyjet a las 10:00 h de la mañana. Madrid-Basilea.
Un vuelo de 2 h y cuarto, aproximadamente y que transcurrió sin novedad.
A la llegada al aeropuerto, fuimos a recoger la única maleta que facturamos, tardó como un cuarto de hora o así, y de ahí al puesto de europcar,donde habíamos alquilado un polo para hacer nuestro itinerario.
Nos dieron un Polo gasolina de 75 cv y aunque no consumía mucho, le costaba subir las cuestas (y hay muchísimas!) así que si podéis, alquilar uno diesel y con un poquito mas de potencia. El precio del carburante estaba el diesel a 1,13 y la gasolina sin plomo a 1,39 en Suiza y Alemania. En Austria el diesel más o menos al mismo precio que en España y la gasolina a 1,22 así que aprovecharos a la hora de llenarlo.
Otra cosa con respecto al coche. Para circular por Suiza y Austria hace falta la “vignette” que no es mas que 1 pegatina que compras en las gasolineras. Nosotros la de Suiza nos venía puesta ya en el coche y la de Austria nos costo 7,5 €. Si te pillan sin ella, multa de 250 €.
Bueno, una vez montados en el coche, pusimos el GPS y rumbo a Innsbruck.
A la salida de Basilea encontramos muchísimo tráfico. Iban pasando los kilómetros y lo único que cambiaba era el paisaje. Paramos a comer a mitad de camino unos sándwiches que traíamos preparados en una de las múltiples áreas de descanso de las autovias. Después nos encontramos obras y obras que ralentizaban mucho el tráfico, y para colmo, venga túneles y túneles kilométricos, cruzamos uno que tendría por lo menos 18 Km. y hay que pasarlo a 80 kmh así que ya me diréis…
A las 18:00 h estábamos en Innsbruck, hicimos el check in en el hostel, que estaba al otro lado del rio. Y nos fuimos a dar un paseo antes de que anocheciera.



Después del paseíllo, nos sentamos en una calle a beber unas cervezas y mientras tanto, la gente cenando… nosotros dijimos, bah, es pronto, ya cenaremos después…
Esto no es tan turístico como grandes ciudades lo que hizo casi imposible cenar a las 22:00 h así que finalmente encontramos un sitio en el que nos dieron de cenar algo típico de allí. Todo muy rico y bastante bien de precio.
Después de cenar, dimos otra vueltecilla y a las 24:00h ya estábamos en el hostel, había sido un día largo y estábamos cansados, así que a la cama, que esto no acababa mas que comenzar!!!