Llegaba nuestro último día en territorio francés. De nuevo nos levantamos sobre las 8 de la mañana. Bajamos a desayunar y tras despedirnos de Florence nos montamos en el coche con destino a Lourdes.
Sinceramente no esperaba mucho de esta ciudad, y esperaba encontrarme ante una ciudad en la que la Iglesia vendía todo.
Aquí os dejo el enlace del santuario
www.lourdes-france.org/ ...es&id=1008. Las dos ciudades están separadas por 2 hora y 30 (más que los kms prefiero tomar como referencia el tiempo). El día estaba nublado, incluso nos llovía algo cuanto más nos acercábamos a Lourdes.
Alrededor de las 12:00 llegamos. Nos dirigimos hacia el santuario (el TomTom nos llevó hacia allí sin problemas) y pudimos aparcar junto al santuario.
Os tengo que decir que una cosa es la ciudad de Lourdes y otra el santuario. En ésta última no se puede pedir dinero y no hay tiendas de ningún tipo, algo que no me imaginaba. En cambio la ciudad si que es un auténtico supermercado de lo religioso.
El caso es que lo primero que hicimos fue acercarnos a la gruta donde la Virgen se apareció a Bernadette. Había muchísimas personas rezando, pero la entrada a la gruta estaba vacía por lo que no fue necesario hacer cola para entrar.
En esta hay una escultura de la Virgen, y podemos ver un pequeño manantial que surge de la roca. Podrás ser creyente o no, pero os aseguro que impresiona. Se respira “esperanza” pero también “desesperación” en todos los rincones del lugar. Cada persona que ves sabes que tiene un problema y que posiblemente la peregrinación a Lourdes es la última opción que le queda, y eso es realmente lo que te hace sentir extraño (por ser un mero turista), feliz (te das cuenta de la suerte que tienes por tener salud) y apenado (por encontrarte con tantas personas cuya última esperanza es un milagro).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Otra cosa que nos chocó fue la cantidad de voluntarios que hay el Lourdes. Cientos de personas se encargan de llevar de un lugar a otro a personas con movilidad reducida. Por eso decía antes que Lourdes huele a esperanza, en medio de tanta guerra, crisis y demás, te das cuenta que hay muchas personas que ayudan a otros seres humanos y no somos lobos para el ser humano.
Después de visitar el santuario y con esa mezcla de sentimientos, nos llegó algo más mundano: hambre. Así que hacia las 14:00. Como era tarde entramos en el primero que encontramos justo a la salida del santuario, en la calle donde están la mayor parte de supermercados religiosos.
Este era un italiano, así que un poquito de pasta. Tagliatelle a la carbonara, otro a la pimienta, postres y cafés por 25 euros.
Lógicamente nos pusimos a ver los super que os comento. Increible, pero había uno que parecía el Mercadona. Cestas de la compra e inmenso. Y encima estaba lleno, si que tienen que hacer buenas cajas allí!!
Después pasamos por una tienda que nos gustó. Se trataba de un lugar especializado en réplicas de esculturas románicas y góticas, así como en belenes de ese tipo. Decidimos pasar a mirar, y la verdad es que mereció la pena. Aunque es cierto que el precio de la mayor parte de las piezas eran muy elevados.
Vimos unos belenes muy bonitos, así que decidimos traernos uno para nuestra casa. Así tendríamos un recuerdo de nuestro viaje por Francia, y además ¡era tan bonito! Cuando fuimos a pagar, la señora que nos atendió nos comentó que esas réplicas las hacían los monjes y monjas del Monasterio de Belén y que en España había dos sedes una en Huesca y otra en Jerez de la Frontera.
El caso que nos fuimos encantados con nuestra compra. Ya con ésta a cuesta decidimos pasar de nuevo por la gruta, y esta vez si que había cola, pero en 10 minutos pasabas al interior. A continuación andamos un rato por la ribera del rio, que le da una imagen bucólica al santuario y más estando el día tan nublado (en algunos momentos llegó a llover un poco).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras el paseo decidimos marchar ya hacia San Juan de la Peña, antes que lloviera más. Teniendo en cuenta que teníamos que cruzar los Pirineos.
El paisaje es espectacular. Decir que cuanto más nos acercábamos a la cordillera mejor estaba el tiempo, así que el sol nos acompañó el resto del viaje.
Pero tuvimos un problema. El tomtom quería que pasásemos por un lugar que estaba cortado, y que en teoría era la buena carretera. Así que modificamos la ruta… ¡Vaya tela con la modificación! No he cogido por una carretera con mas curvas que por las que nos llevó el aparato. Y mira que he hecho kilómetros en España por carreteras de montaña. Después de 40 minutos eternos por carreteras superestrechas, sin cobertura de móvil y algún camión que transportaba maderas que nos obligaba a tirarnos al arcén (por llamarlo de alguna manera), llegamos a la carretera principal. A nuestros lados aparecían el Aspet, el Marie Blanc, colosos del Tour de Francia, y que me hacía una especial ilusión (pasar tan cerca).
Desde esta carretera el paisaje es muy bonito, pasas por pequeños pueblos situados junto a ríos, mucha naturaleza y poca acción humana. Y entre pueblo y pueblo, llegamos al túnel de Somport, y por ello a España.
A las 18:30 llegamos a San Juan de la Peña, situado a unos 20 minutos de Jaca. Y es que esa noche nos hospedaríamos en el Monasterio Nuevo (
www.hospederiasdearagon.com/ ...spederia=9). Esa tarde poco podíamos visitar ya, así que nos dimos una vuelta por los alrededores del monasterio nuevo, y nos subimos al hotel. Había que descansar porque estábamos destrozados!!