Primero tengo que decir que la ciudad en sí me encantó, me pareció muy monumental, del estilo de Paris y con mucho ambiente. Las dos únicas cosas que no me gustaron (aunque volvería sin nunguna duda) fueron primero que todo era realmente caro y segundo que después de tantos años que la ciudad lleva recibiendo turistas no se den cuenta de lo malo que es no cuidar a esos turistas e intentan demasiadas veces cobrarte de más y timarle todo lo que pueden sobre todo en bares, restaurantes y taxis (no en todas partes claro)...
Pero bueno más o menos puedes huir si estás acostumbrado a viajar...
Nuestro vuelo salió el viernes 20 de Enero a las 7:30 de la mañana y llegaba a Roma a las 9:30 h por lo tanto podíamos utilizar el día casi completo. Volamos con Iberia y llegamos sin problemas al aeropuerto de Fiumicino donde teníamos que coger el tren Leonardo Express que lo único que tiene de expess es que no hace ninguna parada porque no es tan rápido... Este tren sale cada 30 minutos y el precio son unos 10 euros, un poco caro si tenemos en cuenta que el tren era viejísimo, muy sucio por dentro y no tenía sitio para las maletas lo cual fue bastante incómodo pero bueno llegar desde el aeropuerto de una ciudad al centro es todo un mundo.... (ay con lo baratito y cómodo que es nuestro metro en Madrid...)
Nuestro hotel se llamaba Planet y lo cogimos porque estaba al lado de la estación de Termini y nos parecía muy cómodo para ir y venir del aeropuerto aunque más tarde me enteré de que se puede acceder a otras zonas de la ciudad sin pasar por Termini asi que la próxima vez nos quedaremos en una zona más céntrica.
El hotel era bastante barato, nos costó 150 euros las tres noches con desayuno incluído (bueno, ya os explicaré el desayuno) y bastante normalito pero bueno la verdad es que casi no estuvimos, sólo para dormir.
En seguida nos dieron la habitación que ya estaba disponible y con nuestro mapa en la mano empezamos a explorar la ciudad.
Empezamos a andar hacia el centro pasando primero por la inmensa Plaza de la República con la gran fuente de las Náyades en el centro.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Después anduvimos por varias calles hasta llegar a la Plaza de España.
Tengo que decir que me habían hablado mucho de esta plaza pero a nosotros nos nos impresionó mucho. Creo que la principal razón fue que nosotros la vimos primero desde arriba y tuvimos que bajar las escaleras pera verla en todo su explendor y bueno no fue igual que si te la encuentras de frente desde abajo. Además mis padres habían estado en verano y todo estaba muy bonito lleno de florecitas pero ahora estabamos en Enero, no se veía ni una flor y encima estaban de obras (que mala suerte
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Después de pararnos a comer un trozo de pizza y un heladito (esto sí que estaba rico y no era caro) giramos a la izquierda por la vía del Corso y llegamos a la Plaza del Popolo.
En el centro de esta plaza de forma ovalada hay un obelisco egipcio de 24 metros, en un lado una gran fuente y la puerta del popolo y a los dos lados de la Via del Corso las dos Iglesias gemelas (que si las observais bien vereis que tienen algunas diferencias que se hicieron a posta...). Es muy bonita y aquí estuvimos un rato tirados al solecito...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Se me ha olvidado decir que la calle Via de Corso es una de las calles más comerciales de la ciudad y que es muy cómoda porque según vas viendo tiendas, a un lado y a otro de la calle hay bastantes cosas que visitar: la plaza del Popolo, la plaza de España, la Fontana de Trevi, el Pantheon, el Mausoleo a Augusto...Y así puedes continuar andando hasta la gran Plaza de Venecia que es donde termina esta calle.
Bueno pues nosotros como no, después de dejar la Plaza del Popolo nos entretuvimos bastante mirando tiendecitas por esta calle. Sobre todo yo que buscaba un jersey gordo porque no había traído ropa muy abrigada y en pleno Enero hacía muchísimo más frío en Roma que en Madrid (más tarde sabría lo que de verdad es el frío durante mi estancia en Berlin...jejeje...).
Y de repente, después de ver la Plaza del Parlamento, callejeando por las diferentes calles y plazas de Roma como quien no quiere la cosa y sin buscarla, giramos en una esquina y ahí la vimos: la famosa Fontana de Trevi.
Ésta, al contrario que la plaza de España y aunque la había visto un millón de veces en fotos y películas me sorprendió muchísimo y para bien.
Me pareció inmensa, me la imaginaba grande y monumental pero situada en una plaza igual de grande y sí la fuente es inmensa pero está encajada en la pequeña placita que la hace aun más impresionante. No me la imaginaba para nada en esa plaza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Tiramos la famosa monedita para volver a Roma (la verdád es que fueron más de una) y nos quedamos por allí un rato. Lo único malo fue que todo estaba llenísimo de gente y era imposible sacar una buena foto y que había muchos hombres vendiendo rosas y otras cosas que se ponían muy muy pesados para que les compraras algo.
Un poquito más adelante pero al otro lado de la Via de Corso llegamos al Panteón.
Madre mía éste también es precioso. Tiene forma circular y en Roma polularmente lo llaman "La Rotonda " (el mismo nombre de la plaza en que se encuentra). La entrada es gratuíta y en la parte de arriba tiene una apertura en forma de círculo que deja entrar la luz del sol durante el día y es realmente una maravilla.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Bueno hubiera estado mejor con menos gente pero bueno es lo que tiene Roma, que siempre está llena de gente visitándola...Aunque más tarde nos daríamos cuenta de que aunque era invierno y lo pasamos mal por el frío nos vino bien para ver cosas que en verano es imposible por las colas que se forman.
Después de ver el Panteón seguimos mirando tiendas un rato más pero sólo miramos porque todo era carísimo incluídas algunas tiendas como Zara asi que decidí que tenía que sobrevivir con la ropa que tenía porque no iba a pagar el doble de lo que pagaría en España por el mismo jersey.
Cenamos en un restaurante pequeño también unas pizzas (estamos en Italia y nos encanta la pizza pues no se hable más) y nos vamos paseando al hotel que mañana será otro día...