Uno de los sitios que más ilusión me hacía ver del viaje eran los Cayos. Como lo bueno se hace esperar, la excursión a las islas del sur de Florida la dejamos para los últimos días. El viaje es de unos 260kms hasta llegar a Key West, pero calculamos que llegaremos por la tarde, ya que queremos pararnos en varios puntos de los demás islotes.
La carretera que recorre los cayos es la Highway. Conforme avanzas va restando millas hasta llegar a la 0, en Key West. En seguida empezamos a notar ese sabor caribeño.

Conducir por ella, tal como había leído por el foro, es una gozada.
De vez en cuando, y al azar, salimos de la carretera para inspeccionar un poco.

Esta caravana es una pasada

Dejamos atrás Cayo largo, Islamorada y llegamos a Duck Key, donde tenemos pensado comer en el Hawks Cay resort para ver los delfines.
Esta en la misma carretera y por poco nos lo pasamos. Pasamos dentro sin problema.
Es un gran complejo con muchas villas, nosotros vamos un poco perdidos pero al final llegamos a un edificio con vigilantes en la entrada, debe ser la recepción. Aparcamos por alli y entramos.
En una especie de guardería para niños hay un chico que habla algo de español, así que le preguntamos si sería posible comer allí y donde está la piscina de los delfines. Lo de comer nos dice que lo ve algo difícil si no estamos alojados, pero los delfines si nos indica donde están. Bueno, pues vamos a verlos y luego buscamos otros sitio dónde comer.
El complejo es maravilloso, y tranquilo, vamos, ideal para quedarse algunos días de relax.

Siguiendo las indicaciones encontramos a los delfines

Hay un matrimonio con un niño en la piscina con ellos, bajo la supervisión de los cuidadores, y es que en los Cayos hay muchos sitios donde nadar con delfines. Son una pasada, que entrañables y listos son.
Nos quedamos alli un rato mirando el espectaculo y luego seguimos por la Highway.
Hoy no tenemos tanta suerte con el día, de vez en cuando chispea algo. Casi preferiría que descargara durante un rato y luego saliera el sol, como siempre.
Nos paramos a comer en The wreck & gallery grill, en Marathon. Un bar decorado con banderas de montones de equipos de todas partes, matriculas, tarjetas de visita…en fin muy autentico. Como siempre, comemos de maravilla y a buen precio.
Entre Marathon y Big Pine Key, cruzamos el famoso puente de las Siete Millas, casi 12 kilometros sobre el agua

Seguimos restando millas y admirando el maravilloso paisaje. De vez en cuando paramos para fotografiar cosas.

Comentamos lo bien que estaría tener una casita aquí. Entre risas prometemos comprar una si nos toca la lotería…..
Nuestros planes son darnos una baño en Bahía Honda State Park, pero como se pone a chispear otra vez decidimos dejarlo para la vuelta, y así disfrutamos un poco más de Key West.
Estas casitas tan encantadoras estan ya cerca de la “casa de la puesta de sol”, como es conocido allí este Cayo

Sólo 6 millas y llegamos…………

No sé si se aprecia pero, en el cartel de la Highway, se ve la carretera con palmeras verdes, y al final de la misma un atardecer, el sol casi no se ve porque es amarillo. Hasta las señales son bonitas en los Cayos.
Nuestro hotel, el Inn at Key West, está a la entrada del Cayo así que paramos nada más entrar en él. Son las 5 de la tarde y está saliendo el sol. Al hotel le doy un 10. Es un edificio bajo con una especie de villas con su porche. Las instalaciones muy bien, y lo mejor de todo la piscina. Llena de palmeras, hamacas, y al final de ella como una cascada artificial.
La habitación con dos camas enormes, nevera, el lavabo grande y elegante. Claro que este fue el que más caro costó, 120€, pero bien pagados. Lástima que sólo podremos disfrutarlo 1 noche.
Aprovechando que ha salido el sol nos ponemos el bikini y nos vamos a la piscina. Al rato se pone la cosa un poco fea y empieza a chispear (así es Florida, impredecible)y la ilusión de ver la puesta de sol desde Mallory Square se empieza a ennegrecer como el cielo.
Sus puestas de sol son mundialmente famosas, y la gente se acerca al muelle una hora antes y se celebra una pequeña fiesta, así que no nos lo vamos a perder. Que igual que llueve en un momento, se despeja.
Total que nos ponemos guapos (o lo intentamos)para pasear por casco histórico de Key West. El hotel queda a unos 5 kms del centro, así que cogemos el coche y lo aparcamos muy cerca de nuestro destino sin necesidad de pagar. Bien!!
Al bajar del coche nos encontramos con esta peculiar familia: el gallo, la gallina y el pollito.
Ésta sólo es la primera impresión de lo incomparable de este lugar.

La segunda es este taxi de color rosa

Como podeis comprobar se ha puesto a llover, pero esta vez a base de bien, asi que buscamos un bar cerca para resguardarnos. Entramos en este tan auténtico americano, tanto el bar como la camarera typical of the USA. Nos sentimos como transportados unos cuantos años atrás en el tiempo……

Saboreando nuestra Coronita me voy poniendo un poco “chof”, esta puesta de sol era una de las cosas que más ilusión me hacía del viaje. Es la única noche que pasamos aqui y tiene que llover……pasa cerca de una hora y nosotros esperando que ocurra un milagro, y al fin llega el tan esperado momento. Para de llover y nos dirigimos a Mallory Square, a ver lo que sea que podamos ver.
Cuando llegamos no hay mucha gente todavía, no me extraña, con la que ha caído, pero algunos ya han empezado la fiesta


Nosotros cogemos sitio en el muelle. Poco a poco, se va acercando gente, parece que la cosa se va animando……

No es que el cielo se haya despejado, pero tal y como estaba el día, nos consideramos afortunados por esta preciosa estampa

La vista es maravillosa. Al fondo se ve una pequeña isla llena de palmeras y hay algunos barquitos navegando, ambiente tranquilo, en fin, en un pequeño paraiso. Y pensar que cada día es así….pues aquí me quedaba yo a vivir.
Lentamente, el cielo va cambiando de tonalidad

Precioso. Se podría detener el tiempo justo aqui, y regalarnos un rato más esta imagen

Hacemos muchas fotos para no olvidar jamás la puesta de sol de Key West. Otro momento guardado. Se me cae una lagrimilla de felicidad porque me encanta que los planes salgan bien, porque no hay nada más bonito que tener ilusión por hacer las cosas que a uno le hacen feliz. Raul se burla de mi y yo también me rio. Esta siendo un viaje de muchas emociones.
Volviendo a tocar con los pies en la tierra, la cosa se está animando.

Nosotros nos vamos para inspeccionar alrededores y la famosa Duval Street
Aquí también se percibe cierto ambiente cubano. Enfrente del muelle hay un restaurante cubano con unos murales muy graciosos

Cenamos una enorme pizza en una terraza. Enfrente hay una barra de bar con mucha gente bebiendo, taxis esperando para recoger a gente, despedidas de solteros….como una pequeña Las Vegas pero en un ambiente más caribeño. Curioso lugar Key West.
Seguimos por la Calle Duval y encontramos el Hard Rock Café, que esta construido al estilo de la ciudad

Más tarde vamos al famoso Sloppy Joe’s, bar ambientado en el escritor y pescador Ernest Hemingway. Estan tocando en directo y el tío es buenísimo. Algunas parejas salen a bailar, parece una película americana

Y de aquí nos vamos a disfrutar del fresquito de la noche en el maravilloso porche de nuestra villa/habitación de hotel antes de acostarnos.
A la mañana siguiente, nos disponemos a visitar Key West, que tiene muchas curiosidades y a comprar algunos regalos, que ya nos quedan pocos días.
Lo más importante, el punto más al sur de los Estados Unidos, a 90 millas de Cuba……..

Hay que hacer cola para conseguir la memorable foto.
Aquí tenemos una pequeña playa

La tienda Apple en Key West, muy diferente a las que se ven en las grandes ciudades, y sin desentonar con el ambiente

Este bar lleno de billetes de dólar

Y numerosas galerías de arte

Tambien hay muchas tiendas de puros, imagino que debido a la cercanía que hay con Cuba.
Casi todo el mundo se desplaza en bicicleta o en unos coches pequeños parecidos a los que se usan en los campos de golf. Aquí todo es autentico.
Todas las casas son de colores, parece un sitio sacado de un cuento

No hay ningún detalle que desentone, nada que se le parezca a ninguna otra ciudad que hayamos visto

No podemos irnos sin probar el postre típico de la isla, el Key lime pie, así que compramos una porción de pastel cada uno.

Esta relmente bueno, pero empacha una barbaridad.
Volvemos al Sloopy Joe's para ver el ambiente por la mañana. De nuevo están tocando en directo, otro grupo, y hay mucha gente igual que por la noche.

Por último y antes de partir, vamos a visitar la casa de Ernest Hemingway, que está muy presente en la isla.

Y, muy a nuestro pesar, abandonamos Key West.
Nuestra primera parada a unos 50kms de aquí, es Bahia Honda State Park, ya que hoy no llueve. Hoy si que nos bañamos en los Cayos!Pagamos la entrada al parque que, no recuerdo si son 9$ o 12$. Con esto de hacer la conversión mentalmente ya no sé si cuento en dolares o en euros

Este puente fue construido para el ferrocarril, primer medio de transporte que unía los Cayos.
Antes que nada vamos a comer un perrito caliente al bar del parque, lo sacamos para comerlo en la terraza, donde tenemos estas vistas

Mientras comemos le explican a una pareja todo lo necesario para hacer snorkel, y es que la playa es una de las más vírgenes que hemos visto.

Despues del deseado remojón, nos secamos y, paseando por el parque, descubrimos este altar. Menudo lugar para casarse, que romantico debe ser no?

y con una iguana como testigo!!!

No estamos en el parque todo el tiempo que se merece, pero…..hay otras cosas por ver todavía.
Siguiente parada: Cheeca Lodge, un complejo que se encuentra en Islamorada. De nuevo entramos sin ningún problema y vamos hasta la playa

El ambiente es tranquilo y elegante, con mucha vegetación. Nos dirigimos al muelle, donde hay una familia pescando.

Desde el muelle el paisaje es digno de una playa del Caribe

Este pelicano posado en el letrero queda que ni pintado

Como va a anochecer, y queremos ver la puesta de sol desde el Islamorada Fish Company, nos vamos a buscarlo, aunque debe estar muy cerca de aquí. La escena que nos espera es esta

Como aun queda algo de tiempo, vamos a la tienda de pesca que hay justo al lado, donde te puedes montar en el barco de Ernest Hemingway

Además de este atractivo, la tienda no tiene desperdicio. Curioseamos un poco y compramos alguna tontería. Luego volvemos a explorar un poco, ya que según mis apuntes justo al lado del Islamorada hay otro sitio desde donde podemos ver una bonita puesta de sol.
Pues tiene buena pinta

Encontramos este rinconcito

pero no podemos evitar decidirnos por el Islamorada Fish, por referencias, así que volvemos.
Hay algunas personas cenando ya, en este maravilloso entorno

pero para nosotros aún es pronto, así que nos conformamos con una cervecita para referescarnos. Y vaya sitio hemos encontrado para nosotros solos.

Eso sí, de puesta de sol nada de nada, pero es que no se puede tener todo…..
Más tarde nos sentamos en este muelle a relajarnos y contemplar el paisaje

y de repente nos pasa un tiburón por debajo!!!!Raul es el primero en verlo, como siempre, que ojo tiene para los animales, y nerviosos corremos a encender la cámara pero…imposible.
Lo que faltaba para acabar de hacer redonda esta excursión, y es que han sido dos días inmejorables.
No nos queremos ir de aquí, pero, quien querría irse de un lugar así?

tenemos que llegar al hotel de Miami y aun nos quedan más de 100kilometros para llegar, así que hay que ponerse en marcha.
Esta vez nos hospedamos en North Beach, en el the Mimosa hotel & Spa.
Llegamos tarde, cansados y hambrientos, así que dejamos las maletas en la habitación y salimos a comer algo rápido cerca del hotel. La zona es bien diferente a South Beach, es mucho más tranquila, pero, hay varios restaurantes y bares.
Cuando volvemos a la habitación, lo mejor de todo es que hay un jacuzzi dentro, que es justo lo que necesitamos en ese momento.